{"id":3738,"date":"2025-04-06T11:40:58","date_gmt":"2025-04-06T14:40:58","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=3738"},"modified":"2025-04-06T11:40:58","modified_gmt":"2025-04-06T14:40:58","slug":"pensamientos-sobre-el-metodismo-por-juan-wesley","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/pensamientos-sobre-el-metodismo-por-juan-wesley\/","title":{"rendered":"Pensamientos sobre el metodismo &#8211; Por Juan Wesley"},"content":{"rendered":"\n<p>Nota introductoria<\/p>\n\n\n\n<p>El texto \u00abPensamientos sobre el metodismo\u00bb de Juan Wesley data de 1786. En este breve pero profundo documento el fundador del metodismo ingl\u00e9s, a casi cincuenta a\u00f1os de su inicio, expresa sus temores sobre el futuro del movimiento. Relata brevemente su historia, perfila sus principales doctrinas, retrata la forma del culto, su organizaci\u00f3n y su \u00e9tica. Su preocupaci\u00f3n frente al desarrollo del movimiento concierne al aumento de las riquezas y el efecto negativo que esto puede tener para la espiritualidad metodista. Es por ello que, aunque no niega que mayores recursos materiales pueden ser beneficiosos, aboga por dar, de modo que mientras m\u00e1s se obtiene, m\u00e1s se de. <\/p>\n\n\n\n<p>La traducci\u00f3n que reproducimos es tomada del Tomo V de las obras de Juan Wesley en espa\u00f1ol, de edici\u00f3n general de Justo Gonz\u00e1lez y publicado por la Wesley Heritage Foundation, Inc. y el Instituto de<br>Estudios Wesleyanos. Esperamos que contribuya a las reflexi\u00f3n de aquellos grupos pentecostales que descienden del metodismo. <\/p>\n\n\n\n<p>PP<\/p>\n\n\n\n<p>__<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-center\"><strong>Pensamientos sobre el metodismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>1. No tengo temor de que el pueblo llamado metodista deje de existir alguna vez en Europa o en Norteam\u00e9rica. Mi temor es que lleguen a permanecer como una secta muerta, como una forma de religi\u00f3n sin poder. Y tal ser\u00e1 indudablemente el caso, a menos que se mantengan firmes en la doctrina, en el esp\u00edritu y en la disciplina con los cuales se iniciaron.<\/p>\n\n\n\n<p>2. \u00bfCu\u00e1l ser\u00e1 su doctrina fundamental? Que la Biblia es la verdad total, y \u00fanica, tanto de la fe como de la pr\u00e1ctica cristiana. Por ella aprendieron: (1) Que la religi\u00f3n es un principio interior, el cual no es otra cosa que el <em>sentir<\/em> <em>que hubo en Cristo<a href=\"#_ftn1\" id=\"_ftnref1\"><strong>[1]<\/strong><\/a><\/em>; es decir, la renovaci\u00f3n del alma de acuerdo a la imagen de Dios, en rectitud y verdadera santidad. (2) Que esto solo puede ser forjado en nosotros por el poder del Esp\u00edritu Santo. (3) Que recibimos esta y toda otra bendici\u00f3n, meramente por el amor de Cristo; y (4) Que quienquiera tenga el sentir que hubo en Cristo, el tal es nuestro hermano, hermana y madre.<\/p>\n\n\n\n<p>3. En el a\u00f1o 1729, cuatro j\u00f3venes de Oxford, se pusieron de acuerdo en reunirse diariamente por las noches. Todos eran miembros celosos de la Iglesia de Inglaterra, y no ten\u00edan opiniones peculiares, pero se distingu\u00edan por su asistencia constante a la iglesia y su participaci\u00f3n en los sacramentos. En 1735, el grupo hab\u00eda crecido hasta quince, cuando el que los dirig\u00eda se embarc\u00f3 para Norteam\u00e9rica con la intenci\u00f3n de predicarles a los ind\u00edgenas paganos. El metodismo pareci\u00f3 decrecer, pero en el a\u00f1o 1738 volvi\u00f3 a revivir. Ello ocurri\u00f3 despu\u00e9s que el se\u00f1or Wesley (a quien no se le permit\u00eda predicar en las iglesias), comenz\u00f3 a predicar al aire libre. Como unos y otros iban a consultarle individualmente sobre qu\u00e9 deb\u00edan hacer para ser salvos, les sugiri\u00f3 reunirse en grupo, lo cual aceptaron, increment\u00e1ndose el n\u00famero continuamente. En el mes de noviembre, le fue ofrecido el edificio conocido con el nombre de Foundery y all\u00ed comenz\u00f3 dos predicaciones diarias: una a la cinco de la ma\u00f1ana y otra a las siete de la tarde, de tal manera que el trabajo no dificultara la asistencia de la gente.