{"id":3032,"date":"2021-06-01T13:44:17","date_gmt":"2021-06-01T16:44:17","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=3032"},"modified":"2021-06-01T13:44:20","modified_gmt":"2021-06-01T16:44:20","slug":"pentecostes-de-1738-el-espiritu-santo-en-la-tradicion-wesleyana-por-miguel-ulloa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/pentecostes-de-1738-el-espiritu-santo-en-la-tradicion-wesleyana-por-miguel-ulloa\/","title":{"rendered":"Pentecost\u00e9s de 1738: El Esp\u00edritu Santo en la tradici\u00f3n wesleyana &#8211; Por Miguel Ulloa"},"content":{"rendered":"\n<p>*Por Miguel Ulloa<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><strong>Esp\u00edritu de gracia, salud y poder, fuente de luz y amor en esta tierra, derrama sobre todas las naciones las lluvias de tu influencia sanadora<\/strong>.<br>&#8211; Juan Wesley<\/p>\n\n\n\n<p>La celebraci\u00f3n cristiana de pentecost\u00e9s, circunstancialmente, coincide con el \u201cD\u00eda de la Experiencia Wesleyana\u201d, o el tambi\u00e9n denominado \u201cDia del coraz\u00f3n ardiente\u201d, donde metodistas y herederos de esta tradici\u00f3n, recuerdan el momento en que Juan Wesley vivi\u00f3 una de sus experiencias m\u00e1s importantes que marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en su vida religiosa. El 24 de mayo de 1738, participando de un servicio religioso en una sociedad morava (tradici\u00f3n luterana) en la calle Aldersgate, en Londres, su diario registra este momento con las siguientes palabras: \u201cComo a las nueve menos cuarto, mientras escuchaba la descripci\u00f3n del cambio que Dios opera en el coraz\u00f3n por la fe en Cristo, sent\u00ed arder mi coraz\u00f3n de una manera extra\u00f1a. Sent\u00ed que confiaba en Cristo, y en Cristo solamente, para mi salvaci\u00f3n. Y recib\u00ed la seguridad de que \u00c9l hab\u00eda borrado mis pecados y que me salvaba a m\u00ed de la \u2018ley del pecado y de la muerte\u2019. Me puse entonces a orar con todas mis fuerzas por aquellos que m\u00e1s me hab\u00edan perseguido y ultrajado. Despu\u00e9s di testimonio p\u00fablico ante todos los asistentes de lo que sent\u00eda por primera vez en mi coraz\u00f3n<a href=\"#_ftn1\">[1]<\/a>.\u201d Ser\u00e1 esta experiencia espiritual la que mover\u00e1 a Wesley y le movilizar\u00e1. \u00a0Pero esto no s\u00f3lo qued\u00f3 en una experiencia espiritual personal, sino, como lo menciona el Obispo Federico Pagura, padre del metodismo latinoamericano, tuvimos el privilegio de que nuestro movimiento lo fundara Juan Wesley, quien ten\u00eda conciencia de que el evangelio deb\u00eda ser una transformaci\u00f3n personal seguida de una transformaci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser\u00e1 este el carisma que el metodismo primitivo expres\u00f3, y esto tiene relaci\u00f3n a la percepci\u00f3n que ten\u00eda Wesley en relaci\u00f3n al Esp\u00edritu Santo, y aunque no desarrolla largas reflexiones acerca de este asunto, s\u00ed lo puso en el centro de su comprensi\u00f3n de la vida cristiana, la iglesia y la sociedad, donde est\u00e9 no es s\u00f3lo comprendido como un atributo divino, sino que es: la activa acci\u00f3n de Dios en medio de la humanidad. Frecuentemente, Wesley emplear\u00e1 un lenguaje terap\u00e9utico y hablar\u00e1 del Esp\u00edritu de Dios como el \u201cm\u00e9dico\u201d, culla presencia y acci\u00f3n sana la naturaleza pecaminosa del ser humano, de ah\u00ed que, declarar\u00e1 que el Esp\u00edritu \u201cinspira\u201d la vida. El concepto \u201cinspira\u201d que Wesley utiliza, est\u00e1 relacionado y vinculado con la ra\u00edz latina de la palabra (inspirare), que la podemos traducir como, respirar, animar, infundir nueva vitalidad, entre otros sin\u00f3nimos. Bajo esta din\u00e1mica, debemos considerar la menci\u00f3n que hace en la carta que env\u00eda a un Cat\u00f3lico Romano, donde define que es este Esp\u00edritu \u201cquien obra toda santidad en nosotros\u201d<a href=\"#_ftn2\">[2]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Al sistematizar lo que tiene que ver con el Esp\u00edritu Santo, en la tradici\u00f3n wesleyana o el pensamiento de Juan Wesley, debemos considerar que Wesley tiene la virtud de unir la aproximaci\u00f3n dogm\u00e1tica, la forma en que la iglesia ha confesado a Dios, y la significaci\u00f3n personal, la manera como la persona se apropia existencialmente de la acci\u00f3n de Dios. Desde esta mirada, la tradici\u00f3n metodista