{"id":3652,"date":"2024-10-28T09:26:01","date_gmt":"2024-10-28T12:26:01","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=3652"},"modified":"2026-09-10T23:18:49","modified_gmt":"2026-09-11T02:18:49","slug":"sobre-la-papalizacion-del-obispado-pentecostal-y-como-superarla-por-eric-martinez-bustos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/sobre-la-papalizacion-del-obispado-pentecostal-y-como-superarla-por-eric-martinez-bustos\/","title":{"rendered":"Sobre la papalizaci\u00f3n del obispado pentecostal y c\u00f3mo superarla &#8211; Por Eric Mart\u00ednez Bustos"},"content":{"rendered":"\n<p>Estamos en el mes de la Reforma protestante, y el mundo pentecostal no es indiferente a esta fecha tan significativa. Cada denominaci\u00f3n puede extraer sus propias lecciones de este evento, y el pentecostalismo chileno no es la excepci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>La reforma, o los reformadores propiamente tal, polemizaron acerca de temas teol\u00f3gicos, que en principio parecer\u00edan alejados del creyente m\u00e1s sencillo de la cristiandad de su \u00e9poca, sin embargo, cada una de estas doctrinas impactaron directamente la vida de la iglesia en su d\u00eda a d\u00eda. Esto \u00faltimo, la piedad personal y corporativa de la iglesia, es un factor que se vio altamente impactado debido a las pol\u00e9micas de la reforma. Considerar este periodo como algo \u201csolo\u201d del pasado es un error, uno de los lemas de la reforma fue <em>ecclesia reformata semper reformanda<\/em>, b\u00e1sicamente un recordatorio de que debido a la naturaleza pecaminosa del hombre, siempre necesitamos estar reform\u00e1ndonos.<\/p>\n\n\n\n<p>El pentecostalismo chileno, nacido del avivamiento de Valpara\u00edso en 1909, y al cual me referir\u00e9 de manera exclusiva en este art\u00edculo, puede tomar este lema y aplicarlo a s\u00ed mismo, como seguramente puede hacerlo cada denominaci\u00f3n existente. En particular, analizaremos la figura del obispo pentecostal \u2014o superintendente, en otros casos\u2014 como una especie de \u201cpeque\u00f1o Papa\u201d dentro de su propio entorno, presentando as\u00ed un desaf\u00edo tanto a los fieles laicos como al pastorado de estas iglesias.<\/p>\n\n\n\n<p>Me refiero a un peque\u00f1o Papa, o a la papalizaci\u00f3n del obispado pentecostal, al considerar el excesivo uso de autoridad, contrario incluso a las Escrituras, que se ha observado en los obispos y superintendentes pentecostales. Hoy en d\u00eda, en la mayor\u00eda de los casos, son hombres intocables, contra los cuales no hay cr\u00edtica, ni denuncia que valga. Con una adhesi\u00f3n a sus figuras en la que son casi divinizados. La mayor\u00eda de pentecostales tiene alg\u00fan conocimiento de casos de este tipo en iglesias pentecostales, es decir, casos en que el obispo ha dejado de ser un pastor, para convertirse en un se\u00f1or de la Iglesia; situaciones de abuso de poder, como las que observ\u00f3 Lutero y los dem\u00e1s reformadores; deformaciones doctrinales de gran escala y apego excesivo a una tradici\u00f3n que dicen conservar; casos como estos nos recuerdan al Papado de la \u00e9poca de Lutero, lo lamentable, es que no son casos del pasado, sino del presente de la iglesia pentecostal. Dicho de otro modo, lo que tenemos delante no es meramente un problema teol\u00f3gico intelectual, sino un asunto de teolog\u00eda pr\u00e1ctica, en la que el uso indebido de la autoridad religiosa termina por dividir y aplastar una obra que podr\u00eda ser mucho mayor.