{"id":2383,"date":"2019-02-24T05:00:19","date_gmt":"2019-02-24T05:00:19","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.wordpress.com\/?p=2321"},"modified":"2019-07-21T17:56:51","modified_gmt":"2019-07-21T20:56:51","slug":"vida-y-obra-de-johann-christoph-blumhardt-por-charles-e-moore","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/vida-y-obra-de-johann-christoph-blumhardt-por-charles-e-moore\/","title":{"rendered":"Vida y obra de Johann Christoph Blumhardt &#8211; Por Charles E. Moore"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Por Charles E. Moore*<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan movimientos ampliamente diversos como el socialismo religioso, la neo-ortodoxia, el neo-pentecostalismo de la Nueva Reforma Apost\u00f3lica y el anabautismo de Bruderhof<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a>, con pensadores como Karl Barth, Emil Brunner, Eberhard Arnold, Dietrich Bonhoeffer, Jacques Ellul y J\u00fcrgen Moltmann? Todos ellos heredan la concepci\u00f3n de la Biblia y del Reino de Dios de Johann Christoph Blumhardt (1805-1880), un humilde y tranquilo pastor luterano alem\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando se trata de Johann Christoph Blumhardt, las opiniones vuelan. Hay quienes son altamente esc\u00e9pticos a las historias en torno a \u00e9l, y otros que les molesta su visi\u00f3n amplia de un derramamiento universal del Esp\u00edritu Santo, que afecte y redima toda la creaci\u00f3n. Tambi\u00e9n est\u00e1n aquellos, que consideran que su confianza en el Esp\u00edritu y su comprensi\u00f3n del reino son tan apasionantes, y pol\u00edtica y socialmente asombrosas, que son tentados a desechar de una la teolog\u00eda tradicional de occidente. En cualquier caso, Blumhardt es uno de los formidables testigos de Dios y uno que merece que le tomemos atenci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">JOHANN Christoph Blumhardt naci\u00f3 el 16 de julio de 1805 en Stuttgart, en una familia pobre de artesanos que participaba del pietismo suabo<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. A su padre le hab\u00edan dicho con anterioridad que su hijo ten\u00eda ciertos dones especiales, as\u00ed que lo envi\u00f3 a la escuela, con el gran costo que eso le implicaba. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de la muerte de su padre en 1822, Blumhardt consigui\u00f3 formaci\u00f3n gratuita en los seminarios de la Iglesia y en la Universidad de Tubinga. [\u2026] A diferencia de sus amigos, no le impresionaban los fil\u00f3sofos idealistas de Tubinga. Les escuchaba con inter\u00e9s, pero le atra\u00edan m\u00e1s las realidades concretas y terrenas del mundo b\u00edblico. La forma en que le\u00eda la Biblia, combinaba sorprendentemente una apertura desprejuiciada y el sentido com\u00fan. Mientras tanto, estudi\u00f3 en Tubinga una variedad de materias, incluyendo filosof\u00eda, historia, matem\u00e1ticas, f\u00edsica, astronom\u00eda y medicina, as\u00ed como ingl\u00e9s y franc\u00e9s. Esto le sirvi\u00f3 despu\u00e9s en la escuela misionera de entrenamiento en Basilea, donde ense\u00f1\u00f3 idiomas b\u00edblicos as\u00ed como f\u00edsica, qu\u00edmica e historia universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer cargo de Blumhardt fue en una parroquia en D\u00fcrrmenz. Esto dur\u00f3 un periodo corto, pues pronto le ofrecieron un cargo como profesor en la escuela misionera de Basilea, donde su t\u00edo ten\u00eda un puesto. Sus estudiantes apreciaron inmediatamente su franqueza. [\u2026] Lleg\u00f3 a ser muy conocido en los c\u00edrculos del movimiento de reavivamiento y aceptaba con alegr\u00eda las invitaciones a exponer. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue su amor y natural cercan\u00eda con la juventud, que lo llev\u00f3 eventualmente a retomar el ministerio en una parroquia. Se le solicit\u00f3 relevar al anciano y cansado pastor en Iptingen, que se hab\u00eda aislado a s\u00ed mismo y perdido todo contacto con los fieles. De hecho, la Iglesia era conocida como la m\u00e1s dif\u00edcil de todo W\u00fcrttemberg. