{"id":3712,"date":"2025-02-20T19:20:31","date_gmt":"2025-02-20T22:20:31","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=3712"},"modified":"2026-09-15T22:41:44","modified_gmt":"2026-09-16T01:41:44","slug":"metodismo-pentecostal-y-el-don-de-lenguas-por-daniel-diaz-romero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/metodismo-pentecostal-y-el-don-de-lenguas-por-daniel-diaz-romero\/","title":{"rendered":"Metodismo Pentecostal y el don de lenguas &#8211; por Daniel D\u00edaz Romero"},"content":{"rendered":"\n<p>En este breve ensayo quisiera invitarles a meditar en torno a la relaci\u00f3n hist\u00f3rica que ha habido entre el pentecostalismo chileno y el don de lenguas. Esta es s\u00f3lo una de las aristas en las que se manifiesta con mayor claridad la identidad particular del pentecostalismo nacional, que se origin\u00f3 de forma independiente y se desarroll\u00f3 en paralelo al pentecostalismo americano de la calle Azusa, en Los \u00c1ngeles, California.[<strong>1<\/strong>]<\/p>\n\n\n\n<p>La identidad del pentecostalismo chileno ha sido, desde sus or\u00edgenes, eminentemente metodista, ya que el expreso deseo de su fundador, el Pr. Willis Hoover, fue que el movimiento perseverara en la doctrina metodista en la que \u00e9l hab\u00eda sido formado. As\u00ed se aprecia en sus palabras a la revista <em>Latter Rain Evangel<\/em>, de febrero de 1921, donde afirmaba: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cCuando nos separamos, hab\u00eda unos pocos que pensaban que deb\u00edamos borrar toda memoria de que hab\u00edamos sido metodistas, y que nosotros deb\u00edamos formular nuestro propio credo y reglas de gobierno, pero yo les dije que siempre hab\u00edamos prosperado bajo el gobierno metodista y que hab\u00edamos sido guiados por la Disciplina, y que no nos hab\u00edamos desviado de aquellas doctrinas en ning\u00fan grado durante el avivamiento, y que, por lo tanto, no ve\u00eda ninguna raz\u00f3n para cambiarlas. Continuamos siendo guiados por la Disciplina, aunque no r\u00edgidamente limitados por ella, y nos hemos salvado de la necesidad de estudiar y discutir y disentir sobre formas de expresi\u00f3n, t\u00e9rminos y materias en las que de coraz\u00f3n est\u00e1bamos de acuerdo\u201d.[<strong>2<\/strong>]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n, en su libro <em>Historia del Avivamiento Pentecostal en Chile<\/em>, explica de la siguiente manera, por qu\u00e9 la nueva congregaci\u00f3n tomar\u00eda el nombre de Iglesia Metodista Pentecostal: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cEs Metodista porque: tuvo su origen en la Iglesia Metodista Episcopal cuando se predicaba con m\u00e1s fervor y se practicaba con m\u00e1s energ\u00eda que nunca la Palabra de Dios conforme a las ense\u00f1anzas de Juan Wesley, el fundador del metodismo. No fue la separaci\u00f3n por ning\u00fan desacuerdo que tuviera con los principios o doctrinas del metodismo. Sigue el mismo r\u00e9gimen y disciplina del metodismo, aunque no se siente obligada a ello. Lo hace por encontrarlo \u00fatil y conveniente\u201d.[<strong>3<\/strong>]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Por esta raz\u00f3n, el pentecostalismo chileno posee caracter\u00edsticas particulares, tanto en organizaci\u00f3n eclesi\u00e1stica como en doctrina, que lo diferenciaron del pentecostalismo americano en temas como el gobierno de la iglesia y el bautismo. Mientras el pentecostalismo de la calle Azusa ten\u00eda una estructura eclesi\u00e1stica congregacionalista y confesaba el credobautismo, el pentecostalismo chileno continu\u00f3 con el episcopalismo y paidobautismo metodista.