{"id":2671,"date":"2020-01-20T23:28:55","date_gmt":"2020-01-21T02:28:55","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=2671"},"modified":"2020-01-20T23:36:58","modified_gmt":"2020-01-21T02:36:58","slug":"lo-mistico-en-ignacio-de-antioquia-y-su-pertinencia-para-los-pentecostales-por-manuel-chacon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/lo-mistico-en-ignacio-de-antioquia-y-su-pertinencia-para-los-pentecostales-por-manuel-chacon\/","title":{"rendered":"Lo m\u00edstico en Ignacio de Antioqu\u00eda y su pertinencia para los pentecostales &#8211; Por Manuel Chac\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Manuel Chac\u00f3n*<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hace algunos a\u00f1os en clase de seminario entr\u00e9 en di\u00e1logo con\nIgnacio. Al leer sus escritos qued\u00e9 con muchas preguntas, pero solo una retumba\nen mi mente con m\u00e1s fuerza que las dem\u00e1s. Siempre ha rondado en m\u00ed esta\ncuesti\u00f3n: \u00bfpor qu\u00e9 lleg\u00f3 hasta el martirio pudiendo evitarlo? Fue hasta hace\npoco que volv\u00ed a considerar a Ignacio, le\u00ed de nuevo sus cartas y algunos\ncomentarios sobre \u00e9l entre los cuales me llev\u00e9 una sorpresa que me arrastr\u00f3 a\neste escrito, pues nunca hab\u00eda visto a Ignacio como m\u00edstico<a href=\"#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a>. <\/p>\n\n\n\n<p>Algunos de los acercamientos m\u00e1s tradicionales a Ignacio versan\nsobre temas de eclesiolog\u00eda<a href=\"#_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a>, de \u00edndole pastoral.\nTambi\u00e9n las lecturas se enfocan en lo testimonial poniendo la mirada en su\nmartirio<a href=\"#_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>. Esta segunda lectura\npodr\u00eda ser la respuesta com\u00fan a mi pregunta inicial a Ignacio como m\u00edstico y\npuede ser clave para comprender en el presente ensayo. El motor del martirio\nfue sin duda su deseo m\u00edstico de unirse con Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ignacio de Antioqu\u00eda <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ignacio (40-117 d.C.) fue obispo de Antioqu\u00eda probablemente entre\n85-117 a.C. Su origen es pagano, pero siendo ya cristiano fue capturado y\ncondenado a ser devorado por las fieras en Roma. Al respecto Justo Gonz\u00e1lez\ncomenta que fue \u201cpor negarse a adorar los dioses del imperio\u2019 (1994: 367).\nSeg\u00fan la tradici\u00f3n hist\u00f3rica, camino a Roma hubo varias escalas y encuentros\nm\u00edsticos que en sus siete cartas se reflejan (de ellas, seis van dirigidas a\nlas iglesias y una personal a Policarpo). Pero la m\u00e1s relevante para nuestro\ntema es el escrito a los Romanos, que contiene una solicitud personal de no\noponerse a su autosacrificio. Sin duda, el estilo de sus cartas \u2015tal como lo\nperciben algunos autores\u2015, es la diatriba estoica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo m\u00edstico <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 es lo m\u00edstico? Seg\u00fan el autor Justo Gonz\u00e1lez \u201ces un t\u00e9rmino\ncuyos l\u00edmites no est\u00e1n claros a\u00fan\u201d (2010:192). En esta l\u00ednea, \u00e9l concluye que\nel concepto \u201cm\u00edstico\u201d se encuentra \u201cen todas las religiones\u201d y se expresa \u201cen\ndiversas formas\u201d (<em>Ib\u00edd<\/em>.). Es interesante hacer notar el uso del t\u00e9rmino\nque define el misticismo y su prop\u00f3sito como tal y que nos es \u00fatil en el\npresente ensayo: \u201cSu meta es que el alma quede de tal modo <em>unida<\/em> a la\ndivinidad que pierda sentido de s\u00ed misma, como una gota de agua que se disuelve\nen el oc\u00e9ano\u201d (Ib\u00edd. \u00c9nfasis