<\/p>\n\n\n\n<p>Veamos el principal argumento para sustentar esta papalizaci\u00f3n del obispado pentecostal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El concepto de autoridad \u201cungida\u201d por el Se\u00f1or<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El t\u00e9rmino \u201cungido\u201d es muy com\u00fan en el mundo pentecostal para referirse al pastor de una congregaci\u00f3n, y m\u00e1s en espec\u00edfico, seg\u00fan nuestro caso, al obispo de una denominaci\u00f3n. Encontramos que son innumerables los te\u00f3logos, de distintos sectores que consideran que este uso no est\u00e1 del todo correcto, o por lo menos, que se genera aqu\u00ed un abuso de este.<\/p>\n\n\n\n<p>Consideremos, de forma breve, el asunto del ungido del Se\u00f1or. El pasaje m\u00e1s conocido, y al que normalmente se hace referencia para esgrimir el argumento a favor es 1 Samuel 24:6: \u201cY dijo a sus hombres: Jehov\u00e1 me guarde de hacer tal cosa contra mi se\u00f1or, el ungido de Jehov\u00e1, que yo extienda mi mano contra \u00e9l; porque es el ungido de Jehov\u00e1\u201d.&nbsp; Observemos que David solo se refiere a no matar a Saul, no est\u00e1 dentro de su contexto la imposibilidad de cuestionarlo, o incluso de confrontarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Los tres oficios ministeriales del Antiguo Testamento que requer\u00edan de la unci\u00f3n del Se\u00f1or \u2014profeta, sacerdote y rey\u2014 ven su cumplimiento en Cristo, el verdadero Ungido del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Un \u00faltimo aspecto por considerar en contra de este uso es la defensa de Pablo, quien era ap\u00f3stol del Se\u00f1or, en 2 Corintios cap. 10 y ss.; el argumento de Pablo para defender su labor ministerial consta m\u00e1s bien de la humillaci\u00f3n y de su compromiso con el evangelio, en lugar de una supuesta unci\u00f3n que le eleve por sobre el resto. Si ser ungido del Se\u00f1or hubiese tenido alg\u00fan peso argumental, sin duda Pablo lo habr\u00eda usado para establecer una defensa sin espacio para dudas. \u00a1Es claro que no lo hizo!<\/p>\n\n\n\n<p>Si en el mundo evang\u00e9lico, y en espec\u00edfico el mundo pentecostal, el pastor es \u201cun\u201d ungido del Se\u00f1or, \u00bfQu\u00e9 es el obispo \u2014superintendente\u2014 pentecostal?<\/p>\n\n\n\n<p>Para no especular, consideremos lo que el mismo pentecostalismo criollo dice de sus obispos. Una revista de circulaci\u00f3n interna de la Iglesia Unida Metodista Pentecostal, refiri\u00e9ndose al Obispo San Mart\u00edn dice: \u201ccomo pionero y \u00fanico Obispo con unci\u00f3n Patriarcal\u201d<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\">[1]<\/a>. En una revista de origen Metodista Pentecostal, fechada en 2011, la nota editorial al referirse al Obispo Eduardo Dur\u00e1n dice: \u201cNo dudamos que el mismo Dios que en todo instante dirigi\u00f3 e inspir\u00f3 a los recordados Obispos Manuel Uma\u00f1a Salinas y Javier V\u00e1squez Valencia, <strong><em>le dar\u00e1 al Ungido de Dios<\/em><\/strong><em>, <\/em>Reverendo Obispo Eduardo Dur\u00e1n Castro\u2026\u201d [\u00c9nfasis a\u00f1adido]. En el libro de la historia del avivamiento pentecostal en Chile, editado por la Iglesia Evang\u00e9lica Pentecostal, en la introducci\u00f3n se refiere a Hoover como: \u201cfundador, primer pastor y primer Superintendente de nuestra Misi\u00f3n, y el siervo elegido de Dios\u201d<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. Frases como estas elevan la figura de un hombre al nivel de Cristo mismo, \u201cel Ungido de Dios, el siervo elegido de Dios\u201d revelan demasiado acerca de c\u00f3mo, al menos el pastorado, percibe a sus autoridades, mostrando con ello una excesiva reverencia que raya, por lo menos, al l\u00edmite de la correcta doctrina cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>El uso primigenio de esta frase se traspas\u00f3 de forma tal a las generaciones posteriores que para todo pentecostal \u2014insisto, de la tradici\u00f3n pentecostal chilena\u2014 no es novedad que, localmente la figura del pastor se ensalce por sobre el resto de la iglesia, para luego, por sobre \u00e9l, levantar la figura del obispo como la de un hombre que est\u00e1 por sobre todo y todos.