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El involucramiento personal de Blumhardt tuvo un gran impacto en la parroquia de Iptingen. Era dif\u00edcil que alg\u00fan d\u00eda caminara por el pueblo sin ser abordado por alguien. Los fieles acomplejados en la pobreza y la enfermedad lo recib\u00edan en sus hogares y vaciaban sus males sobre \u00e9l. Incluso el anterior y anciano pastor retom\u00f3 fuerzas y caminaba junto a \u00e9l por el pueblo. Pero despu\u00e9s de solo un a\u00f1o y medio, el tiempo de Blumhardt en Iptingen lleg\u00f3 a su fin. A pesar de que la gente lamentaba su partida, Blumhardt y su novia Doris K\u00f6llner quer\u00edan tener su propia casa pastoral para poder casarse y servir a la gente. Ante la solicitud de Christian Gottlob Barth (1799-1862), muy reconocido en los c\u00edrculos cristianos, Blumhardt fue llamado a M\u00f6ttlingen, un peque\u00f1o pueblo en Selva Negra (Schwarzwald). Comenz\u00f3 ah\u00ed su trabajo en el verano de 1838.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Blumhardt junto a su esposa, reci\u00e9n casados, estaban por entrar a una \u00e9poca destacada y dram\u00e1tica. A diferencia de sus predecesores, Blumhardt pronto hizo amistades entre los j\u00f3venes, especialmente con los varones. Desafortunadamente, la Iglesia misma estaba internamente muerta. Una niebla impenetrable estaba puesta sobre la congregaci\u00f3n. Aun haciendo todo en sus manos, la situaci\u00f3n no cambiaba. Incluso Blumhardt mismo comenz\u00f3 a sentirse fatigado. De todas formas, dedic\u00f3 sus fuerzas a servir a la gente. Dict\u00f3 clases de confirmaci\u00f3n a los ni\u00f1os, levant\u00f3 junto a su esposa una olla com\u00fan en la casa pastoral para alimentar a los enfermos, tom\u00f3 el cargo de director de una de las escuelas del distrito, y escribi\u00f3 m\u00fasica y armon\u00edas para varios himnos, preparando un nuevo himnario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzando el oto\u00f1o de 1841, Blumhardt se vio envuelto en lo que despu\u00e9s ser\u00eda conocido como la \u201cLucha\u201d<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> (\u201cKampf\u201d en alem\u00e1n o \u201cFight\u201d en ingl\u00e9s). Gottliebin Dittus (1815-1872), una ni\u00f1a enfermiza que hab\u00eda sido activa en el grupo de j\u00f3venes, estaba actuando de forma algo extra\u00f1a. En enero de 1841 hab\u00eda rumores sobre sucesos misteriosos, hasta demon\u00edacos, que ocurrieron en torno a ella. Hab\u00eda algo repulsivo e inexplicable en su comportamiento y amenazante en su conducta. Esto alej\u00f3 a mucha gente, incluso a Blumhardt. Tambi\u00e9n Gottliebin parec\u00eda evitar al pastor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Reci\u00e9n en abril de 1842 recibi\u00f3 reportes m\u00e1s detallados de lo que le estaba pasando a ella. Aun as\u00ed, Blumhardt era reticente. De todas formas, lleg\u00f3 un punto en que Gottliebin cay\u00f3 en violentas convulsiones y el m\u00e9dico que la atend\u00eda, Dr. Sp\u00e4th, fue llorando donde Blumhardt: \u201c\u00a1Dejar a una persona enferma en tal estado, hace pensar que no hay nadie en este pueblo que se preocupe de las almas en necesidad! \u00a1Ciertamente no se trata de algo natural!\u201d<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a>. Blumhardt habl\u00f3 sobre qu\u00e9 estaba sucediendo con un misionero de K\u00f6nigsfeld, quien le record\u00f3 que no se olvidara de su deber como pastor. Blumhardt se sinti\u00f3 obligado, finalmente, a involucrarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, Gottliebin estaba en dificultad y al sufrir sus ataques padec\u00eda de convulsiones espumosas, par\u00e1lisis completa y rabias salvajes. Tambi\u00e9n pod\u00eda llegar a ser extremadamente violenta con ella misma y con otros. A\u00fan peor eran las terribles voces que sal\u00edan de ella, maldiciendo y blasfemando contra Dios, y confesiones desesperantes sobre pecados pasados y maldad infernal. Todo esto era acompa\u00f1ado de pesados objetos que parec\u00edan ser arrojados alrededor, con vientos, golpes y ruidos descomunales que atormentaban la casa de