{"id":2570,"date":"2019-10-01T00:00:15","date_gmt":"2019-10-01T03:00:15","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=2570"},"modified":"2019-09-29T23:44:45","modified_gmt":"2019-09-30T02:44:45","slug":"neopentecostalidad-mas-alla-de-las-recetas-por-reiner-fuentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/neopentecostalidad-mas-alla-de-las-recetas-por-reiner-fuentes\/","title":{"rendered":"Neopentecostalidad, m\u00e1s all\u00e1 de las recetas &#8211; Por Reiner Fuentes"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Reiner Fuentes*<\/p>\n\n\n\n<p>Casi como un arca del pacto que es movida de tienda, el pasado 15 de septiembre por primera vez en la historia del evangelicalismo chileno, el Te Deum evang\u00e9lico se mud\u00f3 de casa, de una iglesia pentecostal a un espacio neopentecostal, el Centro Cristiano Internacional, dirigido por su l\u00edder, el Ap\u00f3stol Billy Bunster. Es un arca con un pacto pol\u00edtico de por cierto, pero fuera de la discusi\u00f3n sobre los motivos de este cambio y los cuestionamientos que esta alianza representa, el presente ensayo tiene la intenci\u00f3n de clarificar y exponer los matices del mundo neopentecostal.<\/p>\n\n\n\n<p>En Latinoam\u00e9rica aproximadamente el\n85% de la poblaci\u00f3n evang\u00e9lica son pentecostales (Garc\u00eda, 2012) y en el\ncontexto chileno Moulian, Izquierdo &amp; Vald\u00e9s (2012) expresan que hay\nacuerdo entre los investigadores en que el movimiento pentecostal constituye la\nprincipal corriente en el campo protestante nacional. Sin embargo, un nuevo\nmovimiento evang\u00e9lico poco a poco va ganando representatividad frente al\npentecostalismo hist\u00f3rico, el neopentecostalismo. Aun cuando hay limitadas\ninvestigaciones sobre el incipiente movimiento, este existe en Chile desde la\nd\u00e9cada de los noventa, impulsado por una sociedad globalizada y con tintes\nposmodernistas (Mansilla, 2007). Son llamados carism\u00e1ticos, iglesias renovadas,\napost\u00f3licos y prof\u00e9ticos o pentecostales con jeans, pero quiz\u00e1 el plato\nneopentecostal m\u00e1s difundido se cocina con la siguientes triada de\ningredientes:<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"768\" src=\"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/triangulo-neopente-1024x768.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-2581\" srcset=\"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/triangulo-neopente-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/triangulo-neopente-300x225.jpg 300w, https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/triangulo-neopente-768x576.jpg 768w, https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/triangulo-neopente-80x60.jpg 80w, https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/triangulo-neopente-265x198.jpg 265w, https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/triangulo-neopente-696x522.jpg 696w, https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/triangulo-neopente-1068x801.jpg 1068w, https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/triangulo-neopente-560x420.jpg 560w, https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-content\/uploads\/2019\/09\/triangulo-neopente.jpg 1149w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p>A. Teolog\u00eda de la prosperidad <\/p>\n\n\n\n<p>B. Guerra Espiritual <\/p>\n\n\n\n<p>C. Ministerio Qu\u00edntuple&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>A+B+C es igual a neopentecostalismo,\nse argumenta con ligereza, y usualmente se rasgan vestiduras con cada letra,\nhaciendo mala propaganda de un plato que tiene m\u00e1s sabores y texturas de las\nque parece.