{"id":632,"date":"2017-01-09T02:59:28","date_gmt":"2017-01-09T02:59:28","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.wordpress.com\/?p=632"},"modified":"2017-01-09T02:59:28","modified_gmt":"2017-01-09T02:59:28","slug":"la-pentecostalidad-de-alberto-benjamin-simpson-principios-necesarios-para-recordar-hoy-por-cristian-diaz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/la-pentecostalidad-de-alberto-benjamin-simpson-principios-necesarios-para-recordar-hoy-por-cristian-diaz\/","title":{"rendered":"La pentecostalidad de Alberto Benjam\u00edn Simpson: principios necesarios para recordar hoy &#8211; Por Cristian Diaz"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align:justify;\">Por Cristian Diaz Sanhueza*<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Vivimos tiempos en que la institucionalidad eclesi\u00e1stica no despierta extra\u00f1eza alguna, su expresi\u00f3n es mirada con buenos ojos y en la academia es promovida mayormente sin una profunda reflexi\u00f3n; aquel sentido de movimiento din\u00e1mico parece anquilosarse cuando recordamos los inicios humildes y sencillos de grandes denominaciones evang\u00e9licas globales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Una breve mirada hacia \u00a0uno de los pioneros del movimiento de santidad, como el Ps. Alberto Benjam\u00edn Simpson, fundador de la que hoy es llamada \u201cIglesia Alianza Cristiana y Misionera\u201d (ACyM) a partir de un concienzudo estudio de sus palabras y reflexiones, ser\u00e1 una temerosa invitaci\u00f3n a observar de manera panor\u00e1mica los or\u00edgenes de un movimiento que como muchos, ha sufrido fuertes transformaciones a lo largo de los a\u00f1os. Volver (en la medida de lo posible y necesario) a los or\u00edgenes, rescatar el pulso apasionado de los fundadores, la simpleza de la comuni\u00f3n entre hermanos de la fe, la naturaleza e importancia espiritual del toque del Esp\u00edritu Santo en su grey, constituye la intenci\u00f3n de la presente investigaci\u00f3n que m\u00e1s que meras palabras, es una c\u00e1lida invitaci\u00f3n al recuerdo de unos de los m\u00e1s brillantes pensadores integrales del siglo XIX.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Previo a adentrarnos en algunos de los pensamientos de A.B. Simpson, perm\u00edtame convidarle a comenzar con \u00a0un cambio de visi\u00f3n respecto a la pentecostalidad como movimiento teol\u00f3gico a partir de una breve rese\u00f1a de Stanley M. Horton en su obra titulada <em>Teolog\u00eda Sistem\u00e1tica, una perspectiva pentecostal<\/em>: \u201cAlguien hizo notar una vez que el pentecostalismo es una experiencia en busca de una teolog\u00eda, como si al movimiento le faltaran ra\u00edces en cuanto a interpretaci\u00f3n b\u00edblica y doctrina cristiana. Sin embargo, las investigaciones realizadas sobre el desarrollo hist\u00f3rico y teol\u00f3gico de las creencias pentecostales han revelado una compleja tradici\u00f3n teol\u00f3gica. \u00c9sta lleva en s\u00ed fuertes puntos en com\u00fan con las doctrinas evang\u00e9licas, al mismo tiempo que da testimonio a favor de verdades acerca de la obra del Esp\u00edritu Santo en la vida y misi\u00f3n de la Iglesia descuidadas durante largo tiempo\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Con la llegada de los avivamientos de fines de siglo XVII y XVIII en Europa y EEUU, los predicadores calvinistas, luteranos y arminianos evang\u00e9licos insistieron en el arrepentimiento y la piedad dentro de la vida cristiana. Una vez centradas en la vida santificada, aunque sin mencionar las lenguas, las im\u00e1genes de tipo pentecostal tomadas de las Escrituras (por ejemplo, \u201cderramamiento del Esp\u00edritu\u201d, \u201cbautismo en el Esp\u00edritu Santo\u201d, \u201clenguas de fuego\u201d) terminaron por convertirse en algo t\u00edpico de la literatura y los himnos del movimiento de Santidad caracter\u00edstico de aquellos a\u00f1os.