{"id":3861,"date":"2025-12-13T11:54:01","date_gmt":"2025-12-13T14:54:01","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=3861"},"modified":"2025-12-13T13:11:14","modified_gmt":"2025-12-13T16:11:14","slug":"jeannette-jara-y-la-subita-busqueda-del-voto-evangelico-un-acercamiento-tardio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/jeannette-jara-y-la-subita-busqueda-del-voto-evangelico-un-acercamiento-tardio\/","title":{"rendered":"Jeannette Jara y la s\u00fabita b\u00fasqueda del voto evang\u00e9lico: un acercamiento tard\u00edo"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\">*Por Lukas Montecinos<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>En cada ciclo electoral aparece el mismo gesto: candidaturas que, a pocos meses de la votaci\u00f3n, buscan aproximarse al mundo evang\u00e9lico como si se tratara de un sector disponible para ser conquistado mediante gestos protocolares, reuniones puntuales o frases cuidadosamente redactadas sobre \u201cel aporte de las iglesias\u201d. Lo hemos visto antes, pero en el caso de Jeannette Jara el fen\u00f3meno adquiere otra dimensi\u00f3n, porque su candidatura representa a un partido cuya tradici\u00f3n ideol\u00f3gica se ha construido en abierta tensi\u00f3n con la fe cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>En los \u00faltimos a\u00f1os algunos creyentes han visto en ciertos proyectos de izquierda una v\u00eda posible, pero casi siempre desde un \u00fanico \u00e1ngulo: lo social. El \u00e9nfasis recae en pol\u00edticas p\u00fablicas de asistencia, redistribuci\u00f3n y bienestar material. Sin embargo, como advierte Mari\u00f1oso Ortega, la espiritualidad cristiana no puede reducirse a elementos sociol\u00f3gicos, porque \u201cla vivencia cotidiana de la espiritualidad cristiana entra en contradicci\u00f3n con la praxis marxista\u201d&nbsp;(Ortega, 2024, p\u00e1g. 2). Es decir: lo social no basta para construir puentes.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fen\u00f3meno ha permitido la ilusi\u00f3n de una alianza, pero no ha generado una verdadera convergencia. Se ha construido sobre un aspecto parcial (la acci\u00f3n social) sin considerar que para el pueblo evang\u00e9lico la fe no puede fragmentarse. No existe misi\u00f3n sin espiritualidad, ni servicio sin convicci\u00f3n moral, y cualquier intento por reducir la vida cristiana al plano del bienestar material termina ofreciendo una imagen incompleta de aquello que las comunidades realmente son.Por eso, cuando una candidatura comunista intenta articular un di\u00e1logo tard\u00edo con lo evang\u00e9lico, lo que aflora no es hostilidad, sino escepticismo fundamentado: la distancia no es solo pol\u00edtica; es teol\u00f3gica, doctrinal y pr\u00e1ctica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Una distancia ideol\u00f3gica que no se resuelve con gestos<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La tradici\u00f3n marxista sostiene una visi\u00f3n materialista de la historia. Feuerbach, cuya influencia sobre Marx es ampliamente documentada, defin\u00eda la religi\u00f3n como expresi\u00f3n de la esencia humana y no de lo divino&nbsp;(Feuerbach, 2013, p\u00e1g. 65). A partir de ah\u00ed, Marx concluye que la religi\u00f3n es una construcci\u00f3n social que debe ser superada para alcanzar la verdadera emancipaci\u00f3n&nbsp;(Marx, 2018, p\u00e1g. 146). Esto no es un detalle. Implica entender la religi\u00f3n como fen\u00f3meno s\u00faper estructural, como expresi\u00f3n de un orden social al que se aspira superar. Esa visi\u00f3n, aunque muchos militantes la moderen en lo pr\u00e1ctico, sigue siendo el marco doctrinario del partido.<\/p>\n\n\n\n<p>Frente a ello, el evangelicalismo chileno mantiene una convicci\u00f3n pr\u00e1ctica, pastoral y teol\u00f3gica: la persona humana es m\u00e1s que estructura y m\u00e1s que materia; es criatura ante Dios, y desde esa convicci\u00f3n se desprenden sus sentidos de comunidad, moralidad, misi\u00f3n y servicio. No son accesorios sociol\u00f3gicos; son parte de la identidad creyente.