{"id":2612,"date":"2019-12-01T23:06:40","date_gmt":"2019-12-02T02:06:40","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=2612"},"modified":"2019-12-01T23:06:41","modified_gmt":"2019-12-02T02:06:41","slug":"el-trecho-entre-justicia-y-hechos-por-felix-torres","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/el-trecho-entre-justicia-y-hechos-por-felix-torres\/","title":{"rendered":"El trecho entre justicia y hechos &#8211; Por F\u00e9lix Torres"},"content":{"rendered":"\n<p>Por F\u00e9lix Torres Hevia*<\/p>\n\n\n\n<p>En el Chile de hoy, mucho de lo que se declaraba en prensa por parte del Gobierno, no s\u00f3lo era disonante con la realidad de la mayor\u00eda de la ciudadan\u00eda (quiz\u00e1 ese 99% de la poblaci\u00f3n que no acapara el 30% del PIB), sino tambi\u00e9n burlesco y de una distancia petulante que no se aguant\u00f3 m\u00e1s (actitud del \u00abescarnecedor\u00bb, en jerga b\u00edblica).<\/p>\n\n\n\n<p>Es entendible que la abrumante cantidad de\ninformaci\u00f3n que circula sobre la actual crisis chilena, junto con todas las\ninquietudes que hace surgir &#8211; a veces nos hace sentir que no tenemos muy claro qu\u00e9\nde lo que podr\u00edamos hacer ser\u00eda efectivo para ayudar en todo esto, socialmente.\nHay que considerar que cada suceso pasa por un doble filtro en nuestras\nreflexiones, porque sopesamos si lo que haremos o no haremos, lo que diremos o\nno, es lo correcto; o a qu\u00e9 nos agenciamos al apoyar algo, si nos conviene o no\nel que proclamemos las causas que se protestan, qu\u00e9 creer y qu\u00e9 desechar, si\ncorresponden o no nuestros principios. Pero esto adelanta la dicotom\u00eda a la que\nquiero hacer referencia: quiz\u00e1 nos pasamos mucho dentro de templos (f\u00edsicos y\nmentales) en los que de tanto debatirnos en estos asuntos, poco sabemos sobre\nsu pr\u00e1ctica. <\/p>\n\n\n\n<p>Esta \u00abburocracia\u00bb de excesiva\nprudencia, deja la impresi\u00f3n de que la poblaci\u00f3n \u00abcreyente\u00bb es la que\nm\u00e1s tarda en reaccionar &#8211; cosa que en parte es cierta, lamentablemente. Lo que\ntarda es esta reflexi\u00f3n sobre lo que sucede y estalla \u00aball\u00e1 afuera\u00bb,\nreci\u00e9n la consideramos ahora, \u00bfpor qu\u00e9 no antes? \u00bfincubamos alg\u00fan tipo de\nineptitud social? \u00bffalta de empat\u00eda? \u00bfes por alg\u00fan tipo de desidia religiosa,\nque nos lleva a afanarnos sobre c\u00f3mo justificarnos ante Dios, y no c\u00f3mo su\nGracia nos capacita para arrojarnos a compartir lo que portamos con los que no\ntienen nuestra fe? Buscamos la explicaci\u00f3n y el asidero en alguna cita b\u00edblica,\nen alguna oraci\u00f3n desesperada, pero siendo que decimos tener el libro y el Esp\u00edritu\nde la sabidur\u00eda all\u00ed a mano, pareciera que reci\u00e9n ahora en estas circunstancias\nbuscamos explicarnos en qu\u00e9 hab\u00edamos estado envueltos, y que como ciudadanos poco\nsabemos qu\u00e9 hacer y c\u00f3mo entender a nuestros compatriotas, que al fin salen a\nlas calles a manifestar su hartazgo. Parece que la din\u00e1mica m\u00e1s corriente es el\nser reactivos. Pese a que nos es tan f\u00e1cil dar &#8216;testimonio&#8217; de que somos portadores\nde una sabidur\u00eda, nuestra perplejidad y espanto actuales nos hablan de todo lo\ncontrario: decimos que la tenemos, pero no la consultamos, o lo hicimos s\u00f3lo para\nnuestros privados intereses. Por esto, podr\u00edamos partir por criticar (o sea, analizar\nlos juicios que tenemos o podr\u00edamos formular sobre algo) nuestra propia cultura\nreligiosa (asumiendo que lo es, con sus pros y contras).