no se quedar\u00e1 en una definici\u00f3n conceptual, abstracta y basada en conceptos especulativos, sino que, buscar\u00e1 como estas declaraciones se transforman en realidades, de ah\u00ed que Juan Wesley hablar\u00e1 de una divinidad pr\u00e1ctica: Esta es la teolog\u00eda que trata directamente con el problema de c\u00f3mo una persona se convierte al cristianismo y de c\u00f3mo permanece siendo un cristiano. Esto tiene que ver solamente con aquellas verdades que son necesarias para la salvaci\u00f3n<a href=\"#_ftn3\">[3]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><u>EL ESP\u00cdRITU SANTO<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Referente al Esp\u00edritu Santo, ante todo, Wesley se funda en la tradici\u00f3n dogm\u00e1tica de la Iglesia, en su di\u00e1logo con un cat\u00f3lico romano, describe con estas palabras al Esp\u00edritu Santo:&nbsp; \u201cCreo que el infinito y eterno Esp\u00edritu de Dios, igual que el Padre&nbsp; y el Hijo, no s\u00f3lo tiene perfecta santidad en s\u00ed mismo sino que es&nbsp; quien obra toda santidad en nosotros: ilumina nuestra mente; corrige&nbsp; nuestros deseos y sentimientos y renueva nuestra naturaleza; une&nbsp; nuestra persona a la de Cristo, asegurando as\u00ed nuestra adopci\u00f3n como&nbsp; hijos; gu\u00eda nuestras acciones, y purifica y santifica nuestras almas y&nbsp; cuerpos para que nuestro gozo en Dios sea completo y eterno\u201d<a href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>. En la primera parte, la afirmaci\u00f3n es meramente dogm\u00e1tica, encontrando su base en las resoluciones del Concilio de Constantinopla, complement\u00e1ndose con una aproximaci\u00f3n pastoral y activa.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Wesley en sus sermones habla del Esp\u00edritu y de la acci\u00f3n de \u00e9l, est\u00e1 enmarcado t\u00e1citamente en el concepto del nuevo nacimiento, de ah\u00ed que, mencionar\u00e1: \u201cSi algunas doctrinas, dentro del \u00e1mbito total del cristianismo, pueden propiamente llamarse fundamentales, indudablemente lo son estas dos: la doctrina de la justificaci\u00f3n y la del nuevo nacimiento: la primera en relaci\u00f3n con la gran obra que Dios hace por nosotros, al perdonar nuestros pecados; la segunda con la gran obra que Dios hace en nosotros, al renovar nuestra naturaleza ca\u00edda. En orden cronol\u00f3gico, ninguna de estas es anterior a la otra. En el mismo momento en que somos justificados por la gracia de Dios mediante la redenci\u00f3n que hay en Jes\u00fas somos tambi\u00e9n nacidos del Esp\u00edritu; pero en el orden del pensamiento, como se dice, la justificaci\u00f3n precede al nuevo nacimiento. Primeramente, concebimos que su ira es apartada, y luego que su Esp\u00edritu obra en nuestros corazones\u201d<a href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Como un elemento clave en el pensamiento de Wesley, que le hace caracter\u00edstico, en el Serm\u00f3n 122: <em>\u201cEl porqu\u00e9 de la ineficacia del cristianismo\u201d,<\/em> menciona las acciones que ofenden al Esp\u00edritu Santo, en todas las menciones que hace estas est\u00e1n relacionadas a la indiferencia ante los que no tienen, los pobres y los necesitados. Expl\u00edcitamente, Wesley mencionar\u00e1: \u201cRuego a Dios que me permita, antes de que vaya y perezca, levantar mi voz una vez m\u00e1s, como un toque de trompeta, para alertar a aquellos que ganan y ahorran cuanto pueden, pero no dan todo cuanto pueden. Son fundamentalmente estas personas quienes continuamente ofenden el Santo Esp\u00edritu de Dios, y son responsables en gran medida de que su gracia no descienda en nuestras asambleas. Muchos hermanos nuestros, amados de Dios, no tienen comida, no tienen vestido con qu\u00e9 cubrirse, no tienen d\u00f3nde recostar su cabeza\u201d<a href=\"#_ftn6\">[6]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><u>LA ACCI\u00d3N Y LA OBRA DEL ESP\u00cdRITU SANTO<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Wesley se\u00f1ala que el Esp\u00edritu es lo que Dios hace <em><u>en <\/u><\/em>nosotros, y esto queda claro en la producci\u00f3n teol\u00f3gica que desarroll\u00f3 Juan y Carlos Wesley, uno a trav\u00e9s de cartas, sermones y tratados, y el otro a trav\u00e9s de la himnolog\u00eda, lo que se convirti\u00f3 en un manual de teolog\u00eda para las masas. Precisamente, en las Obras de Wesley en su versi\u00f3n en espa\u00f1ol, hay a lo menos cuatro sermones claves, entre muchos otros, para entender lo que hace el Esp\u00edritu <em><u>en <\/u><\/em>y <em><u>por<\/u><\/em> el ser humano, estos son: <em>Las primicias del Esp\u00edritu<\/em> (serm\u00f3n 8); <em>El testimonio del Esp\u00edritu 1 y 2<\/em> (serm\u00f3n 9 y 10); <em>El testimonio de nuestro propio esp\u00edritu<\/em> (serm\u00f3n 12).