{"id":502,"date":"2016-12-01T12:00:27","date_gmt":"2016-12-01T12:00:27","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.wordpress.com\/?p=502"},"modified":"2016-12-01T12:00:27","modified_gmt":"2016-12-01T12:00:27","slug":"recuperar-el-pietismo-por-roger-e-olson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/recuperar-el-pietismo-por-roger-e-olson\/","title":{"rendered":"Recuperar el pietismo &#8211; Por Roger E. Olson"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:justify;\">Roger E. Olson*<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En las siguientes l\u00edneas encontrar\u00e1n un ensayo al cual he llamado\u00a0\u201cRecuperar el Pietismo\u201d. Fue escrito como una respuesta a quienes han criticado este movimiento, como Mark Talbot del Wheaton College (quien ha escrito en contra en <a href=\"https:\/\/www.whitehorseinn.org\/article\/whats-wrong-with-pietism\/\">Modern Reformation<\/a>).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Al hombre o a la mujer en la calle, el t\u00e9rmino \u201cpietismo\u201d probablemente le evocar\u00e1 una sensaci\u00f3n de desd\u00e9n, si es que no un profundo sentimiento de rechazo. Nos hace pensar en personas super-espirituales, gente religiosa de una santidad inalcanzable a los cuales hay que indudablemente evitar. Para aquellos m\u00e1s cercanos a las bancas de la iglesia es probable que produzca s\u00f3lo una respuesta ligeramente m\u00e1s positiva; a menudo trae a la mente el recuerdo de la solterona querida \u2013 la ampliamente conocida \u2013 \u00abChurch Lady\u00bb<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, quien desaprueba todo tipo de diversi\u00f3n en el nombre de Cristo. Con suerte, para las personas con mayor cercan\u00eda con los p\u00falpitos, \u201cpietismo\u201d puede describir un movimiento hist\u00f3rico de predicadores excesivamente emocionales, que intentaban manipular a sus oyentes para llevarles a tener sentimientos espirituales que desviaran la atenci\u00f3n del intelecto y que condujeron a muchos de sus seguidores a romper contacto con el mundo y evitar la vida de la mente.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Estas y muchas otras im\u00e1genes de los pietistas y del pietismo persisten en la cultura popular y entre los cristianos, de quienes se puede decir que han sido enga\u00f1ados sobre el movimiento pietista y el pietismo en general. Tuve la ventaja de crecer en una familia profundamente influenciada por el pietismo, donde la palabra en s\u00ed misma todav\u00eda significaba algo positivo. Mis abuelos maternos fueron miembros de la Evangelical Free Church of America y varios de mis t\u00edos pertenec\u00edan a esta denominaci\u00f3n o a una congregaci\u00f3n muy semejante llamada Evangelical Covenant Church of America.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Otros parientes eran adherentes muy devotos y piadosos de la denominaci\u00f3n Christian Reformed o de la Church of God (Anderson, Indiana) o del Salvation Army o bien de alguna otra rama distante del pietismo. El\u00a0 Pietismo en su verdadero sentido hist\u00f3rico, impregn\u00f3 las vidas de mi extensa familia. Mi madrastra oraba y cantaba himnos mientras limpiaba la casa, lo que me hac\u00eda un poco reacio a invitar a amigos a la casa despu\u00e9s de la escuela. Mi abuela nos cantaba en la cena y en las reuniones familiares himnos de Charles Gabriel<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>; \u201cAll things are ready, come to the feast; come for the table now is spread\u2026.\u201d. Cada grupo familiar ten\u00eda al menos un \u201cpancito de vida\u201d (promise box) en su cocina o en el comedor y cada cena se iniciaba por lo general con un devocional familiar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Logr\u00e9 obtener un enfoque m\u00e1s amplio en un curso que tom\u00e9 en la universidad de lo que fue el movimiento pietista de los siglos XVII y XVIII en el que aprend\u00ed acerca de los grandes renovadores de la iglesia alemana posterior a la Reforma protestante como Philipp Jakob Spener (1635-1705), August Hermann Francke (1663- 1727) y Nicholas Ludwig von Zinzendorf-Count m\u00e1s conocido como \u201cJesus Noble Freak\u201d (1700-176). Nuestra peque\u00f1a denominaci\u00f3n se consideraba a s\u00ed misma como descendiente de ellos. En especial nos encantaba la tem\u00e1tica de la \u201cintimidad con Jes\u00fas\u201d de Zinzendorf. Despu\u00e9s de la universidad asist\u00ed a un seminario de la tradici\u00f3n Bautista alemana, cargada de pietismo y aprend\u00ed m\u00e1s sobre el movimiento; en su mayor parte, todo lo que he aprendido ha sido positivo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">As\u00ed que, cada vez que me encontr\u00e9 con actitudes negativas hacia el pietismo durante mis estudios de doctorado, quedaba un poco perplejo. Yo sab\u00eda que la gente secular y, probablemente, los protestantes liberales (por no nombrar a los cat\u00f3licos) lo despreciaban, pero entonces o\u00ed mi querido mentor en mi programa de doctorado usando \u201cpietista\u201d como insulto. Lo usaba de forma rutinaria para etiquetar cristianos en particular y a iglesias que consideraba excesivamente emocionales y subjetivas con respecto a la fe, anti-intelectuales y alejadas de la sociedad y sus problemas. Era un metodista barthiano y uno de sus objetos favoritos de desprecio era la Primera Iglesia Metodista de Houston y su pastor Charles Allen, autor de libros devocionales influyentes como Psiquiatr\u00eda de Dios. Mi mentor llamaba a Allen y su congregaci\u00f3n \u201cLa multitud bonachona de la avenida principal\u201d. M\u00e1s tarde supe que mi maestro hab\u00eda crecido en una denominaci\u00f3n de rama fundamentalista de la Iglesia de los Hermanos (Church of the Brethren), una denominaci\u00f3n pietista y que siempre adoptaba una reacci\u00f3n severa, sobre todo contra ella.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Luego fui a Munich para estudiar con Wolfhart Pannenberg y tambi\u00e9n le o\u00ed hablar despectivamente del pietismo. Varias veces le o\u00ed decir: \u201cHay una cosa que no soy y eso es pietista.\u201d Durante mi desempe\u00f1o en la ense\u00f1anza de teolog\u00eda en Bethel College (ahora Universidad de Bethel), fundada por pietistas suecos, un pastor y l\u00edder en su denominaci\u00f3n\u00a0 me dijo \u201cel pietismo es s\u00f3lo una m\u00e1scara de indiferencia doctrinal\u201d. Un fil\u00f3sofo evang\u00e9lico en el Wheaton College, escribi\u00f3 un art\u00edculo para la <em>Modern Reformation Magazine<\/em> titulado \u201c\u00bfQu\u00e9 pasa con el pietismo?\u201d y lo acus\u00f3 de ser una influencia negativa sobre la vida religiosa americana en la medida que \u201c se desliga de una doctrina completa y una fe s\u00f3lida [1]. \u201cTe puedes dar cuenta de este tratamiento negativo hacia el pietismo simplemente googleando la palabra. All\u00ed encontrar\u00e1s art\u00edculos varios, entre ellos: \u201c\u00bfC\u00f3mo el pietismo enga\u00f1a a los cristianos?\u201d, que iguala el \u00a0pietismo con elitismo espiritual y llega a la conclusi\u00f3n de que \u201cel pietismo no puede ayudar ya que toma las mentes de las personas y las lleva fuera del Evangelio\u201d [2].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Todos estos tratamientos peyorativos hacia el\u00a0 pietismo me produjeron un conflicto con lo que hab\u00eda aprendido del pietismo hist\u00f3rico y la mayor\u00eda de lo que he experimentado del pietismo durante mis a\u00f1os formativos. Por otra parte, muchas de estas cr\u00edticas tocaron una fibra sensible. Hab\u00eda percibido ciertas tendencias en el pietismo que podr\u00edan, si no se tratan adecuadamente, conducir a estos problemas. As\u00ed que decid\u00ed asumir el estudio de pietismo por mi cuenta. Le\u00ed vorazmente todo lo que pudo llegar a mis manos sobre su historia, teolog\u00eda y su espiritualidad. Una persona que encontr\u00e9 en este proyecto fue el te\u00f3logo Donald G. Bloesch de la Iglesia Unida de Cristo (1928-2010), el que se convirti\u00f3 en mi primer mentor teol\u00f3gico y me ayud\u00f3 a recuperar un sentido muy positivo del pietismo y as\u00ed tambi\u00e9n a ser cauteloso con sus peligros.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Casi todos los libros sobre el pietismo se abren con un texto de exenci\u00f3n de responsabilidades como por ejemplo, que es uno de los movimientos m\u00e1s incomprendidos y vilipendiados err\u00f3neamente en la historia cristiana. Es t\u00edpico observar el comentario del estudioso en pietismo F. Ernest Stoeffler al comienzo de su libro magistral <em>El ascenso del pietismo Evang\u00e9lico<\/em> (The Raise of Evangelical Pietism), donde dice del Pietismo: \u201cuno de los movimientos menos comprendidos en la historia del cristianismo\u201d [3]. Luego contin\u00faa con la descripci\u00f3n de los estereotipos comunes de pietismo y razones de su rechazo por parte de muchos cristianos y m\u00e1s a\u00fan de aquellos no creyentes. Estoy de acuerdo con la tesis del te\u00f3logo Michelle Clifton-Soderstrom que \u201cEl pietismo ha causado problemas. Sin embargo, este problema vale la pena redimirlo\u201d [4]. En otras palabras, si, el pietismo ha tenido algunos efectos perjudiciales en el cristianismo protestante y tal vez en la amplia sociedad estadounidense donde se ha convertido en parte de la f\u00e1brica de la religi\u00f3n popular. Sin embargo, para la mayor parte, los efectos nocivos se basan en distorsiones del verdadero pietismo hist\u00f3rico. Despu\u00e9s de todo, al igual que con la mayor\u00eda de los movimientos, el pietismo ha perdido vida y tambi\u00e9n su atractivo. A pesar de sus distorsiones y sus consecuencias perjudiciales, especialmente en la religi\u00f3n popular, creo que hay muchas cosas positivas en el pietismo y su recuperaci\u00f3n puede ser de gran ayuda, incluso a las principales iglesias en sus esfuerzos de renovaci\u00f3n y misiones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">As\u00ed, por \u201crecuperar el pietismo\u201d me refiero a volver a descubrir su verdadera historia, a una reconstrucci\u00f3n en un modo positivo, centr\u00e1ndose en sus caracter\u00edsticas distintivas, corregir sus conceptos err\u00f3neos y sugerir su inclusi\u00f3n para la renovaci\u00f3n de su enfoque y misi\u00f3n de la iglesia en esta era postmoderna.