<\/p>\n\n\n\n<p>Teolog\u00eda de la prosperidad<\/p>\n\n\n\n<p>Parece mostrarse como el ingrediente\nm\u00e1s relevante de la receta neopentecostal, no obstante el \u00e9nfasis de an\u00e1lisis\necon\u00f3mico en este punto puede ser una debilidad. Aun cuando es necesaria una lectura\ncr\u00edtica que requiere la reflexi\u00f3n y problematizaci\u00f3n de las propias\ncomunidades, puede convertirse en un sesgo que ti\u00f1e todas las cualidades\ndescriptivas, un reduccionismo mercadol\u00f3gico, convirti\u00e9ndose en\ngeneralizaciones que apuntan a un grueso de fen\u00f3menos religiosos como \u201creligi\u00f3n\nde mercados\u201d o \u201cmercaderes de la fe\u2019 (Mansilla, 2007), no considerando otras\ndimensiones que conviven en la configuraci\u00f3n de los espacios neopentecostales.\nCon esta consideraci\u00f3n en mente, continuemos. <\/p>\n\n\n\n<p>Se ha visto que el pentecostalismo tambi\u00e9n estar\u00eda mediado por la\npresencia o ausencia de factores econ\u00f3micos (Rodr\u00edguez, 2005), de tal manera que,\nen sociedades da\u00f1adas por el consumismo, los pentecostales se muestran\nmoralistas e integristas constituyendo una forma de evasi\u00f3n de la realidad y en\ncontextos de vulnerabilidad y opresi\u00f3n el pentecostalismo se presenta como\nliberador. Y no es casualidad, en t\u00e9rminos de cosmovisi\u00f3n las comunidades\npentecostales se caracterizan por un ideal de autosacrificio constante,\nbas\u00e1ndose en el s\u00edmbolo de la cruz (Bothner, 1994), viendo la propia vida como\nuna \u201ccruz\u201d que hay que cargar, siendo el mundo representado como una realidad\nde sufrimiento, con expectativas de una recompensa futura. Si el\npentecostalismo cl\u00e1sico resalta la muerte y la cruz, el neopentecostal resalta\nla resurrecci\u00f3n y la vida (Mansilla, 2008). Y no cualquier vida, algunos\nneopentecostales exigen una vida en abundancia, perciben que lo merecen porque\nhan seguido las f\u00f3rmulas b\u00edblicas para ello.<\/p>\n\n\n\n<p>Ahora bien, si corremos el velo de la teolog\u00eda de la prosperidad podemos\nencontrar axiomas no tan lejanos a los sistemas de creencias del evangelicalismo\nen general:<\/p>\n\n\n\n<p>-El poder adquisitivo est\u00e1 mediado por alg\u00fan tipo de intervenci\u00f3n\ndivina. Es la creencia sincera que Dios te quiere bendecir, y que la situaci\u00f3n\necon\u00f3mica personal es fruto en alg\u00fan grado de una acci\u00f3n de Dios. <\/p>\n\n\n\n<p>-La condici\u00f3n econ\u00f3mica es reflejo de una condici\u00f3n espiritual. Es quiz\u00e1\nuna de las creencias m\u00e1s sutiles y juiciosas, se asume que el pecado personal\nmantiene a las personas en pobreza; o por el contrario que el \u00e9xito financiero\nes reflejo de haber actuado moralmente bien.<\/p>\n\n\n\n<p>-La posibilidad de aumentar los recursos materiales es directamente\nproporcional a acciones rituales espec\u00edficas. La ofrenda y el diezmo se\nconvierten en condiciones necesarias para ser financieramente pr\u00f3spero.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos rudimentos de la teolog\u00eda de la prosperidad podr\u00edan ser\ncompartidos por un abanico no menor de denominaciones evang\u00e9licas aun cuando no\nsean expl\u00edcitos en el p\u00falpito ni se asomen como pr\u00e1cticas abusivas. Lejos de\ncuestionar estos axiomas, la intenci\u00f3n de exponerlos es interpelar al lector. Si\nte sientes identificado con dos o tres de los axiomas, \u00a1bienvenido! puedes\nsentirte en alg\u00fan grado participante de la teolog\u00eda de la prosperidad, bajo\nestos mismos supuestos se justifican acciones a veces saludables para la\ncomunidad y en otras ocasiones dan pie a pr\u00e1cticas de gesti\u00f3n de recursos muy\ncuestionables como la no trasparencia econ\u00f3mica de diezmos, malversaci\u00f3n de\nfondos o fraude al fisco entre otras acciones que dejan en evidencia una soterrada\ny nociva teolog\u00eda de prosperidad