{"id":2783,"date":"2020-07-01T21:17:35","date_gmt":"2020-07-02T00:17:35","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=2783"},"modified":"2026-09-10T23:18:49","modified_gmt":"2026-09-11T02:18:49","slug":"el-problema-de-la-interpretacion-biblica-en-el-mundo-pentecostal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/el-problema-de-la-interpretacion-biblica-en-el-mundo-pentecostal\/","title":{"rendered":"El problema de la interpretaci\u00f3n b\u00edblica en el mundo pentecostal"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Eric Mart\u00ednez Bustos<\/p>\n\n\n\n<p>Durante toda la historia de la iglesia, el tema de la interpretaci\u00f3n de la biblia ha sido (y sigue siendo) un tema controversial, y de la mayor importancia. Las iglesias pentecostales son parte de la iglesia, y por ende asumen tambi\u00e9n este desaf\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo las ideas expresadas por Luis Aranguiz (2016), pese a que la Iglesia Pentecostal es parte del cristianismo, en muchos aspectos ha sido capturada por el <strong>mero pentecostalismo<\/strong>, concepto acu\u00f1ado por Ar\u00e1nguiz que pretende transmitir <strong>\u201c<em>el rechazo a la teolog\u00eda<\/em>\u201d<\/strong> con su consecuente aislacionismo de la tradici\u00f3n cristiana que le rodea. Partiendo de estos conceptos, una consecuencia t\u00e1cita del rechazo a la teolog\u00eda es el <strong>marcado problema de la interpretaci\u00f3n b\u00edblica<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>Debo dejar en claro, que el pentecostalismo, en general, adhiere a la premisa b\u00e1sica de que la Escrituras es nuestra \u00fanica norma de fe y conducta&nbsp;(Hodge, 1991). Sin embargo, en la pr\u00e1ctica esto es mucho m\u00e1s complejo. Como miembro de una iglesia pentecostal, he observado con claridad este problema, en el que pese a reconocer la autoridad de las Escrituras, el predicador se permite licencias de interpretaci\u00f3n aduciendo a \u201c<em>la imaginaci\u00f3n del predicador<\/em>\u201d. Bajo esta m\u00e1xima es posible llegar a las m\u00e1s inusitadas conclusiones a la hora de predicar.<\/p>\n\n\n\n<p>La predicaci\u00f3n de la Escritura, es un acto de interpretaci\u00f3n. Por m\u00e1s que el pentecostal promedio arguya que \u00e9l no adhiere a una teolog\u00eda particular, y que su modo de entender la Biblia es una inspiraci\u00f3n divina, <strong>no puede negar el hecho de que el acto mismo de leer de manera cr\u00edtica un texto, es innegablemente una tarea interpretativa<\/strong> (Fee &amp; Stuart, 2007). As\u00ed, el predicador pentecostal no solo recibe una \u201cinspiraci\u00f3n\u201d especial, sino que adquiere (tal vez sin percibirlo), seg\u00fan Gord\u00f3n Fee (2007), una influencia de lo que invariablemente somos \u201c<em>con todas nuestras experiencias, cultura y previa comprensi\u00f3n de las palabras e ideas<\/em>\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>La interpretaci\u00f3n de la escritura es un desaf\u00edo <em>per se, <\/em>que ha visto su desarrollo a lo largo y ancho de la historia del cristianismo, a modo de ejemplo tomemos el caso de Arrio y Atanasio en el siglo IV, el primero niega la id\u00e9ntica divinidad del Hijo a la del Padre, mientras que el segundo afirma que Cristo participa de la misma naturaleza del Padre. En palabras simples, Arrio niega que el Hijo sea verdadero Dios, mientras que Atanasio afirma la completa divinidad del Hijo. La idea de presentar este caso, no es discutir aqu\u00ed un tema Cristol\u00f3gico, sino mostrar que <strong>pese a que ambas partes reconoc\u00edan la autoridad suprema de las Escrituras, no concordaban en la interpretaci\u00f3n de la misma<\/strong> (Gonzaga, 1965).<\/p>\n\n\n\n<p>Este \u201cpeque\u00f1o\u201d ejemplo, demuestra que por una parte es posible arg\u00fcir que la biblia es la autoridad m\u00e1xima en asuntos de fe y pr\u00e1ctica, y por otra, errar en la interpretaci\u00f3n de la misma, siguiendo caminos diferentes. As\u00ed que, parece no ser suficiente, para una correcta interpretaci\u00f3n, el hecho de reconocer la supremac\u00eda de las Escrituras, las cuales por si mismas son suficientes para ense\u00f1ar, redarg\u00fcir, corregir e instruir en justicia (2 Tim 3:16).