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Aunque la teolog\u00eda reformada hist\u00f3rica ha identificado el bautismo en el Esp\u00edritu con la conversi\u00f3n, algunos predicadores de avivamiento dentro de dicha tradici\u00f3n, entre ellos Dwight L. Moody y R. A. Torrey, abrigaban la noci\u00f3n de que exist\u00eda una segunda obra para darle poder a los creyentes.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00a0No obstante, aun con esta investidura de poder, la santificaci\u00f3n reten\u00eda su naturaleza progresiva. Otra figura clave, el antiguo presbiteriano A. B. Simpson, fundador de la Alianza Cristiana y Misionera, resalt\u00f3 fuertemente el bautismo en el Esp\u00edritu y dej\u00f3 una fuerte huella en la formaci\u00f3n de la doctrina de las Asambleas de Dios. Los ministerios alemanes del siglo XIX que destacaban la oraci\u00f3n por los enfermos (especialmente los de Dorothea Trudel, Johann Christoph Blumhardt y Otto Stockmayer) recibieron especial atenci\u00f3n en Am\u00e9rica del Norte. La teolog\u00eda de la Santidad, con su creencia en la purificaci\u00f3n instant\u00e1nea del pecado, o recepci\u00f3n de poder espiritual, proporcion\u00f3 un c\u00e1lido ambiente para la doctrina de la sanidad inmediata por fe. Defensores de la sanidad, como Charles C. Cullis, A. B. Simpson, A. J. Gordon, Carrie Judd Montgomery, Mar\u00eda B. Woodworth-Etter y John Alexander Dowie, basaban gran parte de sus creencias en Isa\u00edas 53:4\u20135, y en las promesas de sanidad del Nuevo Testamento.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>A.B. Simpson, una breve mirada a su vida y obra<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Trasladarnos a las l\u00edneas de A.B. Simpson requiere conocer algunos detalles de su vida y obra. Frente a este desaf\u00edo el texto del Dr. Miguel \u00c1ngel Palomino denominado \u201cA.B. Simpson y la Iglesia A.C y Misionera\u201d nos ser\u00e1 pertinente en este punto.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Alberto B. Simpson naci\u00f3 el 15 de diciembre de 1843 en Canad\u00e1, en el seno de una familia presbiteriana. Desde temprana edad su salud fue quebrantada por diversas enfermedades que en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n lo pusieron al borde de la muerte. Estas experiencias \u00e9l las tom\u00f3 como pruebas de Dios que le acompa\u00f1aron hasta la edad de los 17 a\u00f1os que fue cuando encontr\u00f3 sanidad completa, y tuvo una experiencia renovada con el Esp\u00edritu Santo. M\u00e1s tarde \u00e9l tomar\u00eda estos dos eventos para enfatizar que Cristo sana y santifica tambi\u00e9n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Luego de sus estudios, al inicio de su ministerio, Simpson no puso mucha atenci\u00f3n a la \u201cevangelizaci\u00f3n masiva\u201d, era un hombre infatigable y no supo lo que era tomarse unas vacaciones. En 1873 fue invitado a pastorear la Iglesia de Louisville en Kentucky, Estados Unidos, y aun cuando no ten\u00eda deseos de abandonar el pastorado en Hamilton, guiado por el Se\u00f1or acept\u00f3 la invitaci\u00f3n, para luego de un tiempo ir a pastorear la Iglesia Presbiteriana en Nueva York. Al cabo de cierto tiempo, tal iglesia particip\u00f3 activamente en cierta campa\u00f1a de avivamiento, el \u00e9xito de esta fue una revelaci\u00f3n para Simpson, quien hasta entonces s\u00f3lo era un hombre de iglesia local. Simpson nunca m\u00e1s volvi\u00f3 a ser el mismo; se convirti\u00f3 en un evangelista masivo, sin embargo se dio cuenta que necesitaba m\u00e1s