Gottliebin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un periodo de dos a\u00f1os, Blumhardt visit\u00f3 regularmente a Gottliebin, siendo acompa\u00f1ado prudentemente por amigos de confianza del consejo de la Iglesia y del pueblo. Deb\u00eda evitarse a toda costa la curiosidad y el miedo. Sent\u00eda que la confidencialidad pastoral era esencial si se quer\u00eda dar ayuda. De todas formas, sus esfuerzos hacia la confidencialidad fueron en vano. Sus detallados informes a las autoridades de la Iglesia sobre la enfermedad de Gottliebin y su eventual recuperaci\u00f3n fueron publicados. Nadie sabe realmente qui\u00e9n fue el responsable de la filtraci\u00f3n, pero fue un claro intento de ridiculizar a Blumhardt. Esto llev\u00f3 a Blumhardt y a Friedrich Z\u00fcndel, su principal bi\u00f3grafo, a escribir su propia versi\u00f3n de lo ocurrido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Eventualmente, la lucha por el alma y el cuerpo de Gottliebin lleg\u00f3 a un fin. Blumhardt describe el momento decisivo de esta forma:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cFui dominado por una especie de rabia. Repentinamente vino sobre m\u00ed, y solo puedo confesar lo siguiente: fue inspirada de lo alto, aunque no hubiese sido consciente de ello entonces. Me acerqu\u00e9 a ella con pasos firmes\u2026 agarr\u00e9 sus apretadas manos para sujetarlas, si acaso era posible (lo que no deb\u00ed haber hecho, pues despu\u00e9s qued\u00f3 doli\u00e9ndole), y llam\u00e9 por su nombre a la ni\u00f1a inconsciente con fuerza en su o\u00eddo. \u201cJunta tus manos y ora: \u2018\u00a1Se\u00f1or Jes\u00fas, ay\u00fadame!\u2019 \u00a1Hemos visto por suficiente tiempo lo que el demonio hace, veamos ahora lo que el Se\u00f1or Jes\u00fas puede hacer!\u201d Luego de un rato ella despert\u00f3, or\u00f3 esas palabras luego de m\u00ed, y todas las convulsiones cesaron con el asombro de todos los presentes. Este fue el momento decisivo que me empuj\u00f3 irresistiblemente a actuar por la causa.\u201d<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que vendr\u00edan nuevos ataques, incluyendo chillidos desafiantes y almas perdidas acus\u00e1ndose a s\u00ed mismas, Gottliebin Dittus lleg\u00f3 a ser completamente sanada. Por extra\u00f1o que parezca, su hermano mayor y su hermana empezaron a tener ataques demoniacos similares, Hans-J\u00f6rg y Katharine. Para entonces, Blumhardt hab\u00eda aprendido que la Biblia, oraci\u00f3n y ayuno eran suficientes para tener la victoria. Tambi\u00e9n aprendi\u00f3 a mantener cierta distancia, contenerse, discernir de forma vigilante. \u201cJes\u00fas hoy\u201d era el \u00fanico que podr\u00eda traer ayuda decisiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquella ayuda vino durante Navidad de 1843. Despu\u00e9s de mantener bajo vigilancia por cuarenta horas a Katherine, la hermana de Gottliebin, Blumhardt vio como la \u00faltima batalla fue ganada. Katherine inclin\u00f3 su cabeza y la parte superior de su cuerpo muy por detr\u00e1s de su silla y grit\u00f3 las siguientes palabras: \u201c\u00a1Jes\u00fas es vencedor!\u201d. Estas palabras retumbaron tan fuerte que fueron escuchadas y entendidas por todo el pueblo. La lucha hab\u00eda llegado a su fin.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u00a1Jes\u00fas es vencedor!\u201d (\u201cJesus ist Sieger!\u201d en alem\u00e1n, \u201cJesus is victor!\u201d en ingl\u00e9s). Este grito de batalla caracterizar\u00e1 en gran medida el ministerio de Blumhardt desde ah\u00ed en adelante. Lo que sigui\u00f3 fue bastante inesperado para Blumhardt: un despertar espiritual y, finalmente, la renovaci\u00f3n de la congregaci\u00f3n entera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empezaron a suceder cosas durante la primera semana de 1844. Vino a \u00e9l un joven sinverg\u00fcenza, un mat\u00f3n de cantina a quien Blumhardt apenas conoc\u00eda, y luego de dos largas charlas, en las cuales dio a conocer horripilantes confesiones, pidi\u00f3 perd\u00f3n en el nombre de Jes\u00fas y pidi\u00f3 imposici\u00f3n de manos. Hab\u00eda le\u00eddo al respecto en un antiguo libro. Luego llev\u00f3 