<\/p>\n\n\n\n<p>Este mismo problema que enfrent\u00f3 a las comunidades cristianas desde el principio de la Iglesia Cristiana, es el problema que enfrenta el pentecostalismo, el cual, al estar en gran medida capturado por un aislacionismo tanto de la teolog\u00eda como de la historicidad cristiana y bajo la m\u00e1xima de la imaginaci\u00f3n del predicador, ha visto nacer diferencias dentro del mismo seno de sus propias iglesias.<\/p>\n\n\n\n<p>En unas congregaciones es posible observar un \u00e9nfasis en las manifestaciones espirituales de todo tipo, mientras que otras llegan a ser casi no pentecostales en su celo por discernir los esp\u00edritus. En la adoraci\u00f3n, en unas denominaciones pentecostales se adopta el uso de todo tipo de instrumentos musicales, en cambio otras niegan a sus fieles el uso de estos, con contadas salvedades. En unas se restringe el uso de ciertas prendas de vestir y en otras no. Respecto de asuntos como la salvaci\u00f3n, la venida del Se\u00f1or o el acercamiento de la iglesia a la sociedad es abordado de maneras muy diferentes por unos y otros. Aunque cada grupo reconoce la autoridad de la Escrituras en cada asunto, es la interpretaci\u00f3n de la misma lo que les hace tomar caminos tan dispares. Y aunque esta disparidad de puntos de vista no es solamente propia del pentecostalismo, sin embargo, es una de las comunidades que m\u00e1s experimentan estos problemas.<\/p>\n\n\n\n<p>Establecido ya el problema, es el momento de hacer una revisi\u00f3n acerca de algunos m\u00e9todos de interpretaci\u00f3n b\u00edblica.<\/p>\n\n\n\n<p>Existen diferentes <strong>m\u00e9todos de interpretaci\u00f3n<\/strong>, el m\u00e1s usado en la antig\u00fcedad fue el <strong>m\u00e9todo aleg\u00f3rico<\/strong> durante los a\u00f1os <strong>100-500 d.C.<\/strong> aproximadamente. Plummer (2013) define la alegor\u00eda como \u201c<em>un g\u00e9nero literario que asigna un significado simb\u00f3lico a los detalles textuales<\/em>\u201d. (p\u00e1g. 74). La alegor\u00eda no es un problema en s\u00ed misma, pero se transforma en uno cuando es aplicada de manera arbitraria, y sin el \u201cpermiso o consentimiento\u201d del autor. Existen textos en los que el sentido del mismo, o la intenci\u00f3n subyacente del autor es que sea interpretado de manera aleg\u00f3rica, sin embargo, no siempre se cumple esta condici\u00f3n. Tenemos en la Escritura un ejemplo del uso de alegor\u00edas en G\u00e1latas 4:21-31, empero esto no quiere decir que su uso sea el correcto en cada pasaje b\u00edblico.<\/p>\n\n\n\n<p>Plumer (2013) sugiere que las ra\u00edces de este m\u00e9todo se encuentran en el platonismo, el cual generalmente exalta la realidad invisible por sobre la visible. Como sea, el m\u00e9todo fue utilizado no solo por cristianos, sino tambi\u00e9n por reconocidos jud\u00edos, como Fil\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>El m\u00e9todo consiste b\u00e1sicamente en hallar, seg\u00fan la habilidad del interprete, un significado \u201c<strong><em>oculto<\/em><\/strong>\u201d o secreto detr\u00e1s de las simples palabras del texto, o bien como dicen algunos predicadores pentecostales: \u201c<em>la imaginaci\u00f3n del predicador<\/em>\u201d. Or\u00edgenes, un importante padre de la iglesia, resumi\u00f3 el m\u00e9todo en tres niveles: <strong>Significado Literal, Moral y Espiritual<\/strong> (Plummer, 2013).<\/p>\n\n\n\n<p>Ya se ha dicho que el problema de la interpretaci\u00f3n es un desaf\u00edo que la Iglesia ha enfrentado desde la antig\u00fcedad, en ese sentido el sistema de interpretaci\u00f3n aleg\u00f3rico, fue reconocido casi como el \u00fanico m\u00e9todo aceptado durante el medioevo. Es en esta \u00e9poca que se a\u00f1ade un nuevo nivel a los propuestos por Or\u00edgenes: <strong>el significado celestial<\/strong>. Sumado a esto, la iglesia romana se apeg\u00f3 m\u00e1s a la interpretaci\u00f3n o tradici\u00f3n de sus antiguos te\u00f3logos, los cuales en su mayor\u00eda usaron el m\u00e9todo ya expuesto.<\/p>\n\n\n\n<p>Este m\u00e9todo, lleva a errores doctrinales, como los que se pueden observar con claridad en la iglesia que lo ha adoptado como norma general, Catolicismo Romano. Deja en manos del interprete el significado oculto del texto. De aqu\u00ed el peligro de esta forma de interpretaci\u00f3n. El Romanismo, para evitar este problema, adhiere a la \u201c<strong><em>voz autorizada<\/em><\/strong>\u201d de la tradici\u00f3n y de sus te\u00f3logos actuales.