preparaci\u00f3n espiritual antes de cumplir su sue\u00f1o de evangelizar el mundo. \u00c9l not\u00f3 que estaba trabajando arduamente pero sin la llenura del Esp\u00edritu Santo. Sus reuniones al aire libre dieron como resultado que cientos de inmigrantes europeos hicieran decisi\u00f3n de fe, pero la iglesia no estaba muy feliz con este \u00e9nfasis lo que gatill\u00f3 su renuncia comenzando la obra entre los pobres de la ciudad sin apoyo m\u00e1s que el de su familia y unos pocos amigos. Ante este panorama, Simpson se dirigi\u00f3 a las iglesias de NY a quienes les dijo estaban m\u00e1s preocupadas en estrategias, sermones, decoraciones suntuosas, y gustos personales que en el destino de cientos de miles de hombres y mujeres que no ten\u00edan a Cristo. El 10 de febrero de 1882, A. B. Simpson y 34 otras personas comenzaron la iglesia Gospel Tabernacle (el Tabern\u00e1culo del Evangelio), comprometi\u00e9ndose as\u00ed a alcanzar a los perdidos con fe y sacrificio.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00a0Junto con un fuerte \u00e9nfasis misionero, esta iglesia se caracteriz\u00f3 por hacer cultos al aire libre, visitar hospitales y c\u00e1rceles, ten\u00edan un instituto b\u00edblico (lo que ahora es Nyack College), casas de auxilio para mujeres solas, asilos, orfanatos, y segu\u00edan trabajando con los inmigrantes europeos. En otras palabras, el trabajo de estas instituciones caritativas era tan extenso que el propio Simpson desconoc\u00eda el alcance en ellas.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Simpson y el Evangelio Cu\u00e1druple: una propuesta pertinente para entenderle<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><em>Cristo Nuestro Salvador<\/em><\/strong>. Simpson comienza \u00a0se\u00f1alando categ\u00f3ricamente <em>\u201cLa Salvaci\u00f3n pertenece a nuestro Dios\u201d<\/em>. Como si quisiera remarcarnos con claridad \u00a0que nuestros esfuerzos y decenas de programas son d\u00e9biles frente al alcance de la gracia manifestada en la cruz. Nuestros p\u00falpitos, m\u00e1s que lugares sobresalientes deben ser puntos de comunicaci\u00f3n del principal mensaje del fundador: Cristo Salva.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Y esta salvaci\u00f3n trae consigo la libertad de la culpa del pecado, de la ira de Dios, la maldici\u00f3n de la ley, el temor a la muerte, el reino de satan\u00e1s y el padecimiento eterno. Javier Cort\u00e1zar en su texto de an\u00e1lisis de la obra de Simpson comenta que \u201cEn nuestra cultura se desconoce la verdadera naturaleza del evangelio de la salvaci\u00f3n que con claridad ense\u00f1\u00f3 Simpson en su libro el \u201cEvangelio Cu\u00e1druple\u201d. \u00c9l realmente se preocup\u00f3 de contextualizar las buenas nuevas para el hombre de su tiempo. \u00a0Subraya que el evangelio no solo es poder salvador de almas sino aquel que transforma hoy y arranca al hombre del poder de la muerte con implicancias sanadoras en la acci\u00f3n sobrenatural del Esp\u00edritu Santo. Solo la salvaci\u00f3n de Cristo satisface todas las esferas de la vida humana. Cabe recordar que en las ra\u00edces del movimiento de Simpson, el evangelio fue anunciado con obras de misericordia para los pobres y enfermos, nunca hubo un divorcio entre alma, cuerpo, esp\u00edritu y lo social.