<\/p>\n\n\n\n<p>Para el evang\u00e9lico promedio, el asunto de\nla Justificaci\u00f3n por obras s\u00f3lo se responde respecto a la Gracia de Dios para\ncon nosotros, es decir, c\u00f3mo las obras podr\u00edan justificar que merezco no perder\nmi salvaci\u00f3n; pero nunca parece considerarse que mis obras, m\u00e1s all\u00e1 de la\ndiscusi\u00f3n soteriol\u00f3gica, deber\u00edan ser reflejo y testimonio a mi pr\u00f3jimo del\ncar\u00e1cter, justicia y amor de Dios para con nosotros, y c\u00f3mo por Su Reino,\npodemos ser espejo de lo que \u00c9l establece como comunidad ideal. <\/p>\n\n\n\n<p>Las preguntas sobre cu\u00e1ndo estoy siendo\njusto, o cu\u00e1ndo mis obras son aprobadas por Dios y son bendici\u00f3n para mi naci\u00f3n\n-o si s\u00f3lo basta con lo que proclamo en alguna oraci\u00f3n, o si es predicando con\npalabras desde el p\u00falpito o los p\u00e1rrafos que escribo en internet doctrinalmente\ncorrectos, o cuando salgo a marchar o me quedo en casa, etc.- muestran que la\ndicotom\u00eda entre la justicia del sujeto por lo que s\u00f3lo confiesa, versus lo que\nrealiza o hace, es tan nociva como poco b\u00edblica. Al parecer, tiene que ver con\nuna disposici\u00f3n ego\u00edsta de buscar justificarme ante Dios por guardar mi salvaci\u00f3n\nindividual. Parece que s\u00f3lo nos quedamos con el contentamiento mental de\n\u00abAma a tu Dios con todo tu coraz\u00f3n&#8230;\u00bb, porque eso \u00abme justifica\nen fe\u00bb, olvid\u00e1ndome, omitiendo, alej\u00e1ndome de lo que pasa en ese ca\u00f3tico\nmundo secular. Entonces la caridad es s\u00f3lo una salida espor\u00e1dica, y entre la\nresignaci\u00f3n que nos significa la rutina laboral y responder a las tareas de la\ncongregaci\u00f3n, con eso basta. Pero ahora todo estalla, y parece que lo que se\nreclama en las calles tambi\u00e9n me incumbe, y parece que mi af\u00e1n doctrinal y\nracional hab\u00eda olvidado considerar a mi pr\u00f3jimo, que irrumpe e interrumpe mi\nrutina. <\/p>\n\n\n\n<p>Quiero decir que debemos alivianar de la\nreflexi\u00f3n y discusi\u00f3n el peso soteriol\u00f3gico que le otorgamos a las obras,\nporque estas no s\u00f3lo incumben a lo que me salva o condena para la vida despu\u00e9s\nde la muerte. Pensar as\u00ed me expone a encrucijadas \u00e9ticas, con resultados morales\nde graves consecuencias y confusas, cuando la Palabra, de forma transversal\n(desde el Antiguo hasta el Nuevo pacto), indica que las obras ante Dios son reflejo\ny resultado indivisible de nuestra Fe: a qu\u00e9 respondemos al momento de actuar, al\nmomento de disponernos a los acontecimientos, bajo qu\u00e9 criterios evaluamos lo\nque hacemos, desde qu\u00e9 motivaciones me enfrento a mi pr\u00f3jimo. No hay tal\nseparaci\u00f3n entre Fe y Obras, Justicia y mis actos, en lo que respecta a mi\ncomportamiento \u00e9tico y consecuente a principios, cada d\u00eda, todo este tiempo que\nresta antes de mi muerte corporal. \u00bfDe qu\u00e9 sirve la repetici\u00f3n de una\ndoxolog\u00eda, de Confesiones de Fe, si espiritualmente no somos cambiados desde\nnuestro interior? \u00bfO de qu\u00e9 sirve el estar haciendo malabares esot\u00e9ricos y\ndiscursivos, apasionadas declaraciones entre muros, mientras afuera parec\u00eda que\nla olla ya no aguantaba m\u00e1s de la ebullici\u00f3n? Pareciera que s\u00f3lo hace unos d\u00edas\nla predicaci\u00f3n se vio interrumpida un momento, y qued\u00f3 anonadada al escuchar el\nestallido.