{"id":2968,"date":"2021-04-26T07:00:00","date_gmt":"2021-04-26T10:00:00","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=2968"},"modified":"2021-04-23T12:02:01","modified_gmt":"2021-04-23T15:02:01","slug":"alabanza-pentecostalismo-y-lo-politico-renovando-la-esfera-publica-iii-amos-yong","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/alabanza-pentecostalismo-y-lo-politico-renovando-la-esfera-publica-iii-amos-yong\/","title":{"rendered":"Alabanza, pentecostalismo y lo pol\u00edtico: renovando la esfera p\u00fablica III \u2013 Amos Yong"},"content":{"rendered":"\n<p>Por Amos Yong*<\/p>\n\n\n\n<p>Mis dos entradas previas sobre el pentecostalismo y lo pol\u00edtico se han acercado a esta intersecci\u00f3n mediante la consideraci\u00f3n de <a href=\"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/\/index.php\/2016\/07\/18\/oracion-pentecostalismo-y-politica-renovando-la-esfera-publica\/\">la oraci\u00f3n<\/a> y <a href=\"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/\/index.php\/2016\/09\/03\/pentecostalismo-politica-y-lo-profetico-renovando-la-esfera-publica-ii-por-amos-yong\/\">lo prof\u00e9tico<\/a>. A\u00fan si fuese exagerado, de todos modos, los observadores cuidadosos de la vida religiosa saben bien que los cristianos est\u00e1n llamados a orar por sus gobiernos y l\u00edderes pol\u00edticos, incluso cuando puede haber ocasiones de desobediencia civil; lo que la tradici\u00f3n escritural llama \u201cresistencia prof\u00e9tica\u201d en respuesta a lo que ocurre en la <em>polis<\/em>. Pero pese a que la oraci\u00f3n y lo prof\u00e9tico pueden estar ligadas con la esfera p\u00fablica de esta manera, \u00bfno es acaso junto con ellas la alabanza una actividad solamente religiosa, sin consecuencias p\u00fablicas o pol\u00edticas? \u00bfQu\u00e9 tiene que ver la vida lit\u00fargica de las comunidades de fieles, especialmente las pentecostales con sus extensos c\u00e1nticos, sus gritos, sus palmas y sus danzas, con la vida p\u00fablica?<\/p>\n\n\n\n<p>Por supuesto, aquellos que conocen las historias b\u00edblicas han o\u00eddo sobre cuando el antiguo Israel fue instruido a marchar alrededor de los muros de Jeric\u00f3, siguiendo a sus siete sacerdotes, que tocaban sus siete trompetas de cuerno de carnero (Jos. 6,4). En al menos dos ocasiones en el Nuevo Testamento, se hace notar que cuando los creyentes de la era apost\u00f3lica fueron perseguidos por su fe por los magistrados, respondieron no solo con oraci\u00f3n sino tambi\u00e9n con alabanza (Hch. 4,24-31 y 16,25). En estos relatos, los planos religioso y pol\u00edtico est\u00e1n conectados. Y estos relatos de los primeros cristianos seguidores de Jes\u00fas tienen un rol normativo en el moderno imaginario pentecostal. Al igual que otros restauracionistas, ellos miran a los testimonios apost\u00f3licos, especialmente aquellos registrados en el libro de los Hechos, como prescriptivos para la vida y pr\u00e1ctica cristianas; la diferencia es que la mayor\u00eda de los pentecostales creen que ellos tambi\u00e9n pueden experimentar el tipo de respuesta divina a su alabanza del modo en que ocurr\u00eda con la primera generaci\u00f3n de seguidores de Jes\u00fas.