{"id":3368,"date":"2022-11-24T23:05:30","date_gmt":"2022-11-25T02:05:30","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=3368"},"modified":"2022-11-24T23:05:30","modified_gmt":"2022-11-25T02:05:30","slug":"el-pentecostal-reformado-de-walter-y-john-mcalister-por-luis-aranguiz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/el-pentecostal-reformado-de-walter-y-john-mcalister-por-luis-aranguiz\/","title":{"rendered":"El pentecostal reformado, de Walter y John McAlister &#8211; Por Luis Ar\u00e1nguiz"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Uno de los temas que concita preocupaci\u00f3n actualmente en los ambientes pentecostales es el de aquellos fieles que adoptan un punto de vista \u201creformado\u201d o \u201ccalvinista\u201d (ambos t\u00e9rminos usados a veces como equivalentes, aunque no lo son) de la fe. El asunto se complica cuando se toma nota de que quienes adoptan esta postura suelen ser miembros de la juventud de las iglesias. Al mismo tiempo, no es infrecuente que haya ocasiones en que, ni quienes se oponen a esto ni quienes dicen profesarlo, tienen muy claro de qu\u00e9 hablan cuando hablan de \u201creformados\u201d o \u201ccalvinistas\u201d. De tal suerte, se da una confusi\u00f3n de t\u00e9rminos y posiciones que acaba, por lo general, en una incomprensi\u00f3n mutua. Esta confusi\u00f3n ocurre dentro de los templos, pero tambi\u00e9n se traslada a las redes sociales.<\/p>\n\n\n\n<p>Ante la ausencia de formulaciones intelectualmente m\u00e1s trabajadas, un libro que ha venido a suplir la necesidad de un discurso articulado que permita una discusi\u00f3n de mayor envergadura es <em>O Pentecostal Reformado<\/em>, publicado en Brasil por Walter McAlister y su hijo John, el primero obispo y el segundo pastor de la Igreja Crist\u00e3 Nova Vida (Iglesia Cristiana Nueva Vida). Esta es una denominaci\u00f3n que se identifica como pentecostal reformada. Aunque el portugu\u00e9s puede ser una barrera en principio, lo cierto es que no resultar\u00e1 dificultoso de leer para un hispanoparlante dedicado. Tambi\u00e9n puede que haya aspectos en los que la realidad del pentecostalismo brasile\u00f1o sea distinta a la del pentecostalismo chileno, pero en lo que toca a la discusi\u00f3n medular de la obra no hay mayor distancia con lo que ocurre en pa\u00edses como Chile.<\/p>\n\n\n\n<p>Me parece que este libro, por su novedad, debiese considerarse m\u00e1s que solo la propuesta de una postura, porque es en s\u00ed mismo&nbsp;la apertura de una discusi\u00f3n largamente esperada en un nivel m\u00e1s elevado. Esto porque se sit\u00faa fuera de las redes sociales, y se posiciona en el terreno de la formulaci\u00f3n de ideas en un nivel formal.&nbsp;En este sentido, podr\u00eda decirse que cumple m\u00e1s el rol de un manifiesto que de un tratado teol\u00f3gico. Si bien lo segundo es a lo que debiera llegarse, ya que cumpla el lugar de lo primero permite abrir una conversaci\u00f3n que puede llevar a cuestiones m\u00e1s complejas. As\u00ed, entonces, como punto de partida, es aceptable. Lo que debiese seguir es que quienes se identifican con esta postura sigan construyendo una reflexi\u00f3n que ahonde en la discusi\u00f3n con otros autores pentecostales no reformados. Luego de repasar el contenido general de los cap\u00edtulos, realizar\u00e9 algunas observaciones sobre puntos de discusi\u00f3n que pueden desprenderse de esta obra.<\/p>\n\n\n\n<p>El libro se articula en 12 cap\u00edtulos que, es mi impresi\u00f3n, pueden entenderse de la siguiente manera por su contenido. En primer lugar, tenemos los que definen el campo pentecostal, del 1 al 3 (\u201cC\u00f3mo llegu\u00e9 hasta aqu\u00ed\u201d, \u201cAl final, \u00bfqu\u00e9 es un cristiano pentecostal?