<\/p>\n\n\n\n<p>En todos estos, hay una serie de conceptos que van de la mano, espec\u00edficamente, la obra del Esp\u00edritu (la acci\u00f3n de Dios), el andar en el Esp\u00edritu (la respuesta humana), <a>el testimonio del Esp\u00edritu <\/a>(la acci\u00f3n permanente) y los dones del Esp\u00edritu (dones mutables de acuerdo a las necesidades de la Iglesia)<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La obra del Esp\u00edritu:<\/strong> Andan \u00abconforme al Esp\u00edritu tanto\u00bb en sus corazones como en sus vidas. El Esp\u00edritu les ense\u00f1a a amar a Dios y a su pr\u00f3jimo con un amor que es como fuente de agua que salta para vida eterna. Y por el Esp\u00edritu son guiados a cada deseo santo, a cada sentimiento divino y celestial, hasta que cada pensamiento que nace de sus corazones es santidad al Se\u00f1or<a href=\"#_ftn7\">[7]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Andar en el Esp\u00edritu: <\/strong>Estos son los que en verdad andan en el Esp\u00edritu. Estando llenos de fe y del Esp\u00edritu Santo, poseen en sus corazones y muestran en sus vidas, en todo el curso de sus palabras y acciones, los frutos genuinos del Esp\u00edritu de Dios, es decir, amor, gozo, paz paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, y cualquier otra cosa que es buena y digna de alabanza. Adornan en todas las cosas el evangelio de Dios nuestro Salvador; y dan prueba total a toda la humanidad de que est\u00e1n verdaderamente movidos del mismo Esp\u00edritu que levant\u00f3 de los muertos a Jes\u00fas<a href=\"#_ftn8\">[8]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El testimonio del Esp\u00edritu:<\/strong> Pero una vez que hemos recibido el Esp\u00edritu de adopci\u00f3n, la paz que sobrepasa todo entendimiento, y que echa fuera toda duda y temor guardar\u00e1 nuestros corazones y mentes en Cristo Jes\u00fas. Cuando ese Esp\u00edritu ha producido en nosotros el fruto genuino y toda santidad interior y exterior, se hace evidente que la voluntad de aqu\u00e9l que nos llama es darnos siempre lo que una vez le plugo conceder. De manera que no hay el menor temor de que jam\u00e1s nos falte el testimonio del Esp\u00edritu de Dios o el de nuestro propio esp\u00edritu: la conciencia de que andamos en toda justicia y santidad<a href=\"#_ftn9\">[9]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los dones del Esp\u00edritu: <\/strong>Si estos dones del Esp\u00edritu Santo han de permanecer en la Iglesia a trav\u00e9s de las edades, y si ser\u00e1n devueltos o no al aproximarse los tiempos de la restauraci\u00f3n de todas las cosas, son asuntos que no es necesario que decidamos. Lo que s\u00ed es necesario observar, sin embargo, es que, aun en la \u00e9poca en que la iglesia estaba comenzando, Dios reparti\u00f3 estos dones con mesura. \u00bfEran, en esa \u00e9poca, todos profetas? \u00bfObraban todos milagros? \u00bfTen\u00edan todos el don de sanidad? \u00bfHablaban todos en diversas lenguas? Ciertamente que no. Tal vez no hab\u00eda ni uno entre cada mil personas que poseyera uno de estos dones. Probablemente nadie excepto los maestros de la iglesia, y aun entre estos s\u00f3lo algunos pose\u00edan los dones. Fue, por lo tanto, para un fin m\u00e1s excelente que todos fueron llenos del Esp\u00edritu Santo. Fue para darles (lo que nadie puede negar que es esencial a los cristianos de todas las \u00e9pocas) el sentir que hubo tambi\u00e9n en Cristo Jes\u00fas, esos santos frutos del Esp\u00edritu sin los cuales nadie puede llamarse parte de su pueblo; para llenarlos de amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad; para llenarlos de fe (lo cual podr\u00eda tambi\u00e9n traducirse como \u00abfidelidad\u00bb), de mansedumbre y templanza; capacit\u00e1ndolos para crucificar la carne con sus pasiones y deseos; y como consecuencia de este cambio interior, cumplir toda santidad exterior, para andar como Cristo anduvo en la obra de la fe, el trabajo del amor y la constancia en la esperanza<a href=\"#_ftn10\">[10]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Wesley declarar\u00e1 