{"id":3635,"date":"2024-10-14T18:38:53","date_gmt":"2024-10-14T21:38:53","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=3635"},"modified":"2026-09-10T23:18:49","modified_gmt":"2026-09-11T02:18:49","slug":"es-posible-para-los-pentecostales-chilenos-recuperar-el-posmilenialismo-de-wesley-por-eric-martinez-bustos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/es-posible-para-los-pentecostales-chilenos-recuperar-el-posmilenialismo-de-wesley-por-eric-martinez-bustos\/","title":{"rendered":"\u00bfEs posible para los pentecostales chilenos recuperar el posmilenialismo de Wesley? &#8211; Por Eric Mart\u00ednez Bustos"},"content":{"rendered":"\n<p>Si bien es bastante aceptado, y casi imposible de negar, que el pentecostalismo, sobre todo el chileno, es en esencia premilenial, y posteriormente, premilenial dispensacional, aun cabe la siguiente pregunta: \u00bfser\u00e1 posible que el pentecostalismo chileno pueda tener otro esquema escatol\u00f3gico? La respuesta r\u00e1pida podr\u00eda ser un no, pero al observar las ra\u00edces mismas del pentecostalismo, es posible vislumbrar que existe un espacio para el posmilenialismo. Para explorar esta posibilidad, se apelar\u00e1 en primer lugar a Wesley, quien es reconocido como la inspiraci\u00f3n del pentecostalismo chileno, al menos seg\u00fan el mismo Hoover, y como se ver\u00e1, de los mismos pentecostales tempranos; luego, de forma breve pero concisa, observaremos una definici\u00f3n de posmilenialismo, para finalmente contrastar la esencia de este, con la pasi\u00f3n y el fervor que caracterizaron el movimiento pentecostal chileno en sus inicios.<\/p>\n\n\n\n<p>El premilenialismo hist\u00f3rico del movimiento chileno original es innegable. El mismo pastor Hoover relata que, en parte, una las razones que explican el despertar pentecostal es justamente la creencia en la inminencia del retorno de Cristo. Una mirada r\u00e1pida a su <em>Historia del Avivamiento Pentecostal en Chile<\/em> demostrar\u00e1 f\u00e1cilmente esto. Sin embargo, la escatolog\u00eda no solo tiene que ver con el futuro, sino m\u00e1s bien, con c\u00f3mo el futuro afecta el presente. Y en este sentido, el pentecostalismo ha sido, en diversas ocasiones, tildado de \u201cescapista\u201d. Hasta cierto punto, se podr\u00eda pensar que el premilenialismo, y espec\u00edficamente la vertiente dispensacional, son naturales al pentecostalismo, sin embargo, el hecho de que el movimiento hoy, al menos el chileno, sea en su vasta mayor\u00eda dispensacional, prueba, por s\u00ed solo, que la escatolog\u00eda pentecostal no es est\u00e1tica, sino por el contrario, din\u00e1mica; digo esto debido a que en su origen, obviamente no fue dispensacional, sino solo premilenial. Puede parecer que la evoluci\u00f3n desde un punto al otro sea natural, sin embargo no lo es.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero, miremos un poco hacia atr\u00e1s. \u00bfDe d\u00f3nde hereda su premilenialismo hist\u00f3rico este movimiento?<\/p>\n\n\n\n<p>Para responder a esta pregunta, ser\u00e1 necesario retroceder hasta Juan Wesley, y \u00bfpor qu\u00e9 hasta \u00e9l? En primer lugar porque, como es sabido, el fundador del pentecostalismo chileno se declaraba abiertamente fiel seguidor de Wesley; y, por otro lado, tambi\u00e9n los primeros pentecostales lo hicieron, seg\u00fan consta en el Chile Pentecostal del mes de mayo de 1911, en la d\u00e9cima entrega del mismo, en la que se reproduce un breve articulo atribuido a Juan Wesley, en el que define, a grandes rasgos, a un metodista, articulo que es concluido con el siguiente comentario editorial: \u201cComo fieles sucesores de Juan Wesley, nosotros los metodistas pentecostales no podremos hallar marcas mejores para distinguirnos\u201d&nbsp;(Koppmann, 1911, p\u00e1g. 3). Si bien se puede argumentar que en dicho texto nada se dice de alguna esperanza escatol\u00f3gica, es interesante notar como los pentecostales se consideraban a s\u00ed mismos como \u201cfieles seguidores\u201d de Wesley.