\u201d y \u201cLa esencia pentecostal\u201d). En el primero se presenta la trayectoria de los McAlister, fuertemente enraizados en la tradici\u00f3n pentecostal, provenientes de una familia de pastores y misioneros que llega hasta la misma Azusa Street. En el segundo, se traza la ruta de los or\u00edgenes del pentecostalismo en Estados Unidos y Brasil con un \u00e9nfasis en la deriva del pentecostalismo en Brasil como una \u201cf\u00e1brica de locuras\u201d, debido a los excesos que se cometen. En ese contexto, se produce una intensa b\u00fasqueda que lleva al surgimiento de los pentecostales reformados. En el tercer cap\u00edtulo se presenta la noci\u00f3n de \u201cimaginario social\u201d pentecostal, puntualizando algunos de sus problemas. As\u00ed, tenemos que (i) se cree en la infalibilidad de la Biblia, (ii) hay una apertura radical al mover de Dios (que puede llevar a excesos mal entendida), (iii) se cree en un mundo encantado, (iv) hay una relaci\u00f3n de causa-efecto entre mundo espiritual y material (que puede tener excesos en ideas como la teolog\u00eda de la prosperidad o versiones de la guerra espiritual), (v) se comprende a la teolog\u00eda no como fuente de fe sino como explicaci\u00f3n de la experiencia con Dios (cuyo exceso ser\u00eda la primac\u00eda de la experiencia), y por \u00faltimo, (vi) es un movimiento fuertemente popular (uno de cuyos excesos puede ser el rechazo al estudio).<\/p>\n\n\n\n<p>En segundo lugar, tenemos una serie de cap\u00edtulos que se dedican a presentar aspectos generales de la tradici\u00f3n reformada, que comprenden del 4 al 9 (\u201cLa esencia reformada\u201d, \u201cLas doctrinas de la gracia\u201d, \u201cLas cinco solas\u201d, \u201cNo todo es calvinismo\u201d, \u201cLa hermen\u00e9utica reformada\u201d y \u201cEn defensa del credobautismo reformado\u201d). El cap\u00edtulo cuarto introduce los elementos desde los cuales se construye la teolog\u00eda reformada como su concepto de Dios, su soberan\u00eda y su gloria, entre otros. En el quinto, se tocan las famosas doctrinas de la gracia, esto es, el acr\u00f3nimo TULIP que agrupa a las doctrinas de la depravaci\u00f3n total, elecci\u00f3n incondicional, expiaci\u00f3n limitada, gracia irresistible y perseverancia de los santos, mostrando su contrapunto con la tradicional teolog\u00eda arminiana, que es la fuente de la teolog\u00eda de la salvaci\u00f3n pentecostal. El sexto cap\u00edtulo revisa las famosas cinco solas, fe, gracia, Cristo, Escrituras y a Dios gloria, para explicar las diferencias existentes entre el protestantismo y el catolicismo. El s\u00e9ptimo cap\u00edtulo busca mostrar la pluralidad de posiciones que existe respecto a diversos temas al interior de la tradici\u00f3n reformada, para clarificar el hecho de que se trata de una tradici\u00f3n amplia que no se remite exclusivamente al nombre de Juan Calvino. Esto lo hace en \u00e1reas como la escatolog\u00eda, pol\u00edtica, gobierno de la iglesia y dones milagrosos. El cap\u00edtulo octavo presenta en rasgos generales la comprensi\u00f3n espec\u00edfica que la tradici\u00f3n reformada ha desarrollado de la Biblia, en especial resaltando la teolog\u00eda pactal en cuanto a la relaci\u00f3n de Dios con el ser humano. El cap\u00edtulo 9 buscar argumentar que estar a favor del bautismo de los creyentes (credobautismo) y, por tanto, rechazar el bautismo de infantes, sigue siendo una postura reformada, pese a que las iglesias reformadas t\u00edpicamente bautizan infantes.