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay un vicio propagado de malentendidos superficiales\nde cierta feligres\u00eda evang\u00e9lica y neo-pentecostal, que se da mucho por quedarse\nen la \u00abdeclaraci\u00f3n\u00bb, en la \u00abproclamaci\u00f3n\u00bb en medio de la\noraci\u00f3n privada y congregacional, en la liturgia carism\u00e1tica y esot\u00e9rica (entre\nlas cuatro paredes del templo) de lo que creemos recibir de instrucci\u00f3n y\nrevelaci\u00f3n. Sin duda para muchos, esto les puede traer claridad sobre la\nVoluntad Divina respecto a lo que han consultado sobre las circunstancias, y lo\nque han buscado entender en oraci\u00f3n y adoraci\u00f3n, pero para muchos deja tambi\u00e9n\nla inquietud de si adem\u00e1s de esas sesiones, hay algo m\u00e1s que hacer. Vuelven a\ncasa y se preguntan \u00aby ahora qu\u00e9\u00bb, en esa vida com\u00fan fuera del templo\no la reuni\u00f3n &#8211; Si acaso fue suficiente orar. As\u00ed, desprevenidos, no atendemos a\nque es en la misma oraci\u00f3n en que se nos otorga la instancia de poner en\ncr\u00edtica, bajo evaluaci\u00f3n, la situaci\u00f3n en la que nos encontramos y el grado de\nconsecuencia respecto a lo mismo que estamos buscando entender. Por ejemplo,\nhay injusticia all\u00e1 afuera, pero \u00bfy en medio de nosotros? Cada vez que buscamos\nen oraci\u00f3n la Voz del Se\u00f1or, no s\u00f3lo es para pedir, sino para escuchar aquello\nque, tambi\u00e9n como en la lectura b\u00edblica, pone en cuesti\u00f3n nuestras convenciones\nsobre la rectitud y pureza frente a la justicia divina, y lo que buscamos\nreflejar como Buenas Noticias\/Evangelio, en este caso, en medio de las demandas\ny crisis nacionales que tambi\u00e9n nos afectan en lo cotidiano. Por medio de la\noraci\u00f3n podemos entender c\u00f3mo nuestras obras deben sintonizar con la \u00e9tica y\nprincipios con que debemos movernos fuera de los \u00e1mbitos de intimidad con el\nPadre. No basta con la mera confesi\u00f3n y proclamaci\u00f3n. No basta con orar, si\nesto no nos lleva a ponernos en el lugar cr\u00edtico de la <em>metanoia<\/em> que nos haga reconsiderar \u00abnuestros caminos\u00bb y\ncorregirlos desde el amor a Dios hacia nuestro pr\u00f3jimo. Si no, hemos reducido\nla oraci\u00f3n a un mon\u00f3logo pasivo, a una pantomima religiosa. \u00bfNo nos ha\nauto-excluido, alejado esto, de la comunidad, acaparando para nosotros un\nporcentaje enorme del <em>PIB celestial<\/em>,\nuna \u00abpaz\u00bb (<em>shalom<\/em>) que no\nhemos compartido?<\/p>\n\n\n\n<p>No encontramos en los salmos, en las\nimprecaciones de Isa\u00edas o Jerem\u00edas (por ejemplo), ni en las cartas de Pablo, ni\nSantiago, que el \u00abjusto\u00bb (aqu\u00e9l que se ci\u00f1e a los principios divinos,\nel que busca consagrar su actuar) es hallado justo por lo que declar\u00f3 o no\ndeclar\u00f3, por lo que profetiz\u00f3 o no profetiz\u00f3 en tal o cual oraci\u00f3n. M\u00e1s bien,\nsomos hallados justos si lo escuchado lo practicamos en la vida cotidiana, si\nnuestra cultura ha sido reformada (desde lo que no es divino) y si se acerca\npaulatinamente a la cultura que el Cielo quiere que pueda reflejar Su pueblo.