<\/p>\n\n\n\n<p>Hace no mucho tiempo atr\u00e1s, en un reuni\u00f3n de pastores de una denominaci\u00f3n pentecostal, un pastor refiere las siguientes palabras: \u201cLa palabra de mi Obispo es ley, se obedece, no se discute\u201d. Aduc\u00eda adem\u00e1s que fue instruido de esa manera desde su infancia misma. Caso similar ocurre con las dem\u00e1s iglesias pentecostales, no estar de acuerdo en alguna frase con el Superintendente u Obispo es se\u00f1al de la mayor rebeli\u00f3n posible. Sobre el c\u00f3mo es que las congregaciones aceptan esta estructura jer\u00e1rquica tan r\u00edgida, de obediencia total, el soci\u00f3logo Christian Lalive comenta que \u201cson aceptadas voluntariamente por los fieles\u201d<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Y claro, c\u00f3mo no hacerlo, si es parte de la cultura pentecostal, implantada desde tiempos bastante tempranos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u00e9nfasis en divinizar, o al menos ensalzar excesivamente, la figura de un superintendente se puede observar no solo en el d\u00eda a d\u00eda del pentecostalismo, o en sus propios escritos como ya hemos visto, sino adem\u00e1s en el desarrollo estatutario de estas iglesias. Veamos a modo de ejemplo el caso de la Iglesia Evang\u00e9lica Pentecostal. <a href=\"https:\/\/youtu.be\/t41JKQl1CbI?si=muA8pYUlHUza2TCg\">Un an\u00e1lisis h\u00e1bilmente realizado por el podcast \u201cLa \u00daltima Banca\u201d<\/a>, revela que esta cuesti\u00f3n est\u00e1 impregnada en el coraz\u00f3n mismo de las estructuras organizativas pentecostales chilenas. En el citado video, se hace expresa menci\u00f3n al aumento de la autoridad del Superintendente, quien inicia siendo una especie de <em>primus inter pares<\/em>, para finalmente ser la autoridad incuestionable de una iglesia. Veamos un poco m\u00e1s en detalle este aspecto. En dicho podcast se exploran los Estatutos de 1929 de la Iglesia Metodista Pentecostal \u2014\u00e9poca en que la IMP y la IEP eran una sola\u2014 sin encontrar menci\u00f3n alguna a la autoridad; luego, en 1940, en los estatutos de la IEP se deja constancia que: \u201cLas autoridades de la Iglesia Evang\u00e9lica Pentecostal, son: la Conferencia de Pastores y el Directorio de la Corporaci\u00f3n. La Conferencia de Pastores o Miembros Calificados es la autoridad m\u00e1xima y suprema de la Iglesia Evang\u00e9lica Pentecostal\u201d<a id=\"_ftnref4\" href=\"#_ftn4\">[4]<\/a>, con una leve modificaci\u00f3n en 1966 donde se agrega que la Conferencia Anual de Pastores \u201cdelega, expresamente sus m\u00e1s amplias facultades en todo lo relacionado con el orden espiritual de la iglesia, en el Cuerpo de Presb\u00edteros\u201d<a id=\"_ftnref5\" href=\"#_ftn5\">[5]<\/a>, para llegar finalmente, al estatuto actual de dicha iglesia en el que se modifica completamente el orden regular de cada autoridad, a\u00f1adiendo incluso una nueva: \u201cuno) El Superintendente, dos) El Cuerpo de Presb\u00edteros, tres) La Conferencia General, cuatro) El Directorio de la Iglesia\u201d. Para el caso de la IMP \u2014sin la IEP\u2014 en el a\u00f1o 1950, su estatuto habla acerca de qui\u00e9n dirigir\u00e1 la iglesia, situando en primer lugar a la Conferencia Anual, y en quinto lugar al obispo; una nota importante es que, al menos en el papel, esta iglesia consider\u00f3 la posibilidad de destituir al obispo mediante el uso de la autoridad de la conferencia. Pese a lo anterior, es en este mismo estatuto que el cargo de obispo se considera como vitalicio, lo que, de una u otra manera, contribuye fuertemente a la papalizaci\u00f3n del obispado. Algo que por supuesto la IEP incluir\u00e1 posteriormente en sus estatutos del a\u00f1o 2000<\/p>\n\n\n\n<p>En el podcast mencionado anteriormente, se cita la revista La