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, cuando una candidatura con ra\u00edz marxista intenta articular un di\u00e1logo tard\u00edo con lo evang\u00e9lico, lo que aflora no es hostilidad, sino escepticismo realista. No existen puentes ideol\u00f3gicos s\u00f3lidos. Lo que existe, y ha existido, son momentos de conveniencia electoral.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Un programa de gobierno que reconoce, pero no acompa\u00f1a.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El programa de Jara dedica un apartado a los \u201cAsuntos Religiosos\u201d, destacando el aporte de las iglesias y proponiendo: institucionalizar programas de reconocimiento; sumarlas al D\u00eda de los Patrimonios; modernizar el Registro de Entidades Religiosas; fortalecer capellan\u00edas en instituciones p\u00fablicas&nbsp;(Programa \u00abUn Chile que Cumple\u00bb, 2025, p\u00e1g. 107).<\/p>\n\n\n\n<p>Estas medidas, aunque valorables en lo procedimental, no alcanzan a resolver la cuesti\u00f3n de fondo: la distancia hist\u00f3rica del PC respecto a una cosmovisi\u00f3n cristiana-evang\u00e9lica. Mientras el programa promete una \u201claicidad colaborativa\u201d, la teor\u00eda marxista cl\u00e1sica sostiene que la religi\u00f3n debe ser desplazada al \u00e1mbito privado para permitir la emancipaci\u00f3n pol\u00edtica. Incluso el mismo Lenin advert\u00eda que la prioridad es la revoluci\u00f3n, no el debate religioso, afirmando que \u201cla unidad para crear el para\u00edso en la tierra es m\u00e1s importante que el para\u00edso en el cielo\u201d&nbsp;(Lenin, 2020, p\u00e1g. 19).<\/p>\n\n\n\n<p>Las menciones del programa son administrativas y tecn\u00f3cratas, pero no val\u00f3ricas; No hay desarrollo te\u00f3rico, ni comprensi\u00f3n sociol\u00f3gica profunda, ni lectura de las comunidades de fe como actores espirituales con vocaci\u00f3n misional, sino como organizaciones \u00fatiles en materia social, como lo podr\u00eda ser cualquier otra ONG. Esto termina transform\u00e1ndose en una aproximaci\u00f3n estatal, no un acercamiento desde la convicci\u00f3n y eso, para un pueblo religioso, se nota.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El gran ausente: el compromiso con la libertad religiosa integral.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el discurso oficial del programa habla de \u201claicidad colaborativa\u201d y promueve medidas administrativas dirigidas a las iglesias, este lenguaje contrasta fuertemente con otras secciones del mismo documento que promueven una agenda moral incompatible con la fe cristiana. El programa dedica un apartado extenso a lo que denomina \u201cavances en autonom\u00eda de las mujeres\u201d, donde se establece expl\u00edcitamente la continuidad y ampliaci\u00f3n de pol\u00edticas de aborto. En la p\u00e1gina 72 se\u00f1ala:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u201cEn dicha direcci\u00f3n, daremos continuidad a la tramitaci\u00f3n del proyecto de ley que despenaliza la interrupci\u00f3n voluntaria del embarazo hasta la semana catorce\u201d&nbsp;(Programa \u00abUn Chile que Cumple\u00bb, 2025, p\u00e1g. 72).<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El mismo apartado contin\u00faa promoviendo una redefinici\u00f3n de aspectos esenciales de la antropolog\u00eda b\u00edblica, incluyendo pol\u00edticas de identidad de g\u00e9nero, educaci\u00f3n sexual desligada del rol formativo de los padres, y el reconocimiento estatal de nuevos modelos de familia que contradicen el dise\u00f1o cristiano tradicional. Nada de esto es un detalle. Estas propuestas no aparecen en un anexo ni como aspiraciones secundarias; forman parte del n\u00facleo program\u00e1tico de la candidatura.