\nLa oraci\u00f3n es poderosa, lo creemos, tan poderosa, que cambia nuestra mentalidad\ny nuestro actuar, la instancia pr\u00e1ctica en que permitimos que lo Eterno, lo\ninfinito, quiebre nuestros l\u00edmites diarios (Levinas). No podemos, por esto,\npensar que orar no basta, sino que es el principio de nuestra &#8216;metanoia&#8217;\nprogresiva, constante y diaria. Por ella sabremos cada uno, y cada\ncongregaci\u00f3n, qu\u00e9 hacer. Esto cabe considerarlo tambi\u00e9n para otras instancias,\nsobre todo ahora en que las redes sociales virtuales acompa\u00f1an nuestra comunicaci\u00f3n\ncon nuestro pr\u00f3jimo: tampoco se es m\u00e1s justo por el mero hecho de enunciar lo\nque consideramos justo (lo que proclamamos o confesamos, publicitando nuestra\n\u00abfe\u00bb), por manifestarlo en mi escritura, en lo que \u00abposteo\u00bb\no \u00abcomparto\u00bb, sino en el examen personal, en la \u00abreforma\nconstante\u00bb que requerimos individual y colectivamente, y s\u00f3lo entonces,\ninvitar al otro, por la misma misericordia de la que soy objeto por un Padre\npaciente, a que entremos en este proceso de examen y acci\u00f3n, con mi hermano, despoj\u00e1ndonos\nde cualquier afecci\u00f3n de superioridad moral respecto a otros\n\u00abcaminantes\u00bb, teniendo la misma capacidad de escucha de la que fuimos\nobjeto nosotros al orar. La perplejidad que nos embarga ante el estallido\nsocial, \u00bfno es s\u00edntoma de una desconexi\u00f3n previa, de que cierta palabrer\u00eda nos\nalej\u00f3 de lo que suced\u00eda? A los otros les afecta lo mismo que a m\u00ed. Entonces, debemos\npasar de Romanos 10:9-10 a Santiago 2:14-24&#8230;<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora, algunas referencias escriturales de\ntodo lo anterior, antes de pasar al reflejo negativo de esto en nuestra cultura\nchilena: Salmos 85:8 (lbla) dice \u00abEscuchar\u00e9 lo que dir\u00e1 Dios el SE\u00d1OR,\nporque hablar\u00e1 paz a su pueblo, a sus santos; pero que no vuelvan ellos a la\ninsensatez\u00bb- esto indica que \u00absu pueblo\/sus santos\u00bb primero\nescuchan, y luego de lo que escuchan, toman mejores decisiones, modifican su\nactuar, para abandonar la insensatez, debido a que la sensatez quiere decir el\nactuar con prudencia, buen juicio (discernimiento y entendimiento) y sentido\ncom\u00fan, o sea, nada muy elevado ni alejado de lo cotidiano, ni de lo trascedente\nde nuestros actos, sino simplemente, salir de sentimientos y pensamientos que\nhan estado \u00aben tinieblas\u00bb. Y sobre c\u00f3mo la justicia est\u00e1 relacionada\ncon estos aspectos del actuar y los hechos consecuentes a esto, se pueden citar\nmuchos pasajes como Salmo 72:2-3 y Salmo 119:165 (y quiz\u00e1 todo el cap\u00edtulo,\ncomo una alabanza a los decretos divinos). Otro pasaje al estilo del que muchos\nse han utilizado estos d\u00edas, dadas las demandas sociales en Chile, ha sido\nIsa\u00edas 32:17 (lbla): \u00abLa obra de la justicia ser\u00e1 paz, y el servicio de la\njusticia, tranquilidad y confianza para siempre\u00bb, donde claramente indica\nque un resultado tangible (hechos, obras) de una correcta noci\u00f3n de la\njusticia, es la paz, y que en su servicio (al actuar y manifestar la justicia\nal pr\u00f3jimo), dar\u00e1 como resultado tranquilidad y <strong>confianza<\/strong>&#8230; palabra que tanto se ha repetido que se ha perdido en\nlas instituciones, y porque es uno de los aglutinantes sociales por excelencia.