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta idea es reforzada en el <em>Libro de Oro<\/em>, escrito como ocasi\u00f3n del cincuentenario de las Asambleas de Dios en Chile, donde se menciona que luego de la visita de los esposos Ball a Chile en 1941, las Asambleas deciden abrir su propia obra en Chile y no cooperar con el pentecostalismo chileno. Y la raz\u00f3n de dicha decisi\u00f3n la explican de la siguiente manera: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cLa obra pentecostal en Chile hab\u00eda desarrollado algunas caracter\u00edsticas propias, y sus l\u00edderes no quer\u00edan nada que oliera a dominaci\u00f3n por una organizaci\u00f3n for\u00e1nea. Tambi\u00e9n sus doctrinas sobre el bautismo de ni\u00f1os, la evidencia del bautismo en el Esp\u00edritu Santo y el sistema de gobierno eclesi\u00e1stico difer\u00edan en algo de lo establecido en las Asambleas de Dios. Fueron pocos los pentecostales chilenos interesados en tal ayuda o acercamiento\u201d.[<strong>4<\/strong>] <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Es en esta tercera diferencia doctrinal mencionada, la evidencia del bautismo en el Esp\u00edritu Santo, en la que nos enfocaremos de aqu\u00ed en adelante.<\/p>\n\n\n\n<p>Jack W. Hayford, ex presidente de la Iglesia Cuadrangular, en su libro <em>The Charismatic Century: The Enduring Impact of the Azusa Street Revival<\/em>, destaca el origen independiente del pentecostalismo chileno, diciendo expresamente que las iglesias pentecostales chilenas no son un subproducto del avivamiento de los \u00c1ngeles. En su lugar, Hayford vincula al pentecostalismo chileno al avivamiento en la India liderado por Pandita Ramabai, destacando el rol fundamental que jug\u00f3 Minnie Abrams \u2013quien hab\u00eda sido formada como misionera en Chicago junto a Mrs. Hoover\u2013 y su libro titulado <em>El bautismo del Esp\u00edritu Santo y fuego<\/em>.[<strong>5<\/strong>] Esto es reconocido tambi\u00e9n por el Pr. Hoover, en el cap\u00edtulo II de la historia del avivamiento chileno.[<strong>6<\/strong>]<\/p>\n\n\n\n<p>M\u00e1s interesante a\u00fan resulta el hecho de que Hayford destaca tambi\u00e9n, que el avivamiento liderado por Pandita Ramabai, que comenz\u00f3 el verano de 1905, se caracteriz\u00f3 por manifestaciones sobrenaturales y una transformaci\u00f3n profunda en aquellos tocados por el Esp\u00edritu Santo, y no fue hasta 1906 que el don de lenguas vino a ser parte del despertar. El avivamiento continu\u00f3 hasta 1907, y debido al hecho que antecedi\u00f3 al avivamiento de Los \u00c1ngeles, no fue influenciado por la idea de las lenguas como evidencia del bautismo en el Esp\u00edritu.[<strong>7<\/strong>] Este avivamiento permiti\u00f3 el bautismo en el Esp\u00edritu sin la necesidad del don de lenguas, y esta influencia qued\u00f3 de manifiesto en el avivamiento pentecostal chileno.<\/p>\n\n\n\n<p>Si bien el pentecostalismo chileno no desconoc\u00eda el lugar destacado que ten\u00eda el don de lenguas en el pentecostalismo americano, entendi\u00f3 este don como parte de una serie de manifestaciones espirituales que evidenciaban el bautismo en el Esp\u00edritu Santo. Esto qued\u00f3 plasmado en todo el conflicto que llev\u00f3 al quiebre de estos primeros pentecostales con la Iglesia Metodista Episcopal \u2013detallados en los cap\u00edtulos XIII y XIV de la historia del avivamiento\u2013 tanto en las acusaciones contra el movimiento, como en la defensa que hicieron los hermanos que lo apoyaban. Entre los cargos que se presentaron contra el Pr. Hoover en la Conferencia de Valpara\u00edso de 1910, cuenta lo siguiente: \u201cEnse\u00f1anza y diseminaci\u00f3n de doctrinas falsas y antimetodistas, p\u00fablica y privadamente\u201d, y luego la Conferencia dej\u00f3 estampada la siguiente resoluci\u00f3n: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cPor cuanto ciertas doctrinas falsas, tales como la ense\u00f1anza que el bautismo del Esp\u00edritu Santo es acompa\u00f1ado por el don de lenguas, visiones, milagros de sanidad y otras manifestaciones, han sido diseminadas en varias partes de esta Conferencia y representadas como las doctrinas de la Iglesia Metodista Episcopal, nosotros por la presente declaramos que aquellas doctrinas son antimetodistas, contrarias a las Escrituras e irracionales y nuestros miembros est\u00e1n avisados que no deben aceptarlas como ense\u00f1anzas de nuestra Iglesia\u201d.