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>No es una novedad que, mientras que hay un n\u00famero creciente de creyentes pentecostales apostando formalmente a participar en procesos pol\u00edticos de gobiernos locales, nacionales e internacionales, las bases en general est\u00e1n felices de seguir orando y alabando a Dios en sus hogares, templos y reuniones comunitarias. Si una mentalidad secular replica que en las democracias liberales aquella es una expresi\u00f3n apropiada para la privacidad de la vida religiosa, como algo distinto a lo que ocurre en la <em>polis<\/em> que es p\u00fablica, algunos pentecostales estar\u00edan de acuerdo. Dir\u00edan que son \u201capol\u00edticos\u201d, prefiriendo buscar y confiar a que Dios orqueste medidas gubernamentales en beneficio de los santos, incluso si todo el tiempo permanecen orando y alabando a Dios mientras anticipan la intervenci\u00f3n divina en las esferas pol\u00edtica, social y econ\u00f3mica de sus vidas.<\/p>\n\n\n\n<p>Otros, sin embargo, podr\u00edan ver su oraci\u00f3n y alabanza como algo m\u00e1s fundamentalmente pol\u00edtico que votar, ser candidatos a un cargo o trabajar como activista en una organizaci\u00f3n no gubernamental. Una actitud como esa podr\u00eda deberse al acto de alabanza, el cual al tiempo que es esencialmente religioso, para aquellos que se toman el tiempo de practicar esta actividad tambi\u00e9n es un modo de impactar, si es que no modelar el mundo conocido y sus realidades. Declarar alabanzas a su Dios y ensalzar su nombre en adoraci\u00f3n no es, en este caso, simplemente algo que los creyentes hacen en sus espacios privados, sino que constituye una exaltaci\u00f3n de la autoridad, poder y reino divinos sobre cada dominio de sus vidas, sin exceptuar el pol\u00edtico. En este caso, la alabanza, como las trompetas sacerdotales alrededor de la muralla de Jeric\u00f3, puede abrir puertas pol\u00edticas, transformar la arena p\u00fablica, e incluso quiz\u00e1 trastornar el mundo conocido (como es dicho de los ap\u00f3stoles en Hechos 17,6).<\/p>\n\n\n\n<p>Para dejarlo claro, algunos pentecostales perciben, a partir de sus tiempos de alabanza, que Dios los ha ungido para tomar acciones p\u00fablicas en nombre de lo divino. Los resultados podr\u00edan ser ambiguos, especialmente cuando el inter\u00e9s propio es confundido con el impulso celestial. En mirada retrospectiva, sabemos que para muchos de los que se sienten elevados en la oraci\u00f3n y la alabanza, hay una fina, si es que discernible, l\u00ednea entre la \u201cguerra espiritual\u201d y el alzamiento en armas por causa de la fe. Sin embargo, ya sea que se emprenda o no justamente una causa real de guerra, la dimensi\u00f3n pol\u00edtica de la alabanza personal y grupal ya no deber\u00eda pasarse por alto. En el mejor de los casos, la alabanza y adoraci\u00f3n cristianas reconocen la direcci\u00f3n divina en modos que edifican al pueblo de Dios incluso en situaciones pol\u00edticamente adversas. Muchos testimonios pentecostales han surgido precisamente de tales circunstancias, en cuyo caso nunca debemos subestimar la potencia de la alabanza para renovar la fe en la plaza p\u00fablica.<\/p>\n\n\n\n<p>*Te\u00f3logo pentecostal. PhD. en Religion and Theology, Boston University. Profesor de teolog\u00eda en la Regent University School of Divinity, Virginia.<\/p>\n\n\n\n<p>____<\/p>\n\n\n\n<p>Originalmente publicado en <a href=\"http:\/\/forums.ssrc.org\/ndsp\/2014\/03\/13\/praise-pentecostalism-and-the-political-renewing-the-public-square-iii\/\">Reverberations<\/a>, 2014. Traducido con Autorizaci\u00f3n. Traducci\u00f3n de Luis Ar\u00e1nguiz Kahn.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Amos Yong* Mis dos entradas previas sobre el pentecostalismo y lo pol\u00edtico se han acercado a esta intersecci\u00f3n mediante la consideraci\u00f3n de la oraci\u00f3n y lo prof\u00e9tico. 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