\n<\/p>\n\n\n\n<p>Respecto a la Paz, esto no es s\u00f3lo un\n\u00abideal social\u00bb sino que, en el entorno \u00edntimo de la Iglesia, es algo\nque parte por nuestra propia actitud consecuente por procurar la paz entre los\nmismo hermanos, y entonces, tambi\u00e9n con nuestro pr\u00f3jimo (Mc. 9:50, Rom. 12:18,\nCol. 3:14-15), asunto que de no cumplirse invalida ante Dios cualquiera de\nnuestras ofrendas (Mt.5:24). Y sobre lo que se puede juzgar como justo (recto,\nbueno), son las acciones sujetas a la obediencia-fe, en la confianza de que lo\nque Dios indica, es lo mejor para m\u00ed y mis hermanos. Santiago 2:14-24 es un\npasaje que lo deja muy claro, y nos ser\u00eda muy \u00fatil tambi\u00e9n comparar\ntraducciones, por si alguna frase no es suficientemente expl\u00edcita. Por lo\ntanto, no hay distancia entre lo que confesamos como fe, y lo que hacemos, sino\nque una es reflejo de la otra, que la consecuencia del amor entre Dios y yo\ncomo hijo, replantea mi relaci\u00f3n con mi pr\u00f3jimo, tendido un puente, Cristo,\nentre nosotros (Bonhoeffer), y que tampoco es suficiente con el mero enunciado,\nsino que esto deber\u00eda llevarnos a un examen cr\u00edtico sobre nuestro actuar diario,\nen lo que concierne a cada uno, y el criterio con que concebimos y proyectamos\nsoluciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n desde Santiago 2:14-24, llegamos a\nalgo que gravemente est\u00e1 impregnado en nuestra cultura chilena, y es lo que\ninvito a preguntarnos como cristianos, pues todo lo anterior tambi\u00e9n est\u00e1\npresente en el ambiente \u00absecular\u00bb. Est\u00e1 institucionalizado, sobre\ntodo en t\u00e9rminos pol\u00edticos y de gobierno, una dicotom\u00eda entre el discurso, lo\nque se predica, lo que se expresa, la forma que se refieren respecto a variados\ntemas \u00abpa\u00eds\u00bb, y lo que, por debajo de esas palabras, es la realidad,\nlos hechos, las consecuencias, las evidencias tangibles que tenemos en el\ndiario vivir. Una tangencial \u00abdoble moral\u00bb, que queda m\u00e1s evidenciada\nen la \u00abclase pol\u00edtica\u00bb. <\/p>\n\n\n\n<p>Por ejemplo, una cosa es hablar de Chile\ncomo un Oasis, y otra es las personas que experimentan la desigualdad d\u00eda a\nd\u00eda. Ejemplos son muchos, pero si nos vamos a t\u00e9rminos m\u00e1s \u00aboficiales\u00bb,\nes cosa de revisar la Constituci\u00f3n en su versi\u00f3n de 1980, casi a mitad de la\ndictadura, donde los mismos gobernantes promulgan y firman esta carta magna,\ndonde se prohib\u00edan los \u00abapremios ileg\u00edtimos\u00bb (Cap. III, Art. 19&nbsp; 1\u00b0) y donde la soberan\u00eda misma de la naci\u00f3n\nve\u00eda como limitante, el no sobrepasar los derechos esenciales que \u00abemanan\nde la naturaleza humana\u00bb (Cap. I, Art. 5\u00b0), donde se indicaba que el\n\u00abterrorismo\u00bb iba en contra de la \u00abesencia\u00bb de los Derechos\nHumanos (Cap. I, Art. 9\u00b0). Todo esto para sus autores sonaba muy correcto, la\ndoctrina era coherente en la forma del documento constitucional, pero el buen\nconcepto \u00abapremios ileg\u00edtimos\u00bb, en los hechos, sonaba tan alejado de\nuna realidad en la que, para quienes violaron derechos humanos, la figura de un\nposible \u00abterrorista\u00bb era motivo suficiente para deshumanizar a una\npersona y vejarla, asunto que tuvo tal repercusi\u00f3n que una vez retirada la\ndictadura, tuvo que haber una reforma en la jurisprudencia chilena para\nespecificar que el concepto era aplicable a actos como la tortura. <\/p>\n\n\n\n<p>El contentamiento con una coherencia\nconceptual estaba escindida de la realidad exterior a las oficinas donde se\nredactaba y estudiaba la Constituci\u00f3n. Si ninguna de esas frases anteriores estaba\nsiendo cumplida, tampoco en esos tiempos se previ\u00f3 que esto a futuro, los\n\u00abapremios