<\/p>\n\n\n\n<p>Esto explica por qu\u00e9 para un amplio sector del mundo evang\u00e9lico resulta incongruente que un programa que impulsa transformaciones tan profundas en materias de vida, sexualidad y familia busque, simult\u00e1neamente, el respaldo de las iglesias para funciones sociales o ceremoniales.<\/p>\n\n\n\n<p>La colaboraci\u00f3n administrativa no puede ocultar la distancia doctrinal, y mucho menos reemplazar la defensa de convicciones espirituales que son parte esencial de la misi\u00f3n cristiana.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras la fe evang\u00e9lica pide libertad para vivir, actuar y servir desde su identidad espiritual, el PC ha entendido esa libertad como un riesgo para sus proyectos culturales. No se trata de diferencias menores, sino de un choque entre dos visiones de vida: una que entiende al hombre como ser trascendente y otra que lo reduce a categor\u00eda pol\u00edtica. Para la fe evang\u00e9lica, la vida no se fragmenta: lo espiritual y lo moral no pueden separarse de lo social, y cualquier proyecto pol\u00edtico que pretende disociarlos terminar\u00e1 inevitablemente entrando en conflicto con las convicciones m\u00e1s profundas de la iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Militancia digital y teolog\u00edas improvisadas.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>En las \u00faltimas semanas han surgido grupos de creyentes que, desde redes sociales, se han movilizado con una intensidad poco habitual, promoviendo la candidatura de Jeannette Jara casi con fervor militante. Publican videos, hilos, reflexiones y largas justificaciones del programa completo, defendiendo incluso aquellos puntos que claramente contravienen principios b\u00edblicos. Cada cr\u00edtica es respondida como si estuvieran por \u201cdesenvainar la espada\u201d, preparados para una guerra cultural donde su misi\u00f3n es blindar la candidatura por encima de cualquier discernimiento espiritual. En ese clima, algunos de los defensores m\u00e1s entusiastas han llegado incluso a teologizar su apoyo pol\u00edtico, afirmando, sin rigor hermen\u00e9utico y con evidente desesperaci\u00f3n, que \u201cJes\u00fas fue el primer comunista\u201d porque ayud\u00f3 al pr\u00f3jimo, habl\u00f3 de justicia y mostr\u00f3 preocupaci\u00f3n por los pobres, aunque ese argumento no s\u00f3lo es hist\u00f3ricamente insostenible; es b\u00edblicamente incorrecto. Jes\u00fas no organiz\u00f3 revoluciones materiales, no promovi\u00f3 colectivizaci\u00f3n econ\u00f3mica, no subordin\u00f3 la fe a un proyecto pol\u00edtico, no aboli\u00f3 la propiedad privada ni estableci\u00f3 estructuras de planificaci\u00f3n social. Su Reino no es de este mundo.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, cuando surge un acercamiento electoral tard\u00edo, la pregunta que flota en el ambiente no es si es leg\u00edtimo, toda candidatura puede buscar di\u00e1logos, sino si es coherente. Y la respuesta, desde una lectura socio-teol\u00f3gica, parece clara: no lo es.<\/p>\n\n\n\n<p>El PC no ha acompa\u00f1ado al mundo evang\u00e9lico en sus discusiones val\u00f3ricas, ni en sus necesidades jur\u00eddicas, ni en sus luchas por reconocimiento p\u00fablico. Tampoco ha reconocido su identidad espiritual como algo m\u00e1s que un actor social \u00fatil. Ha estado ausente cuando las Iglesias lo necesitaban, pero presente cuando el calendario electoral lo hac\u00eda conveniente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n: una invitaci\u00f3n a la memoria hist\u00f3rica y espiritual.