amigos hacia Blumhardt, que estaban en tan profunda dificultad como \u00e9l. Dentro de dos semanas, otros miembros de la congregaci\u00f3n hicieron lo mismo. Blumhardt estuvo disponible para cada uno y les escuchaba, muchas veces terriblemente conmocionado por todas las atrocidades que sal\u00edan a la luz, y luego les conced\u00eda a los penitentes perd\u00f3n y aliento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s y m\u00e1s personas iban a confesar sus pecados y rogar por perd\u00f3n. Blumhardt cuenta:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cCada d\u00eda ten\u00eda personas conmigo hasta las once y media de la noche, y temprano a las seis de la ma\u00f1ana ya hab\u00eda alguien esperando. Esto continuaba sin pausa todo el d\u00eda de tal forma que no pod\u00eda pensar en nada m\u00e1s. En la escuela dominical de ayer, en la agolpada sala de clases, ped\u00ed que me excusaran de conversaciones a favor de mi trabajo en el bolet\u00edn mensual, pero debido a eso he de esperar a\u00fan m\u00e1s visitantes para hoy. Si esto sigue\u2026 \u00bfqu\u00e9 voy a hacer con esto? Est\u00e1 mucho m\u00e1s all\u00e1 de lo que me pudiera imaginar. Hasta ahora, ha venido un total de 156 personas, todas derramando l\u00e1grimas de arrepentimiento. Si no la primera, a la segunda vez o seguramente a la tercera vez que vienen. Como manejar esto es un rompecabezas para m\u00ed.\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante todo esto, Blumhardt quedaba asombrado, alentado por las palabras \u201c\u00a1Jes\u00fas es vencedor!\u201d. Incluso los miembros m\u00e1s respetados y religiosos de la Iglesia, aunque no fueron los primeros en alistarse para ver al pastor, eventualmente fueron y confesaron sus pecados. Matrimonios fueron restaurados, propiedades robadas fueron devueltas, enemigos reconciliados, alcoholismo rampante fue puesto bajo control, y consciencias atribuladas fueron sanadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente, ya no hab\u00eda m\u00e1s letargo en las reuniones dominicales de Blumhardt. Se sigui\u00f3 un gran n\u00famero de nuevas actividades, incluyendo la formaci\u00f3n de aproximadamente nueve peque\u00f1os grupos, a veces en parroquias vecinas y asociadas. Las clases de confirmaci\u00f3n se llevaron a cabo diariamente con reuniones formales. Todos eran parte de la oraci\u00f3n, el canto, la lectura y la reflexi\u00f3n en torno a un cap\u00edtulo de la Biblia. Tambi\u00e9n ven\u00eda una gran cantidad de visitas de toda el \u00e1rea alrededor, que pusieron a prueba la capacidad de la casa pastoral, los hoteles y los hogares de los fieles. A veces, hasta unos doscientos cincuenta hombres dorm\u00edan en las colinas cerca de M\u00f6ttlingen, ansiosos de escuchar la pr\u00e9dica de Blumhardt el d\u00eda siguiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entre los miles que iban los domingos, hubo muchos que encontraron sanidad. Fueron sanados un hombre con reumatismo severo, un ni\u00f1o de tres a\u00f1os con todo su cuerpo quemado por aceite, un ni\u00f1o con una enfermedad incurable en el ojo, y gente con tuberculosis, artritis, infecciones vertebrales y enfermedades mentales. Pronto, Blumhardt tuvo que lidiar con objeciones de pastores en el \u00e1rea, alarmados e indignados ante tantas confesiones privadas (les parec\u00eda demasiado cat\u00f3lico) y llenos de envidia. Por esta raz\u00f3n, y porque era imposible cuidar de tantos invitados, Blumhardt les alent\u00f3 a los visitantes de otros pueblos a escuchar simplemente el texto b\u00edblico y el serm\u00f3n. Aquellos con enfermedades segu\u00edan siendo sanados de cuerpo y alma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los reportes de tales sanidades llegaron a volverse sensacionalistas. Nuevamente, Blumhardt intent\u00f3 calmar el alboroto. \u00a1La sanidad del cuerpo no era la meta! Su preocupaci\u00f3n fue siempre la sanidad integral de la persona, que requer\u00eda especialmente del perd\u00f3n de los pecados.