{"id":3705,"date":"2025-02-11T23:02:27","date_gmt":"2025-02-12T02:02:27","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=3705"},"modified":"2025-02-11T23:02:27","modified_gmt":"2025-02-12T02:02:27","slug":"nacimientos-pentecostales-en-el-protestantismo-historico-por-luis-movilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/nacimientos-pentecostales-en-el-protestantismo-historico-por-luis-movilla\/","title":{"rendered":"Nacimientos pentecostales en el protestantismo hist\u00f3rico &#8211; Por Luis Movilla"},"content":{"rendered":"\n<p>Advertencia metodol\u00f3gica: Este an\u00e1lisis no aspira a exhaustividad historiogr\u00e1fica, sino a visibilizar la pluralidad geneal\u00f3gica del pentecostalismo, trascendiendo el relato centrado en Azusa Street, Estados Unidos (1906). Al se\u00f1alar expresiones carism\u00e1ticas previas en tradiciones metodistas (Chile), presbiterianas (Corea) y luteranas (Suecia), se busca cuestionar el excepcionalismo angloc\u00e9ntrico y destacar su arraigo transnacional como fen\u00f3meno polifac\u00e9tico, emergente de din\u00e1micas locales y pneumatol\u00f3gicas diversas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>\u201cNadie deber\u00eda jam\u00e1s pretender hablar en nombre del movimiento, ni ninguna denominaci\u00f3n deber\u00eda pretender representarlo plenamente, pues es tan diverso en pensamiento como en pr\u00e1ctica. El pentecostalismo, de alcance internacional, tiene muchas caras, habla una variedad de idiomas y se permite una multiplicidad de estilos de expresi\u00f3n. Tal vez por estas mismas razones, es poco probable que se escriba una Kulturgeschichte adecuada sobre el movimiento.\u201d<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><sup><strong><sup>[1]<\/sup><\/strong><\/sup><\/a> <\/em><em>(Bowdle, 2000).<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Las palabras de Donald N. Bowdle resultan particularmente pertinentes en el actual debate sobre la identidad pentecostal. Su observaci\u00f3n destaca la naturaleza multifac\u00e9tica del pentecostalismo, el cual, lejos de ser un movimiento monol\u00edtico, es una expresi\u00f3n teol\u00f3gica y eclesial sumamente diversa. En un contexto donde ciertos sectores buscan establecer l\u00edmites excluyentes sobre qu\u00e9 constituye la verdadera identidad pentecostal, es fundamental recordar que la esencia del pentecostalismo radica precisamente en su car\u00e1cter transdenominacional y su apertura a diversas expresiones doctrinales y lit\u00fargicas. El pentecostalismo, tanto en su dimensi\u00f3n doctrinal como en su praxis eclesial, se ha desarrollado de manera plural y contextualizada. No se trata de un \u00abtravestismo teol\u00f3gico\u00bb, como algunos peyorativamente han sugerido, sino de una din\u00e1mica inherente al propio movimiento. Su origen no responde solo a la fundaci\u00f3n de nuevas estructuras denominacionales, sino a una renovaci\u00f3n espiritual emergida en el seno de iglesias preexistentes. De hecho, el pentecostalismo surgido a finales del siglo XIX y principios del siglo XX no puede desligarse de su ra\u00edz en movimientos de santidad dentro de tradiciones metodistas, bautistas, luteranas, presbiterianas y anglicanas. Estas denominaciones fueron el contexto en el cual emergieron los primeros testimonios de glosolalia, sanidades y avivamiento espiritual, que posteriormente dieron forma a la identidad pentecostal. Es fundamental subrayar que el pentecostalismo dentro de las denominaciones cl\u00e1sicas precede al pentecostalismo denominacional norteamericano que emergi\u00f3 a partir de 1906. Antes del avivamiento de la calle Azusa y de la consolidaci\u00f3n de nuevas organizaciones pentecostales en los Estados Unidos, ya exist\u00edan manifestaciones carism\u00e1ticas en diversas tradiciones eclesi\u00e1sticas a lo largo del mundo. Este hecho contradice la narrativa predominante que ubica el pentecostalismo exclusivamente en el contexto norteamericano y resalta su desarrollo previo en espacios eclesiales establecidos en Europa, Am\u00e9rica Latina, Asia y \u00c1frica.