latente en la esfera evang\u00e9lica. <\/p>\n\n\n\n<p>Al parecer, los lindes de la teolog\u00eda de la prosperidad son m\u00e1s\ncorredizos de lo que tradicionalmente se asume, la excepcionalidad es que en\nalgunos espacios neopentecostales el mensaje es expl\u00edcitamente orientado a la\nadquisici\u00f3n de riquezas, pero este perfil se circunscribe y enmarca a\ncomunidades orientadas intencionalmente al exitismo, los negocios, igle\ncrecimiento, y otras cualidades que hacen parecer a cierto grupo de iglesias\nneopentecostales como seudo-empresas hijas de un mesianismo neo-liberal.<\/p>\n\n\n\n<p>Y por supuesto, es importante destacar que hay excepciones, existen\ntambi\u00e9n neopentecostalismos con una mirada comunitaria de la administraci\u00f3n de\nlos recursos, acciones sociales concretas en donde el diezmo tiene l\u00edmites \u00e9ticos\ny las ofrendas y donaciones se distribuyen a familias vulnerables. Tambi\u00e9n hay\nneopentecostales con creencias asociadas a la administraci\u00f3n del dinero que\nquedan sujetas a la responsabilidad humana, algo as\u00ed como un te\u00edsmo en todas\nlas cosas, pero un deismo radical o parcial en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, es decir\nDios no intervendr\u00eda en esta dimensi\u00f3n.&nbsp; <\/p>\n\n\n\n<p>Guerra espiritual <\/p>\n\n\n\n<p>Pensar en una guerra es tambi\u00e9n\nidentificar bandos en disputa por un territorio, poder o influencia, y el\napellido espiritual nos da claridad sobre qu\u00e9 es lo que est\u00e1 en juego. El\nconcepto no siempre ha representado la misma lucha. Perm\u00edtaseme describir tres\netapas de la guerra espiritual las cuales se fueron desarrollando temporalmente\nde forma distinta, pero a la fecha pueden ser capas interpretativas que se\nsolapan. En los 70\u2019 y 80\u2019 esta guerra era caracterizada por luchar\nfervientemente contra demonios y esp\u00edritus malignos particulares, fue la \u00e9poca\nde la demonolog\u00eda evang\u00e9lica; toda una descripci\u00f3n de personajes espirituales con\nmanuales detallados de los <em>modus operandi<\/em> para identificarlos y\natacarlos. El campo de batalla, usualmente espacios evangel\u00edsticos. En los 90\u2019\ne inicios del 2000, el foco se ampli\u00f3 y la guerra espiritual incluy\u00f3 al campo\nde batalla fuerzas naturales, potestades y esp\u00edritus de gran poder territorial,\nalgunos conceptos surgen aqu\u00ed: cartograf\u00eda espiritual, mapa espiritual y planos\nsimult\u00e1neos en los que operan autoridades espirituales sat\u00e1nicas de alto rango.\nAlgunos referentes latinoamericanos son el Ap\u00f3stol Rony Chavez y la Profeta Ana\nM\u00e9ndez. Y en los \u00faltimos 10 a\u00f1os, est\u00e1 guerra lleva su estandarte a espacios\np\u00fablicos y pol\u00edticos, buscando incidir en la sociedad, repeliendo ideolog\u00edas,\nleyes y actores gubernamentales que atenten contra el sistema de creencias que\npropugnan. En esta \u00faltima etapa, los poderes de las tinieblas se hacen visibles\nprincipalmente en los colores pol\u00edticos, por lo que el llamado a luchar tambi\u00e9n\nse hace desde esta trinchera. Apoyar aquellos sectores m\u00e1s conservadores, esos\nque resguardan los valores, la familia y las tradiciones, se ha ido\ntransformando en un mandato de car\u00e1cter espiritual, mirando de soslayo\nconsecuencias civiles aparentemente secundarias. <\/p>\n\n\n\n<p>Este ingrediente parece ser m\u00e1s un\ncondimento com\u00fan en el evangelicalismo latinoamericano y no una insignia\ndistintiva de los neopentecostalismos. Quiz\u00e1s la cualidad neopentecostal es la\nefusividad de los gestos, acciones y discursos expl\u00edcitos que toman lugar en\nmanifestaciones lit\u00fargicas y p\u00fablicas, adem\u00e1s de los intentos de sistematizar\ncierta compresi\u00f3n del mundo espiritual en metodolog\u00edas replicables.