nuestro). Algunos ven el misticismo en tres\netapas: \u201cpurgaci\u00f3n, iluminaci\u00f3n y la uni\u00f3n, esta \u00faltima es la meta de todo\ndisc\u00edpulo cristiano, la uni\u00f3n plena con Dios\u201d (<em>Ib\u00edd<\/em>.). Por estas y otras\nrazones el misticismo se le relaciona con lo ext\u00e1tico, al tratar de\nexperimentar a Dios, un conocimiento no racional sino intuitivo. Es asceta en\neste sentido porque se renuncia incluso a la vida social adoptando una vida\nsolitaria buscando con ello alcanzar una uni\u00f3n con la divinidad. Para algunos\nte\u00f3logos, esto es el estado final del alma en la presencia divina. Se asemeja a\nun \u00e9xtasis permanente. Por esta v\u00eda unitiva podemos ver a Ignacio como m\u00edstico\nya que busca en su deseo m\u00e1s profundo alcanzar a Dios.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ignacio \u201cel gn\u00f3stico\u201d <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta idea de unirse a Dios podr\u00eda tomarse de una manera escapista\ny espiritualizada que suena a gnosticismo, que ser\u00eda de alguna manera un\nanacronismo aplicarlo a Ignacio, descontextualizando afirmaciones como: \u201cla\ncarne es mala y lo espiritual es lo eterno y valedero\u201d. Por ejemplo, ya Philip\nVielhauer lo ve como \u201cpneum\u00e1tico pero en un sentido gn\u00f3stico\u201d (1991:562). Tales\ncuestiones han llevado a debates sobre lo gn\u00f3stico en Ignacio de Antioqu\u00eda. Se\ncuestiona desde hace mucho tiempo el alcance de dicha afirmaci\u00f3n si su\ngnosticismo es parcial o de forma perif\u00e9rica<a href=\"#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a>. Estos debates han\npersistido pero el lenguaje de Ignacio surge de su lectura y entendimiento del\nevangelio y el ejemplo de los ap\u00f3stoles y no de una doctrina gn\u00f3stica de la\n\u00e9poca. Es relevante que en sus escritos encontramos muchas citas del evangelio,\nde Pablo y quiz\u00e1 de Juan. Por lo dem\u00e1s, considero que Ignacio era un gran\napologista ya que precisamente se enfrent\u00f3 a la herej\u00eda gn\u00f3stica doceta\nprimitiva, por tal raz\u00f3n vemos en sus escritos las frecuentes citas resaltando\ndimensiones humana y divinas de Jes\u00fas. Sobre esta cuesti\u00f3n se puede profundizar\nen su carta a los esmircenses que es ante todo una defensa contra esta herej\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El sobrenombre <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Ignacio, en sus siete cartas, se hace llamar Te\u00f3foro (<em>The\u00f3phoros<\/em>)\nque significa \u201cportador de Dios\u201d o \u201cel que porta a Dios\u201d. Existe una alusi\u00f3n a\nla comprensi\u00f3n de Ignacio de s\u00ed mismo como portador del mensaje de Dios, de\nesta forma se ve respaldado con un don prominente. Considerarse a s\u00ed mismo como\n\u201ceste tiene a Dios\u201d, para Ignacio significa ser templo de Dios. Al respecto \u00e9l\nse expresa as\u00ed: \u201cHagamos todas las cosas considerando que \u00c9l vive en nosotros, para que podamos ser sus templos, y \u00c9l mismo pueda estar en nosotros como nuestro Dios\u201d<a href=\"#_ftn5\"><sup>[5]<\/sup><\/a>. Esta frase en\nIgnacio es pneum\u00e1tica y muy usada por \u00e9l, a tal punto de ser su sobrenombre, lo\ncual tiene relevancia no solo de su personalidad sino de su pensamiento. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo perfecto <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Esta realidad pneum\u00e1tica de Ignacio tiene implicaciones morales y\n\u00e9ticas (as\u00ed lo indica el contexto de la cita anterior). Para Ignacio lo\nperfecto o la perfecci\u00f3n se logra con una buena conducta, unidad con la iglesia<a href=\"#_ftn6\"><sup>[6]<\/sup><\/a>, sufrimiento<a href=\"#_ftn7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> y a trav\u00e9s del amor y\nla fe. \u00c9l dice: \u201cLa fe es el comienzo y el amor el fin\u201d<a href=\"#_ftn8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> d\u00e1ndole a esto un\nsentido de completo-perfecto [parecido a lo que dice 2 Pedro 1:5-6]. La\nsiguiente cita de Ignacio es una de las m\u00e1s referenciadas en relaci\u00f3n a su\nmisticismo: \u201cEl que posee la palabra de Jes\u00fas es capaz de prestar atenci\u00f3n a su\nsilencio, para que pueda ser hecho perfecto; para que por medio de su palabra\npueda actuar y por medio de su silencio pueda ser conocido\u201d<a href=\"#_ftn9\"><sup>[9]<\/sup><\/a>. En otras palabras,\ns\u00e9 es perfecto escuchando la palabra de Jes\u00fas [en este caso vivi\u00e9ndola, siendo\ncristiano no solo de palabra seg\u00fan el contexto de la cita] y por medio del\nsilencio. Seguramente es una referencia a la contemplaci\u00f3n o quiz\u00e1 a la\noraci\u00f3n. Para Ignacio, a Dios no solo se le conoce por la Palabra sino tambi\u00e9n\npor otras v\u00edas de conocimiento, en este caso el silencio, un aspecto m\u00edstico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ascetismo <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La realidad pneum\u00e1tica no solo es un camino de perfecci\u00f3n sino\ntambi\u00e9n de limpieza interior, por lo cual implica sacar lo malo interno sino\nquitar tambi\u00e9n lo externo que impida una relaci\u00f3n plena con Dios. Ignacio\nafirma: \u201cCarecemos de muchas cosas, para que no nos falte Dios\u201d<a href=\"#_ftn10\"><sup>[10]<\/sup><\/a>. Sin duda, Ignacio\nera de una posici\u00f3n privilegiada y que por su posici\u00f3n acceder a comodidades de\nla \u00e9poca, sin embargo, prefiri\u00f3 el martirio para alcanzar a Dios completamente\ny es capaz de someter sus deseos a esto. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>El deseo <\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Los cristianos sabemos que los deseos son fieros y en muchos casos nos dominan. Ignacio lo sab\u00eda, por eso concluye en uno de sus tantos escritos: \u201cAhora estoy aprendiendo en mis cadenas a descartar toda clase de deseo\u201d<a href=\"#_ftn11\"><sup>[11]<\/sup><\/a>. Ignacio no dice que todo deseo es malo, sino que existen los \u201cdeseos carnales\u201d<a href=\"#_ftn12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> y los buenos deseos que son m\u00e1s que nada \u201calcanzar a Dios a trav\u00e9s del martirio\u201d<a href=\"#_ftn13\"><sup>[13]<\/sup><\/a>. Este es un \u00e9nfasis de los m\u00e1s sobresalientes en Ignacio y con mayor presencia en Romanos. De all\u00ed que se afirma en las lecturas tradicionales que lo m\u00e1s importante en Ignacio es dar testimonio de Cristo a trav\u00e9s de su sacrificio, y en sus cartas Ignacio no hace \u00e9nfasis en esta postura. Su deseo es ante todo alcanzar a Dios y por eso cuando algunos de sus seguidores desean quieren impedir su martirio, \u00e9l responde: \u201cQue vengan el fuego, y la cruz, y los encuentros con las fieras (dentelladas y magullamientos), huesos dislocados, miembros cercenados, el\ncuerpo entero triturado, vengan las torturas crueles del diablo a asaltarme.