<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> Con todo, Blumhardt aprendi\u00f3 de su experiencia con Gottliebin que el evangelio no puede restringirse a necesidades espirituales o a una vaga garant\u00eda para el m\u00e1s all\u00e1. El reino de Dios es una realidad que ha irrumpido en medio nuestro y ha afectado a la persona completa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando las personas empezaron a dar cr\u00e9dito a Blumhardt por el poder de sanidad, \u00e9l protest\u00f3 con vigor. \u00a1S\u00f3lo Jes\u00fas puede sanar! Blumhardt advert\u00eda en contra del uso mec\u00e1nico de oraciones o formas dadas de bendici\u00f3n. Insisti\u00f3 en que no podemos guiar o dirigir arbitrariamente las cosas de Dios. Sin embargo, Blumhardt se volvi\u00f3 cada vez m\u00e1s un problema para las autoridades civiles y eclesiales. Las autoridades eclesiales le acusaban de realizar sanidades en vez de llamar a un doctor. Por esto, le prohibieron recibir visitas en la noche y recibir visitas de forma individual. Poco a poco, Blumhardt fue acorralado en los confines de la vida eclesial tradicional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al crecer la fama de Blumhardt, se profundiz\u00f3 la frustraci\u00f3n de las autoridades eclesiales. Era inevitable que estas cedieran en algo. Sumado a esto, estaba el hecho de que la parroquia de M\u00f6ttlingen era simplemente demasiado peque\u00f1a para todos los visitantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dada la generosa ayuda de amigos y benefactores, Blumhardt fue capaz de adquirir Bad Boll, un spa con manantiales de azufre que no estaba siendo rentable. En el verano de 1852 se mud\u00f3 ah\u00ed con su familia y cuatro miembros de la familia Dittus, incluyendo Gottliebin, que entretanto se hab\u00eda convertido en su colaboradora m\u00e1s leal. Las autoridades eclesiales permitieron que Blumhardt siga siendo un pastor de la Iglesia estatal, pero sin sueldo, y concordaron en permitir que Bad Boll sea una parroquia especial. Esto permiti\u00f3 a Blumhardt seguir oficiando bautismos, comuni\u00f3n, confirmaciones, casamientos y funerales. Aparte de eso, no se le impusieron m\u00e1s restricciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El spa ten\u00eda sus propios empleados, que debieron ser integrados al trabajo de Blumhardt. Tambi\u00e9n, estaban todos los hu\u00e9spedes que iban a Bad Boll a causa de Blumhardt. Constantemente hab\u00eda alrededor de ciento veinte a ciento cincuenta hu\u00e9spedes. No es de sorprender que aquellos que trabajaban en el spa y aquellos de la familia espiritual de Blumhardt no siempre se llevaran bien. Aun as\u00ed, bajo el paciente cuidado y supervisi\u00f3n de Blumhardt, se form\u00f3 una nueva atm\u00f3sfera en el antiguo spa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Gente de toda Alemania y fuera de ella, creyentes y no creyentes, sean esc\u00e9pticos o curiosos, iban a presenciar por s\u00ed mismos lo que hab\u00edan o\u00eddo. Todos, sin excepci\u00f3n, fueron recibidos con calidez. Si bien las distinciones de clase eran respetadas, se cruzaban f\u00e1cilmente por la vida comunal y familiar. Todos se sentaban junto al otro en las grandes comidas comunes: realeza y campesinos, religiosos y no religiosos, alemanes y extranjeros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La comunidad, grande como era, sigui\u00f3 siendo una gran familia. Las ma\u00f1anas empezaban con una reuni\u00f3n guiada por Blumhardt para el personal de la comunidad. Luego, los familiares del personal m\u00e1s cercano con sus ni\u00f1os y abuelos se reun\u00edan para la \u201cbendici\u00f3n de los ni\u00f1os\u201d, en la que el \u201cabuelo Blumhardt\u201d bendec\u00eda cada ni\u00f1o con la imposici\u00f3n de manos. Luego, toda la comunidad se reun\u00eda para el desayuno con todos los hu\u00e9spedes, luego de lo cual Blumhardt guiaba otra reuni\u00f3n muy similar a los devocionales que llevaba a cabo diariamente en la noche, despu\u00e9s de la cena.