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El pueblo evang\u00e9lico no es un actor improvisado en la historia social chilena; Ha construido comunidad desde abajo, sin amparo partidario y sin solicitar favores pol\u00edticos. Esa trayectoria le ha otorgado un discernimiento particular: sabe distinguir entre un di\u00e1logo honesto y una maniobra tard\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p>La candidata Jeannette Jara tiene derecho a buscar acercamientos; pero las iglesias tambi\u00e9n tienen derecho y responsabilidad de leer esos gestos con memoria hist\u00f3rica y espiritual. No se trata solo de evaluar programas sociales, sino de reconocer la distancia entre una fe que vive desde la trascendencia y un proyecto pol\u00edtico que ha reducido al ser humano a una categor\u00eda material, econ\u00f3mica o utilitaria.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando una candidatura se relaciona con la iglesia \u00fanicamente desde lo social, est\u00e1 invitando a los creyentes a poner su coraz\u00f3n y su mente en lo terrenal, en aquello que se agota, se deteriora y no transforma la vida desde su ra\u00edz espiritual. Se mira al evang\u00e9lico como un gestor comunitario, no como un peregrino cuya esperanza no se funde en este mundo. Pero para la iglesia, la misi\u00f3n no puede fragmentarse: \u00bflo social importa? s\u00ed, pero nace desde lo espiritual; y lo espiritual es lo que permanece.<\/p>\n\n\n\n<p>Esa convicci\u00f3n ha sostenido al movimiento pentecostal por m\u00e1s de un siglo: la certeza de que somos peregrinos, de que nuestra ciudadan\u00eda est\u00e1 en los cielos, de que ninguna agenda pol\u00edtica, menos a\u00fan una que intenta absorber la fe a categor\u00edas ideol\u00f3gicas, puede reemplazar la obra que Dios realiza en el coraz\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Por eso, en tiempos de promesas r\u00e1pidas, el discernimiento se vuelve una virtud evang\u00e9lica mayor: recordar qui\u00e9n busca un encuentro real con la fe y qui\u00e9n solo se acerca cuando los votos empiezan a contar, porque ha olvidado que el cristiano vive por convicci\u00f3n eterna y no por beneficios temporales.<\/p>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><strong><\/strong><\/h1>\n\n\n\n<p>Feuerbach, L. (2013).&nbsp;<em>La esencia del cristianismo.<\/em>&nbsp;Madrid: Editorial Trotta.<\/p>\n\n\n\n<p>Lenin, V. I. (2020).&nbsp;<em>Acerca de la religi\u00f3n.<\/em>&nbsp;Madrid: Prokomun Libros.<\/p>\n\n\n\n<p>Marx, K. (2018).&nbsp;<em>Manuscritos de econom\u00eda y filosof\u00eda.<\/em>&nbsp;Madrid: Alianza Editorial.<\/p>\n\n\n\n<p>Ortega, M. M. (2024). Cristianismo y marxismo: aproximaci\u00f3n a la vinculaci\u00f3n de la militancia creyente.&nbsp;<em>Revista Izquierdas<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p>Programa \u00abUn Chile que Cumple\u00bb. (2025).&nbsp;<em>Programa \u00abUn Chile que Cumple\u00bb.<\/em>&nbsp;Obtenido de https:\/\/drive.google.com\/file\/d\/1Ppf6IZsmKQang337f5-q5IYaDn7ihcdE\/view<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El PC no ha acompa\u00f1ado al mundo evang\u00e9lico en sus discusiones val\u00f3ricas, ni en sus necesidades jur\u00eddicas, ni en sus luchas por reconocimiento p\u00fablico.<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3863,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[584,2,4,940,9,953,13],"tags":[1195,409,463],"class_list":["post-3861","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-featured","category-ciencias-sociales","category-cuestiones-sociopoliticas","category-contingencia","category-opinion","category-teologia","category-teologia-politica","tag-elecciones","tag-pentecostalismo","tag-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3861","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3861"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3861\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3862,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3861\/revisions\/3862"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3863"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3861"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3861"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3861"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}