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En esta breve charla, espero lograr cuatro cosas. En primer lugar, voy a tratar de definir el pietismo y ofrecer lo que considero una distinci\u00f3n \u00fatil sobre el t\u00e9rmino. En segundo lugar, voy a ir m\u00e1s all\u00e1 de la mera definici\u00f3n describiendo caracter\u00edsticas principales, sus cualidades distintivas y los rasgos que lo definen. Luego, en tercer lugar, voy a dise\u00f1ar y corregir varios de los mitos y conceptos err\u00f3neos m\u00e1s comunes sobre el pietismo, admitiendo al mismo tiempo sus inherentes debilidades de las cuales los pietistas deben tener cuidado. Por \u00faltimo, voy a volver mi segunda conferencia donde hago alusi\u00f3n a algunos de los beneficios de un pietismo recuperado y restaurado para las iglesias cristianas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Definir el pietismo es una tarea notoriamente dif\u00edcil. Es un poco como la antigua par\u00e1bola india de los ciegos y el elefante, que habla de las diferentes perspectivas; todo aquel que toca el pietismo tiende a salir con una definici\u00f3n algo diferente. Jonathan Strom, investigador del pietismo, ha explorado a fondo esta terrible confusi\u00f3n de enfoques para definir el concepto en su art\u00edculo en <em>Church History<\/em> del 2002 \u201cLos problemas y las promesas de la Investigaci\u00f3n del pietismo.\u201d All\u00ed se examinan varios enfoques influyentes tanto complejos como simples. Algunos estudiosos limitan \u201cpietismo\u201d a los ministerios de pietistas influyentes de los siglos 17 y 18, como Philipp Jakob Spener y August Hermann Francke. Para estos estudiosos, el pietismo se extingui\u00f3 con ellos dejando atr\u00e1s las huellas en la Cristiandad a lo largo de la Europa y Am\u00e9rica (y, por supuesto, a trav\u00e9s de ellos, el resto del mundo). Otros, sin embargo, sostienen que el pietismo es \u201cnada m\u00e1s y nada menos\u201d que la historia del protestantismo en los \u00faltimos tres siglos\u201d [5].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aqu\u00ed me limitar\u00e9 a ofrecer una muestra de las definiciones influyentes del pietismo y luego delinear mi propia aproximaci\u00f3n a la formidable tarea de definirlo. Seg\u00fan el prominente estudioso del pietismo Stoeffler, pietismo es simplemente \u201cel protestantismo experiencial\u201d [6] que, en su expresi\u00f3n temprana, constitu\u00eda una \u201csegunda fase de la Reforma\u201d [7]. Para \u00e9l, no tiene \u201cforma socialmente perceptible\u201d [8] y no ofrece nuevas doctrinas [9], pero es un \u201cnuevo \u00e9nfasis\u201d entre los protestantes [10]. Stoeffler prefiere pensar en el pietismo como un <em>ethos<\/em> m\u00e1s que un movimiento, aunque reconoce que se trataba de una expresi\u00f3n especial en un movimiento muy pobremente organizado en Alemania, asociado con Spener y Francke [11]. Para \u00e9l, este <em>ethos<\/em> y su \u00e9nfasis giran en torno a una \u201cpiedra angular\u201d, que es la doctrina y la experiencia de nacer de nuevo [12].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El te\u00f3logo metodista Ted Campbell mira al pietismo como una manifestaci\u00f3n de un fen\u00f3meno m\u00e1s amplio que \u00e9l denomina \u201cla religi\u00f3n del coraz\u00f3n\u201d que incluye a los puritanos y los cat\u00f3licos m\u00edsticos. \u201cPietismo\u201d puede ser utilizado como una etiqueta general para este \u00e9nfasis religioso en la experiencia profunda o como una etiqueta espec\u00edfica para el movimiento inaugurado por Spener y llevado adelante por Francke y sus seguidores. Campbell describe el pietismo, en uno u otro sentido, de esta manera: \u201cEl pietismo hizo hincapi\u00e9 en la experiencia religiosa personal, especialmente el arrepentimiento (la experiencia de la propia indignidad ante Dios y de la propia necesidad de la gracia) y la santificaci\u00f3n (la experiencia de crecimiento personal en la santidad, que implica el progreso hacia el cumplimiento completo o perfecto de la voluntad de Dios)&#8230; \u201c[13].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El Historiador W.R. Ward, reconoce la inevitable ambig\u00fcedad del concepto \u201cpietismo\u201d y sostiene que se puede reducir al m\u00ednimo, lig\u00e1ndolo a una persona, Spener, para quien \u201clo esencial\u2026 era el resorte interno de la vitalidad espiritual, el nuevo nacimiento, una doctrina que se convirti\u00f3 en una insignia del partido pietista no porque era propio de ellos, sino debido a la importancia que ellos le daban. La esencia de la cuesti\u00f3n era c\u00f3mo llevar a cabo de la mejor forma el sacerdocio de todos los creyentes\u201d [14]. As\u00ed, seg\u00fan Ward, el pietismo fue parte de un gran \u201cdespertar evang\u00e9lico\u201d en Europa y Gran Breta\u00f1a que se extendi\u00f3 a Am\u00e9rica del Norte y el t\u00e9rmino debe ser utilizado s\u00f3lo para el trabajo de Spener y sus fieles seguidores.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El Te\u00f3logo Pietista Donald Durnbaugh admite ser una persona atrevida que intenta dar una definici\u00f3n del pietismo debido a su \u201ccar\u00e1cter amplio, trans-territorial y trans-confesional.\u201d [15]. Pero \u00e9l va m\u00e1s all\u00e1 y lo define hist\u00f3ricamente en t\u00e9rminos de \u201credes de afinidad\u201d entre los cristianos que han experimentado una vivencia similar y a todos quienes se asemejaron a la Religi\u00f3n del Coraz\u00f3n de Francke y al l\u00edder Moravo Zinzendorf.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El Historiador alem\u00e1n Hans Schneider ha hecho m\u00e1s que nadie en los \u00faltimos a\u00f1os para delinear la distinci\u00f3n entre dos tipos de pietistas en los siglos XVII y XVIII: \u201ceclesi\u00e1stico\u201d y \u201cradical\u201d. El primero, como Spener y Francke, trat\u00f3 de renovar y reformar las iglesias establecidas desde dentro, mientras que el segundo, como Gottfried Arnold y los Inspiracionistas (Hoy en d\u00eda Colonos Amana en Iowa) abandonaron las iglesias establecidas y frecuentemente buscaban la comuni\u00f3n con Dios en peque\u00f1os grupos independientes de creyentes o como individuos. Ya sea eclesi\u00e1stico o radical, no obstante, Schneider dice, los pietistas evidenciaban una \u201cidentidad compartida\u201d: \u201cSe consideraban hijos de Dios, &#8216;compa\u00f1eros en Cristo&#8217;, y se trataban unos a otros como hermanos y hermanas\u201d. \u201cComo grupo\u201d, argumenta, \u201ctodos hablaban el mismo idioma\u201d [16]. Ese lenguaje com\u00fan consist\u00eda en ser \u201cdespertados interiormente\u201d, espiritualmente por medio del Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El te\u00f3logo de la Universidad de Boston Carter Lindberg reconoce la existencia de una \u201cconfusa mezcla de estudios pietismo\u201d que hace que cualquier acercamiento a la definici\u00f3n resulte una tarea compleja. [17] Sin embargo, se atreve a entrar donde los \u00e1ngeles no osan hacerlo, para traernos una \u201cdefinici\u00f3n en miniatura\u201d: \u201cUn movimiento centrado en la Biblia que se preocupa de la santidad de vida que fluye del coraz\u00f3n regenerado\u201d. [18]<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Esta es s\u00f3lo una muestra de los intentos acad\u00e9micos para definir el pietismo. Sin embargo, ninguna definici\u00f3n me satisface totalmente; quiz\u00e1 pietismo es, como la mayor\u00eda de las etiquetas religiosas, otro de esos \u201cconceptos esencialmente pol\u00e9micos\u201d. No obstante, no me gustar\u00eda dejar el asunto ah\u00ed. Yo defino el pietismo primeramente distinguiendo entre dos tipos: pietismo como un movimiento religioso hist\u00f3rico que surgi\u00f3 en Alemania y floreci\u00f3 m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras alemanas, especialmente en Escandinavia y Am\u00e9rica del Norte; y el pietismo como un car\u00e1cter religioso, un tipo ideal de espiritualidad arraigado y cimentado en el cristianismo protestante y que se extiende desde el pietismo hist\u00f3rico, con antecedentes y sucesiones. Todo el pietismo est\u00e1 ligado de alguna manera a\u00a0 la labor de hombres como Spener, Francke y Zinzendorf, que tuvieron precursores como el escritor m\u00edstico Protestante Johann Arndt (1555-1621) y, despu\u00e9s que ellos partieron, su <em>ethos<\/em> espiritual permanece vivo en varias expresiones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Yo prefiero tratar el pietismo de ambos tipos menos por definici\u00f3n, lo que puede llevarnos a una idea demasiado cerrada y es siempre incompleta, y m\u00e1s por medio del descubrimiento de sus caracter\u00edsticas comunes, sus matices y rasgos distintivos. Sobre esto hay un mayor acuerdo entre los estudiosos que en cualquier definici\u00f3n. Creo que dos de estas caracter\u00edsticas, ambas particulares, de \u00e9nfasis distintivos espirituales particulares, ata todos los dem\u00e1s juntos, hasta situarse en el centro de una <em>gestalt<\/em><a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> religiosa-espiritual-teol\u00f3gica que es el pietismo a lo largo de los siglos y en la actualidad. Recibieron expresiones cl\u00e1sicas de Spener, Francke y Zinzendorf, pero el esp\u00edritu y su <em>gestalt<\/em> florecen hoy donde no se escuchan sus nombres. Esos son los conceptos estrechamente relacionados con el hombre interior y la piedad conversional (producto de la conversi\u00f3n). Voy a volver a ellos m\u00e1s tarde. En primer lugar, una breve rese\u00f1a de las opiniones de otros acerca de las caracter\u00edsticas comunes de pietismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Stoeffler establece cuatro caracter\u00edsticas que juntas componen el n\u00facleo distintivo o centro del pietismo que \u00e9l considera como centrado en lugar de un conjunto acotado. Los m\u00e1rgenes de pietismo se pueden expresar de manera idiosincr\u00e1tica y se le pueden asignar caracter\u00edsticas anexas, pero Stoeffler argumenta, con raz\u00f3n, que el movimiento y sus tipos han de ser entendidos desde su centro y no desde sus m\u00e1rgenes [19]. La primera caracter\u00edstica com\u00fan, el n\u00facleo del pietismo es la creencia de que \u201cla esencia del cristianismo se encuentra en la relaci\u00f3n significativa y personal del individuo con Dios\u201d \u00a0[20]. Esto es, por supuesto, un resumen de las declaraciones sobre el cristianismo verdadero, esparcidas a trav\u00e9s de los sermones y escritos de Spener, Francke, Zinzendorf y todos sus seguidores. Casi a una sola voz condenaron la mera religi\u00f3n formal de aprendizaje \u201cde memoria\u201d y sostuvieron que el prop\u00f3sito de toda la predicaci\u00f3n debe ser llevar a los oyentes en \u201cconexi\u00f3n \u00edntima y personal\u201d con Dios por medio del Salvador Jesucristo. Zinzendorf puede haber puesto m\u00e1s \u00e9nfasis e incluso m\u00e1s sentimiento que otros, pero todos los pietistas estar\u00edan de acuerdo con \u00e9l en que \u201cEl creyente puede conversar y caminar con el Salvador al igual que con un amigo invisible\u201d [21].