[<strong>8<\/strong>] <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En esta misma l\u00ednea, los hermanos de Santiago comunicaron al Pr. Hoover, su firme decisi\u00f3n de romper lazos con la Iglesia Metodista Episcopal, por rechazar, entre otras cosas:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p> \u201cla <strong>verdad<\/strong> del \u201cBautismo Pentecostal\u201d, con manifestaciones de diversidad de dones, ya sean estos dones de lenguas, sanamientos, interpretaci\u00f3n, etc.\u201d.[<strong>9<\/strong>] <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El Pr. Hoover sigue una l\u00ednea similar, al describir al don de lenguas junto a una serie de manifestaciones espirituales que estuvieron presentes desde los inicios del movimiento. As\u00ed por ejemplo, en el cap\u00edtulo VIII de la historia del avivamiento, describe lo siguiente: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201c\u2026el avivamiento desde su principio fue acompa\u00f1ado por manifestaciones extraordinarias de diversas clases: risas, lloros, gritos, cantos, lenguas extra\u00f1as, visiones, \u00e9xtasis en las que las personas ca\u00edan al suelo y se sent\u00edan trasladadas a otra parte, al cielo, al para\u00edso, a campos hermosos, con experiencias variadas, hablaban con el Se\u00f1or, con \u00e1ngeles, o con el diablo. Los que pasaban por estas experiencias gozaban mucho y generalmente fueron muy cambiados y llenos de alabanzas, del esp\u00edritu de oraci\u00f3n, de amor\u201d.[<strong>10<\/strong>]<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>En otra ocasi\u00f3n, en una carta enviada al hermano Enrique Koppmann, el 1\u00ba de diciembre de 1910, publicada en el Chile Pentecostal No 3, de diciembre de 1910, meses despu\u00e9s que salieran de la Iglesia Metodista Episcopal, el Pr. Hoover cuenta gozoso y de forma detallada, como el don de interpretaci\u00f3n de lenguas se ha manifestado finalmente entre ellos, y luego a\u00f1ade: \u201cHe sabido de una persona que interpreta no habiendo nunca hablado en lenguas\u201d.[<strong>11<\/strong>]<\/p>\n\n\n\n<p>Esta particular relaci\u00f3n del pentecostalismo chileno y el don de lenguas, que lo diferencia claramente del pentecostalismo americano, no es desconocida por quienes investigan el tema. Por ejemplo, Juan Ortiz se\u00f1ala acerca del pentecostalismo chileno: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cTodos ellos buscaban este bautismo de \u201cfuego y Esp\u00edritu\u201d, siendo la se\u00f1al visible de esto, los dones espirituales que el Esp\u00edritu Santo les entrega\u2026 no existiendo uno en particular como se\u00f1al de ese bautismo, sino varios, e incluso el bautismo podr\u00eda ser se\u00f1alado mediante la exteriorizaci\u00f3n incontrolable de un sentimiento\u201d \u2013luego a\u00f1ade\u2013 \u201cDestacando entre estas se\u00f1ales del Bautismo del Esp\u00edritu Santo: El de risa, llanto, lenguas, profec\u00edas y sanidad\u2026 esta variedad de manifestaciones hicieron que el naciente pentecostalismo chileno, pese a su conexi\u00f3n con el internacional, tenga ciertos rasgos originales, ya que a diferencia de este, que enfatiza en el don de lenguas como se\u00f1al del bautismo del Esp\u00edritu, para ellos, es s\u00f3lo una de las tantas se\u00f1ales con que se manifiesta el Esp\u00edritu\u201d.[<strong>12<\/strong>] <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>M\u00e1s recientemente y en la misma l\u00ednea, Luis Ar\u00e1nguiz comenta: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cEl pentecostalismo estadounidense en general ha ense\u00f1ado que la evidencia inicial el bautismo del Esp\u00edritu Santo es el hablar en lenguas, pero el pentecostalismo chileno se ha diferenciado por aceptar otras evidencias o manifestaciones exteriores como prueba de dicha evidencia, adem\u00e1s de aquella\u2026 De hecho, en su visita a Chile en 1910, el pastor A. B. Simpson, no metodista, dej\u00f3 nota de que Hoover no ve\u00eda a las lenguas como \u201cel don sine qua non\u201d que evidencia el bautismo del Esp\u00edritu Santo\u201d.