<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho esto, podemos explorar el pensamiento de Wesley al respecto, y para ello ser\u00e1 de inter\u00e9s observar lo que piensa Wesley sobre el dispensacionalismo (al menos el emergente de su \u00e9poca), postura que, como sabemos, es la actual doctrina escatol\u00f3gica del pentecostalismo. En primer lugar, Dayton nos expresa que: \u201cFletcher \u2014estrecho colaborador de Wesley\u2014sent\u00eda que la clave para comprender su propio pensamiento deb\u00eda encontrarse en su doctrina de las dispensaciones, un punto clave de diferencia con Wesley\u201d (Dayton, 1991, p\u00e1g. 32). Acto seguido, nos informa que Wesley pose\u00eda una postura \u201cm\u00e1s cl\u00e1sicamente protestante, que ve la historia dividida fundamentalmente en dos periodos, por Cristo, o quiz\u00e1s m\u00e1s precisamente por la redenci\u00f3n lograda por su muerte. Por esa raz\u00f3n, Wesley pod\u00eda hablar del \u00abpacto de obras\u00bb y del \u00abpacto de gracia\u00bb usando t\u00e9rminos como \u00abdispensaci\u00f3n jud\u00eda\u00bb y \u00abdispensaci\u00f3n cristiana\u00bb\u201d&nbsp;(Dayton, 1991, p\u00e1g. 32). De hecho, Dayton analiza la conexi\u00f3n entre pentecostalismo y dispensacionalismo, y observa que \u201cno deber\u00edamos dar por sentado tan r\u00e1pidamente que la escatolog\u00eda pentecostal es meramente la asimilaci\u00f3n de los temas emergentes del dispensacionalismo\u201d (Dayton, 1991, p\u00e1g. 101).<\/p>\n\n\n\n<p>Cabe ahora la pregunta acerca de cu\u00e1l fue entonces la postura escatol\u00f3gica de Wesley. Lo primero que debemos notar, seg\u00fan nos informa Dayton, es que los movimientos que finalmente dan vida al pentecostalismo, a saber, el Metodismo (como en el caso chileno) y en el Movimiento de Santidad \u201cno se han mostrado hist\u00f3ricamente interesados en la escatolog\u00eda o bien se han inclinado hacia una escatolog\u00eda posmilenaria \u2014y con relaci\u00f3n a esta escatolog\u00eda, comenta que\u2014 es capaz de sentar las bases para una transformaci\u00f3n social\u201d (Dayton, 1991, p\u00e1g. 102).<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, Dayton nos da luces acerca de la postura escatol\u00f3gica de Wesley, en la que si bien se reconoce que no hay una declaraci\u00f3n abierta de Wesley al respecto, reconoce que \u201cel acento b\u00e1sico del pensamiento de Wesley era probablemente mejor interpretado por esquemas de pensamientos menos apocal\u00edpticos y m\u00e1s posmilenarios\u201d (Dayton, 1991, p\u00e1g. 108). Al respecto, Gentry lo incluye dentro de su lista de representantes de la postura posmilenial&nbsp;(Gentry, 2019, p\u00e1g. 99) y el Obispo (H) Aravena de la Iglesia Metodista de Chile expresa que Wesley acept\u00f3 totalmente el modelo de Bengel \u2014un pietista luterano\u2014 en cuanto al milenio, para luego aclarar que \u201cno cabe duda de que el punto de vista de Bengel es lo que hoy se llama post-milenio\u201d&nbsp;(Aravena Bravo, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero \u00bfqu\u00e9 es el posmilenialismo? Ciertamente una definici\u00f3n extensa y vasta ocupar\u00eda un art\u00edculo por s\u00ed solo, pues como cualquier otra postura, tiene sus matices y detalles. Sin embargo, intentar\u00e9 proveer una definici\u00f3n general que nos permita introducirnos a ella.