ileg\u00edtimos\u00bb, podr\u00edan ser imputables tambi\u00e9n al Estado. As\u00ed,\ndesde aquellos tiempos en que se escribiera la Constituci\u00f3n que hasta ahora ha\nsido sometida a reformas y que muchos piden reemplazar por una nueva, lo que\ndec\u00eda en sus p\u00e1ginas, era muy diferente a lo que suced\u00eda, tanto por el silencio\nde variadas autoridades, que se abstuvieron de esa realidad, hasta que una\nexplosi\u00f3n de informes y testimonios probaron lo contrario. <\/p>\n\n\n\n<p><em>Oasis&#8230; Levantarse m\u00e1s temprano&#8230; bajaron el precio de las flores&#8230; de qu\u00e9 reclaman los estudiantes sino les afecta el alza<\/em>&#8230; etc. Frente a este nivel de los gobernantes y de los que han hecho de la vida pol\u00edtica su profesi\u00f3n, \u00bfqu\u00e9 queda para los que no estamos en esos puestos ni academias? \u00bfUn \u00abnuevo pacto social\u00bb no amerita que la cristiandad revise en s\u00ed misma en qu\u00e9 medida todo aquello que afuera se critica, denuncia y exige, tiene su s\u00edmil en nuestra forma de expresarnos, de separar lo que decimos de lo que hacemos, de la forma en que nos relacionamos, de la forma en que nos hacemos cargo de nuestras realidades locales? \u00bfEn qu\u00e9 medida esto desenmascara la forma en que hemos separado perniciosamente el criterio de nuestras decisiones, las consecuencias de nuestras acciones, de lo que decimos, declaramos, pedimos y predicamos? Y esa fe que expresamos seg\u00fan c\u00f3mo decidimos, \u00bfse manifiesta en obras muertas o en obras que expresan nuestra actuar como parte del Reino de Dios? \u00bfEn qu\u00e9 medida todo aquello que lamentamos no es tambi\u00e9n producto de una sordera ante asuntos evidentes, sordera similar a la de los gobernantes?<\/p>\n\n\n\n<p>*Comunicador egresado de Cine Documental, y Director de Contenidos de Compa\u00f1\u00eda de Artes Ciudad de Faroles.<\/p>\n\n\n\n<p>Bibliograf\u00eda:<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; D. Bonhoeffer, \u00abEl Seguimiento\u00bb, cap. 2,\nLa llamada al seguimiento.<\/p>\n\n\n\n<p>&#8211; E. Levinas, \u00abTotalidad e Infinito\u00bb,\nPrefacio.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por F\u00e9lix Torres Hevia* En el Chile de hoy, mucho de lo que se declaraba en prensa por parte del Gobierno, no s\u00f3lo era disonante con la realidad de la mayor\u00eda de la ciudadan\u00eda (quiz\u00e1 ese 99% de la poblaci\u00f3n que no acapara el 30% del PIB), sino tambi\u00e9n burlesco y de una distancia petulante [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2613,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[4],"tags":[802,814,816,813,815],"class_list":["post-2612","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-cuestiones-sociopoliticas","tag-crisis-en-chile","tag-entre-justicia-y-hechos","tag-fe-y-obras","tag-felix-torres-hevia","tag-justificacion-por-la-fe"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2612","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2612"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2612\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2614,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2612\/revisions\/2614"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2613"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2612"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2612"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2612"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}