<\/p>\n\n\n\n<p>Al igual que la teolog\u00eda de la\nprosperidad, la doctrina de guerra espiritual en algunos sectores\nneopentecostales ya es historia. No son pocos los espacios Apost\u00f3licos y\nProf\u00e9ticos, que miran la guerra espiritual como una etapa pasada, en funci\u00f3n de\nlas nuevas resignificaciones teol\u00f3gicas. Recientemente, ap\u00f3stoles y profetas\ncontempor\u00e1neos han experimentado deconstrucciones teol\u00f3gicas importantes,\nalgunas de ellas son:<\/p>\n\n\n\n<p>-\u00c9nfasis en la victoria de Cristo, por lo cual la guerra espiritual ya\nfue ganada.<\/p>\n\n\n\n<p>-Cambios en la interpretaci\u00f3n escatol\u00f3gica, cuestionamiento de la\ndoctrina del rapto; fuertes acercamientos hacia el preterismo, uno de los\nreferentes en esta \u00e1rea ha sido el Ap\u00f3stol John Eckhardt.<\/p>\n\n\n\n<p>-Cambios en las concepciones soteriol\u00f3gicas, aproximaciones a hacia el\nuniversalismo, aniquilacionismo, molinismo, e incluso calvinismo. Alej\u00e1ndose\nteol\u00f3gicamente de los hermanos pentecostales que suelen identificarse con un\narminianismo instalado hace ya bastante tiempo. <\/p>\n\n\n\n<p>Estos cambios significan no s\u00f3lo un\ncambio teol\u00f3gico, sino adem\u00e1s un cambio de cosmovisi\u00f3n. Si el pentecostal ve la\nvenida de Cristo pr\u00f3xima, lucha d\u00eda a d\u00eda por apartarse del mundo de maldad;\npor su parte, los neopentocostales podr\u00edan distinguirse entre aquellos que\nbuscan luchar e incidir activamente en espacios y sociales desde una l\u00f3gica de\ncolaboraci\u00f3n teocr\u00e1tica antes de la segunda venida del mes\u00edas y aquellos\nquienes viven en un \u201ccomo s\u00ed\u201d Dios ya reinara en el mundo, concluyendo que la\nvenida mesi\u00e1nica ya tuvo lugar hist\u00f3rico por lo que solo buscan la\nmanifestaci\u00f3n de una iglesia reinante, quedando sin sentido la lucha espiritual. As\u00ed, los neopentecostales tienen por idea vivir el\ntiempo de la \u201ctierra prometida\u201d, en el aqu\u00ed y el ahora, contrario a los\npentecostales quienes suelen proyectar la esperanza despu\u00e9s de la muerte en un\n\u201cm\u00e1s all\u00e1\u201d (Mansilla, 2008).<\/p>\n\n\n\n<p>Ministerio Qu\u00edntuple<\/p>\n\n\n\n<p>Se entiende como una forma\norganizacional eclesi\u00e1stica en la que operan los cinco ministerios: Ap\u00f3stol,\nProfeta, Pastor, Maestro y Evangelista. Es un tema candente, la mayor\u00eda de las\ndiscusiones se tornan en dilemas sobre si es b\u00edblico o no, o si pudieran tener\ncontinuidad los roles de ap\u00f3stol y profeta en la iglesia actual. Son\ninfaltables tambi\u00e9n comparaciones anacr\u00f3nicas de los nuevos ap\u00f3stoles y\nprofetas con los ap\u00f3stoles y profetas de la Biblia, m\u00e1s en esta oportunidad no\nes el objetivo tomar partido, sino abrir matices. <\/p>\n\n\n\n<p>Lo apost\u00f3lico<\/p>\n\n\n\n<p>Para efectos de identificaci\u00f3n de lo neopentecostal, parece ser una\ncaracter\u00edstica casi inherente. En cualquier congregaci\u00f3n, iglesia o comunidad\nde fe donde veas la figura de un Ap\u00f3stol o una \u201ccobertura apost\u00f3lica\u201d podr\u00edamos\nsospechar de alguna forma de neopentecostalismo. Ahora bien, el estilo es\nvariopinto, hay apostolados con funciones misioneras de evangelismo en zonas\naisladas y se les llama ap\u00f3stol pues son enviados a esa tarea. Tambi\u00e9n el\nap\u00f3stol puede cumplir un rol de supervisor de red de comunidades que comparten\ncierta visi\u00f3n, similar a un obispo en las iglesias protestantes. Incluso\nexisten formas de neopentecostalismo en donde no existe el cargo de Ap\u00f3stol,\npero se reconoce el rol apost\u00f3lico, l\u00edderes de renombre que orientan y\nacompa\u00f1an a otros l\u00edderes en la tarea pastoral. No siempre la forma de gobierno\neclesi\u00e1stica es piramidal, algunos ministerios neopentecostales se organizan en\nc\u00edrculos apost\u00f3licos, ancianos, di\u00e1conos, en los cuales el di\u00e1logo y la visi\u00f3n\ncorporativa de las comunidades son la t\u00f3nica y no una figura pontificadora\nindividual. Tambi\u00e9n hay apostolados espec\u00edficos, enviados a \u00e1reas no\nreligiosas, ap\u00f3stoles de la salud, de la educaci\u00f3n, de las ciencias, etc.