<\/p>\n\n\n\n<p>Kenneth L. Gentry Jr., un exponente actual del posmilenialismo, indica que \u201clo que distingue al posmilenialista b\u00edblico de los amilenialistas y premilenialistas es su creencia de que la Escritura ense\u00f1a el <em>\u00e9xito de la gran comisi\u00f3n en esta era de la iglesia<\/em>\u201d (Gentry, 2019, p\u00e1g. 80). El mismo autor indica, adem\u00e1s, que \u201cel posmilenialismo sostiene que el Se\u00f1or Jesucristo establece su reino en la tierra a trav\u00e9s de su predicaci\u00f3n y obra redentora en el primer siglo y que equipa a su Iglesia con el evangelio, la fortalece por el Esp\u00edritu, y la encarga con la Gran Comisi\u00f3n de discipular a todas las naciones\u201d&nbsp;(Gentry, 2019, p\u00e1g. 79). Loraine Boettner, un te\u00f3logo posmilenial de mediados del siglo XX, define su postura como \u201caquella visi\u00f3n de los \u00faltimos tiempos que sostiene que el Reino de Dios se est\u00e1 extendiendo ahora en el mundo a trav\u00e9s de la predicaci\u00f3n del Evangelio y la obra salvadora del Esp\u00edritu Santo, que el mundo finalmente ser\u00e1 cristianizado y que el regreso de Cristo ocurrir\u00e1 al final de un largo periodo de justicia y paz com\u00fanmente llamado el Milenio\u201d. (Boettner, 1957, p\u00e1g. 4).<\/p>\n\n\n\n<p>Dicho esto, nos queda la tarea de identificar si existi\u00f3, al menos entre los primeros pentecostales chilenos, una esperanza de este tipo, lo cual, claro est\u00e1, no indicar\u00e1 que efectivamente tuvieran esta postura escatol\u00f3gica, pero si nos evidenciar\u00e1 que el fervor pentecostal no est\u00e1 en contradicci\u00f3n con el posmilenialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>La revista \u201cChile Evang\u00e9lico\u201d, en su n\u00famero 16 de 1909, hablando sobre el Bautismo del Esp\u00edritu Santo, y con relaci\u00f3n a la evangelizaci\u00f3n, dice: \u201cHasta ahora solo hemos alcanzado a unos pocos y hay cientos de millones que permanecen en tinieblas \u2014y luego de citar Mateo 24:14, dice\u2014\u00bfC\u00f3mo podemos hacerlo? La iglesia cuenta con la suficiente maquinaria para efectuar esta obra y son los obreros suficientes, pero los obreros carecen de poder\u201d (Chile Evang\u00e9lico, 1909). De aqu\u00ed, vemos que ten\u00edan un compromiso con la gran comisi\u00f3n, y que el derramamiento del Esp\u00edritu Santo era la forma en que podr\u00edan cumplir con este mandato.<\/p>\n\n\n\n<p>En el primer n\u00famero del Chile Pentecostal, publicado en Noviembre de 1910, se transcribe una carta, fechada 30 de septiembre del mismo a\u00f1o, firmada por el hermano Segundo C\u00f3rdoba, quien dice, entre otras cosas: \u201cYo preguntar\u00eda \u00bfcu\u00e1l es el querer o deseo de los obreros o disc\u00edpulos que han recibido la salvaci\u00f3n de sus almas? Ellos han recibido mayor n\u00famero de bendiciones que nunca, no porque las hayan merecido, sino por la pura misericordia de Dios, d\u00e1ndoles victorias sobre todos sus enemigos.\u201d En el mismo texto, luego dice: \u201cdebemos recurrir al trono de gracia perseverando en la oraci\u00f3n sin desalentarnos, rogando sin desmayar por la conversi\u00f3n del mundo y al mismo tiempo haciendo todo lo que est\u00e9 de nuestra parte\u2026\u201d&nbsp;(Koppmann, Carta Segundo C\u00f3rdoba, 1910, p\u00e1g. 10). En otra carta, del 15 de diciembre de 1910, proveniente desde Valpara\u00edso, se dice que: \u201cel hermano Faustino fue enviado para hacer obra en Talca con la promesa de que los muros de Jeric\u00f3 ser\u00edan derribados\u201d&nbsp;(Koppmann, Carta 15 diciembre 1910, 1910), y en la misma carta, relatando un mensaje del Esp\u00edritu Santo a varios hermanos y grupos de la iglesia, dice: \u201cLa Junta Oficial, el Se\u00f1or ha colocado un plan extenso: la salvaci\u00f3n de todo Chile. \u00a1Oh, no tiene nada escondido para todo Chile!\u201d&nbsp;(Koppmann, Carta 15 diciembre 1910, 1910).