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El estilo de predicaci\u00f3n de Blumhardt era natural, aterrizado, sin rastro alguno de la oratoria del p\u00falpito<a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a>. Despu\u00e9s de la cena, as\u00ed como a mediod\u00eda, se quedaba sentado rodeado por sus hu\u00e9spedes, generalmente fumando un cigarro. En estos momentos estaba dispuesto a conversar todo tipo de asunto que se le presentara. Respond\u00eda con sensibilidad a preocupaciones personales, pero de una forma que tambi\u00e9n dispongamos todos nuestros asuntos ante Dios. La gente que conoc\u00eda por primera vez a Blumhardt, sol\u00eda quedar sorprendida por lo sencillo y lo \u201cpoco espiritual\u201d que era. Como dijo una vez un hu\u00e9sped: \u201cNo se da absolutamente ninguna importancia a s\u00ed mismo y habla, tambi\u00e9n en las conversaciones, de nada extraordinario. Est\u00e1 siempre lleno de humor y, de vez en cuando, de chistes terrenales.\u201d<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a> Al mismo tiempo, Blumhardt pod\u00eda ser muy brusco y duro cuando la ocasi\u00f3n lo demandara.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como en M\u00f6ttlingen, en Bad Boll ocurr\u00edan sanidades interiores y exteriores. De hecho, no era nada inusual que alguien fuera liberado o sanado ah\u00ed mismo en la mesa com\u00fan. Nuevamente, Blumhardt se aseguraba de que no se hiciera ning\u00fan esc\u00e1ndalo. Se opon\u00eda a todo intento de enfatizar los dones individuales del Esp\u00edritu. Al mismo tiempo, no todos aquellos en necesidad recib\u00edan sanidad. Blumhardt acompa\u00f1aba frecuentemente a personas en necesidad a visitar un doctor simpatizante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Blumhardt consideraba al otro como un hijo o hija de Dios, y por lo tanto miembro de la familia de Dios. Sin importar de qui\u00e9n se tratara. Como dir\u00eda el hijo de Blumhardt, Christoph Friedrich: \u201c\u00a1Todos pertenecen a Dios!\u201d<a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a>. De esta forma, la comunidad reflejaba el reino de Dios y se volvi\u00f3 un lugar de renovaci\u00f3n y comuni\u00f3n para el cuerpo y el alma para un sinn\u00famero de personas. Sin lugar a dudas, el impacto de Blumhardt se hizo sentir en todo Bad Boll. Igual de importante, era la comunidad de oraci\u00f3n, amor y sacrificio reunida en torno a \u00e9l. [\u2026]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Blumhardt ministr\u00f3 fielmente en Bad Boll hasta que falleci\u00f3 en 1880. Sus \u00faltimas palabras, dichas en su lecho de muerte, comisionaban a Christoph que siguiera el legado: \u201cTe doy una bendici\u00f3n para victoria.\u201d Aquella bendici\u00f3n se mantuvo efectivamente, pues su hijo no solo mantuvo el trabajo de su padre, llegando a ser muy conocido por derecho propio, sino que tambi\u00e9n se aventur\u00f3 en caminos nuevos e inexplorados.<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">BLUMHARDT, con su vida, ministerio y pensamiento, ha dejado una imborrable marca en muchos pensadores y movimientos.<a href=\"#_ftn12\" name=\"_ftnref12\">[12]<\/a> Es dif\u00edcil explicar por qu\u00e9 y c\u00f3mo es as\u00ed, pero en pocas palabras, fue la visi\u00f3n y comprensi\u00f3n que Blumhardt y su hijo ten\u00edan de la realidad del reino de Dios en la tierra. La victoria de Jes\u00fas significaba que <em>todas las cosas<\/em> pod\u00edan ser hechas nuevas. Es esto lo que atrajo y sigue atrayendo a tantos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No es que haya tenido una teolog\u00eda muy desarrollada. Detr\u00e1s de la visi\u00f3n que Blumhardt ten\u00eda del reino de Dios no hab\u00eda otra cosa m\u00e1s que la intensificaci\u00f3n tangible del grito: \u201c\u00a1Jes\u00fas es vencedor!