<\/p>\n\n\n\n<p>Es sumamente interesante notar, como los errores del pasado retornan al presente, pues no solo el catolicismo romano vio este m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n como v\u00e1lido, sino que el pentecostalismo (en t\u00e9rminos generales) ha adoptado este m\u00e9todo como propio. Este \u201c<em><strong>significado oculto<\/strong><\/em>\u201d permite al predicador abordar temas tan variados, y sin ning\u00fan reproche, en muchos casos abusar de su autoridad en el p\u00falpito. No solo encontramos el elemento de la continua alegor\u00eda, sino que adem\u00e1s encontramos un \u00e9nfasis en la tradici\u00f3n pentecostal, trazada por renombrados maestros (pastores y hermanos). <strong>En este sentido, el pentecostalismo ha avanzado hacia una especie de romanismo que alegoriza sus textos, y encuentra en la tradici\u00f3n pastoral las bases para dicha alegorizaci\u00f3n<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<p>La Reforma protestante, comenz\u00f3 de a poco a despegarse de este m\u00e9todo interpretativo, y finalmente obtiene como lema que: <em><strong>La Escritura se interpreta a s\u00ed misma<\/strong><\/em>. Mart\u00edn Lutero expresa que lo que en un pasaje parece oscuro y dif\u00edcil de entender, en otro se manifiesta con claridad abrumadora (Lutero, 1525). Es decir, el principio que plantea la reforma, es que <strong>un texto en primer lugar debe ser interpretado a la luz del resto de la Escrituras<\/strong>. De igual forma, no se debe olvidar que el texto fue escrito para una audiencia espec\u00edfica, lo cual no quita que tenga aplicaciones para nosotros en el presente.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9n determina el significado del texto? Hoy, en nuestro mundo de medias verdades, donde la posverdad se ha permitido definir los significados al antojo de cada cual, es de vital importancia definir quien determina el significado de nuestro texto b\u00edblico. Si decimos que el significado lo determina cada interprete, entonces caemos en la trampa de nuestra \u00e9poca, donde no existen verdades absolutas, sino relativas. Por otro lado, si aceptamos el hecho de que el significado lo determina el autor del texto, nos vemos enfrentados a la necesidad de profundizar en el pensamiento del autor, el cual necesariamente estar\u00e1 influido, para bien o para mal, por la cultura y el momento hist\u00f3rico que le toc\u00f3 vivir. Esto no resta autoridad al texto b\u00edblico, por el contrario, enriquece el entendimiento del mismo. <strong>El cristianismo no tranza la verdad, el cristianismo no pretende lograr un punto de encuentro donde distintas verdades concuerden, por el contrario, el cristianismo afirma una sola verdad.<\/strong> Esto lo hace totalmente contrario a la corriente de pensamiento actual que ya se ha mencionado. El pentecostalismo es, en cierto sentido, <strong>una reacci\u00f3n a la falta de santidad de la iglesia<\/strong>, y en esa misma l\u00ednea, sabe mucho acerca de como diferenciarse del mundo inconverso. <strong>Aqu\u00ed el pentecostalismo puede encontrar la fuerza para reformar su m\u00e9todo de interpretaci\u00f3n b\u00edblica.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo determinar el significado del texto? Claramente, <em><strong>dependemos del Esp\u00edritu Santo<\/strong><\/em> para obtener el significado de un texto, y esto obviamente mediante <em><strong>la oraci\u00f3n<\/strong><\/em>. Se debe destacar que el significado del texto, determinado por el autor, es \u00fanico pero con m\u00faltiples aplicaciones. Sumado a la identificaci\u00f3n del autor y su contexto hist\u00f3rico el int\u00e9rprete debe indagar para definir qui\u00e9n es la audiencia original<em>.<\/em> De igual forma determinar el g\u00e9nero literario, tales como: <strong>narrativa hist\u00f3rica, profec\u00eda, literatura apocal\u00edptica, lenguaje hiperb\u00f3lico, lenguaje figurativo<\/strong> (Plummer, 2013) permitir\u00e1 aplicar unas reglas bien definidas de interpretaci\u00f3n que nos guiar\u00e1n hacia una mejor comprensi\u00f3n del texto en cuesti\u00f3n. Como principio b\u00e1sico, si creemos en la inspiraci\u00f3n plenaria de las Escrituras, debemos aceptar que \u00e9sta no se contradice. La comprensi\u00f3n de este contexto nos ayudar\u00e1 a evitar interpretaciones aisladas del pensamiento b\u00edblico. La revelaci\u00f3n b\u00edblica es progresiva, y como tal, lo que en un pasaje parece ser poco comprensible, en otro, se nos revela con mayor claridad. Es decir, <strong>la Biblia se interpreta con la misma Biblia<\/strong>. Por ello, no debe ser de menor importancia observar c\u00f3mo encajan, en el contexto general de la Escritura, las conclusiones preliminares que se obtengan del texto.