<\/p>\n\n\n\n<p>La periodizaci\u00f3n cl\u00e1sica del pentecostalismo en tres \u00abolas\u00bb resulta limitada para comprender su desarrollo hist\u00f3rico. Sin embargo, como menciona Allan Anderson (2007) es \u00fatil para reconocer y destacar el momento en que las tradiciones protestantes hist\u00f3ricas comienzan a abrirse oficialmente al movimiento. Si bien la llamada \u00absegunda ola\u00bb es com\u00fanmente situada en la d\u00e9cada de 1960 dentro de iglesias hist\u00f3ricas, evidencias historiogr\u00e1ficas demuestran que manifestaciones pentecostales estaban ya presentes desde etapas previas en diversas tradiciones eclesi\u00e1sticas de Europa, Latinoam\u00e9rica, Asia y \u00c1frica.<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> En particular, en la d\u00e9cada de 1830, Edward Irving y su movimiento en la Iglesia Presbiteriana en Inglaterra promovieron la restauraci\u00f3n de los dones carism\u00e1ticos, mientras que en el continente africano y latinoamericano surgieron comunidades cristianas que experimentaron avivamientos con caracter\u00edsticas similares al pentecostalismo moderno. Esta diversidad en la identidad pentecostal est\u00e1 condicionada precisamente por la pluralidad cultural y religiosa denominacional del movimiento. La capacidad del pentecostalismo para integrarse en diferentes contextos eclesiales ha permitido que sus expresiones sean moldeadas por las tradiciones teol\u00f3gicas y lit\u00fargicas preexistentes. Esto explica por qu\u00e9 las manifestaciones del pentecostalismo en Asia, Europa, Am\u00e9rica y \u00c1frica han asumido formas particulares, sin perder su esencia com\u00fan de un encuentro experiencial con el Esp\u00edritu Santo.<\/p>\n\n\n\n<p>Este fen\u00f3meno puede observarse en diferentes continentes:<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Asia<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>India: <\/strong>Desde 1903, ya se viv\u00edan experiencias pentecostales como profec\u00edas y sanidades divinas en los servicios de avivamiento de oraci\u00f3n, con la Iglesia Metodista como pionera. Pandita Ramabai, una influyente cristiana de<strong> <em>trasfondo anglicano<\/em><\/strong>, lider\u00f3 un avivamiento carism\u00e1tico en Mukti en 1905, donde se reportaron manifestaciones del Esp\u00edritu similares a las del pentecostalismo moderno.<br>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Corea<\/strong>: A principios del siglo XX, el avivamiento de Pyongyang en 1907, dentro de la Iglesia Presbiteriana, marc\u00f3 un hito en la historia cristiana de Corea. Este movimiento, influenciado por misioneros metodistas y presbiterianos, estuvo caracterizado por fervientes oraciones, confesiones p\u00fablicas de pecados y experiencias similares a las pentecostales, como el hablar en lenguas y sanidades.<strong><em> La Iglesia Presbiteriana<\/em><\/strong>, que inicialmente sosten\u00eda en sus art\u00edculos confesionales la creencia en el cesacionismo, tuvo que enmendar su postura ante los milagros sobrenaturales que estaban ocurriendo. En respuesta, public\u00f3 un documento titulado \u00abLa certificaci\u00f3n de los milagros\u00bb, reconociendo la realidad de las manifestaciones espirituales.<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\"><sup>[3]<\/sup><\/a>(Burgess &amp; Van Der Maas, 2002).