\u201d. Jes\u00fas estableci\u00f3 su se\u00f1or\u00edo en la cruz, pero desde ah\u00ed su reino debe seguir avanzando en la tierra. El Esp\u00edritu ha de derramarse una y otra vez para liberar a las personas y a las instituciones humanas del yugo de esp\u00edritus inmundos. Siempre que ocurre esto, el pueblo de Dios es renovado. Enfermedades del cuerpo y las relaciones humanas son sanadas, y una nueva realidad social se impone en todas las \u00e1reas de la vida. Para Blumhardt y para tantos otros que han sido influenciados por \u00e9l, la tarea de la Iglesia es dar testimonio de esta nueva realidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">M\u00e1s concretamente, esto significa que la vida cristiana debe tomar la forma de una batalla. Ser un cristiano no es una condici\u00f3n espiritual ni un sistema de creencias constituido por un conjunto de pr\u00e1cticas religiosas. Seguir a Cristo demanda tomar cierta actitud ante el mundo. Hayan individuos pose\u00eddos o no alrededor nuestro, confrontamos de todas formas un mundo infectado y gobernado por principados y poderes contrarios a Cristo: en la pol\u00edtica, la tecnolog\u00eda, la econom\u00eda, la academia, el arte, la religi\u00f3n, etc. Por medio de la contrici\u00f3n y el poder del Esp\u00edritu, estas \u00e1reas pueden y necesitan ser ganados para el reino. La devoci\u00f3n cristiana tiene poco que ver con la piedad religiosa y todo que ver con penetrar la oscuridad con la luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Blumhardt cre\u00eda que muchas fuerzas extra\u00f1as manten\u00edan su fortaleza en la tierra. Consecuentemente, el cristiano ten\u00eda que dejar atr\u00e1s todo \u201cpacifismo espiritual\u201d, incluyendo la piedad privada, individualista y ligada al ego; para ser movido a una vida llena del Esp\u00edritu. Vivir para el reino demanda el cumplimiento de la voluntad de Dios como regla exclusiva, superando todas las influencias y valores hostiles a Cristo. Esto tiene consecuencias pr\u00e1cticas, manos y pies. No hay se\u00f1or\u00edo sin Se\u00f1or, no hay reino sin s\u00fabditos, no hay reino de Dios sin un pueblo de Dios convocado para dar testimonio del reino de Dios y su autoridad. La tarea de la Iglesia es simple y clara: ser un anticipo fiel de la victoria final de Cristo, nacida en la cruz y reivindicada a la luz de su regreso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esta raz\u00f3n es que Blumhardt procur\u00f3 una y otra vez un nuevo derramamiento del Esp\u00edritu Santo, como el dado en Pentecost\u00e9s. A pesar de la tibieza de la Iglesia y su negligencia, Blumhardt nunca dud\u00f3 de que el Esp\u00edritu trabajara en ella. Sin negar lo anterior, Blumhardt deseaba y esperaba que el Esp\u00edritu del poder de los ap\u00f3stoles fuera dado en mayor medida, como en el cristianismo primitivo. \u201cSomos un pueblo deshidratado\u201d, escribi\u00f3 una vez, y \u201csolo una parte de la promesa fue cumplida en el tiempo de los ap\u00f3stoles\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSignifica esto que la Iglesia est\u00e1 condenada? No. Blumhardt cre\u00eda que este torrente del Esp\u00edritu vendr\u00eda de nuevo. Pero para que esto suceda, deb\u00edamos esperar activamente. \u201cLa sed est\u00e1 a punto de matarnos, y el pueblo se deteriora interior y exteriormente. Pero ahora que estamos necesitados, Dios dar\u00e1 su Esp\u00edritu nuevamente.\u201d<a href=\"#_ftn13\" name=\"_ftnref13\">[13]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Junto a Blumhardt, tengamos esta misma expectativa. Al menos, oremos por ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">* CHARLES E. MOORE es miembro de Bruderhof, en la comunidad Mount Community del estado de Nueva York, EEUU, donde sirve como pastor y profesor. Tambi\u00e9n es editor y autor en Plough Publishing.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">___<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Originalmente publicado en Lutheran Forum Vol. I, No.4 (Winter 2018). Traducido y editado con autorizaci\u00f3n. Traducci\u00f3n y edici\u00f3n de Patrick Bornhardt Daube, miembro de la Iglesia Evang\u00e9lica Luterana en Concepci\u00f3n y presidente del centro de alumnos de la Comunidad Teol\u00f3gica Evang\u00e9lica de Chile, Sede Concepci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Notas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Bruderhof es un movimiento anabautista de origen alem\u00e1n, que practica la comunidad de bienes. Puede leer m\u00e1s en su sitio web: <a href=\"https:\/\/www.bruderhof.com\/es\">https:\/\/www.bruderhof.com\/es<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> Las siguientes dos biograf\u00edas entregan excelente informaci\u00f3n de la vida y obra de Blumhardt. Este art\u00edculo se basa extensamente en lo aportado por Z\u00fcndel. Friedrich Z\u00fcndel, <em>Pastor Johann Christoph Blumhardt<\/em>, traducido al ingl\u00e9s por Hugo Brinkmann (Eugene: Cascade Books, 2010); y Dieter Ising, <em>Johann Christoph Blumhardt: Life and Work<\/em>, traducido al ingl\u00e9s por Monty Ledfor (Eugene: Cascade Books, 2009).