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La segunda caracter\u00edstica es el \u201cidealismo religioso\u201d por el cual Stoeffler explica la anti complacencia-espiritual o la complacencia anti-espiritual [22]. El Pietismo siempre hace una distinci\u00f3n entre los cristianos simplemente \u201ccomunes\u201d y los cristianos \u201cverdaderos\u201d \u00a0y dice que el \u00faltimo implica la transformaci\u00f3n interior que efect\u00faa un cambio real en la vida de una persona. Este \u00e9nfasis pietista fue bien expresado por Francke quien declar\u00f3 que \u201cla verdadera fe es una obra divina en nosotros, que nos transforma y nos confiere el nuevo nacimiento de Dios, que mata al viejo Ad\u00e1n, y nos convierte en un hombre que es completamente diferente en el coraz\u00f3n, el alma, la mente, y en todas sus facultades\u201d [23].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La tercera caracter\u00edstica es la necesidad de convent\u00edculos -peque\u00f1os grupos religiosos de creyentes verdaderos y cristianos que ejercen el sacerdocio de todos los creyentes a trav\u00e9s de estudio de la Biblia y la oraci\u00f3n [24].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La cuarta caracter\u00edstica del pietismo de Stoeffler es el \u201c\u00e9nfasis b\u00edblico\u201d, que en realidad\u00a0 es un biblicismo muy com\u00fan, pero que cre\u00eda en una \u201cBiblia abierta\u201d -una Escritura que ilumina a las mentes y los corazones de los verdaderos creyentes comunes y corrientes por el Esp\u00edritu Santo que est\u00e1 por encima de todos los pronunciamientos de los te\u00f3logos entrenados y eclesi\u00e1sticos [25]. Spener expresa este punto de vista distintivamente pietista de la Biblia en su cl\u00e1sico <em>Pia Desideria<\/em>: \u201cNo es suficiente o\u00edr la Palabra con nuestro o\u00eddo externo, hay que dejar que penetre en nuestro coraz\u00f3n, para que podamos escuchar el Esp\u00edritu Santo hablar all\u00ed, es decir, con la emoci\u00f3n vibrante y comodidad sentir el sello del Esp\u00edritu y el poder de la Palabra\u201d [26].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mi propio estudio del pietismo, tanto como un movimiento hist\u00f3rico ahora desaparecido y como ethos a\u00fan muy vivo, me lleva a afirmar dos caracter\u00edsticas comunes m\u00e1s importantes, las caracter\u00edsticas principales que son\u00a0 esenciales para su identidad. Estas vienen a ser como la piedra preciosa en el anillo, siendo el anillo el protestantismo. Al primero lo he llamado, la <em>piedad conversional<\/em>. Todos los primeros l\u00edderes pietistas, con la posible excepci\u00f3n de Spener, hicieron hincapi\u00e9 en la necesidad de una conversi\u00f3n definida que incluye el arrepentimiento y la fe que derivan en la regeneraci\u00f3n del creyente. Spener enfatiza el arrepentimiento, la fe y la regeneraci\u00f3n con \u00e9nfasis menos claro en una experiencia de conversi\u00f3n definitiva. Francke ten\u00eda su propia dram\u00e1tica experiencia de conversi\u00f3n y llega a la conclusi\u00f3n que \u201ctuve que comenzar otra vez para convertirme en un cristiano\u201d [27]. De ah\u00ed que continu\u00f3 predicando a todos \u201cDel mismo modo, tambi\u00e9n deben ser renacidos por el estruendo de la potencia de Dios\u201d [28]. Testimonios y exhortaciones similares se pueden encontrar en la mayor\u00eda de los pietistas, incluso cuando no estaban de acuerdo sobre cu\u00e1n emocional deb\u00eda ser esta experiencia, cu\u00e1nto sentimiento debe acompa\u00f1arla (por ejemplo, las l\u00e1grimas y suspiros) y si ten\u00eda que ser recordada con fecha o no.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Fuera de la regeneraci\u00f3n y la conversi\u00f3n, surgir\u00eda inevitablemente la \u201cmodificaci\u00f3n progresiva de la vida\u201d, tambi\u00e9n conocida como la santificaci\u00f3n. El pietismo se ha asociado con el legalismo y no hay duda que algo de verdad hay en eso, pero los primeros pietistas todos afirmaron que la moralidad real surge de una vida transformada, coraz\u00f3n convertido y no es real si se impone y es aceptada a rega\u00f1adientes. Stoeffler se\u00f1ala con raz\u00f3n que Zinzendorf, como todos los pietistas, insisti\u00f3 en que la fuente real de la vida correcta no es \u201cun conjunto de normas, sino una alegre y afectiva relaci\u00f3n personal indeciblemente satisfactoria con el Salvador\u201d [29]. Para todos los pietistas, una vida santa era extremadamente importante, pero nunca deb\u00eda ser tratada como una carga o como algo impuesto; para ser \u201csanto\u201d, esto tuvo que fluir naturalmente de un temperamento transformado, lo que el predicador puritano escoc\u00e9s Thomas Chalmers (1780-1847) llam\u00f3 \u201cel poder expulsivo de un nuevo afecto\u201d [30]. Para los pietistas, los afectos usualmente referidos hacia el \u201ccoraz\u00f3n\u201d, gu\u00edan y dirigen la voluntad [31]. El coraz\u00f3n de una persona verdaderamente convertida quiere servir a Dios con la santidad de la vida y la devoci\u00f3n a pesar de que la perfecci\u00f3n es escatol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La segunda caracter\u00edstica com\u00fan del Pietismo, caracter\u00edstica fundamental y esencial para su identidad es la idea del <em>hombre interior<\/em>. Esta idea un tanto extra\u00f1a e ideas necesariamente asociadas a ella son algo dif\u00edcil de definir, pero tal idea aparece pr\u00e1cticamente en todos los tomos y sermones pietistas de alguna manera. Spener destac\u00f3 en <em>Pia Desideria<\/em>: \u201ctoda nuestra religi\u00f3n cristiana consiste en el hombre interior o el nuevo hombre, cuya alma es la fe y cuyas expresiones son los frutos de la vida, y todos los sermones deben estar dirigidos a este\u201d [32]. Por supuesto, esta noci\u00f3n de \u201chombre interior\u201d est\u00e1 inseparablemente ligada a la piedad conversional; la conversi\u00f3n y la regeneraci\u00f3n cambian al hombre interior, lo que\u00a0 repercute en cambios del \u201chombre exterior\u201d, que es una de sus caras emp\u00edricas, visto por el mundo en general. De acuerdo con Spener y todos los pietistas, el Evangelio tiene como objetivo la transformaci\u00f3n del hombre interior, pero que no es suficiente para que el hombre exterior confiese las doctrinas correctamente o practique la caridad o participe debidamente en los sacramentos y la liturgia. Si el hombre interior de la persona no es transformado por la Palabra y el Esp\u00edritu, todas aquellas actividades del hombre exterior, aun siendo realizadas a la perfecci\u00f3n, son in\u00fatiles.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">De hecho, los pietistas van m\u00e1s all\u00e1 y afirman que la propia muerte de Cristo en la cruz es de ninguna utilidad para el hombre exterior hasta que el hombre interior es tocado por \u00e9l. El pietista Philip William Otterbein (1726-1813) pronunci\u00f3 la c\u00e9lebre frase \u201cCristo y su muerte no nos hacen ning\u00fan bien a menos que Cristo entre en nosotros, destruyendo el reino de Satan\u00e1s dentro nuestro, penetrando y renovando nuestro esp\u00edritu, alma y cuerpo con su luz y su vida\u201d [33]. Una expresi\u00f3n que solo puede ser propia de Otterbein, pero todos los pietistas afirman que Spener estar\u00eda de acuerdo con ella. Gary Sattler, investigador de Francke sostiene que para Francke y todos los pietistas \u201cel punto de partida y principal preocupaci\u00f3n es la persona interior\u201d [34]. De acuerdo con \u00e9l, el \u201chombre interior\u201d representa el coraz\u00f3n, el alma, la conciencia y la mente. [35] He de a\u00f1adir que \u201ccoraz\u00f3n\u201d significa aqu\u00ed \u201cafectos\u201d -lo que es amado y deseado. El \u201chombre interior\u201d, entonces, es la inclinaci\u00f3n virtuosa del individuo, lo que \u00e9l o ella de forma natural y sin coacci\u00f3n externa o interna \u201cse siente inclinado a hacer\u201d. Es esta dimensi\u00f3n de la persona a la que apuntan las predicaciones, la Palabra y el toque del Esp\u00edritu, responde con cooperaci\u00f3n en arrepentimiento y fe (todos los pietistas fueron sin\u00e9rgicos), es transformado por Dios en la conversi\u00f3n y regeneraci\u00f3n, y desea como tambi\u00e9n disfruta de la comuni\u00f3n con Dios, vive con devoci\u00f3n y piadosamente, y se inclina progresivamente el hombre exterior hacia la santidad. Francke compara esto con la vida de un \u00e1rbol: \u201cel seguimiento de Cristo comienza en una forma interior y se mueve hacia el exterior y esto puede ser entendido en la semejanza de un \u00e1rbol\u201d [36]. En otras palabras, las ra\u00edces deben estar sanas para que las ramas y las hojas florezcan.