\nUsualmente este grupo se compone de profesionales destacados en alg\u00fan \u00e1rea en\nla que ejercen incidencia desde una perspectiva cristiana. <\/p>\n\n\n\n<p>Lo prof\u00e9tico<\/p>\n\n\n\n<p>En su sentido m\u00e1s b\u00e1sico, apela al\nuso del don de profec\u00eda. En este plano, lo prof\u00e9tico no tendr\u00eda exclusividad\nneopentecostal. Aun cuando en las iglesias pentecostales no siempre se valida\nel rol de profeta, existen otras formas de referencia a la pr\u00e1ctica prof\u00e9tica,\nprobablemente la m\u00e1s difundida es la de \u201cinstrumento\u201d, que hace alusi\u00f3n a\npersonas dentro de la congregaci\u00f3n que son identificadas por la comunidad para\nhacer oraci\u00f3n por los enfermos, liberaci\u00f3n de esp\u00edritus y en ocasiones tambi\u00e9n\nentregar un mensaje de parte de Dios a la iglesia o a personas particulares.\nUna diferencia importante es que el contenido prof\u00e9tico en las iglesias\npentecostales, versa en funci\u00f3n de t\u00f3picos comunes como la venida de Cristo,\nllamados al arrepentimiento y la santidad, en ocasiones hay mensajes con\ncontenidos personales a veces reveladores para el receptor. Lo prof\u00e9tico tanto\nen espacios pentecostales como neopentecostales suele girar en torno a mensajes\nde gran impacto emocional para quien recibe, se cruza con elementos de la vida\nfamiliar, historia vital y con frecuencia orienta o advierte de lo por venir,\nmas los neopentecostales afirman tener una praxis prof\u00e9tica organizada que se\nsujeta a ciertas pautas y protocolos locales. Para este ejercicio incluso\nexisten formaciones de car\u00e1cter confesional de escuelas prof\u00e9ticas que modelan\nel estilo y acci\u00f3n del ministerio prof\u00e9tico. Los matices son muchos, as\u00ed como las\nt\u00e9cnicas de expresi\u00f3n; de ah\u00ed que surgen disciplinas dentro de la\nneopentecostalidad como el \u201carte prof\u00e9tico\u201d, \u201ccantos prof\u00e9ticos\u201d y \u201cdanza\nprof\u00e9tica\u201d, v\u00edas no convencionales de canalizar el contenido prof\u00e9tico,\nhaciendo de la experiencia prof\u00e9tica, una experiencia sensorial compleja. A veces\nen una misma instancia conviven m\u00e1s de un emisor prof\u00e9tico, no siempre asociado\na un mensaje verbal, d\u00e1ndole a la profec\u00eda una cualidad polis\u00e9mica, que\nfacilita la co-construcci\u00f3n de significados con participantes que no\nnecesariamente ostentan el cargo de profetas.<\/p>\n\n\n\n<p>En lo prof\u00e9tico ha habido saltos\nparadigm\u00e1ticos, el m\u00e1s relevante probablemente es la transici\u00f3n de la fe en los\ns\u00edmbolos materiales a la desmitificaci\u00f3n e identificaci\u00f3n con los mismos. Un\nejemplo, es el uso de la sal, el aceite o vino, como elementos que podr\u00edan\ntener cierto poder en s\u00ed mismos para facilitar el ejercicio prof\u00e9tico, un tipo\nde consubstanciaci\u00f3n espiritual, los elementos vistos as\u00ed tienen cualidades\ncurativas o sobrenaturales, pero algunos sectores neopentecostales han\ndesmitificado estos elementos para identificarse con el s\u00edmbolo, es decir la\ncomunidad se percibe como la sal, como el vino o como el aceite, restando\ncr\u00e9dito a pr\u00e1cticas m\u00edsticas que hacen uso de estos elementos. Si bien es\ncierto muchas iglesias