<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>Europa<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El pentecostalismo europeo destac\u00f3 por su enfoque ecum\u00e9nico y diversidad teol\u00f3gica, integrando l\u00edderes de distintas tradiciones cristianas sin rupturas con sus denominaciones originales. Figuras como el metodista T.B. Barratt, el anglicano A.A. Boddy, el bautista Lewi Pethrus y el evangelista Smith Wigglesworth (vinculado a los Hermanos) mantuvieron sus ra\u00edces eclesiales mientras promov\u00edan la experiencia pentecostal. Esta pluralidad, presente desde sus inicios, reflej\u00f3 una identidad transconfesional que prioriz\u00f3 la unidad espiritual sobre divisiones doctrinales, consolidando un movimiento cohesionado por la vivencia carism\u00e1tica m\u00e1s que por estructuras institucionales.<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Gales<\/strong>: El pentecostalismo en Gales se nutri\u00f3 del avivamiento gal\u00e9s (1904\u20131905), liderado por Evan Roberts,<strong><em> un movimiento metodista calvinista<\/em><\/strong> que, aunque no estrictamente pentecostal, sent\u00f3 las bases con su \u00e9nfasis en la experiencia espiritual, la oraci\u00f3n ferviente y manifestaciones emotivas. Este contexto facilit\u00f3 la llegada de la Iglesia Elim Pentecostal, fundada en Irlanda en 1915 por el evangelista gal\u00e9s George Jeffreys. Bajo su liderazgo, Elim \u2014que promov\u00eda el cu\u00e1druple evangelio (salvaci\u00f3n, sanidad, bautismo del Esp\u00edritu Santo y segunda venida de Cristo)\u2014 expandi\u00f3 su influencia en Gales durante las d\u00e9cadas de 1920 y 1930 mediante campa\u00f1as masivas, marcadas por sanidades y conversiones dram\u00e1ticas. (Elim Pentecostal Church, n.d.) La denominaci\u00f3n se consolid\u00f3 como un pilar del pentecostalismo brit\u00e1nico, integrando la herencia revivalista galesa con pr\u00e1cticas carism\u00e1ticas, y actualmente cuenta con congregaciones activas en ciudades como Cardiff y Swansea, manteniendo su enfoque misionero y comunitario.\u00a0\u00a0<br><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Noruega<\/strong>: Seg\u00fan Paul Schmidgall (2011) El pentecostalismo en Noruega se gest\u00f3 en un contexto de fervor espiritual impulsado por grupos protestantes como <strong><em>bautistas, metodistas, congregacionalistas y el Ej\u00e9rcito de Salvaci\u00f3n, <\/em><\/strong>quienes, a principios del siglo XX, promovieron avivamientos locales. Un hito clave fue el avivamiento liderado por Albert Lunde y Modalsli en Oslo (1905), que prepar\u00f3 el terreno para la llegada del movimiento carism\u00e1tico. Thomas Ball Barratt, pastor metodista, desempe\u00f1\u00f3 un rol central al viajar a Estados Unidos en 1905, donde conoci\u00f3 el avivamiento pentecostal de Los \u00c1ngeles. Tras experimentar el bautismo del Esp\u00edritu Santo en Nueva York (noviembre de 1906), Barratt regres\u00f3 a Noruega e inici\u00f3 reuniones p\u00fablicas en Oslo, destacando la primera asamblea masiva el 26 de diciembre de 1906, donde se manifestaron dones como el hablar en lenguas. Aunque las primeras reuniones tuvieron asistencia limitada, el movimiento gan\u00f3 notoriedad medi\u00e1tica nacional e internacional, atrayendo multitudes que desbordaron los espacios y requirieron intervenci\u00f3n policial. La predicaci\u00f3n de Barratt, centrada en testimonios personales y fundamentos b\u00edblicos sobre los dones espirituales, consolid\u00f3 un avivamiento que transform\u00f3 el panorama religioso noruego.