que, el \u00fanico signo visible y extremo de esa experiencia, se puede resumir en: la vida transformada, los frutos del car\u00e1cter y de la conducta, los frutos del esp\u00edritu. Esto que Wesley plante\u00f3 tan bien, en palabras de Gonzalo B\u00e1ez Camargo, salv\u00f3 al metodismo primitivo de convertirse en una simple oleada de emociones desbocadas y de sentimentalismo ululante. Wesley hab\u00eda experimentado un profundo cambio en el coraz\u00f3n, pero siempre conserv\u00f3 la cabeza sobre los hombros<a href=\"#_ftn11\">[11]<\/a>, evidencia de esto es lo que menciona en el Serm\u00f3n: <em>\u201cLa naturaleza del entusiasmo\u201d<\/em>, donde cr\u00edtica fuertemente el fanatismo religioso:&nbsp; \u201cTal es el caso de los fan\u00e1ticos de la religi\u00f3n, aunque tal vez ser\u00eda m\u00e1s acertado decir que son fan\u00e1ticos de ciertas ideas y formas de culto a las que ellos adjudican la categor\u00eda de \u00abreligi\u00f3n\u00bb. Tambi\u00e9n ellos se figuran ser creyentes en Jes\u00fas; es m\u00e1s, creen que son los campeones de la fe que una vez fue dada a los santos. En consecuencia, todo su comportamiento se basa en esa vana suposici\u00f3n. Si su premisa fuese v\u00e1lida, su conducta se podr\u00eda disculpar, pero ahora se ha puesto de manifiesto que ella es consecuencia de una mente y un coraz\u00f3n desordenados\u201d<a href=\"#_ftn12\">[12]<\/a>. Un segundo grupo de entusiastas lo forman las personas que imaginan haber recibido determinados dones de Dios, cuando en realidad esto nunca ocurri\u00f3. Es as\u00ed que algunos imaginaron poseer el don de realizar milagros: curar a los enfermos por medio de la palabra, o toc\u00e1ndolos, devolver la vista a los ciegos, y hasta resucitar a los muertos&#8211;de esto \u00faltimo hay un ejemplo reciente en nuestra historia. Otros se han dedicado a profetizar, a anticipar lo que ha de suceder, y todo esto con mayor certeza y precisi\u00f3n. Pero, por lo general, un breve tiempo basta para disuadir a estos entusiastas. Cuando los hechos desmienten sus predicciones, la experiencia les demuestra lo que la raz\u00f3n no pudo, y los vuelve a su sano juicio<a href=\"#_ftn13\">[13]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong><u>PROVOCACIONES DEL ESP\u00cdRITU<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong><u>(citas textuales del pensamiento de Wesley)<\/u><\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El retrato de un metodista: <\/strong>Metodista es quien tiene el amor de Dios derramado en su coraz\u00f3n por el Esp\u00edritu Santo que le fue dado; quien ama al Se\u00f1or su Dios con todo su coraz\u00f3n y con toda su alma y con toda su mente y con toda sus fuerzas. &nbsp;Dios es el gozo de su coraz\u00f3n Y el deseo de su alma, que clama constantemente: \u00ab\u00bfA qui\u00e9n tengo yo en los cielos sino a ti? \u00a1Y fuera de ti nada deseo en la tierra! &nbsp;\u00a1Mi Dios y mi todo! \u00a1T\u00fa eres la roca de mi coraz\u00f3n y mi porci\u00f3n para siempre!<a href=\"#_ftn14\">[14]<\/a>\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los deseos de santidad: <\/strong>De igual modo el Esp\u00edritu Santo obra en nuestros corazones, no s\u00f3lo despertando el deseo de alcanzar la santidad en general, sino haciendo que busquemos afanosamente cada una de las manifestaciones de la gracia, y gui\u00e1ndonos hacia todo lo amable. &nbsp;Este accionar resulta m\u00e1s que apropiado teniendo en cuenta que la fe se perfecciona por las obras<a href=\"#_ftn15\">[15]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El amor a Dios y a la humanidad: <\/strong>Esta religi\u00f3n no es otra que el amor: el amor de Dios y de toda la humanidad. El amar con toda la mente, con todo el coraz\u00f3n y con todas las fuerzas al Dios que nos am\u00f3 primero, fuente de todo don recibido y de toda esperanza por disfrutar. Y amar, como a nuestra propia alma que Dios ha creado, todo ser humano sobre la tierra. Creemos que este amor es la medicina de toda la vida, el remedio infalible para todos los males de este mundo\u2026 esta es la religi\u00f3n que quisi\u00e9ramos ver establecida en el mundo, una religi\u00f3n de amor, de gozo y de paz, asentada en lo m\u00e1s profundo del alma humana, pero con frutos siempre renovados<a href=\"#_ftn16\">[16]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Coherencia entre el hablar y el hacer: <\/strong>\u00bfPor qu\u00e9 sufren tanto? Porque ustedes despiadadamente, injusta y cruelmente, retienen lo que nuestro Se\u00f1or, el Se\u00f1or de ellos y de ustedes, ha puesto en sus manos para que ustedes atiendan las necesidades de ellos. \u00a1Vean a los miembros pobres de Cristo, traspasados de hambre, temblando de fr\u00edo, semidesnudos! Mientras tanto ustedes disfrutan de la abundancia de las cosas de este mundo: carne, bebida y vestimenta. En nombre de Dios, \u00bfqu\u00e9 est\u00e1n haciendo? \u00bfAcaso no temen a Dios ni respetan a los hombres?