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Otros matices, rasgos y caracter\u00edsticas claves, preocupaciones y compromisos, pueden ser identificados como esenciales para el pietismo hist\u00f3rico o el <em>ethos<\/em> pietista. Stoeffler mencion\u00f3 convent\u00edculos, grupos peque\u00f1os, <em>collegia pietatis<\/em> como un sello distintivo. Eso ser\u00eda cierto en especial en el movimiento hist\u00f3rico; si esto necesario para un ethos pietista es discutible. Ciertamente ha habido pietistas a lo largo del \u00faltimo tiempo, durante tres siglos que no han hecho hincapi\u00e9 en esto. Considero eso m\u00e1s como una contribuci\u00f3n del movimiento pietista a la iglesia en general, que como una caracter\u00edstica necesaria del <em>ethos<\/em> pietista. Tambi\u00e9n se podr\u00eda debatir la escatolog\u00eda y su relaci\u00f3n con el pietismo. La mayor\u00eda de los estudiosos se\u00f1alan que Spener y Francke y muchos de sus seguidores eran Quiliastas milenialistas o de una idea similar. Strom considera que \u00e9sta es una de las caracter\u00edsticas esenciales del pietismo hist\u00f3rico [37]. Sin duda Spener era una especie de postmilenialista; cre\u00eda en una pr\u00f3xima nueva era de \u201ctiempos mejores\u201d para la iglesia y la sociedad que ser\u00e1 inaugurada por el mismo Dios, con la participaci\u00f3n humana. Su programa para la reforma de la iglesia y la sociedad estaba destinado a acelerar las cosas hacia lo que ser\u00eda el reino de Dios en la tierra. Francke no era tan abiertamente postmilenial, pero critic\u00f3 abiertamente a aquello que Richard Gawthrop tild\u00f3 como \u201cespiritualidad prometeica\u201d, destinada a transformar toda la sociedad cambiando la vida de las personas [38]. Sin duda, muchos pietistas radicales cayeron en especulaciones apocal\u00edpticas y algunos incluso intentaron establecer la fecha del regreso de Cristo [39]. Sin embargo, no considero el milenarismo o apocalipticismo o cualquier foco en la escatolog\u00eda como parte esencial del esp\u00edritu pietista.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Empec\u00e9 mencionando que el pietismo tiene una mala reputaci\u00f3n. \u00bfPor qu\u00e9 es as\u00ed? \u00bfCreer\u00e1n la mayor\u00eda de los cristianos estadounidenses muchas de estas mismas cosas? Bueno, al menos muchos lo hacen, sobre todo aquellos que se llamaban a s\u00ed mismos \u201cevang\u00e9licos\u201d, antes de que la derecha religiosa se apropiara del t\u00e9rmino. Mi argumento es que el verdadero, pietismo hist\u00f3rico y el <em>ethos<\/em> pietista, han jugado y siguen jugando un papel importante en la fe evang\u00e9lica contempor\u00e1nea. Sin embargo, no todo el mundo tiene una impresi\u00f3n positiva del pietismo y eso incluye muchos de los que se llevan con orgullo la etiqueta de \u201cevang\u00e9lico\u201d. Ciertamente, muchos de los llamados cr\u00edticos \u201cprincipales\u201d tienen impresiones negativas de este y no todos ellos son meros estereotipos derivados de la ignorancia. El pietismo fue controversial durante su apogeo como movimiento y ha seguido siendo un tema controvertido. Lo que quiero hacer aqu\u00ed es aclarar algunos de los mitos m\u00e1s comunes y conceptos err\u00f3neos sobre el pietismo que hacen que sea controvertido, si bien admito que tiene algunas debilidades inherentes que incluso los pietistas deben considerar.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Gran controversia y debate acompa\u00f1aron al\u00a0 pietismo en sus primeras etapas. Spener era un promotor muy cauteloso del pietismo, que cit\u00f3 a Lutero a menudo y afirm\u00f3 estar de acuerdo con todo lo que Lutero ense\u00f1\u00f3, pero a\u00fan as\u00ed era acusado por sus oponentes, en su mayor\u00eda predicadores del llamado \u201cpartido ortodoxo\u201d dentro de las iglesias luteranas , de ense\u00f1anzas her\u00e9ticas [40]. Sobrevivi\u00f3 a los cargos y acusaciones debido a que en repetidas ocasiones las investigaciones del gobierno absolv\u00edan a Spener, Francke y otros l\u00edderes pietistas dentro de las iglesias del estado, de los cargos de herej\u00eda y \u00a0corrupci\u00f3n. Sin embargo, Spener tuvo que salir de Frankfurt, donde sirvi\u00f3 como un tipo de superintendente del distrito sobre muchas parroquias luteranas y luego tambi\u00e9n en Dresden, donde fue capell\u00e1n de la corte. Termin\u00f3 en Berl\u00edn, protegido por el pr\u00edncipe elector Federico Guillermo de Prusia quien finalmente abraz\u00f3 el pietismo. Sus cr\u00edticos hicieron de su vida un infierno de todos modos. Lo mismo puede decirse de Francke, que constantemente deb\u00eda refutar acusaciones falsas y ataques. Al igual que Spener, que estaba protegido por el rey. Zinzendorf no tuvo la misma suerte; sus palabras y formas controvertidas le llevaron a ser expulsado de su tierra natal, Sajonia, en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfCu\u00e1les han sido y son las principales acusaciones formuladas contra el pietismo por los cr\u00edticos religiosos? (Voy a dejar a un lado los cr\u00edticos seculares aqu\u00ed, la mayor\u00eda de los cuales consideran pietismo simplemente fanatismo religioso). Entre los m\u00e1s prominentes y en parte son verdaderos est\u00e1n, el subjetivismo y el individualismo religioso, anti-intelectualismo, el quietismo extramundano (<em>otherwordly<\/em>), el rechazo de la doctrina protestante clave de la justificaci\u00f3n por la fe, es decir, semi-pelagianismo, y el legalismo severo. Todos estos se pueden encontrar esparcidos en los libros escritos contra el pietismo, como los famosos tres vol\u00famenes de historia del pietismo, donde el influyente te\u00f3logo alem\u00e1n del siglo XIX, Albrecht Ritschl, concluy\u00f3 que el pietismo era m\u00e1s af\u00edn a lo medieval, cat\u00f3lico, mon\u00e1stico, m\u00edstico y asc\u00e9tico que al protestantismo [41]. Karl Barth ten\u00eda una batalla declarada contra el pietismo a pesar de que admiti\u00f3 su influencia en su propia teolog\u00eda a trav\u00e9s de Franz Overbeck (1837-1905) y los Blumhardts, Johann (1805-1880) y Christoph (1842-1919) [42]. Seg\u00fan Barth, el pietismo equivale a \u201cindividualismo religioso\u201d y \u201cquietismo\u201d, una huida del mundo. Tambi\u00e9n lo acus\u00f3 de semi-pelagianismo, es decir, que hizo hincapi\u00e9 en exceso a la contribuci\u00f3n humana en la salvaci\u00f3n, en desmedro de la soberan\u00eda de Dios en la salvaci\u00f3n [43].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aqu\u00ed s\u00f3lo ser\u00e1 posible responder a algunos de los principales cargos y acusaciones contra el pietismo. Me centrar\u00e9 en las demandas de que este es subjetivo y anti-intelectual, quietista y extramundano, semi-pelagiano o insuficientemente protestante.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfQu\u00e9 pasa con la afirmaci\u00f3n de que el pietismo es end\u00e9micamente subjetivo y anti-intelectual con respecto a la doctrina y la teolog\u00eda? Los defensores de Spener y Francke han demostrado de manera concluyente que no rechazan la vida de la mente; simplemente se considera a la mucha teolog\u00eda como especulativa y una distracci\u00f3n del punto central del cristianismo. Stoeffler se\u00f1ala con raz\u00f3n que \u201cpietistas como Spener [es decir, pietistas eclesi\u00e1sticos] constantemente advirtieron a sus seguidores contra los peligros del subjetivismo\u201d [44]. Spener y Francke tambi\u00e9n insistieron en la catequesis exhaustiva a ni\u00f1os y \u00a0conversos [45]. Sin embargo, el principal foco de atenci\u00f3n negativo ha sido en Zinzendorf a causa de su profundo rechazo de la teolog\u00eda sistem\u00e1tica. A menudo \u00e9l dec\u00eda que cuando se encasilla al cristianismo en un sistema, lo has matado. Se mantuvo en contra de todos los enfoques racionalistas al cristianismo porque cre\u00eda que la trascendencia de Dios incluye inevitablemente misterio y termina en la paradoja. Pero lo m\u00e1s importante, consideraba la teolog\u00eda sistem\u00e1tica y la apolog\u00e9tica racional como ajenas a la naturaleza personal de la fe: \u201cforzar a la religi\u00f3n en un tejido fino de armon\u00eda racional [para \u00e9l], no puede sustituir a la fe, de hecho, simula fortalecer la fe, creando la impresi\u00f3n de que la creencia es un problema matem\u00e1tico\u201d [46]. En una t\u00edpica forma Zinzendorfiana, el conde hizo un llamamiento a los te\u00f3logos para evitar convertir la fe en una experiencia de est\u00edmulo mental.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Este es el punto donde a uno le gustar\u00eda por el amor de Dios para pedirles a todos los te\u00f3logos, si tan s\u00f3lo pudieran o\u00edr, que no se tomen este tipo de molestias constantemente para representar a nuestra religi\u00f3n como de acuerdo con la raz\u00f3n y con el sentido com\u00fan. Si a los escritos de este tipo les asignan el valor \u00a0de un panfleto, con los cuales una persona se gana la vida, entonces puede pasar. Pero tan pronto como se toma en serio, tan pronto como quieren demostrar a los ateos y de\u00edstas comunes y a personas como estas, de que nuestra religi\u00f3n es una sabidur\u00eda enraizada en sus cabezas, un discernimiento que pueden tomar a su manera, entonces ellos est\u00e1n obviamente trillando paja vac\u00eda, conforme a todas las instrucciones de la Escritura [47].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por otro lado, a pesar de esta aversi\u00f3n a la teolog\u00eda muy racional y sistematizada, Zinzendorf mismo era un estudiante de teolog\u00eda y muy instruido en la filosof\u00eda. Spener y Francke y pietistas posteriores, como el gran biblista Johann Albrecht Bengel (1687-1752) eran estudiantes \u00e1vidos de la Escritura, incluyendo las lenguas y los comentarios originales, y ense\u00f1aron a sus feligreses y estudiantes a leer y a estudiar. Es cierto que, en su mayor parte, tuvieron poca utilidad para la Ilustraci\u00f3n filos\u00f3fica que estaba en pleno apogeo durante su \u00e9poca. Con Blaise Pascal responder\u00edan a Descartes con la pregunta \u201c\u00bfusted ama con la raz\u00f3n?