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><em>\u00a0Cristo nuestro Santificador<\/em><\/strong>. La santificaci\u00f3n no es la conversi\u00f3n, el alma debe proseguir a la santificaci\u00f3n, aquel que no se esfuerza en su experiencia cristiana suele volverse un legalista. \u00a1No podemos crear la santificaci\u00f3n con buena conciencia dado que no es autoperfeccionamiento, se\u00f1ala Simpson! La santificaci\u00f3n es la separaci\u00f3n del pecado (lo que no significa que este sea aniquilado), es la rendici\u00f3n a Dios, es la sed por la voluntad divina, un amor profundo a Dios y la humanidad y Jes\u00fas es la fuente misma de ella, es \u00e9l nuestra santificaci\u00f3n. Debemos tener una revelaci\u00f3n divina de necesidad de santificaci\u00f3n. Simpson se\u00f1al\u00f3: \u201c<em>La santificaci\u00f3n no es nuestra obra, no crecer\u00e1 de acuerdo a nuestro esfuerzo, este acto es un don\u201d.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><em>Cristo nuestro sanador. <\/em><\/strong>Para Simpson, la sanidad es la mano de Dios directa sobre nuestra carga, la sola Palabra de Dios presenta la sanidad tan cabalmente como sobre el pecado. Cristo mismo nos sana por su toque divino, no es la cura por la oraci\u00f3n sino Cristo mismo es ella; m\u00e1s expl\u00edcitamente \u00e9l se\u00f1ala<em>: \u201cLa sanidad divina no es curaci\u00f3n por fe, existiendo un peligro en concentrarse m\u00e1s en la fe que en mismo sanador<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Podremos, prosigue, pedir la sanidad f\u00edsica cuando \u00e9l la quiera tambi\u00e9n, una vez hecho esto podremos reclamarla sin vacilar, dado ella es parte de la obra redentora de Cristo. En este mismo sentido aclara, la sanidad viene por gracia, no por obra de hombre alguno, viene por fe, pero no es ella quien sana, \u00e9l nos da la fe para confiar en \u00e9l mismo si queremos recibirla. No es la fe del predicador ni la condici\u00f3n espiritual del enfermo que condiciona la sanidad divina, sino m\u00e1s bien la gracia del Cristo.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong><em>Rey que pronto viene.<\/em><\/strong> Simpson, influenciado por los grandes predicadores de la \u00e9poca, siendo el mismo precursor del pentecostalismo pas\u00f3 del posmileniarismo al premileniarismo, convencido que Cristo vendr\u00eda antes del milenio.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Para \u00e9l, la iglesia primariamente estaba para rescatar a los perdidos y con esto en mente se aboc\u00f3 a la tarea de preparar a los creyentes para recibir al Se\u00f1or cuando viniera por segunda vez. Se cuenta que los s\u00e1bados en la noche se pod\u00eda apreciar a un hermano pobre predicando y a uno rico y culto sujet\u00e1ndole el sombrero. El concepto de asistencia social estaba profundamente desarrollado.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Bautismo en el Esp\u00edritu Santo seg\u00fan A.B. Simpson<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">En su obra \u201cPoder de lo alto\u201d, tan importante y pocas veces citada en realidad, es comunicada la doctrina del bautismo del Esp\u00edritu Santo de manera magistral. Habiendo nacido del Esp\u00edritu como \u00c9l, debemos igualmente ser bautizados por el Esp\u00edritu para poder vivir la clase de vida que \u00c9l vivi\u00f3 y reproducir su obra. En esta l\u00ednea, es el mismo Cristo quien bautiza con el Esp\u00edritu Santo, y lo primero que nos corresponde es recibirlo a \u00c9l y luego su Esp\u00edritu. Solo despu\u00e9s de unirnos a Cristo estaremos en condiciones de recibir su Esp\u00edritu en toda su plenitud, \u00e9l constituye el sello y origen de una nueva vida, es un fuego tan consumidor como vivificante. Con estas palabras pareciese que Simpson nos quisiera invitar a pensar que el bautismo espiritual no sucede en el mismo acto de la conversi\u00f3n, teor\u00eda que pareciese quiz\u00e1s reafirmarse en el cap\u00edtulo IX del mismo libro donde considera<em>: <\/em>\u201cPareciese que hay una diferencia entre poseer el Esp\u00edritu y estar llenos de \u00c9l\u201d. A pesar de sus estudios y diligencia al respecto, el mismo reconoce la dificultad del abordaje de lo espiritual, se\u00f1alando que esta dimensi\u00f3n sobrepasa nuestro entendimiento y, las experiencias m\u00e1s reales, intensas e importantes a menudo nos vienen por medio de procesos que no podemos explicar. Enfatiza una y otra vez la necesidad de ir a beber de las aguas del Esp\u00edritu hasta ser henchidos de \u00c9l en todo su orden.