<\/p>\n\n\n\n<p>4. Desde el principio los hombres y las mujeres se sentaron separados, como se hac\u00eda en la iglesia primitiva y nadie pretend\u00eda tener un sitio fijo, sino que los que llegaban primero se sentaban en los primeros lugares. No hab\u00eda bancos de iglesia, sino simples bancos de igual construcci\u00f3n para todos, fueran ricos o pobres<a href=\"#_ftn2\" id=\"_ftnref2\">[2]<\/a>. El se\u00f1or Wesley comenzaba el culto con una breve oraci\u00f3n, se cantaba un himno y luego segu\u00eda la predicaci\u00f3n por alrededor de media hora, concluyendo el servicio con otro himno y una oraci\u00f3n. Su doctrina constante era la salvaci\u00f3n por la fe precedida por el arrepentimiento y seguida de una vida santa.<\/p>\n\n\n\n<p>5. El problema que se les plante\u00f3 al incrementarse mucho el n\u00famero de personas interesadas fue la dificultad para mantenerlos unidos, dado que de continuo se dispersaban de un lado a otro. Pero cuando menos lo esper\u00e1bamos, Dios provey\u00f3 la soluci\u00f3n tambi\u00e9n para esto. Un a\u00f1o o dos despu\u00e9s, el se\u00f1or Wesley se reuni\u00f3 con el jefe de la sociedad de Bristol y le pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfC\u00f3mo pagaremos la deuda que pesa sobre la casa de predicaci\u00f3n?\u00bb El capit\u00e1n Foy se puso de pie y dijo: \u00abQue cada uno en la Sociedad d\u00e9 un penique por semana, y f\u00e1cilmente se lograr\u00e1 esa meta\u00bb. En eso alguien coment\u00f3: \u00abPero es que hay muchos que no tienen ni un penique para dar\u00bb. \u00abEs cierto\u00bb, dijo el capit\u00e1n, \u00abas\u00ed que as\u00edgnenme diez o doce de ellos. Que den lo que puedan semanalmente, y yo suplir\u00e9 lo que falte\u00bb. Varios de los otros presentes hicieron la misma oferta. Entonces el se\u00f1or Wesley decidi\u00f3 dividir a la gente en grupos de unos doce, a los que denomin\u00f3 clases, designando a los que se hab\u00edan ofrecido para ayudar como l\u00edderes de cada grupo.<\/p>\n\n\n\n<p>6. No mucho tiempo despu\u00e9s, uno de estos encargados inform\u00f3 al se\u00f1or Wesley que, en sus visitas a algunas de las personas a su cargo, se encontr\u00f3 con uno peleando con su esposa y en otra casa con uno completamente ebrio. Inmediatamente, le vino a la mente al se\u00f1or Wesley, la idea de que esto era justamente lo que necesitaba: que los l\u00edderes ten\u00edan que ser no solo las personas que recib\u00edan las contribuciones, sino tambi\u00e9n las que velaran por las almas de sus hermanos, y les ayudaran. Se inform\u00f3 sobre esto a la sociedad de Londres y por su propia voluntad decidieron seguir el ejemplo de Bristol. Desde entonces, as\u00ed lo hicieron todas las sociedades, tanto en Europa como en Norteam\u00e9rica. Por este medio se hizo f\u00e1cil descubrir a quien se sintiera cansado o d\u00e9bil en su fe, lo que hac\u00eda posible asistirle de inmediato. Y quien anduviera por caminos indisciplinados era f\u00e1cilmente descubierto, y se le ayudaba a enmendarse, o de lo contrario se le expulsaba.<\/p>\n\n\n\n<p>7. Para aquellos que sab\u00edan en qui\u00e9n hab\u00edan cre\u00eddo se prove\u00eda otra ayuda. Cinco o seis hombres, solteros o casados, se reun\u00edan a la hora que les fuera conveniente de acuerdo al consejo de Santiago, que dice: \u00ab<em>Confesaos<\/em> <em>vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para<\/em><em> <\/em><em>que se\u00e1is sanados<\/em>\u00bb<a href=\"#_ftn3\" id=\"_ftnref3\">[3]<\/a>. Tambi\u00e9n cinco o seis mujeres solteras<em> <\/em>o casadas se reun\u00edan con el mismo fin. Las bendiciones que<em> <\/em>han recibido estos grupos son innumerables, especialmente<em> <\/em>aquellos que marchaban hacia la perfecci\u00f3n. Cuando alguno<em> <\/em>de estos parec\u00eda haber logrado ese estado, se le permit\u00eda<em> <\/em>reunirse con un n\u00famero selecto que, hasta donde se pod\u00eda<em> <\/em>juzgar, eran copart\u00edcipes de la misma grande salvaci\u00f3n.