\u201d Sin embargo, hay muy poca evidencia de que los pietistas originales fuesen \u201cnecios por amor de Cristo\u201d o que \u00a0promoviesen la ignorancia. De hecho, la evidencia apunta en la direcci\u00f3n opuesta. James Tanis, estudioso del Pietismo dice acerca de los primeros pietistas \u201ccelosos por la alta educaci\u00f3n\u201d [48].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfHay, sin embargo, una inclinaci\u00f3n inherente a la anti-intelectualidad en el esp\u00edritu pietista? Creo que es muy posible; muchos pietistas han abandonado las b\u00fasquedas acad\u00e9micas refiri\u00e9ndose al seminario como \u201ccementerio\u201d y advirtiendo a estudiantes de teolog\u00eda como yo \u201crecuerda, \u00a1no hay nada peor que un idiota con educaci\u00f3n!\u201d (\u00a1Que es lo que un t\u00edo pietista me dijo el d\u00eda antes de que yo dejara de estudiar con Pannenberg en Munich!). Pero el anti-intelectualismo y el subjetivismo no est\u00e1n necesariamente ligados solamente al pietismo; ellos son parte de la estructura misma de la sociedad americana. Yo dir\u00eda que el subjetivismo y el anti-intelectualismo no son propios del pietismo per se, sino que son evidencias de su ca\u00edda desde la visi\u00f3n de sus fundadores y primeros l\u00edderes. El Te\u00f3logo Donald Bloesch, como lo mencion\u00e9 anteriormente, mi mentor en muchos sentidos, era todo menos subjetivista o anti-intelectual, incluso quer\u00eda conservar la prioridad de la fe sobre la raz\u00f3n en cuestiones de la verdad cristiana [49]. Fue ampliamente instruido en\u00a0 filosof\u00eda, teolog\u00eda y estudios b\u00edblicos, un estudiante de la cultura y un escritor prol\u00edfico de tratados acad\u00e9micos en teolog\u00eda, \u00e9tica y espiritualidad. Si \u00e9l fue subjetivista o anti-intelectual, se debe solamente a que elev\u00f3 la revelaci\u00f3n y la fe por sobre un enfoque fundacionalista de la teolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El pietismo a menudo ha sido acusado de ser quietista y extramundano. \u00bfQu\u00e9 tan cierta es la acusaci\u00f3n? Una vez m\u00e1s, voy a argumentar que no es cierto en lo que respecta al movimiento pietista, si bien puede tener alguna validez en relaci\u00f3n con el <em>ethos<\/em> pietista como lleg\u00f3 a expresar despu\u00e9s Spener, Francke, Zinzendorf y sus seguidores. Sin embargo, muchos l\u00edderes pietistas despu\u00e9s de ellos han evidenciado fuertes compromisos \u00e9ticos e incluso han estado activos en algo muy similar al evangelio social.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El erudito Pietista Luterano Paul R. Kuenning muestra en <em>El Ascenso y Ca\u00edda del Pietismo Luterano Americano<\/em> que el verdadero pietismo nunca ha sido, ni extramundano ni quietista. Con respecto a la acusaci\u00f3n de quietismo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El Pietismo luterano alem\u00e1n a menudo se ha caracterizado como quietista o extramundano, como impulsor de una espiritualidad subjetiva que se retir\u00f3 a su propio mundo de la ascesis m\u00edstica o piedad privada. La inexactitud de estas descripciones cuando se aplica al luteranismo pietista cl\u00e1sico de la escuela Spener-Francke se hace evidente a trav\u00e9s de un examen incluso superficial de su exuberante activismo \u00e9tico [50].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Al igual que muchos otros estudiosos del pietismo, Kuenning corre a trav\u00e9s de una larga lista de pietistas que han demostrado su preocupaci\u00f3n social, incluyendo especialmente Francke, que plantea a trav\u00e9s de sus Instituciones en Halle (Alemania), la transformaci\u00f3n de la sociedad de Prusia y el mundo. Especialmente, el pietismo de W\u00fcrttemberg fue adoptado por prominentes personajes tales como Bengel, Oettinger y los Blumhardts, quienes estuvieron social y pol\u00edticamente comprometidos de formas muy \u00a0progresistas. Esto ha sido demostrado por el investigador del pietismo Frank D. Macchia en <em>Espiritualidad y Liberaci\u00f3n Social<\/em> (Metuchen, Nueva Jersey: The Scarecrow Press, 1993). Kuenning concluye que, en resumen, el pietismo luterano alem\u00e1n exhib\u00eda en todos sus niveles, una preocupaci\u00f3n por los pobres y oprimidos, bastante progresista para su \u00e9poca y un activismo \u00e9tico sin precedentes en la historia del luteranismo. Desde una perspectiva del siglo XX, bien puede ser acusado de defender un enfoque parche a los problemas sociales, pero no cabe duda que hizo una s\u00f3lida contribuci\u00f3n a la expansi\u00f3n de un concepto de la justicia social. Este conten\u00eda el \u00edmpetu y la teolog\u00eda b\u00edblica racional para las cruzadas morales, abolicionistas, y evangelistas sociales del siglo XIX [51].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Kuenning no deja el asunto con afirmaciones como esas; todo su libro es un examen minucioso de dos estudios de casos particulares de pietismo y avivamiento luterano en los Estados Unidos previo a la guerra. El pastor luterano y l\u00edder pietista J. G. Schmucker (1771-1854) fue un poderoso predicador, evangelista, fundador de seminario (Seminario de Gettysburg), reformador moral y luterano confesional que tuvo un papel destacado en el abolicionismo, algo por lo que pag\u00f3 un alto precio personal. Durante el mismo per\u00edodo antes de la guerra hubo un fuerte s\u00ednodo luterano alem\u00e1n antiesclavista llamado el S\u00ednodo Franckeano despu\u00e9s de August Hermann Francken. El epicentro fue ubicado en el estado de Nueva York y tom\u00f3 una postura firme contra la esclavitud. Este tambi\u00e9n fue completamente revivalista. El s\u00ednodo orden\u00f3 al primer afroamericano en el ministerio luterano [52]. El tiempo y el espacio no permiten una larga descripci\u00f3n acerca del s\u00ednodo de Schmucker o Francken; solo baste decir que aqu\u00ed se refuta cualquier afirmaci\u00f3n de que el pietismo es inherentemente quietista o extramundano.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfEs posible, sin embargo, que una tendencia quietista y extramundana se escondan dentro del esp\u00edritu pietista? Considero que es una posibilidad muy real. Al igual que todos los valores religiosos, el pietismo alberga ciertas tendencias que, si se toman demasiado en serio, tienen efectos nocivos. Ciertamente, los pietistas entre los cuales me cri\u00e9, eran quietistas y extramundanos. Una posible explicaci\u00f3n es la inclinaci\u00f3n de la cristiandad evang\u00e9lica hacia premilenarismo e incluso al apocalipticismo dispensacional, en la era posterior a la Guerra Civil bajo la influencia de D. L. Moody y el fundamentalismo. Puede ser que muchos pietistas quedaran atrapados en ellas, exacerbando una tendencia natural de cualquier movimiento espiritual fuertemente introspectivo dejando de lado el prop\u00f3sito real de entregar esperanza al mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por \u00faltimo, \u00bfqu\u00e9 hay acerca de la acusaci\u00f3n de que el pietismo es inherentemente semi-pelagiano y no protestante debido a su enfoque en las buenas obras y la contribuci\u00f3n humana a la salvaci\u00f3n? Una vez m\u00e1s, creo que puede haber algo de verdad en esto en relaci\u00f3n con el <em>ethos<\/em> pietista, especialmente en lo que se ha desviado de las intenciones de los l\u00edderes del movimiento pietista. El pietismo siempre ha hecho hincapi\u00e9 en la participaci\u00f3n de la persona humana en su salvaci\u00f3n, pero los pietistas originales fueron cuidadosos en conservar la iniciativa divina y hacer hincapi\u00e9 en que la salvaci\u00f3n es s\u00f3lo por gracia de Dios y recibida a trav\u00e9s de la fe sola.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ciertamente Spener, Francke y Zinzendorf, as\u00ed como sus seguidores, colocan el \u00e9nfasis de la soteriolog\u00eda en la conversi\u00f3n y la regeneraci\u00f3n, pero nunca negaron la justificaci\u00f3n objetiva. Seg\u00fan Brown, \u201cSpener sinti\u00f3 que la met\u00e1fora de Juan y Paulina acerca de la regeneraci\u00f3n represent\u00f3 una conclusi\u00f3n y una mejora m\u00e1s que un sustituto de la met\u00e1fora igualmente b\u00edblica de la justificaci\u00f3n\u201d [53]. Sattler observa con raz\u00f3n que Francke estaba totalmente de acuerdo con Lutero acerca de la salvaci\u00f3n siendo todo la obra de Dios: \u201cvisto teoc\u00e9ntricamente, todo lo que sucede [en la salvaci\u00f3n] es de Dios. Experimentado antropoc\u00e9ntricamente, hay un esfuerzo humano requerido y que se utilizar\u00e1 en la purificaci\u00f3n del coraz\u00f3n de uno\u201d [54]. Otterbein rechaz\u00f3 totalmente cualquier sistema medieval basado en m\u00e9ritos y penitencia y predic\u00f3 que \u201ces seguro que no podemos merecer la bienaventuranza eterna ni completamente ni en parte. Es cierto que todo es por gracia libre y que somos bendecidos por la gracia\u201d [55]. Sin embargo, como la mayor\u00eda de los pietistas, Otterbein tambi\u00e9n predic\u00f3 que \u201ces igualmente cierto que, a pesar de todo esto, la diligencia en las buenas obras, o una vida santa y piadosa, es absolutamente necesaria\u201d [56]. Pero, como todos los primeros pietistas, dej\u00f3 en claro que las buenas obras son realizadas por los regenerados por agradecimiento y para honrar y alabar a Dios y no porque la justificaci\u00f3n dependa de ello [57].