se piensan as\u00ed mismas como \u201cla sal de la tierra\u201d, los\nneopentecostales se toman en serio la afirmaci\u00f3n, lo prof\u00e9tico les impulsa a\nser sal mas all\u00e1 de los espacios religiosos. De hecho, en 1998 es un Pastor de\nuna comunidad neopentecostal que se se\u00f1alaba como el id\u00f3neo para una\ncandidatura a la presidencia representando a la plataforma evang\u00e9lica y\npol\u00edtica chilena de hace veinte a\u00f1os atr\u00e1s, me refiero al Pastor Salvador Pino\nBustos, fundador del Ministerio Restauraci\u00f3n 2000 (Mansilla et al., 2018). Pese\nque el proyecto pol\u00edtico no prosper\u00f3, si marca un antecedente. Lo prof\u00e9tico\npara algunos neopentecostales representa una posici\u00f3n de gobierno, una figura\nvocera del Reino de Dios en la tierra que se endosa la responsabilidad de\ntrasmitir la voluntad divina a las iglesias y tambi\u00e9n a los espacios p\u00fablicos. Actualmente,\nesta misma carga simb\u00f3lica a la cual algunas comunidades se identifican les ha\nllevado a tomar causas sociales contempor\u00e1neas para ser voces prof\u00e9ticas en\ndiferentes dimensiones p\u00fablicas, en algunas oportunidades con la disposici\u00f3n de\naccionar desde un lugar de laicidad. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfNeopentecostalismo?<\/p>\n\n\n\n<p>Lo curioso es que el mismo concepto \u201cneopentecostalismo\u201d como categor\u00eda\nes confusa por varias razones, cito textual (Jaimes, 2012): <\/p>\n\n\n\n<p>\u201c1. La mayor\u00eda [relacionados a\nneopentecostalismo] son trabajos terminales (tesis) en universidades y\nprogramas de posgrado, o bien art\u00edculos o cap\u00edtulos de libro (&#8230;) la mayor\u00eda\nno alcanzan a convertirse, usualmente, en libros.<\/p>\n\n\n\n<p>2. De una u otra forma, el\nreconocimiento de que se trata de un movimiento religioso heterog\u00e9neo, es de\ndif\u00edcil aprehensi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>3. Se define al neopentecostalismo\nde una forma muy general y no se consideran especificidades de tipo regional y\ntemporal (al contrario de lo que se hace, por ejemplo, en los estudios sobre la\nIglesia cat\u00f3lica, e incluso en estudios sobre los pentecostales).<\/p>\n\n\n\n<p>4. Se utilizan perspectivas te\u00f3ricas\ndemasiado amplias, como secularizaci\u00f3n, y teor\u00edas de la globalizaci\u00f3n, o\ncategor\u00edas gen\u00e9ricas, como \u00abnuevos movimientos religiosos\u00bb o\n\u00abmovimientos religiosos alternativos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>5. Ninguno realiza una exploraci\u00f3n\nmet\u00f3dica sobre el origen del t\u00e9rmino ni sobre el del movimiento religioso, ni\ntampoco una valoraci\u00f3n sobre las fuentes primarias (testimonios escritos u\norales de los mismos actores religiosos\u201d <\/p>\n\n\n\n<p>Ya el uso de esta categor\u00eda es problem\u00e1tico.\nLa invitaci\u00f3n es pensar el neopentecostalismo lejos de las recetas, y pensarlo\ncomo \u201cneopentecostalismos\u201d, en plural, rescatando las identidades, valores,\ns\u00edmbolos, relatos y h\u00e1bitos que conviven en territorios espec\u00edficos que\ncomparten cierto grado de intersectorialidad doctrinal y teol\u00f3gica pero que\npreservan una riqueza local espec\u00edfica en cuanto a su conformaci\u00f3n como\ncomunidad con caracter\u00edsticas neopentecostales. Debemos reconocer que hay\nmuchos neopentecostalismos algunos m\u00e1s ortodoxos, fundamentalistas e\nintransigentes, otros flexibles y con la disposici\u00f3n para la revisi\u00f3n de nuevas\nposturas teol\u00f3gicas, encuentros postdenominacionales, ecum\u00e9nicos,\ninterreligiosos y colaboraciones organizacionales, desde una puesta en escena\nno lit\u00fargica.