\nSiempre y cuando pueda llegar a Jesucristo\u201d<a href=\"#_ftn14\"><sup>[14]<\/sup><\/a>. Tambi\u00e9n dice: \u201cMis deseos personales han sido\ncrucificados (Gal. 5:24; 6:14), y no hay fuego de anhelo material alguno en m\u00ed,\nsino s\u00f3lo agua viva (Jn. 4:10-14; 7:38s) que habla dentro de m\u00ed, dici\u00e9ndome:\n\u2018ven al Padre\u2019 (Jn. 14:12)\u201d<a href=\"#_ftn15\"><sup>[15]<\/sup><\/a>. Para Ignacio, si\nbien el testimonio de Jes\u00fas es una verdad complementaria, lo principal para \u00e9l\npueda ser su deseo m\u00edstico de la uni\u00f3n de Dios, por eso no quiere que nadie lo\nimpida su sacrificio. Al respecto el escribe: \n\n<\/p>\n\n\n\n<p>Escribo a todas las iglesias, y hago saber a todos que de mi propio libre albedr\u00edo muero por Dios, a menos que vosotros me lo estorb\u00e9is. Os exhorto, pues, que no us\u00e9is de una bondad fuera de saz\u00f3n. Dejadme que sea entregado a las fieras puesto que por ellas puedo llegar a Dios. Soy el trigo de Dios, y soy molido por las dentelladas de las fieras, para que pueda ser hallado pan puro (de Cristo). Antes atraed a las fieras, para que puedan ser mi sepulcro, y que\nno deje parte alguna de mi cuerpo detr\u00e1s, y as\u00ed, cuando pase a dormir, no ser\u00e9 una carga para nadie. Entonces ser\u00e9 verdaderamente un disc\u00edpulo de Jesucristo, cuando el mundo ya no\npueda ver mi cuerpo. Rogad al Se\u00f1or por m\u00ed, para que por medio de estos\ninstrumentos pueda ser hallado un sacrificio (Flp. 2:17; 2Tm. 4:6) para Dios.\nNo os mando nada, cosa que hicieron Pedro y Pablo. Ellos eran ap\u00f3stoles, yo soy\nun reo; ellos eran libres, pero yo soy un esclavo en este mismo momento. Con\ntodo, cuando sufra, entonces ser\u00e9 un hombre\nlibre (1Cor. 7:22; 9:1) de Jesucristo, y ser\u00e9 levantado\nlibre en \u00c9l. Ahora estoy aprendiendo en mis cadenas a\ndescartar toda clase de deseo (Ib\u00edd.: Carta de Ignacio a los Romanos 7).\n\n<\/p>\n\n\n\n<p>Ignacio tiene un deseo, una pasi\u00f3n por unirse con Dios. Sin\nembargo, no se siente digno de alcanzar dicho testimonio como aquellos que\nfueron antes que \u00e9l, siente miedo y tentaci\u00f3n a desistir, pero hay algo m\u00e1s\nfuerte que el temor y es la uni\u00f3n definitiva con Dios, de una manera completa.\nSer\u00e1 completo cuando \u00e9l en Dios y Dios en \u00e9l, no habr\u00e1 nada m\u00e1s importante\ncuando sea satisfecho por Dios. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Consejos para pentecostales por Ignacio de\nAntioqu\u00eda: una relectura de la m\u00edstica<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Antes de dar el gran paso de los consejos ignacianos, vale la pena\ndecir que ya la conexi\u00f3n entre pentecostalismo y m\u00edstica la han hecho otros\nautores (cf. Castelo, 2018).&nbsp; Daniel\nCastelo dice \u201cque las categor\u00edas o etapas (purgaci\u00f3n, iluminaci\u00f3n y uni\u00f3n) son\naplicables al Pentecostalismo\u201d (Ib\u00edd.)<a href=\"#_ftn16\"><sup>[16]<\/sup><\/a>, as\u00ed como tambi\u00e9n\nfueron aplicables a Ignacio de Antioqu\u00eda para vincular lo m\u00edstico. Es por esta\nraz\u00f3n que podemos aprender de la m\u00edstica ignaciana por lo menos dos elementos: <\/p>\n\n\n\n<p>El primero consiste en el deseo de trascenderse no acomod\u00e1ndose a\neste mundo. Los pentecostales somos conocidos por nuestros \u00e9xtasis, por sentir\na Dios y conocer a Dios a trav\u00e9s de los sentidos que son otras maneras v\u00e1lidas\nde experimentar a la divinidad. Los pentecostales hemos crecido\ndenominacionalmente y algunos han empezado a incidir en la pol\u00edtica y pareciera\nque quisi\u00e9ramos acomodarnos, a crear reinos aqu\u00ed y a negociar los valores del\nevangelio por posici\u00f3n y poder en este mundo, pero cada \u00e1rea o etapa que\nenfrentemos como iglesia o individuos debe testificar a Jes\u00fas. Que lo que\npromueva nuestra vida sea el seguimiento a Jes\u00fas, que nuestra vida sea un\nmodelo y que por encima est\u00e9 siempre el gran deseo de la realidad \u00faltima, el\ngran \u00e9xtasis eterno de estar en Dios completamente, como lo dese\u00f3 Ignacio. Una\nm\u00edstica que nos lleve cada vez a un discipulado m\u00e1s fiel. Un amor a lo divino m\u00e1s\nque a lo mundano pero sin menospreciar esto \u00faltimo pues tambi\u00e9n es creaci\u00f3n de\nDios.