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Comentario de Simpson en su texto Hechos de los Ap\u00f3stoles<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00a0La pentecostalidad como la entendemos hoy requiere un an\u00e1lisis respecto al pensamiento de Simpson en torno a la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo en los hechos de los ap\u00f3stoles. As\u00ed, el Esp\u00edritu Santo viene como una administraci\u00f3n temporal, primero para terminar la obra terrenal de Cristo y en segundo lugar para preparar el camino para su segunda venida. \u00c9l viene como uno que imparte poder, para hacer de nuestra vida una \u00fatil, d\u00e1ndonos recursos sobrenaturales sobre el pecado, el mundo y las enfermedades, en fin, nos da poder para ser lo que debemos ser; \u00c9l se manifiesta principalmente por el testimonio que damos acerca de Cristo. Una vez m\u00e1s, se\u00f1ala la exigencia de esperar su bautismo antes de emprender su obra, como Jes\u00fas, como sus ap\u00f3stoles.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00a0Avanzando en la misma obra, el autor aborda los efectos sobrenaturales del Bautismo del Esp\u00edritu Santo ocurrido en pentecost\u00e9s, concluyendo en la aparici\u00f3n -entre otros sucesos- del don de lenguas, que tan pronto como apareci\u00f3 tambi\u00e9n se esfum\u00f3, y ello acompa\u00f1ado de una fuerte convicci\u00f3n, testimonio, intrepidez, sanidad, santidad, direcci\u00f3n, providencia, poder para sufrir y salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>A.B. Simpson en su obra \u201cCuando vino el consolador\u201d<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Siguiendo la misma l\u00ednea de estudio, el bautismo de fuego -prosigue- no diferente al bautismo del Esp\u00edritu Santo, es una llama que cuando toma operaci\u00f3n en un alma su efecto es similar al fuego del mundo natural. Y contin\u00faa con una pregunta: \u00bftenemos la experiencia de esta bendici\u00f3n? \u00a1Cu\u00e1n necesario es recibir el soplo de Cristo! Este soplo es tambi\u00e9n un sello, un sello que se\u00f1ala la experiencia cristiana como real y consistente, transform\u00e1ndonos a su misma imagen, de gloria en gloria. Al respecto, las Escrituras nos hablan de dos sellos, el primero determinado por aceptar a Cristo y su Palabra y el segundo es aquel de seguridad y garant\u00eda en sus promesas eternas dadas por el Santo Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Una breve mirada a los dones espirituales seg\u00fan Simpson<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">No hay cristiano b\u00edblico que pueda poner en duda el valor y permanencia de los dones que el ap\u00f3stol Pablo en sus cartas describe tan plenamente. Hay muchas razones para creer en la continuidad de los dones en la iglesia de Cristo hasta el final de la edad y, es aparente el avivamiento de varios de ellos en nuestros d\u00edas. Lejos de los extremos, debemos procurar aquellos que \u00c9l considere apropiados en su gran plan para cada uno de nosotros. Simpson no se cierra a la idea de la naturalidad de expresi\u00f3n de los dones en el culto cristiano siempre y cuando sean regulados por principios b\u00edblicos como edificaci\u00f3n, control y orden; pero por encima de todo, nos lleva a la b\u00fasqueda de la gracia de amor, camino principal para la llenura del Esp\u00edritu.