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tal vez ninguna cantidad de citas referentes a los primeros pietistas satisfaga a quienes sospechan que el pietismo alberga un cierto \u00e9nfasis oculto en el m\u00e9rito humano en la salvaci\u00f3n; los calvinistas siempre piensan esto acerca de los\u00a0 arminianos y que incluso como arminianos niegan esto vehementemente y afirman que la salvaci\u00f3n es iniciada por Dios y que Dios hace todo el \u201ctrabajo\u201d de ahorro. Sin embargo, la mayor\u00eda de los te\u00f3logos pietistas pioneros como m\u00e1s actuales, han afirmado fuertemente la justificaci\u00f3n, incluso han intentado recuperar un \u00e9nfasis protestante sobre la vida devota y santa. Una vez m\u00e1s se\u00f1alar\u00e9 a Bloesch como mi ejemplo. \u00c9l afirma categ\u00f3ricamente que la salvaci\u00f3n es s\u00f3lo por gracia de Dios y que la justificaci\u00f3n y la santificaci\u00f3n son momentos distintos en el drama de la salvaci\u00f3n. Sin embargo, \u00e9l est\u00e1 del lado de los pietistas y dice que esto es algo que podemos aprender de ellos: \u201cSi bien reconocen la prioridad l\u00f3gica de la justificaci\u00f3n, nos recuerdan su inseparable conexi\u00f3n con la santificaci\u00f3n. Est\u00e1n de acuerdo con el juicio de los reformadores que Dios nos ama tal como somos; pero van siempre a afirmar que Dios quiere que seamos como \u00e9l\u201d [58].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Mi sospecha es que el \u00e9nfasis en la decisi\u00f3n molesta a muchos cr\u00edticos protestantes del pietismo; a algunas personas muy al\u00e9rgicas a cualquier participaci\u00f3n humana en el acto de la salvaci\u00f3n esto suena inevitablemente a justificaci\u00f3n por obras y tal vez esto no es m\u00e1s que una de esas l\u00edneas divisorias en teolog\u00eda que no se pueden nivelar. Bloesch bien expresa el compromiso cl\u00e1sico pietista as\u00ed: \u201cel hombre a\u00fan no ha sido salvo hasta que se apodera de esta justificaci\u00f3n en la decisi\u00f3n de fe. Dios ha actuado con decisi\u00f3n para nuestra salvaci\u00f3n, pero debemos responder a su oferta de salvaci\u00f3n, a pesar de que podemos hacerlo s\u00f3lo a trav\u00e9s de su Esp\u00edritu\u201d [59].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00bfCaen muchos pietistas en una especie de obras de justificaci\u00f3n impl\u00edcitas por enfatizar la decisi\u00f3n humana en desmedro de la iniciativa y la autonom\u00eda divina? No hay duda. Puede que esta sea una debilidad inherente en el pietismo de la que hay que protegerse. Sin embargo, mi propio estudio de los primeros pietistas y m\u00e1s tarde lumbreras del pietismo me ha llevado a concluir que estaban completamente de acuerdo con Lutero y los otros reformadores en que la salvaci\u00f3n es s\u00f3lo por gracia de Dios y que incluso nuestros primeros pasos hacia Dios son posibles gracias a la gracia.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Lo que he tratado de hacer aqu\u00ed es recuperar el pietismo y reparar su reputaci\u00f3n tanto como sea posible en una breve presentaci\u00f3n. Tambi\u00e9n he tratado de ser lo m\u00e1s objetivo posible y admitir que el pietismo tiene sus debilidades. Esta es mi estudiada opini\u00f3n: que, a pesar de sus inherentes tendencias negativas, el pietismo, correctamente entendido en t\u00e9rminos de sus fundamentos hist\u00f3ricos y su <em>ethos<\/em> teol\u00f3gico-espiritual b\u00e1sico, tiene mucho que aportar al cristianismo en esta era postmoderna. Voy a desempaquetar la tesis con m\u00e1s detalle en mi segunda presentaci\u00f3n. Aqu\u00ed me limitar\u00e9 a comentar algunos dichos posibles y contribuciones positivas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En primer lugar, un pietismo recuperado, restaurado, purificado de los extremos a los que ha sido llevado a veces, puede ayudar a infundir vida a congregaciones secas y muertas. Este fue, por supuesto, el principal objetivo de los pietistas originales, especialmente aquellos en que me he centrado, en c\u00f3mo los pietistas \u201ceclesi\u00e1sticos\u201d no sacuden el polvo de sus zapatos y abandonan las iglesias establecidas por la espiritualidad individualista.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Estoy de acuerdo con Stoeffler que corrige las ideas falsas sobre el movimiento pietista como los entusiastas sentimentales que disfrutan de la emoci\u00f3n por su propio bien. M\u00e1s bien, \u00e9l afirma, Los pietistas principales fueron hombres sobrios que estaban considerablemente m\u00e1s preocupados por llevar la cruz y la reforma moral de la persona que a estados emocionales placenteros, aunque es altamente cuestionable s\u00ed o no este \u00faltimo puede o debe ser eliminado completamente de una fe religiosa significativa en cada individuo. Lo que se esforzaron por hacer era subsanar en ese entonces lo innecesario de la ortodoxia en favor de la cristiandad de los reformadores, la que era vivida, vital y por ello una fe afectivamente satisfactoria [60].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Cada estudioso del pietismo temprano que he le\u00eddo, ha dicho lo mismo acerca de los hombres como Spener, Francke, Zinzendorf, Arnold, Tersteegan, Oetinger, Bengel, etc. Su atenci\u00f3n se centr\u00f3 en la renovaci\u00f3n de la iglesia y la vitalidad, no en sentimientos positivos para su propio beneficio.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Bloesch, el te\u00f3logo evang\u00e9lico a finales del siglo 20, que tambi\u00e9n era de vanguardia y pietista, hizo hincapi\u00e9 en la experiencia del Dios vivo que es la vida y el mundo a trav\u00e9s de una transformaci\u00f3n de la teolog\u00eda de la gloria que a menudo es el signo de un pietismo extinguido. Luch\u00f3 tanto contra el misticismo quietista como contra el entusiasmo religioso radical al tiempo que afirma \u201cla fe como una experiencia de vida, as\u00ed como la decisi\u00f3n y la confianza\u201d [61]. Bloesch habl\u00f3 a menudo de la vida cristiana como un drama y una batalla que trasciende el mero ritual o dogma. \u201cAfirmamos\u201d, escribi\u00f3, \u201cque la vida de devoci\u00f3n es el campo de batalla en el que se lucha por nuestra salvaci\u00f3n para recuperarla continuamente\u201d [62].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Entonces, \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n tiene todo esto con la renovaci\u00f3n de la iglesia y la vitalidad? Lo que falta en muchas congregaciones es el sentido de lucha, a excepci\u00f3n de luchar para mantener la instituci\u00f3n. El Pietismo inyecta una sensaci\u00f3n de tensi\u00f3n din\u00e1mica y\u00a0 de victoria en la vida cristiana; insiste en que el objetivo principal del cristianismo es la transformaci\u00f3n, no la mera informaci\u00f3n u organizaci\u00f3n. Con demasiada frecuencia, los pastores de vanguardia y sus congregaciones, piensan que cualquier \u00e9nfasis en la espiritualidad transformadora est\u00e1 ligado a fen\u00f3menos carism\u00e1ticos,y de esa forma se alejan de la experiencia espiritual que toca los afectos por completo. Pero \u00bfest\u00e1 bien llorar en una pel\u00edcula, y no en la iglesia? \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 bien emocionarse en un evento deportivo, pero no durante el culto o en la oraci\u00f3n? \u00bfY por qu\u00e9 estas evidencias de vida tienen que ser fan\u00e1ticas o extra\u00f1as y aterradoras? El Pietismo es una vasta regi\u00f3n inexplorada de la espiritualidad cristiana entre la ortodoxia muerta y el ritualismo, por un lado, y carism\u00e1tico-pentecostal en el otro.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La segunda propuesta de contribuci\u00f3n del Pietismo est\u00e1 estrechamente ligada a la primera. Un pietismo recuperado y restaurado, despojado de extremismos y lleno de riqueza en su contenido tal como sus fundadores lo concibieron, puede apelar al deseo de una experiencia espiritual de las personas. Con demasiada frecuencia, los pastores y l\u00edderes de la congregaci\u00f3n, por temor al fanatismo y las rarezas religiosas, hacen retroceder por completo toda idea de experimentar a Dios a trav\u00e9s de Jesucristo en el poder del Esp\u00edritu Santo. Pero esto es ignorar el deseo natural de sentir algo y ser cambiado que se encuentra tan profundamente dentro de nosotros. No estamos hechos para vivir doctrinas y ceremonias por s\u00ed solas; mientras que empujamos por la puerta a las experiencias religiosas (excepto, quiz\u00e1s, una tranquila clase de meditaci\u00f3n yoga en el s\u00f3tano), la gente est\u00e1 buscando la experiencia espiritual donde puedan encontrarla. El pietismo insiste en que el cristianismo aut\u00e9ntico siempre incluir\u00e1 una apelaci\u00f3n a los afectos y no s\u00f3lo el intelecto o la voluntad. La descripci\u00f3n del erudito pietista Gerhard Tersteegen (1697-1769) acerca del pietista Hansg\u00fcnter Ludewig expresa tambi\u00e9n el deseo de la mayor\u00eda, si no, de todo coraz\u00f3n humano: \u201csu b\u00fasqueda fue menos por un Dios de gracia pero m\u00e1s por la presencia de Dios. \u00c9l deseaba saber por la experiencia personal de que Dios est\u00e1 con \u00e9l\u201d [63]. Muchos, si no la mayor\u00eda de la gente hoy en d\u00eda, al igual que Tersteegen, est\u00e1 menos preocupada por los problemas de la culpa y la justificaci\u00f3n que sobre los temas de la presencia personal de Dios con y en ellos. El pietismo marca un camino hacia un Cristianismo experiencial no fan\u00e1tico, que trae transformaci\u00f3n y seguridad a trav\u00e9s de una relaci\u00f3n personal con Dios que no solo queda en la promesa sino que avanza a una vivencia real.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La tercera propuesta de contribuci\u00f3n positiva del pietismo para un cristianismo renovado es una expresi\u00f3n pr\u00e1ctica de la fe que brota del deseo interno y no del miedo o la manipulaci\u00f3n. Todo el \u00e9nfasis de los pietistas y del esp\u00edritu pietista, en su mejor momento, est\u00e1 en una vida santa y no pretende ser mero legalismo. Bloesch afirma audazmente que la santificaci\u00f3n, un \u00e9nfasis importante del pietismo, no es el apego a un c\u00f3digo de conducta externo,\u00a0 sino que se \u201cpreocupa por el desarrollo de una personalidad santa\u201d [64]. \u00bfC\u00f3mo se ve esto en el pietismo renovado y restaurado? Bloesch deja claro que no se trata de justicia propia puritana. Se trata m\u00e1s bien de alcanzar \u201cuna madurez espiritual que refleja y proclama la santidad perfecta de Jesucristo\u201d [65]. Al igual que muchos otros que recientemente han vuelto a descubrir el verdadero pietismo, Bloesch sostiene que esta personalidad transformada y santa no se volver\u00e1 hacia el interior sobre s\u00ed mismo en mirarse el ombligo m\u00edsticamente. M\u00e1s bien, \u201cel pecador convertido estar\u00e1 principalmente preocupado por la perdici\u00f3n espiritual del hombre, pero tambi\u00e9n agoniza por las injusticias que la condici\u00f3n perdida del hombre engendra\u201d [66].