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Suecia<\/strong>: Bajo la influencia del noruego Thomas B. Barratt, pionero del pentecostalismo europeo, pastores suecos como<strong><em> el bautista Lewi Pethrus <\/em><\/strong>(Synan, 2006) llevaron el mensaje pentecostal a Suecia tras visitar Oslo en 1907, impulsando avivamientos en congregaciones luteranas y bautistas que adoptaron pr\u00e1cticas como el hablar en lenguas y la sanidad divina (Anderson, 2013). Pethrus, inicialmente pastor bautista, se convirti\u00f3 al pentecostalismo tras su encuentro con Barratt y asumi\u00f3 el liderazgo de la Iglesia Filadelfia en Estocolmo (1911). Expulsado de la denominaci\u00f3n bautista en 1913 \u2014formalmente por permitir la comuni\u00f3n a no bautizados, no por su adhesi\u00f3n pentecostal\u2014, mantuvo una eclesiolog\u00eda congregacionalista, rechazando estructuras denominacionales. Bajo su direcci\u00f3n, Filadelfia se consolid\u00f3 como la congregaci\u00f3n pentecostal m\u00e1s grande del mundo hasta los a\u00f1os 1960, destacando su programa misionero agresivo, hasta ser superada por iglesias en Corea y Chile. Su legado fusion\u00f3 carisma y pragmatismo, reflejando la expansi\u00f3n global del movimiento analizada por Anderson (2013).<br><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Alemania<\/strong>: A principios del siglo XX, el pentecostalismo lleg\u00f3 a Alemania bajo influencia de l\u00edderes europeos como Thomas B. Barratt, permeando denominaciones protestantes tradicionales (luteranas y reformadas) y generando congregaciones carism\u00e1ticas dentro de estas. Su desarrollo se vincul\u00f3 al Pietismo luterano, liderado por el pastor Jonathan Paul y centrado en la Asociaci\u00f3n de M\u00fclheim, que integraba pr\u00e1cticas como el hablar en lenguas y la sanidad divina. La oposici\u00f3n de la Iglesia Evang\u00e9lica Estatal y grupos pietistas tradicionales culmin\u00f3 en la Declaraci\u00f3n de Berl\u00edn (1909), que conden\u00f3 el movimiento como influenciado por \u00abesp\u00edritus de abajo\u00bb. En respuesta, la Declaraci\u00f3n de M\u00fclheim (1909) reafirm\u00f3 el avivamiento como obra del Esp\u00edritu Santo, consolidando a esta asociaci\u00f3n como la principal expresi\u00f3n pentecostal alemana, caracterizada por fusionar el fervor carism\u00e1tico con la autonom\u00eda congregacional y las ra\u00edces luterano-pietistas, legando un modelo \u00fanico de renovaci\u00f3n espiritual dentro de la tradici\u00f3n protestante. (Bornhardt, 2018)<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>Am\u00e9rica del Sur<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Chile<\/strong>: Las ra\u00edces del avivamiento pentecostal en Chile tuvo sus inicios en 1902, cuando c\u00edrculos de oraci\u00f3n Metodistas Wesleyanos en Valpara\u00edso comenzaron a experimentar manifestaciones espirituales inusuales, interpretadas en ese momento dentro del marco del movimiento wesleyano de santidad. Este avivamiento fue independiente del de Azusa Street (1906), ya que su primer contacto con experiencias similares en otros lugares ocurri\u00f3 en 1907, a trav\u00e9s del folleto de Minnie Abrams sobre el avivamiento de la Misi\u00f3n Mukti Sadan en India. (Sep\u00falveda, 2023). No obstante, fue en 1909, bajo el liderazgo del pastor metodista Willis Hoover, cuando el movimiento adquiri\u00f3 una identidad pentecostal definida. Su desarrollo desaf\u00eda la idea de que el pentecostalismo latinoamericano fue solo una extensi\u00f3n del avivamiento estadounidense, posicion\u00e1ndolo como un fen\u00f3meno aut\u00f3ctono. La historia de este avivamiento fue documentada en la revista Fuego de Pentecost\u00e9s (1928-1930) y en Historia del Avivamiento Pentecostal en Chile (Hoover, 1930).