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Generalidades de los Dones espirituales en su libro: La Iglesia Apost\u00f3lica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00a0En su obra titulada de la misma manera que esta breve rese\u00f1a, Simpson remarca que la tendencia del pensamiento moderno y religioso es excluir de la Biblia todo lo sobrenatural, aun de la vida del cristianismo individual. \u00c9l fin de esto es reducir toda religi\u00f3n a un sistema de cultura y la iglesia a un club religioso, unida por atractivos sociales, entretenida por el intelectualismo y el arte sagrado y ocupada en reformas externas. Por un lado hemos de guardarnos del peligro de caer en un naturalismo extremo rechazando todo lo sobrenatural y, por otro lado hemos de guardarnos del peligro de un falso sobrenaturalismo que falsifica las obras de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Escasos son los textos disponibles al espa\u00f1ol del Dr. Alberto Benjamin Simpson; sin lugar a dudas puedo inferir que estos otros contienen valiosos principios necesarios de apartar del olvido, y que hubieran enriquecido significativamente esta revisi\u00f3n bibliogr\u00e1fica.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Reconocido mundialmente ha sido el aporte de la iglesia ACyM\u00a0 en labores misionol\u00f3gicas globales, describirlos ser\u00eda justo pero laborioso en gran medida, sin embargo luego de este estudio te\u00f3rico-experiencial se denota un cierto distanciamiento entre su quehacer doctrinal (Bautismo Esp\u00edritu Santo, llenura del Esp\u00edritu, ejercicio de dones, sanidad, asistencialismo) y algunos de aquellos formulados por su propio fundador. Los motivos deber ser profundizados.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Reconocer que la tradici\u00f3n pentecostal desde sus or\u00edgenes es due\u00f1a de una amplia y compleja teolog\u00eda deber\u00eda llevarnos a omitir el prejuicio que la academia teol\u00f3gica y el orgullo conservador y reformado nos ha dado con respecto a tales denominaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u00a0A.B. Simpson, contrario a lo que muchos pudieran pensar, dentro del movimiento de santidad fue sin duda uno de los precursores del pentecostalismo. El estudio de su vida nos provee claras se\u00f1ales de la fuerte identidad asistencialista que caracteriz\u00f3 el pensamiento y posteriormente los movimientos que d\u00e9 el surgieron, identidad que a juicio del presente examinador no se haya en el \u201cadn\u201d de la herencia comunitaria\u00a0 \u00a0(al menos en chile), m\u00e1s all\u00e1 de algunos programas e iniciativas de misericordia. El celo evangel\u00edstico que acompa\u00f1\u00f3 a Simpson y sus fieles hoy descansa en sociedades misioneras, programas afines, seminarios teol\u00f3gicos y uno que otro miembro que se desempe\u00f1a a tiempo completo en labores misioneras, situaci\u00f3n muy diferente a la activa funci\u00f3n evangelizadora de la comunidad local inicial de aquel entonces.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Finalmente, frente a las tem\u00e1ticas relacionadas a la doctrina del Esp\u00edritu Santo y su impacto sobre la iglesia, Simpson en sus obras en ning\u00fan modo reniega el papel del Esp\u00edritu Santo en la vida del creyente y en su propia comunidad de fe, comenzando con la distinci\u00f3n entre la conversi\u00f3n y el bautismo (llenura, sello) del Esp\u00edritu sobre quien ha rendido su vida a Cristo el Salvador en primer lugar. El autor de tan diversa literatura, adem\u00e1s de oponerse categ\u00f3ricamente al cesacionismo, invita no solo al conocimiento de todas las esferas del actuar del Esp\u00edritu, sino adem\u00e1s sugiere su ejercicio y manifestaci\u00f3n