<em><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>8. De este corto esbozo del llamado metodismo, cualquier persona comprensiva puede discernir f\u00e1cilmente que se trata de una sencilla religi\u00f3n b\u00edblica, difundida por medio de algunos reglamentos prudentes. Su esencia es la santidad de coraz\u00f3n y de vida; todas las circunstancias apuntan a ello. Y mientras estas se mantengan unidas en las personas llamadas metodistas, ninguna agresi\u00f3n en su contra podr\u00e1 prosperar. Pero, si aun los detalles circunstanciales son desde\u00f1ados, lo esencial pronto se perder\u00e1. Y si alguna vez se evaporara lo esencial, lo que quede ser\u00e1 escoria y desperdicio.<\/p>\n\n\n\n<p>9. Nos compete comprender nuestra situaci\u00f3n presente. Me temo que donde han aumentado las riquezas (con sumamente pocas excepciones) la esencia de la religi\u00f3n, el sentir que hubo en Cristo, habr\u00e1 decrecido en la misma proporci\u00f3n. Por tanto, no veo c\u00f3mo es posible, seg\u00fan la naturaleza de las cosas, que un reavivamiento de la religi\u00f3n verdadera contin\u00fae por mucho tiempo. Porque la religi\u00f3n produce necesariamente tanto laboriosidad como frugalidad. Y estas no pueden sino producir riqueza. Pero al acrecentarse las riquezas, lo mismo ocurrir\u00e1 con el orgullo, la ira, y el amor al mundo en todas sus manifestaciones.<\/p>\n\n\n\n<p>10. Entonces, \u00bfc\u00f3mo es posible que el metodismo, es decir, la religi\u00f3n del coraz\u00f3n, aunque florezca ahora&nbsp; como laurel verde, permanezca en este estado? Porque los metodistas en todas partes se hacen cada vez m\u00e1s diligentes y frugales, y en consecuencia aumentan sus bienes. De ah\u00ed que aumenten proporcionalmente en orgullo, en ira, en los deseos de la carne, y de los ojos y en la vanagloria de la vida. As\u00ed que, aunque la forma de la religi\u00f3n permanezca, el esp\u00edritu se desvanece r\u00e1pidamente.<\/p>\n\n\n\n<p>11. \u00bfExiste alguna manera de prevenir esta continua p\u00e9rdida de la religi\u00f3n pura? No debemos prohibir a la gente que sea diligente y frugal. Debemos exhortar a todos los cristianos a que ganen y a que ahorren todo lo que puedan, es decir, en efecto, a que se enriquezcan. Y pregunto nuevamente, \u00bfqu\u00e9 camino podemos tomar para que nuestro dinero no nos hunda en lo m\u00e1s profundo del infierno? Hay un solo camino bajo el firmamento: si aquellos que ganan todo lo que pueden, y ahorran todo lo que pueden de la misma manera dan todo lo que pueden, entonces cuanto m\u00e1s ganen, tanto m\u00e1s crecer\u00e1n en gracia, y tanto m\u00e1s tesoros acumular\u00e1n en el cielo.<\/p>\n\n\n\n<p>Londres, 4 de agosto de 1786<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator has-alpha-channel-opacity\"\/>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref1\" id=\"_ftn1\">[1]<\/a> 1 Fil. 2.5.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref2\" id=\"_ftn2\">[2]<\/a> Esto, en contraste con la pr\u00e1ctica, com\u00fan entonces, de reservar bancos<\/p>\n\n\n\n<p>privados para las familias ricas que pagaran por ellos.<\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"#_ftnref3\" id=\"_ftn3\">[3]<\/a> Stg. 5.16.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nota introductoria El texto \u00abPensamientos sobre el metodismo\u00bb de Juan Wesley data de 1786. 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