<\/p>\n\n\n\n<p>Concluyendo, es posible observar que, aunque el pentecostalismo adhiere a la premisa fundamental de la autoridad e inspiraci\u00f3n plenaria de las Escrituras, <strong>es necesario a\u00f1adir a esto una forma m\u00e1s elaborada de entendimiento de la misma<\/strong>. Para ello, en primer lugar, puede valerse de las herramientas del lenguaje, que proveen medios certeros que esclarecer\u00e1n en primera instancia el significado del texto. En segundo lugar, comprender que el pentecostalismo no est\u00e1 aislado ni de la historia ni del resto de las iglesias cristianas permitir\u00e1 reconocer la validez de las invaluables obras teol\u00f3gicas que el mundo cristiano ha generado, y que apuntan justamente a comprender de mejor forma el texto b\u00edblico, ya sea aportando datos hist\u00f3ricos, sistematizando doctrinas o mostrando panoramas b\u00edblicos generales que permitan al lector entender como encaja cada libro dentro de la revelaci\u00f3n de Dios. En tercer lugar, el pentecostalismo es parte de una tradici\u00f3n o historia que le pertenecen y lo han definido a lo largo del tiempo, as\u00ed que su misma trayectoria influye en el pensamiento de sus miembros innegablemente, pero esta influencia no debe ser determinante a la hora de interpretar. Por otro lado, el predicador debe abandonar la presunci\u00f3n de que su imaginaci\u00f3n le permitir\u00e1 interpretar el texto de mejor forma, es el texto mismo que busca su interpretaci\u00f3n dentro de la Escritura misma.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfEs posible ver un pentecostalismo con una sana interpretaci\u00f3n de las Escrituras, que se apegue al texto mismo, y no a las presuposiciones del interprete? Pienso que en la medida que sus miembros se ocupen de la lectura, de entender su lugar dentro de la historia, de prestar atenci\u00f3n a los grandes maestros de la Iglesia Cristiana, y por otro lado sacudir las presuposiciones impuestas por la tradici\u00f3n misma del pentecostalismo, llevaran a los interpretes y predicadores a traer una palabra m\u00e1s b\u00edblica a los pulpitos y a enriquecer sus propias congregaciones. En breves y finales palabras, <strong>es necesario que el mundo pentecostal, en general, deje que sea el texto el que hable y no la autoridad de la tradici\u00f3n.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Referencias<\/h3>\n\n\n\n<p>Aranguiz, L. (04 de Marzo de 2016). <em>Estudios Evang\u00e9licos<\/em>. Recuperado el 24 de Junio de 2020, de http:\/\/estudiosevangelicos.org\/la-cautividad-pentecostal-del-cristianismo-pentecostal\/<\/p>\n\n\n\n<p>Fee, G., &amp; Stuart, D. (2007). <em>La lectura eficaz de la Biblia.<\/em> Miami, Florida: Editorial Vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Gonzaga, J. (1965). <em>Concilios<\/em> (Vol. I). Grand Rapids, Michigan: International Publications.<\/p>\n\n\n\n<p>Gonz\u00e1lez, J. L. (2003). <em>Historia del cristianismo<\/em> (Vol. I). Miami, Fl: Editorial Unilit.<\/p>\n\n\n\n<p>Hodge, C. (1991). <em>Teologia sistem\u00e1tica<\/em> (Vol. I). Barcelona: Editorial Clie.<\/p>\n\n\n\n<p>Lutero, M. (1525). <em>De servo arbitrio.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Plummer, R. L. (2013). <em>Preguntas y respuestas sobre c\u00f3mo interpretar la Biblia.<\/em> (B. L. Markle, Ed.) Grand Rapids, Michigan: Editorial Portavoz.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Eric Mart\u00ednez Bustos, miembro de la Iglesia Evang\u00e9lica Pentecostal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Eric Mart\u00ednez Bustos Durante toda la historia de la iglesia, el tema de la interpretaci\u00f3n de la biblia ha sido (y sigue siendo) un tema controversial, y de la mayor importancia. Las iglesias pentecostales son parte de la iglesia, y por ende asumen tambi\u00e9n este desaf\u00edo. 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