<\/p>\n\n\n\n<p>El segundo consejo de Ignacio es que cerrar los ojos y desear a Dios no nos debe hacer ciegos ante la realidad. En el pentecostalismo es normal cerrar los ojos y abrirse a una experiencia con muchas connotaciones. Sin embargo, este deseo de lo divino reflejado en las experiencias del \u00e9xtasis nos hace amar m\u00e1s a Dios y esos momentos de gozo divino, pareciera un escapismo que nos hace olvidar nuestra realidad mundana. A Ignacio se le conoce m\u00e1s como te\u00f3logo, que por su coraz\u00f3n pastoral; tambi\u00e9n a Ignacio fue un apologista que denunci\u00f3 abiertamente a los herejes, comprendi\u00f3 adem\u00e1s la realidad pol\u00edtica que le rodeaba. Sin duda fue un cristiano preocupado por los problemas de las iglesias, de los obispos. Fue un gran hombre de fe que lo llevo al martirio y su deseo de sentir a Dios lo hace uno de los grandes m\u00edsticos de la fe cristiana. Este deseo pentecostal de experimentar a Dios y la uni\u00f3n con Dios que se asemeja a la vida Ignacio de Antioqu\u00eda, nos debe hacer pentecostales comprometidos con la realidad de la iglesia y la sociedad. Que en lugar de cerrar los ojos nos agudice la vista y los dem\u00e1s sentidos para ver la realidad en que vivimos nuestra fe. Anhelamos el encuentro con Dios por medio de su Esp\u00edritu y a trav\u00e9s de dicha experiencia redimirnos pero no enajenarnos de ella. Que nuestra experiencia de lo divino tambi\u00e9n nos haga conscientes de la realidad que vivimos y buscar cambiarla cambiando nosotros.<\/p>\n\n\n\n<p>*Colombiano, seminarista y miembro de una pentecostal. <\/p>\n\n\n\n<p>___<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Obras consultadas y Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00c1lvarez\nG\u00f3mez, Jes\u00fas (2001). <em>Historia de la Iglesia<\/em>, t.1.\nEdad antigua. Serie Sapientia Fidei. Madrid: Biblioteca de Autores Cristianos.<\/p>\n\n\n\n<p>Castelo,\nDaniel (2018). Pentecostalismo: Una tradici\u00f3n m\u00edstica. Oreg\u00f3n: Editorial\nKerygma. <\/p>\n\n\n\n<p>Hamman,\nAdalbert G. (2009). <em>Para leer los padres de la iglesia<\/em>. Bilbao:\nDescl\u00e9e De Brouwer.<\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez,\nJusto L. (1994). <em>Historia del cristianismo, <\/em>t.1.\nMiami: Editorial Unilit.<\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez,\nJusto L. (2010). <em>Diccionario manual teol\u00f3gico<\/em>.\nTerrassa, Barcelona: Editorial Clie.<\/p>\n\n\n\n<p>Ignacio\nde Antioqu\u00eda (2018). \u201cCarta de Ignacio a \u00c9feso\u201d, en <em>Padres\napost\u00f3licos siglos I y II<\/em>. S. l.: IVORY FALLS BOOKS Editores.<\/p>\n\n\n\n<p>Vielhauer,\nPhilipp (1991). <em>Historia de la literatura cristiana\nprimitiva<\/em>. Salamanca: S\u00edgueme.<br><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Descubr\u00ed a Ignacio como m\u00edstico al leer a\nobra <em>Para leer los padres de la iglesia,<\/em> de Adalbert G. Hamman. Este\nautor ve a Ignacio como alguien \u2018con una pasi\u00f3n m\u00edstica que le quema\u2019\n(2009:18). De la misma forma&nbsp; Jes\u00fas\n\u00c1lvarez G\u00f3mez (2001), <em>Historia de la iglesia I<\/em>, de la colecci\u00f3n Manuales\nde \u201cSapientia Fide\u201d. Cito: \u201cSan Ignacio es un verdadero m\u00edstico del martirio\nque desea ser molido como blanco trigo por los dientes de las fieras\u2019 (p. 294).