Voz Pentecostal N\u00b0 41, de septiembre de 2004, con motivo de la exhumaci\u00f3n del cuerpo del Obispo Uma\u00f1a, en la cual, al observar que el cuerpo del Obispo se hab\u00eda conservado milagrosamente, sus fieles comentan: \u201cla vista de este milagro nos trajo a la memoria el vers\u00edculo b\u00edblico que dice: \u2018no permitir\u00e1s que tu santo vea corrupci\u00f3n\u2019\u201d<a href=\"#_ftn6\" id=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Al respecto de la frase uno de los comentaristas del podcast, se\u00f1ala: \u201ces muy grave, porque es una deformaci\u00f3n absoluta de un vers\u00edculo b\u00edblico, es darle un estatus mesi\u00e1nico a un hombre. Es colocarlo a la altura misma de Cristo, y esto involucra pecado\u201d<a href=\"#_ftn7\" id=\"_ftnref7\">[7]<\/a>. Con esta afirmaci\u00f3n, deber\u00edamos estar de acuerdo todos los creyentes, y es que el asunto pasa a ser \u2014como ya antes se ha esbozado tambi\u00e9n\u2014 un asunto cristol\u00f3gico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La papalizaci\u00f3n del obispado pentecostal<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Pero esta mitolog\u00eda levantada alrededor de estos se\u00f1ores de la fe pentecostal no es nueva, hay similitudes demasiado evidentes entre este sistema y el papado de Roma \u2014al menos ese papado que conocieron Lutero y los dem\u00e1s reformadores\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>El Catecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica, dice acerca del Papa: \u201ces la cabeza del Colegio de los Obispos, Vicario de Cristo y Pastor de la Iglesia universal en la tierra\u201d<a href=\"#_ftn8\" id=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. El vicario, por otro lado, es alguien que representa, con todo poder y facultades, a otra persona. \u00bfNo es acaso un asunto cristol\u00f3gico tambi\u00e9n?<\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Grau, con relaci\u00f3n al origen del papado, nos comenta que en el primer siglo \u201cninguna iglesia dominaba a las dem\u00e1s. Hab\u00eda absoluta igualdad entre ellas\u201d<a href=\"#_ftn9\" id=\"_ftnref9\">[9]<\/a>. Luego, respecto del gradual cambio hacia una autoridad plenipotenciaria nos informa: \u201cpronto, sin embargo, surgieron ideas extra\u00f1as a la revelaci\u00f3n apost\u00f3lica, bajo la excusa de querer preservar mejor la catolicidad de la Iglesia\u201d<a href=\"#_ftn10\" id=\"_ftnref10\">[10]<\/a>, una de estas ideas extra\u00f1as, a principios del siglo II es la idea de \u201corganizarse jer\u00e1rquicamente bajo una disciplina episcopal (de episkopos=obispo) y un ministerio sacerdotal completamente sujeto a ella\u201d<a href=\"#_ftn11\" id=\"_ftnref11\">[11]<\/a>. Esta idea jerarquizadora, nos comenta, \u201cfue alimentada por la noci\u00f3n af\u00edn del <em>sacerdocio especial <\/em>como de instituci\u00f3n divina. Los conceptos del Antiguo Testamento fueron aplicados a los que presidian en las iglesias\u201d<a href=\"#_ftn12\" id=\"_ftnref12\">[12]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta este punto en la historia, el papado a\u00fan no ha aparecido como tal, pero est\u00e1 incipiente, y las bases de este \u2014al menos el papado que conocieron los reformadores\u2014 se estaban sentando en la cristiandad. A menudo en el ambiente pentecostal se ha hablado del Obispo Superintendente como la \u201ccabeza\u201d de la iglesia, es decir, como aquel miembro \u00fanico e irremplazable, sin el cual, el cuerpo no puede tener ni vida ni control. La idea del superintendente como catalizador de la unidad sirvi\u00f3 a tal prop\u00f3sito durante alg\u00fan tiempo, finalmente, el pentecostalismo es la fuerza cristiana evang\u00e9lica m\u00e1s grande en nuestro pa\u00eds. Pero, al igual que la figura papal del Catolicismo Romano, ha devenido en una