<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 observamos hasta aqu\u00ed? Que estos primeros pentecostales chilenos creyeron en una victoria de la iglesia, estaban comprometidos con la conversi\u00f3n del mundo que los rode\u00f3, y ten\u00edan la convicci\u00f3n que nada podr\u00eda detener el avance del evangelio. La agenda que ten\u00edan era la conversi\u00f3n de todo Chile. Esto es claramente una visi\u00f3n optimista del avance de la iglesia, y que es perfectamente compatible con una escatolog\u00eda posmilenial.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta esperanza no solo estaba movida por la experiencia que ellos vieron en su entorno cercano, sino que se animaron en ella con noticias de tierras lejanas, tal como se ve en la publicaci\u00f3n n\u00famero 6 del Chile Pentecostal, en la que se publica un extracto titulado \u201cLecciones del Despertar en Gales\u201d, por G. Campbell Morgan, texto en el cual se dice: \u201cEn el espacio de cinco semanas como 20.000 se han unido con las iglesias. M\u00e1s han sido convertidos. El efecto que produce sobre los hombres es que todos los cristianos se est\u00e1n volviendo evangelistas\u201d (Koppmann, Lecciones del despertamiento en Gales, 1911). Mas adelante, en el mismo texto, reflexionado sobre los m\u00faltiples avivamientos, apunta que estos son el \u201cfruto de la actividad de las iglesias\u201d, y luego al analizar \u201cesa\u201d actividad de la iglesia, dice: \u201ccuando quiera y dondequiera que la iglesia de Dios se vuelva a Dios en humillaci\u00f3n y oraci\u00f3n y trabajo, Dios visitar\u00e1 aquel pueblo o aquella iglesia con abundancia de su gracia\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>En el mismo n\u00famero de la revista ya citada, bajo el encabezado Mensajes Espirituales, en lo que parece ser una transcripci\u00f3n de un mensaje prof\u00e9tico dado en el contexto del culto pentecostal, se dice: \u201cEn batalla me alabar\u00e9is y cantar\u00e9is al nombre m\u00edo\u2026 el cantico vuestro ser\u00e1: \u00abGloria a la Sangre que ha vencido ya\u00bb con ese empezar\u00e9is las batallas\u2026 Hoy se ha acabado la lucha, ya ha concluido la lucha, Yo pelear\u00e9 por ti\u2026No ten\u00e9is que sufrir, porque yo estoy con vosotros. Alabadme y no sufrir\u00e9is nada\u201d. \u00bfNo es esto una visi\u00f3n esperanzadora del avance del Reino de Dios? \u00bfNo es acaso, a lo menos, extra\u00f1a a una escatolog\u00eda de tendencia pesimista?<\/p>\n\n\n\n<p>No es dif\u00edcil, por tanto, observar el gran \u00e9nfasis en la evangelizaci\u00f3n que hubo \u2014\u00bfy hay? \u2014 en el movimiento pentecostal, y al mismo tiempo, la confianza que experimentaron al venir sobre ellos el Bautismo del Esp\u00edritu Santo. Este poder recibido de arriba los empoder\u00f3, no solo para vivir una vida de santidad, sino para llegar con el mensaje evang\u00e9lico a todo el mundo. Su esperanza era que todo el pa\u00eds conocer\u00eda a Cristo. De hecho, la tan conocida profec\u00eda, \u201cChile para Cristo\u201d, no puede hallar sentido bajo una escatolog\u00eda pesimista, sino \u00fanicamente bajo un prisma optimista, tal como observamos en los textos antes citados, en los que \u201cno habr\u00e1 sufrimientos, Dios pelear\u00e1 por ellos, y el Se\u00f1or dar\u00e1 victoria sobre todos los enemigos\u201d, lo cual es m\u00e1s propio del posmilenialismo que del dispensacionalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Concluyendo, y como se ha dicho al principio, no se pretende \u201cprobar\u201d que la escatolog\u00eda original del pentecostalismo chileno fuera el posmilenialismo, sino, por el contrario, mostrar c\u00f3mo esta postura es m\u00e1s <em>ad hoc<\/em> al fervor y esperanza pentecostal, es decir, una esperanza de victoria, en que el Esp\u00edritu no tiene l\u00edmites para obrar y transformar la sociedad.