<a id=\"_ftnref4\" href=\"#_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a><br><\/li>\n\n\n\n<li><strong>Brasil <\/strong>Allan Anderson (2013) se\u00f1ala que el pentecostalismo en Brasil tiene sus ra\u00edces en el ministerio de William J. Durham (1873\u20131912), quien en 1907 promovi\u00f3 la doctrina de la \u00abobra consumada\u00bb (Finished Work), enfatizando la santificaci\u00f3n como un proceso instant\u00e1neo vinculado al bautismo del Esp\u00edritu Santo, lo que influy\u00f3 en misioneros como los suecos Daniel Berg y Gunnar Vingren, exmiembros de la Iglesia Bautista Sueca en EE.UU., quienes, tras ser impactados por el avivamiento pentecostal en Chicago, fueron expulsados de su denominaci\u00f3n y llevaron estas ense\u00f1anzas a Brasil en 1911, fundando las Assembleias de Deus en Bel\u00e9m do Par\u00e1, la primera y mayor denominaci\u00f3n pentecostal del pa\u00eds, caracterizada por su \u00e9nfasis en el bautismo del Esp\u00edritu Santo, la sanidad divina y la predicaci\u00f3n carism\u00e1tica; paralelamente, el italiano Luigi Francescon, inmigrante y exmiembro de la Iglesia Presbiteriana Italiana en EE.UU., tambi\u00e9n influenciado por Durham, estableci\u00f3 en 1910 la Congrega\u00e7\u00e3o Crist\u00e3 no Brasil, consolidando otra denominaci\u00f3n hist\u00f3rica que, junto con las Assembleias de Deus, expandi\u00f3 el pentecostalismo entre comunidades urbanas y rurales, adaptando pr\u00e1cticas como el hablar en lenguas y la sanidad divina al contexto brasile\u00f1o, hasta convertirse en un movimiento que hoy representa a m\u00e1s del 20% de la poblaci\u00f3n, con un impacto significativo en la religiosidad y cultura del pa\u00eds.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p>Estos ejemplos evidencian que el pentecostalismo no surgi\u00f3 aislado, sino que emergi\u00f3 y se integr\u00f3 dentro de diversas denominaciones cristianas tradicionales en m\u00faltiples continentes, mucho antes de la d\u00e9cada de 1960. Esta diversidad en sus or\u00edgenes subraya la naturaleza transdenominacional y global del movimiento pentecostal.<\/p>\n\n\n\n<p>Ignorar esta realidad implica una reducci\u00f3n indebida de la historia y teolog\u00eda pentecostal. Su esencia no puede ser confinada a una sola expresi\u00f3n dogm\u00e1tica o lit\u00fargica, sino que debe ser comprendida como una manifestaci\u00f3n del dinamismo pneumatol\u00f3gico dentro del cristianismo. La acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, en su soberan\u00eda, ha suscitado un pentecostalismo polifac\u00e9tico, enraizado en distintas tradiciones eclesiales y culturas, reafirmando as\u00ed su car\u00e1cter universal y su vocaci\u00f3n ecum\u00e9nica.<br><\/p>\n\n\n\n<p><strong>Bibliograf\u00eda<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Anderson, A. (2007). El pentecostalismo: El cristianismo carism\u00e1tico mundial (Trad. M. \u00c1lvarez). Ediciones Akal.<\/p>\n\n\n\n<p>Burgess, S. M., &amp; Van Der Maas, E. M. (Eds.). (2002). The New International Dictionary of Pentecostal and Charismatic Movements (2\u00aa ed.). Zondervan.<\/p>\n\n\n\n<p>Bowdle, D. N. (2000). Informed Pentecostalism: An Alternative Paradigm. En T. L. Cross &amp; E. B. Powery (Eds.), The Spirit and the Mind: Essays in Informed Pentecostalism (pp. 9\u201320). University Press of America.<\/p>\n\n\n\n<p>Robeck, C. M. (2006). The Azusa Street Mission and Revival: The Birth of the Global Pentecostal Movement. Thomas Nelson.<\/p>\n\n\n\n<p>C. M. Robeck, Jr. &amp; A. Yong (Eds.), The Cambridge Companion to Pentecostalism. Cambridge University Press<\/p>\n\n\n\n<p>Sep\u00falveda, J. (2023). Pentecostalismo a la chilena: Particularidades, rasgos teol\u00f3gicos y su impacto en la sociedad. UAH, Universidad Alberto Hurtado Ediciones.