autoridad sin parang\u00f3n, en un vicario del verdadero Cristo, un ungido y siervo elegido del Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta idea de una cabeza que dirige, una autoridad unificadora y representativa de Cristo, ha estado presente en el pentecostalismo de forma muy marcada, Lalive, comenta respecto de la organizaci\u00f3n del poder dentro de una comunidad local de pentecostales: \u201cEntre los pentecostales, el pastor dirige la iglesia <em>aconsejado <\/em>solamente por la junta\u201d<a href=\"#_ftn13\" id=\"_ftnref13\">[13]<\/a>. Sobre esto mismo Lalive reconoce: \u201cDe este modo, la maximificaci\u00f3n del poder pastoral se acompa\u00f1a de la minificaci\u00f3n del poder del consejo, cuya composici\u00f3n, por otra parte, depende tambi\u00e9n del pastor\u201d<a href=\"#_ftn14\" id=\"_ftnref14\">[14]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p>Es interesante que Lalive comente respecto de la autoridad del superintendente u obispo pentecostal, en el a\u00f1o 1968 \u2014casi como un eco de lo estipulado en el Estatuto de 1966\u2014 que: \u201cel dirigente pentecostal, aunque sea un jefe carism\u00e1tico, no es un d\u00e9spota. No puede serlo, a menos que se encuentre a la cabeza de un cuadro ultimo de incondicionales. Podr\u00e1 ser muy influyente, muy persuasivo; pero no podr\u00e1 pasarse sin el acuerdo voluntario de sus subordinados\u201d<a href=\"#_ftn15\" id=\"_ftnref15\">[15]<\/a>. \u00a1Qu\u00e9 diferencia hay luego de casi 60 a\u00f1os! Grau nos presenta un desarrollo similar en lo que respecta al paso de la iglesia Cat\u00f3lica Antigua al Catolicismo Romano: \u201cY entramos de lleno, en la \u00e9poca Cat\u00f3lica-romana\u2026 El primado de Roma ya no ser\u00e1 m\u00e1s un primado de honor o de jurisdicci\u00f3n, o arbitraje, sino un primado universal de gobierno\u201d<a href=\"#_ftn16\" id=\"_ftnref16\">[16]<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Volviendo sobre nuestros pasos, y considerando la fecha que nos convoca, recordemos lo que hicieron, grosso modo, los reformadores al encontrarse con el poder eclesi\u00e1stico concentrado en un solo hombre. Lo que hicieron fue guiar a la iglesia en busca de la autoridad en otro lugar, en uno verdaderamente infalible, en la Escritura. Ello implic\u00f3 suprimir la figura del vicario de Cristo, con la subsecuente decadencia de su gobierno universal. \u00bfC\u00f3mo lo hicieron? Con certeza, podemos decir que mediante el estudio sistem\u00e1tico de las Escrituras.<\/p>\n\n\n\n<p>Un movimiento que logr\u00f3 tocar los sectores m\u00e1s olvidados de la sociedad, una iglesia que surgi\u00f3 porque en sus lecturas b\u00edblicas se encontraron con el Esp\u00edritu empoderando a los cristianos para la labor evangel\u00edstica, puede encontrar nuevamente un elemento vivificador en las Escrituras, no para erradicar necesariamente la figura del Obispo o Superintendente, sino al menos para normarla, delimitarla y encausarla correctamente.<\/p>\n\n\n\n<p>El pentecostalismo parece estar en una cautividad episcopal, preso de sus propios obispos y superintendentes, y ser\u00e1 solo la Escritura, usada correctamente por los ministros de la Palabra, la que nos liberar\u00e1 de tal opresi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Referencias<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cCatecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica\u201d. Consultado el 25 de octubre de 2024. https:\/\/multimedia.opusdei.org\/doc\/pdf\/catecismo20231031082545127124.pdf.<\/p>\n\n\n\n<p>D\u00edaz, Daniel, y Hans K\u00f6hler. \u201cLa \u00faltima banca &#8211; podcast\u201d. Desarrollo de la autoridad en la IEP e IMP. Consultado el 25 de octubre de 2024. https:\/\/youtu.be\/t41JKQl1CbI?si=muA8pYUlHUza2TCg.<\/p>\n\n\n\n<p>Gonzaga, Javier. <em>Concilios<\/em>. Grand Rapids, Michigan: International Publications, 1965.