[<strong>13<\/strong>] <\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Adem\u00e1s, documenta que en el pentecostalismo chileno no solo se aceptan como evidencias todos los dones mencionados en la Biblia -y no solo las lenguas-, sino incluso se aceptan manifestaciones que en la Biblia no est\u00e1n asociadas espec\u00edficamente con la experiencia del bautismo del Esp\u00edritu, como las danzas espirituales. <\/p>\n\n\n\n<p>Juan Sep\u00falveda, por su parte, comenta lo siguiente en relaci\u00f3n al art\u00edculo de Hoover publicado en 1928, \u201c\u00bfQui\u00e9nes son estos pentecostales?\u201d: <\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cTal como lo hizo constantemente en su \u201cHistoria del avivamiento pentecostal en Chile\u201d, en este p\u00e1rrafo Hoover habla de manifestaci\u00f3n del Esp\u00edritu de Dios, en lugar de referirse a una evidencia del bautismo del Esp\u00edritu Santo. Entre los ejemplos de manifestaciones que nombra expl\u00edcitamente, llama la atenci\u00f3n la omisi\u00f3n de las \u201clenguas extra\u00f1as\u201d, que s\u00ed menciona en su libro. Esto podr\u00eda interpretarse como una manera impl\u00edcita de tomar distancia de la doctrina norteamericana de la evidencia inicial\u201d \u2013y a\u00f1ade m\u00e1s adelante\u2013 \u201cLa percepci\u00f3n de una vida cambiada o transformada, m\u00e1s que las eventuales manifestaciones extraordinarias, aparece como la evidencia de la autenticidad de la experiencia de encuentro con Dios mediante su Esp\u00edritu Santo, tal como muestra Hoover en la cita precedente. El pentecostalismo chileno parece buscar la evidencia del bautismo por el Esp\u00edritu Santo m\u00e1s en sus frutos (Gal 5) que en los dones o carismas espirituales (1Co 12)\u201d.[<strong>14<\/strong>]<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n<\/blockquote>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Otras citas de autores -como el profesor V\u00edctor Sep\u00falveda- podr\u00edan incluirse en la lista anterior, pero los ya citados son suficientes para probar el punto principal del presente ensayo, y esto es: que el pentecostalismo chileno tanto en origen como en desarrollo, ha sido independiente al pentecostalismo americano. Pero, \u00bfpor qu\u00e9 es necesario volver a revisar aspectos hist\u00f3ricos que deber\u00edan ser del dominio com\u00fan de todo pentecostal chileno? Porque lamentablemente el pentecostalismo nacional ha hecho muy pocos esfuerzos en resaltar o incluso recuperar su herencia metodista, y en muchos casos, congregaciones enteras han sido absorbidas por la fuerte influencia pentecostal americana. Aunque se debe reconocer que los pentecostales americanos han hecho por d\u00e9cadas el trabajo de formaci\u00f3n teol\u00f3gica que los pentecostales chilenos se negaron a realizar, por lo que su forma particular de pentecostalismo se ha terminado imponiendo.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 problema podr\u00eda generar esto? En principio ninguno, ya que soy un abierto defensor de que en el cuerpo de Cristo podemos disentir en amor, en aspectos doctrinales que no son fundamentales. As\u00ed que, personalmente, no me genera ning\u00fan problema que otro pentecostal vea en el don de lenguas la evidencia inicial y exclusiva del bautismo en el Esp\u00edritu Santo. Entonces \u00bfcu\u00e1ndo se genera el problema? Cuando a las puertas de la ortodoxia pentecostal se colocan personas que juzgan seg\u00fan sus propios par\u00e1metros lo que es pentecostal y lo no es, lo que es continuismo y lo que no lo es; personas que ser\u00edan capaces de negarle las credenciales de pentecostalidad al mism\u00edsimo Hoover.