<\/p>\n\n\n\n<p>Synan, V. (2006). El siglo del Esp\u00edritu: 100 a\u00f1os del Avivamiento pentecostal y carism\u00e1tico. Editorial Peniel.<\/p>\n\n\n\n<p>Schmidgall, P. (2011). European Pentecostalism: Its Origins, Development, and Future. Brill.<\/p>\n\n\n\n<p>Bornhardt, P. (2018, 9 de julio). Pentecostalismo y pietismo en Alemania. Declaraciones hist\u00f3ricas I. Pensamiento Pentecostal. <a href=\"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/pentecostalismo-y-pietismo-en-alemania-declaraciones-historicas-i-por-patrick-bornhardt\/\">https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/pentecostalismo-y-pietismo-en-alemania-declaraciones-historicas-i-por-patrick-bornhardt\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p>Elim Pentecostal Church. (n.d.). Introducing George Jeffreys. Elim Pentecostal Church. <a href=\"https:\/\/www.elim.org.uk\/Articles\/410269\/Introducing_George_Jeffreys.aspx\">https:\/\/www.elim.org.uk\/Articles\/410269\/Introducing_George_Jeffreys.aspx<\/a><\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> Bowdle, D. N. (2000). Informed Pentecostalism: An Alternative Paradigm. In T. L. Cross &amp; E. B. Powery (Eds.), The Spirit and the Mind: Essays in Informed Pentecostalism (pp. 9\u201320). University Press of America.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\"><sup>[2]<\/sup><\/a> Anderson, A. (2007). El pentecostalismo: El cristianismo carism\u00e1tico mundial. Ediciones Akal.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\"><sup>[3]<\/sup><\/a> Burgess, S. M., &amp; Van Der Maas, E. M. (Eds.). (2002). The New International Dictionary of Pentecostal and Charismatic Movements (2\u00aa ed. revisada y ampliada). Zondervan.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref4\" id=\"_ftn4\"><sup>[4]<\/sup><\/a> Sep\u00falveda, J. (2023). Pentecostalismo a la chilena: Particularidades, rasgos teol\u00f3gicos y su impacto en la sociedad. UAH, Universidad Alberto Hurtado Ediciones.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Advertencia metodol\u00f3gica: Este an\u00e1lisis no aspira a exhaustividad historiogr\u00e1fica, sino a visibilizar la pluralidad geneal\u00f3gica del pentecostalismo, trascendiendo el relato centrado en Azusa Street, Estados Unidos (1906). Al se\u00f1alar expresiones carism\u00e1ticas previas en tradiciones metodistas (Chile), presbiterianas (Corea) y luteranas (Suecia), se busca cuestionar el excepcionalismo angloc\u00e9ntrico y destacar su arraigo transnacional como fen\u00f3meno polifac\u00e9tico, [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[953],"tags":[1165,1169,1167,1166,298,1163,1031,1030,1172,1168,414,455,1164,1170,1171,577],"class_list":["post-3705","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-teologia","tag-azusa-street","tag-india","tag-jonathan-paul","tag-lewi-pethrus","tag-luigi-francescon","tag-luis-movilla","tag-metodismo-calvinista","tag-metodismo-wesleyano","tag-origenes-del-pentecostalismo","tag-pandita-ramabai","tag-pentecostalismo-chileno","tag-pietismo","tag-presbiterianismo","tag-thomas-ball-barratt","tag-william-durham","tag-willis-hoover"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3705","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3705"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3705\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3706,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3705\/revisions\/3706"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3705"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3705"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3705"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}