<\/p>\n\n\n\n<p>En este sentido, la \u201cneopentecostalidad\u201d\npodr\u00eda ser entendida como una pluralidad de voces con fe en la enacci\u00f3n del\nesp\u00edritu en la propia corporalidad y colectividad de las comunidades que no\ntemen trastocar dogmas, estilos lit\u00fargicos y la tradici\u00f3n cristiana evang\u00e9lica\nheredada. Neopentecostalidad es quiz\u00e1s la actitud transversal de algunas\ncomunidades de permanecer en una constante apertura experiencial a la\ndivinidad, a la vida del esp\u00edritu, en lugares teol\u00f3gicos y lit\u00fargicos no\nconvencionales, algo as\u00ed como una pentecostalidad irreverente, cotidiana y a\nveces hasta secular.<\/p>\n\n\n\n<p>*Psic\u00f3logo, investigador en fen\u00f3menos religiosos, religiosidades y salud mental, Mindbody Lab, Universidad Austral de Chile. <\/p>\n\n\n\n<p>____<\/p>\n\n\n\n<p>Referencias<\/p>\n\n\n\n<p>Garc\u00eda, F.\n(2012). Protestantes, evang\u00e9licos y pentecostales: aclaraciones conceptuales\npreliminares en un campo de investigaci\u00f3n social. Revista Folios, (36),\n171-187.<\/p>\n\n\n\n<p>Jaimes\nMart\u00ednez, Ramiro. (2012). El neopentecostalismo como objeto de investigaci\u00f3n y\ncategor\u00eda anal\u00edtica. Revista mexicana de sociolog\u00eda, 74(4), 649-678. <\/p>\n\n\n\n<p>Mansilla, M.\n\u00c1. (2007). El Neopentecostalismo chileno, Revista de Ciencias Sociales, N\u00b0 18,\n87-102.<\/p>\n\n\n\n<p><a>Mansilla, M. \u00c1. Orellana, L. Panotto, N. (2018)<\/a>. La\nparticipaci\u00f3n pol\u00edtica de los evang\u00e9licos en Chile (1999-2017). Revista\nRupturas, 9(1) 179-208. <\/p>\n\n\n\n<p>Marty, M. y\nAppleby, S. (1995). Fundamentalisms Comprehended. Chicago-Londres:<\/p>\n\n\n\n<p>Moulian, R.,\nIzquierdo, J. M., &amp; Vald\u00e9s, C (2012). Poiesis numinosa de la m\u00fasica\npentecostal: Cantos de j\u00fabilo, gozo de avivamiento y danzas en el fuego del\nesp\u00edritu. Revista Musical Chilena. 66 (218), 38\u201355.<\/p>\n\n\n\n<p>Rodr\u00edguez,\nE. (2005). Pentecostalismo, teolog\u00eda y cosmovisi\u00f3n. Pen\u00ednsula, 1(0), 219-242.<\/p>\n\n\n\n<p>Serna, S.\n(2016) Fundamentalismo invisible Fe, identidad y aislamiento en Amistad de\nPuebla A.C., M\u00e9xico. Religi\u00f3n e Incidencia P\u00fablica, 4, 17-51. University of Chicago Press.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Reiner Fuentes* Casi como un arca del pacto que es movida de tienda, el pasado 15 de septiembre por primera vez en la historia del evangelicalismo chileno, el Te Deum evang\u00e9lico se mud\u00f3 de casa, de una iglesia pentecostal a un espacio neopentecostal, el Centro Cristiano Internacional, dirigido por su l\u00edder, el Ap\u00f3stol Billy [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":2578,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[12],"tags":[793,792,180,221,761,790,357,358,789,537,791],"class_list":["post-2570","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-teologia-pentecostal","tag-apostol-billy-bunster","tag-centro-cristiano-internacional","tag-evangelicos-neopentecostales","tag-guerra-espiritual","tag-ministerio-quintuple","tag-neopentecostalidad","tag-neopentecostalismo","tag-neopentecostalismo-y-politica","tag-reiner-fuentes","tag-tedeum-evangelico-chile","tag-teologia-de-la-prosperidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2570","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2570"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2570\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":2582,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2570\/revisions\/2582"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2578"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2570"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2570"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2570"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}