{"id":2594,"date":"2019-10-20T22:58:48","date_gmt":"2019-10-21T01:58:48","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=2594"},"modified":"2019-10-20T23:07:52","modified_gmt":"2019-10-21T02:07:52","slug":"recomendaciones-para-tiempos-de-agitacion-social-pensamiento-pentecostal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/recomendaciones-para-tiempos-de-agitacion-social-pensamiento-pentecostal\/","title":{"rendered":"Recomendaciones para tiempos de agitaci\u00f3n social &#8211; Pensamiento Pentecostal"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Equipo Pensamiento Pentecostal*<\/p>\n\n\n\n<p>A nuestros queridos lectores,<\/p>\n\n\n\n<p>Chile se encuentra en una coyuntura clave. Luego de diversas manifestaciones, y una escalada de violencia, el Presidente ha decretado Estado de Excepci\u00f3n. Las discusiones entre evang\u00e9licos han versado sobre si es leg\u00edtimo o no manifestarse, sobre si son leg\u00edtimas o no las razones de la manifestaci\u00f3n, sobre si la violencia, en este contexto, se justifica o no, entre otras.&nbsp;<br><\/p>\n\n\n\n<p>Por lo anterior, y con profunda preocupaci\u00f3n por todos los sucesos lamentables que estas situaciones traen, deseamos invitar a nuestros hermanos y hermanas a reflexionar sobre los acontecimientos que tienen lugar en nuestro pa\u00eds, a la vez que esperamos que estas notas sirvan para cuando hermanos de otros contextos se enfrenten a situaciones de agitaci\u00f3n social en sus propios entornos.&nbsp;<br><\/p>\n\n\n\n<p>A. Hay algunas ideas que son poco convenientes para estos momentos de crisis:<br><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li><em>La culpa es del otro<\/em>: como seres humanos, tenemos la tendencia natural a culpar al otro de nuestros problemas. Somos capaces de reconocer el da\u00f1o que el otro nos provoca, pero nos resulta m\u00e1s dif\u00edcil reconocer el da\u00f1o que nosotros generamos. Por esa raz\u00f3n, caemos en la tentaci\u00f3n de invisibilizar o justificar la violencia cuando viene de nuestra propia vereda, pero la condenamos con fervor cuando la ejerce quien tiene una postura distinta a la nuestra. Creemos que como cristianos debemos ser categ\u00f3ricos y <strong>rechazar todo tipo de violencia<\/strong>.&nbsp;<\/li><li><em>La gente se divide entre buenos y malos<\/em>: esta idea es de las m\u00e1s da\u00f1inas. Sobre todo porque tenemos una tendencia a creer que estamos del lado de los buenos. En los asuntos sociopol\u00edticos siempre hay matices, por lo que las visiones maniqueas pueden ser muy da\u00f1inas para adoptar una posici\u00f3n fundada sobre un an\u00e1lisis en que la razonabilidad prevalezca sobre el dominio de la pasi\u00f3n.&nbsp;<\/li><li><em>Limitarse a solicitar \u201cmano dura\u201d<\/em>. Cuanto m\u00e1s dura es la mano, menos discrimina sobre qui\u00e9n cae. Y los problemas de fondo no se abordan. Existe una gran diferencia entre \u201cejercer fuerza\u201d y \u201cviolencia\u201d de Estado; debemos recordar que estos actores de gobierno y fuerzas armadas tambi\u00e9n son personas y ciudadanos, buscando restablecer el orden p\u00fablico. Lo que debe solicitarse, por sobre todas las cosas, es una direcci\u00f3n pol\u00edtica orientada al di\u00e1logo para evitar dentro de todo lo posible los diversos actos de violencia que ocurren en estas situaciones.<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>B. \u00bfQu\u00e9 nos plantea la fe cristiana?<br><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>El problema est\u00e1 en nosotros. (Mr. 7:20; Sal 51:5, Ro. 3:23)<\/li><li>El cambio social comienza por un cambio personal (Ez. 36:26)<\/li><li>Jes\u00fas nos transforma para poder transformar nuestro entorno. (2 Cor. 5:17)<\/li><li>El dar testimonio de nuestra fe, y ser conocidos por ella, tendr\u00e1 que implicar referirnos a nuestros hermanos con amor&nbsp; (Jn.13:35), escuchar y abordar de manera honesta e imparcial la postura del oponente, y promover la paz (Mt. 5:9; 7:12).