<\/p>\n\n\n\n<p>En tercer lugar, tenemos los \u00faltimos cap\u00edtulos, del 10 al 12 (\u201cBautismo en el Esp\u00edritu Santo\u201d, \u201cDones espirituales\u201d y \u201cEl alma pentecostal reformada\u201d). En estos se entra a las diferencias que puede haber entre pentecostales y reformados en cuanto a t\u00f3picos sensibles y definitorios del pentecostalismo. El d\u00e9cimo cap\u00edtulo perfila la discusi\u00f3n que se ha dado en torno al bautismo del Esp\u00edritu Santo como algo que ocurre en la conversi\u00f3n seg\u00fan la visi\u00f3n reformada, o como segunda experiencia seg\u00fan los pentecostales. Al respecto, concuerda con la visi\u00f3n reformada en que aquello que se designa como \u201cbautismo del Esp\u00edritu Santo\u201d ocurre en la conversi\u00f3n, pero al mismo tiempo sostiene que la experiencia que los pentecostales designan con ese nombre si existe, solo que se debe nombrar de otra manera como \u201cplenitud\u201d o \u201cllenura\u201d. El cap\u00edtulo once busca discutir el empleo que se ha hecho de los dones espirituales en el mundo pentecostal. Imposible ser\u00eda negarlos para los pentecostales, pero se hace una cr\u00edtica por ejemplo al abuso en la \u201cprofec\u00eda\u201d, as\u00ed como se adopta una postura contraria a la creencia tradicional del pentecostalismo de corte norteamericano que sostiene que el hablar en lenguas es necesariamente la evidencia de la experiencia de \u201cbautismo\u201d o m\u00e1s bien, de \u201cplenitud\u201d del Esp\u00edritu en un creyente. El riesgo que trae el abuso de estos dones, observan los autores, es que la gente deja de creer en ellos. El \u00faltimo cap\u00edtulo, 12, se concentra en ofrecer algunas soluciones a la \u201cdial\u00e9ctica\u201d pentecostal\/reformado que suele darse en torno a este tema. Destaca aqu\u00ed el giro en cuanto a la comprensi\u00f3n del culto p\u00fablico, que ya no se considera tanto como espacio de celebraci\u00f3n sino sobre todo como de formaci\u00f3n, entre otros.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfY qu\u00e9 es un pentecostal reformado? Se lo define como aquel que: \u201ces pentecostal en su espiritualidad, pero seguidor de los viejos maestros de la fe reformada en lo que toca a su doctrina. Como tal, se aparta de algunas de las doctrinas m\u00e1s asociadas al \u2018pentecostalismo cl\u00e1sico\u2019 y repudia las tendencias de los neopentecostales. Tambi\u00e9n es alguien que ans\u00eda el avivamiento, pero ansia igualmente una nueva reforma de la iglesia\u201d (p. 57).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Con el marco general que tenemos hasta ahora, es posible entonces enunciar algunos puntos de discusi\u00f3n. El primero que cabe se\u00f1alar es que el libro parte desde el supuesto de que un pentecostal puede adoptar una postura reformada en una serie de temas. Esto es problem\u00e1tico precisamente porque se adopta como supuesto y no se discute. Es indudable que existe el hecho concreto de que hay pentecostales que concilian su pentecostalismo con aspectos de la fe reformada, pero en el terreno de la teolog\u00eda aquello requerir\u00eda a lo menos una discusi\u00f3n que en este libro no se ofrece de fondo. Quiz\u00e1 aquello se deba a lo que se mencion\u00f3 antes en cuanto que cumple m\u00e1s con el perfil de un manifiesto que de un tratado teol\u00f3gico. As\u00ed las cosas, se convierte en una necesidad el que se formule una discusi\u00f3n de fondo respecto a lo que en esta obra se da, simplemente, como un supuesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Un segundo tema que conviene notar es el hecho de que el libro examina cr\u00edticamente algunos de los excesos que se dan dentro del mundo pentecostal. Sin embargo, interact\u00faa poco con la teolog\u00eda propiamente pentecostal. Esto se vuelve un problema a discutir en la medida en que la teolog\u00eda reformada no es el \u00fanico marco teol\u00f3gico para cuestionar los excesos, puesto que aquello puede hacerse desde los propios desarrollos teol\u00f3gicos pentecostales, sin necesidad de adoptar una perspectiva reformada. De ello se sigue que la teolog\u00eda reformada no necesariamente es m\u00e1s \u00fatil para corregir lo que est\u00e1 errado en el mundo pentecostal en cuanto a sus excesos. De aqu\u00ed que lo que se vuelve necesario es pasar a una discusi\u00f3n en la cual la adopci\u00f3n de una postura reformada desde el pentecostalismo sea discutida en el plano de la teolog\u00eda pentecostal propiamente dicha (sin el apellido \u201creformada\u201d), y no en funci\u00f3n de la generalidad de la experiencia pentecostal. Aqu\u00ed conviene un debate robusto con autores de primera l\u00ednea.