<a href=\"#_ftn17\">[17]<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Valpara\u00edso, A\u00f1o del Se\u00f1or 2021.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>*Miguel es Pastor de la Iglesia Metodista de Chile en Valpara\u00edso. <\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\">[1]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 11, p 66.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\">[2]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 8, p 172.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\">[3]<\/a> VVAA (2002) Est\u00e1s doctrinas ense\u00f1\u00f3, p 12.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\">[4]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 8, p 172.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\">[5]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 3, p 105.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\">[6]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 4, p 268.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\">[7]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 1, p 154.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\">[8]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 1, p 155.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\">[9]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 1, p 227.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\">[10]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 1, p 76-77.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\">[11]<\/a> BAEZ, C. (1981) Genio y Esp\u00edritu del metodismo wesleyano, p 33.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\">[12]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 2, p 363.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref13\">[13]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 2, p 365.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref14\">[14]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 8, p 27.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref15\">[15]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 8, p 148.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref16\">[16]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 6, p 11-12.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref17\">[17]<\/a> Obras de Wesley, Vol. 4, p 268.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*Por Miguel Ulloa Esp\u00edritu de gracia, salud y poder, fuente de luz y amor en esta tierra, derrama sobre todas las naciones las lluvias de tu influencia sanadora.&#8211; Juan Wesley La celebraci\u00f3n cristiana de pentecost\u00e9s, circunstancialmente, coincide con el \u201cD\u00eda de la Experiencia Wesleyana\u201d, o el tambi\u00e9n denominado \u201cDia del coraz\u00f3n ardiente\u201d, donde metodistas y [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":3033,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10,953],"tags":[173,283,323,324,325,326,332,550,555,973],"class_list":["post-3032","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-raices-teologicas","category-teologia","tag-espiritu-santo","tag-juan-wesley","tag-metodismo","tag-metodismo-y-pentecostalismo","tag-metodismo-y-pietismo","tag-metodista","tag-miguel-ulloa-moscoso","tag-teologia-wesleyana","tag-tradicion-wesleyana","tag-wesley-espiritu-santo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3032","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3032"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3032\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3034,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3032\/revisions\/3034"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3033"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3032"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3032"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3032"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}