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> Para una reporte corto, ver Friedrich Z\u00fcndel, <em>The Awakening<\/em> (Farmington: Plough, 1999).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Z\u00fcndel, 126-7<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Z\u00fcndel, 127<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Z\u00fcndel, 165.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Ver Johann Christoph Blumhardt y Christoph Friedrich Blumhardt, <em>The God Who Heals<\/em> (Walden: Plough, 2016).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Ver la introducci\u00f3n de 1887 del hijo de Blumhardt, Christoph Friedrich, donde describe la forma en que su padre predicaba. Johann Christoph Blumhardt, <em>Gospel Sermons<\/em>, traducido al ingl\u00e9s por J\u00f6rg y Renata Barth (Eugene: Cascade, 2017)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> G\u00fcnter Kr\u00fcger, \u201cJohann Christoph Blumhardt (1805-1880): Eine Reich-Gottes-Gestalt,\u201d <em>Freundesbrief der Offensive Junger Christen Reichelsheim<\/em> 131\/2 (1991): 59-73.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Christoph Friedrich Blumhardt, <em>Everyone Belongs to God<\/em> (Walden: Plough, 2015)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Para un breve biograf\u00eda general de Christoph Friedrich Blumhardt, ver R. Lejeune, <em>Christoph Blumhardt and His Message<\/em> (Rifton: Plough, 2006), 7-73. Un selecci\u00f3n de sus sermones y escritos puede encontrarse en <em>Action in Waiting<\/em> (Rifton: Plough, 2012) y <em>The Gospel of God\u2019s Reign<\/em> (Eugene: Cascade, 2014).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref12\" name=\"_ftn12\">[12]<\/a> Por una exposici\u00f3n detallada de la amplia influencia de ambos Blumhardt, ver Christian T. Collins Winn, \u201cThe Blumhardts in America,\u201d <em>Pneuma <\/em>38 (2016): 249-73, y \u201cBefore Bloch There Was Blumhartd\u201d, <em>Scottish Journal of Theology<\/em> 61\/1 (2009):26-39. Winn trata de forma m\u00e1s amplia la significancia de los Blumhardt en la teolog\u00eda de Karl Barth en <em>Jesus Is Victor! <\/em>(Eugene: Pickwick, 2009).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"#_ftnref13\" name=\"_ftn13\">[13]<\/a> Z\u00fcndel, 322<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Charles E. Moore* \u00bfQu\u00e9 tienen en com\u00fan movimientos ampliamente diversos como el socialismo religioso, la neo-ortodoxia, el neo-pentecostalismo de la Nueva Reforma Apost\u00f3lica y el anabautismo de Bruderhof[1], con pensadores como Karl Barth, Emil Brunner, Eberhard Arnold, Dietrich Bonhoeffer, Jacques Ellul y J\u00fcrgen Moltmann? Todos ellos heredan la concepci\u00f3n de la Biblia y del [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2386,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10],"tags":[619,620,390,455],"class_list":["post-2383","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-raices-teologicas","tag-charles-e-moore","tag-johann-christoph-blumhardt","tag-patrick-bornhardt","tag-pietismo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2383","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2383"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2383\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2480,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2383\/revisions\/2480"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2386"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2383"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2383"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2383"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}