<\/p>\n\n\n\n<p>El movimiento pentecostal chileno, al igual que el norteamericano, con el paso de los a\u00f1os, sufri\u00f3 una transformaci\u00f3n en su vigor evangel\u00edstico. Como ya se ha mostrado, al principio su \u00e9nfasis en la evangelizaci\u00f3n fue con el prop\u00f3sito de alcanzar a todos, pues el evangelio es transformador de la cultura. M\u00e1s tarde, esta visi\u00f3n ser\u00eda reemplazada por un deseo de \u201cllamar almas\u201d para escapar de este mundo maligno y perverso (Dayton, 1991, p\u00e1g. 117). Debido, en parte, a este cambio de paradigma, el dispensacionalismo tom\u00f3 un espacio que no le pertenec\u00eda, espacio que puede ser recuperado por la postura de Wesley, a quien tanto Hoover como los primeros pentecostales, reconocen como su verdadera figura inspiradora, y a quien reconocen seguir doctrinalmente hablando. Como ha quedado claro, este mismo Wesley no march\u00f3 en pos de un milenarismo dispensacional, sino todo lo contrario, abraz\u00f3 la esperanza posmilenial de una iglesia victoriosa y triunfante en medio de la sociedad. Por ello, si los pentecostales aun desean mantenerse fieles a Wesley, deber\u00edan, por lo menos, plantearse un regreso a la esperanza wesleyana, es decir, a una iglesia que avanza en la sociedad y la transforma, empoderada por el poder del Esp\u00edritu y que toma dominio de las diferentes \u00e1reas para Cristo el Se\u00f1or.<\/p>\n\n\n\n<h4 class=\"wp-block-heading\">Bibliograf\u00eda<\/h4>\n\n\n\n<p>Chile Evang\u00e9lico. (1909). <em>Chile Evang\u00e9lico<\/em>(16).<\/p>\n\n\n\n<p>Gentry, K. L. (2019). <em>\u00c9l tendr\u00e1 el dominio.<\/em> Salem, Oregon.: Publicaciones Kerigma.<\/p>\n\n\n\n<p>Dayton, D. W. (1991). <em>Ra\u00edces teol\u00f3gicas del pentecostalismo.<\/em> Buenos Aires: Nueva Creaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Koppmann, E. (Mayo de 1911). Lo que es un metodista seg\u00fan Juan Wesley. <em>Chile Pentecostal, 1<\/em>(10).<\/p>\n\n\n\n<p>Aravena Bravo, N. (2013). <em>La parroquia sin fronteras, temas wesleyanos.<\/em> (M. A. Ulloa, Ed.) P. Montt, Chile.<\/p>\n\n\n\n<p>Boettner, L. (1957). <em>The Millennium.<\/em> Phillipsburg, New Jersey: Presbyterian and Reformed Publishing Company.<\/p>\n\n\n\n<p>Koppmann, E. (Noviembre de 1910). Carta Segundo C\u00f3rdoba. <em>Chile Pentecostal, 1<\/em>(1).<\/p>\n\n\n\n<p>Koppmann, E. (Diciembre de 1910). Carta 15 diciembre 1910. <em>Chile Pentecostal, 1<\/em>(4).<\/p>\n\n\n\n<p>Koppmann, E. (Febrero de 1911). Lecciones del despertamiento en Gales. <em>Chile Pentecostal, 1<\/em>(6).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si bien es bastante aceptado, y casi imposible de negar, que el pentecostalismo, sobre todo el chileno, es en esencia premilenial, y posteriormente, premilenial dispensacional, aun cabe la siguiente pregunta: \u00bfser\u00e1 posible que el pentecostalismo chileno pueda tener otro esquema escatol\u00f3gico? La respuesta r\u00e1pida podr\u00eda ser un no, pero al observar las ra\u00edces mismas del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10,12],"tags":[635,948,1127,273,414,1129,1128,545],"class_list":["post-3635","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-raices-teologicas","category-teologia-pentecostal","tag-dispensacionalismo","tag-eric-martinez","tag-escatologia-pentecostal","tag-john-wesley","tag-pentecostalismo-chileno","tag-posmilenialismo","tag-premilenialismo","tag-teologia-pentecostal"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3635","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3635"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3635\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3640,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3635\/revisions\/3640"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3635"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3635"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3635"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}