\nHamman en una edici\u00f3n anterior su mismo libro dedica toda una secci\u00f3n a Ignacio\ncomo m\u00edstico (1969:21-22). En suma, \u00e9l dice que esta caracter\u00edstica de Ignacio\ncomo m\u00edstico no ha pasado desapercibida por algunos historiadores. <\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Cf. Hamman (2009: 19): \u201cLa idea dominante de\nsu doctrina en la unidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Cf. Justo L. Gonz\u00e1lez, quien se afirma: \u201cla\nraz\u00f3n por la que Ignacio est\u00e1 dispuesto\na enfrentarse a la muerte es que a trav\u00e9s de ella\nllegar\u00e1 a ser un testimonio vivo de Jesucristo\u2019\n(1994:379).<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Para una profundizaci\u00f3n sobre el tema, cf.\nGonz\u00e1lez (1994:80) donde existe una amplia bibliograf\u00eda sobre la misma.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref5\"><sup>[5]<\/sup><\/a> Ignacio de Antioqu\u00eda (2018). \u201cCarta de\nIgnacio a \u00c9feso\u201d, en <em>Padres apost\u00f3licos siglos I-II<\/em>, Ivory Falls Books\neditores.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref6\"><sup>[6]<\/sup><\/a> Ignacio, <em>Ib\u00edd<\/em>.: cap\u00edtulo 2 y 10.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref7\"><sup>[7]<\/sup><\/a> Ib\u00edd.: cap\u00edtulo 3, 12 y 21; adem\u00e1s Romanos 6\ny los Filadelfios 5.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref8\"><sup>[8]<\/sup><\/a> Ib\u00edd.: cap\u00edtulo 14.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref9\"><sup>[9]<\/sup><\/a> Ib\u00edd.: cap\u00edtulo 16.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref10\"><sup>[10]<\/sup><\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>.: cap\u00edtulo 5.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref11\"><sup>[11]<\/sup><\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>.: cap\u00edtulo 4.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref12\"><sup>[12]<\/sup><\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>.: cap\u00edtulo 8.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref13\"><sup>[13]<\/sup><\/a> <em>Cartas de Ignacio a los Trallianos<\/em> cap\u00edtulo 4, 10, 12, 13; Romanos cap. 1 al 9; Magnesianos 14; <em>Ib\u00edd<\/em>.:\ncap\u00edtulo 7.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref14\"><sup>[14]<\/sup><\/a> <em>Ib\u00edd<\/em>.: Carta de Ignacio a los Romanos 5.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref15\"><sup>[15]<\/sup><\/a> Ib\u00edd.: Carta de Ignacio a los Romanos 7.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref16\"><sup>[16]<\/sup><\/a> Cf. el cap\u00edtulo 2 al respecto. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Manuel Chac\u00f3n* Introducci\u00f3n Hace algunos a\u00f1os en clase de seminario entr\u00e9 en di\u00e1logo con Ignacio. Al leer sus escritos qued\u00e9 con muchas preguntas, pero solo una retumba en mi mente con m\u00e1s fuerza que las dem\u00e1s. Siempre ha rondado en m\u00ed esta cuesti\u00f3n: \u00bfpor qu\u00e9 lleg\u00f3 hasta el martirio pudiendo evitarlo? Fue hasta hace [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2672,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[8],"tags":[259,888,887,318,375,376,389,436,782,544],"class_list":["post-2671","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-intersecciones-teologicas","tag-iglesia-ortodoxa","tag-ignacio-de-antioquia","tag-manuel-chacon","tag-mistica","tag-ortodoxia-oriental","tag-ortodoxia-y-pentecostalismo","tag-patristica","tag-pentecostalismo-y-mistica","tag-teologia-mistica","tag-teologia-ortodoxa"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2671"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2671\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2674,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2671\/revisions\/2674"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2672"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}