<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">La te\u00f3loga pietista Clifton-Soderstrom hace hincapi\u00e9 en esta dimensi\u00f3n pr\u00e1ctica hacia el exterior del pietismo, que lucha por la transformaci\u00f3n de la sociedad y no s\u00f3lo el individuo. De acuerdo con ella, pero no s\u00f3lo ella, \u201cen el coraz\u00f3n de la \u00e9tica pietista est\u00e1 \u00a0la \u00e9tica centrada en la pr\u00e1ctica que encuentra su origen en la formaci\u00f3n del car\u00e1cter cristiano\u201d. \u201cEn cierto sentido,\u201d contin\u00faa, \u201cla vida externa se trataba sobre dar todo de nuevo a Dios. La belleza de su \u00e9tica cristiana fue que promulgaron la justicia, la compasi\u00f3n, la misericordia y la evangelizaci\u00f3n a lo largo del camino\u201d [67]. Ella aboga por un sentido del pietismo como \u00e9tica de la virtud; el nivel de entrega busca formar el car\u00e1cter compasivo. Ella apunta a Spener, Francke, Zinzendorf y otros pietistas, incluso radicales, como Johanna Eleonora Peterson (1644-1724) como ejemplos de activistas pietistas que buscaban la transformaci\u00f3n eclesi\u00e1stica y social a trav\u00e9s del activismo en representaci\u00f3n de los pobres y oprimidos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">El pietismo tiene como objetivo la transformaci\u00f3n de las afecciones que conducen a cambios de la voluntad que resulta en actos de compasi\u00f3n. Con demasiada frecuencia, nuestras iglesias tratan de manipular a la congregaci\u00f3n en cuanto a la caridad y el trabajo ya que all\u00ed no existe iniciativa propia de gratitud y voluntad a estas pr\u00e1cticas. Una dosis de experiencia espiritual provocada por el arrepentimiento y la fe en respuesta a la poderosa palabra de la cruz podr\u00eda dar lugar a un avance en la construcci\u00f3n del reino m\u00e1s que todas las apelaciones que hacemos en nuestros boletines y desde nuestros p\u00falpitos. No me atrevo a apelar a mi propia experiencia en lo que se supone que es una presentaci\u00f3n de expertos, pero alguna vez form\u00e9 parte de una iglesia que se rehusaba a pedir dinero o a pedir voluntarios y aun as\u00ed sobraba gente dispuesta todo el tiempo. \u00bfPor qu\u00e9? Debido a que la congregaci\u00f3n vio con sus propios ojos, sus vidas siendo transformadas por el poder de Dios y oy\u00f3 poderosos testimonios de transformaci\u00f3n de personas in\u00fatiles a la sociedad. Esa iglesia hoy en d\u00eda, aunque relativamente peque\u00f1a, es un canal de bendici\u00f3n tangible a miles de personas que pasan hambre en su comunidad cada a\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Por \u00faltimo, sugiero que un pietismo recuperado y restaurado puede ayudar a hacer teolog\u00eda relevante para los j\u00f3venes posmodernos que buscan algo distinto de los sistemas escol\u00e1sticos, racionalistas secos, dogm\u00e1ticos o teolog\u00edas naturalistas acomodadas a la ahora moribunda cultura ilustrada del antropocentrismo. Me acuerdo perfectamente de las paradojas de la vida de estudiante en la Universidad Rice cuando estaba estudiando para mi Ph.D. en estudios religiosos. La Universidad Rice es un basti\u00f3n del naturalismo y la ciencia, por lo cual es extra\u00f1o que tenga un Departamento de Estudios Religiosos. La mayor\u00eda de los estudiantes en Rice pertenecen a las carreras de las llamadas ciencias duras y es conocida por esto. Sin embargo, mientras impart\u00eda cursos tales como \u201cdeidad, misticismo y ocultismo\u201d descubr\u00ed un oculto y animado inter\u00e9s en la religi\u00f3n esot\u00e9rica entre los estudiantes. Recuerdo un caso en especial. Hospedamos a un grupo de m\u00edsticos suf\u00edes literalmente derviches que llegaron en un autob\u00fas vestidos con sus insignias y ropajes. Ellos entraron en el gran sal\u00f3n de banquetes y conferencias y formaban un c\u00edrculo alrededor de su \u201cPir\u201d o l\u00edder que luego los dirigi\u00f3 en sus elaboradas danzas de \u00e9xtasis m\u00edstico hasta que se derrumbaron de agotamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Lo que me fascin\u00f3 fue la cantidad de estudiantes que asistieron a este espect\u00e1culo lleno de energ\u00eda de la m\u00edstica en meditativa solidaridad con los suf\u00edes. Muchos estudiantes que yo sab\u00eda que eran estudiantes de ingenier\u00eda, ciencia molecular y f\u00edsica nuclear estaban sentados en posiciones de loto, con los ojos casi cerrados, cantando en voz baja mientras los suf\u00edes bailaban. Tambi\u00e9n me di cuenta de grupos de estudiantes que estudian y practican Wicca y Eckankar y Cienciolog\u00eda y muchas otras religiones esot\u00e9ricas. En su mayor parte, atrajo a la apolog\u00e9tica cristiana racionalista organizada por fundamentalistas que se rieron fuera del patio de estos cient\u00edficos de d\u00eda y ocultistas vespertinos.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Durante esos d\u00edas, Martin Marty visit\u00f3 el campus y habl\u00f3 de sectas y nuevas religiones en Am\u00e9rica. Era la \u00e9poca de Jim Jones y el Templo del Pueblo, la conciencia de Krishna y hasta el satanismo. Alguien le pregunt\u00f3 a Marty c\u00f3mo estos cultos podr\u00edan prosperar en la era moderna de la raz\u00f3n y la ciencia natural. Nunca olvidar\u00e9 las palabras de Marty. Dijo: \u201ccuando los polic\u00edas naturalistas de la ciencia moderna golpean a las personas sobre las cabezas con sus porras seculares, la gente comienza el contrabando de dioses en bolsas de papel\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Creo en un pietismo recuperado y restaurado, que se purifica y puede ayudar a las principales iglesias cristianas a entregar la tan anhelada dimensi\u00f3n experimental que muchas personas buscan en la religi\u00f3n sin pedir nada prestado de las religiones orientales o esoterismo y sin llegar a ser carism\u00e1tico (y no es que haya nada malo en ello).<\/p>\n<p>*Connotado te\u00f3logo pietista estadounidense. Doctor y profesor de teolog\u00eda, ordenado pastor bautista.<\/p>\n<p>___<\/p>\n<p>Publicado originalmente en <a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/\">Patheos<\/a>, 2011. Traducci\u00f3n de Daniel Antilef Valdebenito.<\/p>\n<p>Notas del traductor:<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Personaje recurrente en una serie de comedias en el programa de televisi\u00f3n estadounidense s\u00e1bado por la noche en vivo desde 1986 a 1990. Parodia de la superioridad moral de algunos \u201cFieles Cristianos.\u201d<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Charles H. Gabriel : Escritor y compositor de himnos Evang\u00e9licos, entre ellos ; Calling the Prodigal, Oh That will be Glory, His eye\u00a0 is on the Sparrow, entre otros.<\/p>\n<p><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> T\u00e9rmino que proviene del Alem\u00e1n, no tiene traducci\u00f3n \u00fanica pero puede entenderse como ; forma, figura o estructura.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Notas del texto:<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref1\">[1]<\/a>\u00a0Mark R. Talbot, \u201cWhat\u2019s wrong with Pietism?,\u201d\u00a0<em>Modern Reformation<\/em>\u00a0(March, 2002).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref2\">[2]<\/a>\u00a0Bob DeWay, \u201cHow Pietism Deceives Christians: The Errors of Elitist Teachings in the Church\u201d at \u201cCritical Issues Commentary\u201d blog:<em>http:\/\/cicministry.org\/commentary\/issue101.htm<\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref3\">[3]<\/a>\u00a0F. Ernest Stoeffler,\u00a0<em>The Rise of Evangelical Pietism<\/em>\u00a0(Leiden: E. J. Brill, 1971), 1.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref4\">[4]<\/a>\u00a0Michelle A. Clifton-Soderstrom,\u00a0<em>Angels, Worms, and Bogeys: The Christian Ethic of Pietism<\/em>\u00a0(Eugene, OR: Cascade Books, 2010), 10.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref5\">[5]<\/a>\u00a0Jonathan Strom, \u201cProblems and Promises of Pietism Research,\u201d\u00a0<em>Church History<\/em>71:3 (September, 2002), 549.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref6\">[6]<\/a>\u00a0Stoeffler,\u00a0<em>Rise<\/em>, 8.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref7\">[7]<\/a>\u00a0Ibid., 23.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref8\">[8]<\/a>\u00a0Ibid., 12-13.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref9\">[9]<\/a>\u00a0Ibid., 15.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref10\">[10]<\/a>\u00a0Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref11\">[11]<\/a>\u00a0Ibid., 9.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref12\">[12]<\/a>\u00a0Ibid., 72.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref13\">[13]<\/a>\u00a0Ted Campbell,\u00a0<em>The Religion of the Heart: A Study of European Religious Life in the Seventheenth and Eighteenth Centuries<\/em>\u00a0(Columbia, S.C.: University of South Carolina Press, 1991), 71.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref14\">[14]<\/a>\u00a0W. R. Ward,\u00a0<em>The Protestant Evangelical Awakening<\/em>\u00a0(Cambridge, UK: Cambridge University Press, 1992), 57.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref15\">[15]<\/a>\u00a0D. F. Durnbaugh, \u201cCommunication Networks as One Aspect of Pietist Definition,\u201d<em>Pietism in Germany and North America 1680-1820<\/em>, eds., Jonathan Strom, Hartmut Lehmann, James Van Horn Melton (Burlington, VT: Ashgate, 2009), 33, 49.