<\/p>\n\n\n\n<p>La verdad hist\u00f3rica es que el movimiento pentecostal es polic\u00e9ntrico y polif\u00f3nico, surgi\u00f3 en muchos lugares y tiene una gran variedad interna. No hay una sola forma de ser pentecostal, no hay una sola doctrina normativa de lo que es pentecostal. Para ser m\u00e1s claro: al igual que en la Reforma protestante del siglo XVI, que tiene muchas expresiones, en el pentecostalismo del siglo XX no hay un Vaticano ni hay un Papa. A quienes tienen la pulsi\u00f3n romanista de querer ser los \u00fanicos due\u00f1os de la verdad del pentecostalismo debemos recordarles que no todo comienza en Azusa, y que en esta peque\u00f1a naci\u00f3n se ha desarrollado por m\u00e1s de cien a\u00f1os, un Metodismo Pentecostal con rasgos particulares. El metodismo pentecostal chileno que surgi\u00f3 en 1909 y que todav\u00eda es mantenido en iglesias importantes y representativas del movimiento nacional, tiene una herencia metodista y anglicana que le ha llevado desde su origen a celebrar sacramentalmente la cena del Se\u00f1or y a realizar sacramentalmente el bautismo de p\u00e1rvulos, no consider\u00e1ndolos meras \u201cordenanzas\u201d. &nbsp;Adem\u00e1s, se organiza de forma episcopal y no congregacional, y por \u00faltimo, al igual que todos los pentecostales del mundo cree en el bautismo en el Esp\u00edritu Santo, pero no adopta la postura excluyente que sostiene que puede evidenciarse solo con una se\u00f1al, sino con una diversidad de manifestaciones espirituales. Y ha ense\u00f1ado y vivido por m\u00e1s de cien a\u00f1os que la evidencia m\u00e1s importante de ese bautismo es un solo fruto, y esto es, vidas transformadas para la Gloria de Dios.<\/p>\n\n\n\n<p>Referencias<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>1<\/strong>] Jack W. Hayford and David Moore, \u201cThe Charismatic Century: The Enduring Impact of the Azusa Street Revival\u201d, Chapter 5: \u201cThe Pentecostal Explosion\u201d, Apple Books, pp. 156\u2013200.<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>2<\/strong>] Willis C. Hoover, \u201cApostolic Power Brings Apostolic Persecution\u201d, Latter Rain Evangel, February 1921, pp. 14\u201317. https:\/\/bit.ly\/4bEtRpo<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>3<\/strong>] Willis C. Hoover, \u201cHistoria del avivamiento pentecostal en Chile\u201d, 2\u00aa edici\u00f3n, 2006, p. 62.<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>4<\/strong>] Comisi\u00f3n del Cincuentario de las Asambleas de Dios en Chile. \u201cEl libro de oro. Historia de los 50 a\u00f1os de las asambleas de Dios de Chile\u201d, &nbsp;Alfa design Impresores, 2003, pp. 24\u201325.<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>5<\/strong>] J. W. Hayford, Op. Cit. 1.<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>6<\/strong>] W. C. Hoover, Op. Cit. 3, p. 4.<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>7<\/strong>] J. W. Hayford, Op. Cit. 1.<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>8<\/strong>] W. C. Hoover, Op. Cit. 3, p. 36.<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>9<\/strong>] W. C. Hoover, Op. Cit. 3, p. 38.<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>10<\/strong>] W. C. Hoover, Op. Cit. 3, p. 17.<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>11<\/strong>] Willis C. Hoover, \u201cChile Pentecostal n\u00famero 3, Concepci\u00f3n, Diciembre 18 de 1910\u201d, pp. 4\u20135.<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>12<\/strong>] Juan Rodrigo Ortiz Retamal, Recopilaci\u00f3n y Estudio Preliminar de \u201cEl Chile Evang\u00e9lico 1909-1910\u201d \u2013 Testimonio gr\u00e1fico del origen del Movimiento Pentecostal Chileno, Parousia editorial, pp. 22\u201323.<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>13<\/strong>] Luis R. Ar\u00e1nguiz Kahn, \u00abUnidad perdida, diversidad incomprendida: el origen metodista del pentecostalismo chileno y el problema de la confesionalidad\u00bb, Cuadernos De teolog\u00eda &#8211; Universidad Cat\u00f3lica Del Norte (On Line), 2024, 16, e6481. https:\/\/doi.org\/10.22199\/issn.0719-8175-6481<\/p>\n\n\n\n<p>[<strong>14<\/strong>] Juan Sep\u00falveda, \u201cPentecostalismo a la chilena. Particularidades, rasgos teol\u00f3gicos y su impacto en la sociedad\u201d, Grupo de Editoriales Universitarias AUSJAL, 2023, pp. 134\u2013140.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En este breve ensayo quisiera invitarles a meditar en torno a la relaci\u00f3n hist\u00f3rica que ha habido entre el pentecostalismo chileno y el don de lenguas. 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