<\/p>\n\n\n\n<p>Un tercer tema es que, en cuanto al propio orden del libro, lo que parece ocurrir es que, m\u00e1s que ofrecer una perspectiva \u201cpentecostal reformada\u201d, lo que se hace es ofrecer una perspectiva reformada para pentecostales. Quienquiera que est\u00e9 familiarizado con temas como las cinco solas, los cinco puntos, la teolog\u00eda del pacto, la tradici\u00f3n reformada en general, ver\u00e1 que lo que ofrece el libro en estas materias puede encontrarse en otras obras dedicadas a esos temas. En otros t\u00e9rminos, no hay tanto un procesamiento teol\u00f3gico de estas ideas desde un prisma pentecostal para una discusi\u00f3n y apropiaci\u00f3n contextual, sino una adopci\u00f3n directa, no mediada. La discusi\u00f3n que esto abre, ya se ve, se relaciona con el hecho de que los distintos avivamientos pentecostales reciben una cierta influencia directa de la tradici\u00f3n en la cual se originan, como por ejemplo el metodismo wesleyano. No obstante, en el caso de la adopci\u00f3n de una perspectiva reformada en iglesias pentecostales que no tienen su origen en ella, no hay influencia directa y, por ello, para quienes la adoptan se vuelve necesario un an\u00e1lisis de mayor alcance respecto a los esquemas teol\u00f3gicos que est\u00e1n en juego.<\/p>\n\n\n\n<p>Un cuarto y \u00faltimo tema dice relaci\u00f3n con el hecho de que lo que se adopta como \u201creformado\u201d parece ser la serie de t\u00f3picos sint\u00e9ticos que se ha mencionado antes (por ejemplo, las cinco solas y los cinco puntos del calvinismo, entre otros), m\u00e1s que una recepci\u00f3n elaborada de la tradici\u00f3n reformada en su complejidad. Si bien es cierto que en el libro se reconoce la existencia de esta complejidad, tambi\u00e9n ocurre que no desarrollarla puede llevar a la conclusi\u00f3n err\u00f3nea de que ser un pentecostal reformado se limita sencillamente a adoptar los puntos de vista que el libro sintetiza. Por ello es que, al mismo tiempo que la obra hace bien en reconocer la amplitud de la tradici\u00f3n, tambi\u00e9n abre un margen de responsabilidad para quienes se consideran \u201cpentecostales reformados\u201d en cuanto a observar con detenci\u00f3n qu\u00e9 es lo que define lo \u201creformado\u201d de su postura y afinar sus propios conocimientos en cuanto a dicha tradici\u00f3n a la que se adhiere.<\/p>\n\n\n\n<p>Est\u00e1 fuera de duda que esta obra se constituye un puntapi\u00e9 inicial para abrir un debate de envergadura en el mundo pentecostal, constituy\u00e9ndose tanto un libro de referencia para quienes est\u00e1n buscando fundamentar su postura reformada dentro del pentecostalismo, como para quienes quieren oponerse a ella tomando como referencia un libro que procesa con claridad introductoria una postura que a\u00fan aparece poco definida. Quienes usan la nomenclatura de pentecostal \u201ccalvinista\u201d o \u201creformado\u201d y quienes se les oponen, hallan en este texto un punto de encuentro que, claro est\u00e1, ha venido a ofrecer una primera definici\u00f3n trabajada de un tema tan pol\u00e9mico como interesante. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Uno de los temas que concita preocupaci\u00f3n actualmente en los ambientes pentecostales es el de aquellos fieles que adoptan un punto de vista \u201creformado\u201d o \u201ccalvinista\u201d (ambos t\u00e9rminos usados a veces como equivalentes, aunque no lo son) de la fe. 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