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref16\">[16]<\/a>\u00a0Hans Schneider,\u00a0<em>German Radical Pietism<\/em>, trans., Gerald T. MacDonald (Lanham, MD: The Scarecrow Press, 2007), 185.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref17\">[17]<\/a>\u00a0Carter Lindberg, \u201cIntroduction\u201d in\u00a0<em>The Pietist Theologians<\/em>\u00a0(Blackwell, 2005), 2.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref18\">[18]<\/a>\u00a0Ibid., 4.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref19\">[19]<\/a>\u00a0Stoeffler,\u00a0<em>Rise<\/em>, 12.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref20\">[20]<\/a>\u00a0Ibid., 13.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref21\">[21]<\/a>\u00a0Peter Vogt, \u201cNicholas Ludwig von Zinzendorf (1700-1760)\u201d in Lindberg,\u00a0<em>The Pietist Theologians<\/em>, 213.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref22\">[22]<\/a>\u00a0Stoeffler,\u00a0<em>Rise<\/em>, 16.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref23\">[23]<\/a>\u00a0Quoted in F. Ernest Stoeffler,\u00a0<em>German Pietism During the Eighteenth Century<\/em>(Leiden: E. J. Brill, 1973), 8.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref24\">[24]<\/a>\u00a0Stoeffler,\u00a0<em>Rise<\/em>, 19.\u00a0 No quote is provided here simply because most of the early Pietists did not comment on this essential idea, but all practiced it.\u00a0 Spener instituted conventicles during his pastorate in Frankfurt and described their importance in\u00a0<em>Pia Desideria<\/em>, 87-90.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref25\">[25]<\/a>\u00a0Ibid., 20-22.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref26\">[26]<\/a>\u00a0Philip Jakob Spener,\u00a0<em>Pia Desideria<\/em>, trans., Theodore G. Tappert (Philadelphia, PA: Fortress Press, 1964), 117.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref27\">[27]<\/a>\u00a0Emilie Griffin and Peter C. Erb, eds.,\u00a0<em>The Pietists: Selected Writings<\/em>\u00a0(San Francisco, CA: HarperSanFrancisco, 2006), 44.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref28\">[28]<\/a>\u00a0Ibid., 59.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref29\">[29]<\/a>\u00a0Stoeffler,\u00a0<em>German Pietism<\/em>, 153.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref30\">[30]<\/a>See\u00a0http:\/\/network.org\/christian-beliefs\/the-holy-spirit-and-christian-living\/getting-stuck-in\/the-expulsive-power-of-a-new-affection.htm.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref31\">[31]<\/a>\u00a0Gary R. Sattler,\u00a0<em>Nobler than the Angels, Lower than a Worm: The Pietist View of the Individual in the Writings of Heinrich M\u00fcller and August Hermann Francke<\/em>(Lanham, MD: University of America Press, 1989), 73.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref32\">[32]<\/a>\u00a0Spener,\u00a0<em>Pia Desideria<\/em>, 116.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref33\">[33]<\/a>\u00a0Quoted in J. Steven O\u2019Malley,\u00a0<em>Early German-American Evangelicalism<\/em>(Lanham, MD: The Scarecrow Press, 1995), 29.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref34\">[34]<\/a>\u00a0Sattler,\u00a0<em>Nobler than the Angels<\/em>, 41.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref35\">[35]<\/a>\u00a0Ibid., 43.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref36\">[36]<\/a>\u00a0August Hermann Francke, \u201cOn Christian Perfection\u201d in\u00a0<em>Pietists: Selected Writings<\/em>, ed., Peter C. Erb (New York, Ramsey, Toronto: Paulist Press, 1983), 138.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref37\">[37]<\/a>\u00a0Jonathan Strom, \u201cIntroduction,\u201d\u00a0<em>Pietism in Germany and North America 1680-1820<\/em>, 2.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref38\">[38]<\/a>\u00a0Richard L. Gawthrop,\u00a0<em>Pietism and the Making of Eighteenth Century Prussia<\/em>(Cambridge, UK: Cambridge University Press, 1993), 149.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref39\">[39]<\/a>\u00a0For example, Pietist leader Johann Albrecht Bengel (1687-1752), a widely acclaimed biblical scholar and member of parliament, set the date of Christ\u2019s return as June 18, 1836!\u00a0 See Lindberg,\u00a0<em>The Pietist Theologians<\/em>, 231.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref40\">[40]<\/a>\u00a0Justo Gonzalez,\u00a0<em>A History of Christian Thought, Volume III<\/em>, rev. ed. (Nashville, TN: Abingdon Press, 1987), 302.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref41\">[41]<\/a>\u00a0See for example, Hartmut Lehman, \u201cPietism in the World of Transatlantic Religious Revivals,\u201d in\u00a0<em>Pietism in Germany and North America<\/em>, 14.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref42\">[42]<\/a>\u00a0See Eberhard Busch,\u00a0<em>Karl Barth and the Pietists<\/em>, trans., Daniel Bloesch and Donald Dayton (Downers Grove, IL: InterVarsity Press, 2004).<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref43\">[43]<\/a>\u00a0These accusations are scattered throughout Busch\u2019s volume but especially pages 29-113.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref44\">[44]<\/a>\u00a0Stoeffler,\u00a0<em>Rise<\/em>, 10.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref45\">[45]<\/a>\u00a0See Clifton-Soderstrom,\u00a0<em>Angels, Worms, and Bogeys<\/em>, 35-36.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref46\">[46]<\/a>\u00a0Ward,\u00a0<em>The Protestant Evangelical Awakening<\/em>, 123.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref47\">[47]<\/a>\u00a0Nicholas Ludwig Count von Zinzendorf,\u00a0<em>Nine Public Lectures on Important Subjects<\/em>, translated and edited by George W. Forell (Iowa City, IA: University of Iowa Press, 1973), 78.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref48\">[48]<\/a>\u00a0James Tanis, \u201cReformed Pietism in Colonial America\u201d in\u00a0<em>Continental Pietism and Early American Christianity<\/em>\u00a0(Grand Rapids, MI: Eerdmans, 1976), 57, 67.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref49\">[49]<\/a>\u00a0No doubt some would consider Bloesch\u2019s approach to theology anti-intellectual because of his \u201cfideistic revelationism\u201d as expressed in\u00a0<em>The Ground of Certainty<\/em>(Eugene, OR: Wipf &amp; Stock, 2002).\u00a0 However, he was not anti-intellectual in the sense of eschewing higher education or ignoring the findings of science or encouraging blind faith or ignorance.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref50\">[50]<\/a>\u00a0Paul P. Kuenning,\u00a0<em>The Rise and Fall of American Lutheran Pietism<\/em>\u00a0(Macon, GA: Mercer University Press, 1988), 13.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref51\">[51]<\/a>\u00a0Ibid., 16-17.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref52\">[52]<\/a>\u00a0Ibid, 139.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref53\">[53]<\/a>\u00a0Brown,\u00a0<em>Understanding Pietism<\/em>, 37.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref54\">[54]<\/a>\u00a0Sattler,\u00a0<em>Nobler than the Angels<\/em>, 49.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref55\">[55]<\/a>\u00a0O\u2019Malley,\u00a0<em>Early German-American Evangelicalism<\/em>, 75.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref56\">[56]<\/a>\u00a0Ibid.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref57\">[57]<\/a>\u00a0Ibid., 77.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref58\">[58]<\/a>\u00a0Bloesch,\u00a0<em>The Crisis of Piety<\/em>, 43.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref59\">[59]<\/a>\u00a0Ibid., 29.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref60\">[60]<\/a>\u00a0Stoeffler,\u00a0<em>Rise<\/em>, 10-11.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref61\">[61]<\/a>\u00a0Bloesch,\u00a0<em>Crisis<\/em>, 158.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref62\">[62]<\/a>\u00a0Ibid., 16.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref63\">[63]<\/a>\u00a0Hansg\u00fcnter Ludewig, \u201cGerhard Tersteegen (1697-1769)\u201d in\u00a0<em>The Pietist Theologians<\/em>, 193.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref64\">[64]<\/a>\u00a0Bloesch,\u00a0<em>Crisis<\/em>, 85-86.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref65\">[65]<\/a>\u00a0Ibid., 89.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref66\">[66]<\/a>\u00a0Ibid., 93.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"http:\/\/www.patheos.com\/blogs\/rogereolson\/2011\/03\/reclaiming-pietism\/#_ftnref67\">[67]<\/a>\u00a0Clifton-Soderstrom,\u00a0<em>Angels, Worms, and Bogeys<\/em>, 16-17.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Roger E. Olson* En las siguientes l\u00edneas encontrar\u00e1n un ensayo al cual he llamado\u00a0\u201cRecuperar el Pietismo\u201d. Fue escrito como una respuesta a quienes han criticado este movimiento, como Mark Talbot del Wheaton College (quien ha escrito en contra en Modern Reformation). Al hombre o a la mujer en la calle, el t\u00e9rmino \u201cpietismo\u201d probablemente le [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":504,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[174,233,455,489,505],"class_list":["post-502","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-raices-teologicas","tag-espiritualidad","tag-historia-de-la-iglesia","tag-pietismo","tag-reclaiming-pietism","tag-roger-e-olson"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/502","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=502"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/502\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/504"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=502"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=502"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=502"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}