<\/li><li>La ense\u00f1anza de Jes\u00fas y los ap\u00f3stoles es que el mal nunca se combate con mal, sino haciendo el bien y con el servicio (Mt 5:38-48; Ro 12:9-21).<\/li><li>El verdadero bien com\u00fan de una sociedad no se limita al puro bienestar material\/econ\u00f3mico, ni que los \u201cmalos\u201d sean eliminados en beneficio del orden. El bien com\u00fan incluye florecimiento integral de personas, familias, etc., y donde a\u00fan los malhechores pueden restaurarse (cf. Serm\u00f3n del Monte).<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>C. Deber\u00edamos <strong>evitar:<\/strong><\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li><em>Romantizar la violencia<\/em>, para tratar de justificar lo injustificable y hacer apolog\u00eda de actos vand\u00e1licos que en nada promueven el esp\u00edritu cristiano.<\/li><li><em>Llamar a politizar un problema social profundo y complejo<\/em>, que ciertamente requiere soluci\u00f3n pol\u00edtica, pero cuyas ra\u00edces son una cultura econ\u00f3mica y social que no est\u00e1 orientada por la solidaridad. Con esto, tambi\u00e9n podr\u00edamos hacer un <em>mea culpa<\/em> como iglesia, porque no supimos ser una voz prof\u00e9tica en el momento indicado.<\/li><li><em>Participar de protestas en momentos de alta violencia y efervescencia<\/em>, por bienintencionadas y pac\u00edficas que ellas puedan ser. Se pueden buscar mecanismos alternativos y momentos oportunos si lo que se desea es dar a conocer una posici\u00f3n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;<\/li><\/ol>\n\n\n\n<p>D. \u00bfQu\u00e9 hacemos frente a estas instancias?<\/p>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li><em>Orar<\/em>: por sobre toda acci\u00f3n que podamos realizar, la oraci\u00f3n es el primer paso de un cristiano. Nos lleva a reconocer la absoluta soberan\u00eda de Dios en estas situaciones y a poder descansar en \u00c9l, confiando en su provisi\u00f3n. Orar unidos nos incentiva a la comuni\u00f3n y ayuda mutua.<\/li><li><em>Comprender adecuadamente el problema<\/em>: Analizar con detalle las razones del asunto, ponernos en el lugar del otro, saber que gran parte de lo que sucede es por un descontento general, y por la necesidad de paz en los corazones y vidas de las personas. En el caso de las comunidades pentecostales, esto incluye tambi\u00e9n analizar el motivo de nuestro desapego a este tipo de demandas. Puede que la movilidad social-econ\u00f3mica de las \u00faltimas d\u00e9cadas nos haya desconectado total o parcialmente de la dura realidad que viven nuestros compatriotas y hermanos. Esto, sin duda, nos llevar\u00e1 a tener una actitud m\u00e1s humilde, y de mayor comprensi\u00f3n hacia la demanda de nuestro pr\u00f3jimo.<\/li><li><em>Ser pacificadores<\/em>: Ser agentes de reconciliaci\u00f3n, evitando cualquier argumentaci\u00f3n que polarice las conversaciones y discusiones.<\/li><li><em>Ser cr\u00edticos<\/em>: Comprender que no toda la informaci\u00f3n compartida por redes sociales es verdad, y que los medios de comunicaci\u00f3n no siempre son imparciales respecto a los acontecimientos. Se debe verificar lo que se comparte o publica en redes sociales.<\/li><li><em>Como iglesia,<\/em> <em>podemos ser una comunidad alternativa <\/em>que manifieste la vida del reino de Dios. En situaciones de violencia y convulsi\u00f3n social, podemos apoyarnos unos a otros para afrontar las repercusiones: protegiendo a los m\u00e1s d\u00e9biles; auxiliando a los perjudicados o damnificados; compartiendo aquellos art\u00edculos de primera necesidad que escasean, evitando el acaparamiento y la especulaci\u00f3n. En suma, practicar solidaridad y hospitalidad.<\/li><\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Equipo Pensamiento Pentecostal* A nuestros queridos lectores, Chile se encuentra en una coyuntura clave. Luego de diversas manifestaciones, y una escalada de violencia, el Presidente ha decretado Estado de Excepci\u00f3n. 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