<\/p>\n\n\n\n<p><em>Historia del avivamiento, origen y desarrollo de la Iglesia Evang\u00e9lica Pentecostal<\/em>. Santiago, Chile: Imprenta Eben &#8211; Ezer, 1978.<\/p>\n\n\n\n<p>Iglesia Unida Metodista Pentecostal. \u201cRevista 50 a\u00f1os Iglesia Unida Metodista Pentecosta, edici\u00f3n especial anuario\u201d, 2016.<\/p>\n\n\n\n<p>Lalive d\u2019Epinay, Christian. <em>El refugio de las masas<\/em>. Santiago, Chile: Editorial del Pacifico, S. A., 1968.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> Iglesia Unida Metodista Pentecostal, \u201cRevista 50 a\u00f1os Iglesia Unida Metodista Pentecosta, edici\u00f3n especial anuario\u201d, 12.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> <em>Historia del avivamiento, origen y desarrollo de la Iglesia Evang\u00e9lica Pentecostal<\/em>, 9.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Lalive d\u2019Epinay, <em>El refugio de las masas<\/em>, 100.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\">[4]<\/a> D\u00edaz y K\u00f6hler, \u201cLa \u00faltima banca &#8211; podcast\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\" id=\"_ftn5\">[5]<\/a> D\u00edaz y K\u00f6hler.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\" id=\"_ftn6\">[6]<\/a> D\u00edaz y K\u00f6hler.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\" id=\"_ftn7\">[7]<\/a> D\u00edaz y K\u00f6hler.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\" id=\"_ftn8\">[8]<\/a> \u201cCatecismo de la Iglesia Cat\u00f3lica\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\" id=\"_ftn9\">[9]<\/a> Gonzaga, <em>Concilios<\/em>, 17.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\" id=\"_ftn10\">[10]<\/a> Gonzaga, 17.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\" id=\"_ftn11\">[11]<\/a> Gonzaga, 17.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\" id=\"_ftn12\">[12]<\/a> Gonzaga, 19.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref13\" id=\"_ftn13\">[13]<\/a> Lalive d\u2019Epinay, <em>El refugio de las masas<\/em>, 100.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref14\" id=\"_ftn14\">[14]<\/a> Lalive d\u2019Epinay, 100.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref15\" id=\"_ftn15\">[15]<\/a> Lalive d\u2019Epinay, 120.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref16\" id=\"_ftn16\">[16]<\/a> Gonzaga, <em>Concilios<\/em>, 275.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Estamos en el mes de la Reforma protestante, y el mundo pentecostal no es indiferente a esta fecha tan significativa. Cada denominaci\u00f3n puede extraer sus propias lecciones de este evento, y el pentecostalismo chileno no es la excepci\u00f3n. La reforma, o los reformadores propiamente tal, polemizaron acerca de temas teol\u00f3gicos, que en principio parecer\u00edan alejados [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":3655,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7,12],"tags":[896,1135,1134,251,257,1136,698,1133,1132,414,545,577],"class_list":["post-3652","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","category-teologia-pentecostal","tag-carlos-san-martin","tag-eduardo-duran-castro","tag-eric-martinez-bustos","tag-iglesia-evangelica-pentecostal","tag-iglesia-metodista-pentecostal","tag-javier-vasquez","tag-manuel-umana","tag-obispado-pentecostal","tag-papalizacion","tag-pentecostalismo-chileno","tag-teologia-pentecostal","tag-willis-hoover"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3652","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3652"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3652\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3653,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3652\/revisions\/3653"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3655"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}