como dones espirituales en la comunidad de fe con orden y control. Esta situaci\u00f3n \u00a0nos podr\u00eda hacer meditar que quiz\u00e1s las excesivas precauciones de esta y otras denominaciones tradicionales a fin de evitar excesos, equivocaciones o extravagancias incomodas hayan consecuentemente apagado el don recibido o los espacios y confianzas para el desarrollo de tales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Todo lo anterior me permite finalizar con la siguiente pregunta: \u00bfQu\u00e9 sucedi\u00f3? \u00bfPor qu\u00e9 la distancia? \u00bfTemor? \u00bfSer\u00e1 la institucionalidad responsable de la transformaci\u00f3n de un movimiento de santidad con alcances pentecostales iniciales como fue la Alianza en sus or\u00edgenes, comenzando por el propio Simpson, en una instituci\u00f3n tradicional, conservadora, ampliamente reconocida por su diligencia en lo escritural pero que no refleja a ra\u00edz de lo expuesto y en varias dimensiones el latir apasionado, sencillo, humilde e integrador de sus primeros seguidores y del propio fundador?<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">*Estudiante de magister en teolog\u00eda menci\u00f3n pensamiento evang\u00e9lico latinoamericano, en el Instituto B\u00edblico de Buenos Aires (IBBA), perteneciente a la iglesia Alianza Cristiana y Misionera. Reside en Temuco, Chile.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">___<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Horton Stanley M. <em>Teolog\u00eda Sistem\u00e1tica; Una perspectiva pentecostal<\/em>. Editorial Vida. Miami, 1996.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Palomino Miguel A. <em>Alberto Benjam\u00edn Simpson. La alianza cristiana y misionera<\/em>. http:\/\/www.iglesia-latina.de\/downloads\/ACyM.pdf<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Simpson, Alberto B. <em>Todo el Evangelio. El Evangelio Cu\u00e1druple<\/em>. Harrisburg: Camp Hill, PA: Christian<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Publicaciones, Inc. 1979.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Simpson, A.B. et al. <em>Todo el Evangelio. Una nueva versi\u00f3n de la cl\u00e1sica obra sobre la provisi\u00f3n de<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><em>Cristo para cada creyente: Esp\u00edritu, alma y cuerpo<\/em>. 1\u00b0 Edici\u00f3n. Editorial Alianza. Buenos Aires, 2013.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Simpson, Alberto B. <em>El Poder de lo Alto; El Bautismo del Esp\u00edritu Santo<\/em>. Editorial Alianza. Temuco, 1958.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Simpson, Alberto B. <em>Los hechos de los Ap\u00f3stoles. La dispensaci\u00f3n del esp\u00edritu y el poder pentecostal.<\/em> Editorial Alianza Argentina. Bs. Aires, 1952.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Simpson, Alberto B. <em>Cuando vino el consolador. Bautizados con fuego, El aliento de Dios y el Sello<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><em>del Esp\u00edritu Santo<\/em>. Editorial Clie. Barcelona, 1986.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Simpson, Alberto B. <em>La Iglesia Apost\u00f3lica. Los Dones Espirituales<\/em>. Editorial Alianza. Temuco, 1942.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Cristian Diaz Sanhueza* Vivimos tiempos en que la institucionalidad eclesi\u00e1stica no despierta extra\u00f1eza alguna, su expresi\u00f3n es mirada con buenos ojos y en la academia es promovida mayormente sin una profunda reflexi\u00f3n; aquel sentido de movimiento din\u00e1mico parece anquilosarse cuando recordamos los inicios humildes y sencillos de grandes denominaciones evang\u00e9licas globales. 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