{"id":2392,"date":"2019-03-23T00:02:22","date_gmt":"2019-03-23T00:02:22","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.wordpress.com\/?p=2369"},"modified":"2026-09-15T22:41:44","modified_gmt":"2026-09-16T01:41:44","slug":"quienes-son-los-pentecostales-una-mirada-a-los-origenes-del-movimiento-en-chile-a-110-anos-de-su-fundacion-por-daniel-diaz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/quienes-son-los-pentecostales-una-mirada-a-los-origenes-del-movimiento-en-chile-a-110-anos-de-su-fundacion-por-daniel-diaz\/","title":{"rendered":"\u00bfQui\u00e9nes son los pentecostales? Una mirada a los or\u00edgenes del movimiento en Chile a 110 a\u00f1os de su fundaci\u00f3n &#8211; Por Daniel D\u00edaz"},"content":{"rendered":"<p>Por Daniel D\u00edaz Romero*<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">\u201cSe\u00f1or, m\u00e1ndanos otro avivamiento como aquel que nos diste; si fuese posible, <strong>sin los errores y las extravagancias que lo acompa\u00f1aban<\/strong>; pero en todo caso danos el avivamiento.\u201d Juan Wesley<a href=\"#_ftn1\" name=\"_ftnref1\">[1]<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" alignleft\" src=\"https:\/\/scontent.flim5-3.fna.fbcdn.net\/v\/t1.0-9\/55646601_825762511090404_2163245632515473408_n.jpg?_nc_cat=105&amp;_nc_ht=scontent.flim5-3.fna&amp;oh=f2f84ddc64a7b62690b0471438e41863&amp;oe=5D1E676A\" alt=\"La imagen puede contener: casa, cielo, autom\u00c3\u00b3vil y exterior\" width=\"339\" height=\"191\" \/>A ra\u00edz de los hechos acontecidos el lunes 18 de marzo en el <a href=\"https:\/\/amigospenquistas.cl\/2019\/03\/18\/ninos-recibieron-al-espiritu-santo-sostenedora-de-colegio-jahve-nisi-descarta-posesion\/#comments\">colegio Jahv\u00e9 Nisi de la comuna de Santa Juana, en el cual un grupo de aproximadamente 10 alumnos experimentaron \u201cmanifestaciones del Esp\u00edritu Santo\u201d<\/a>, tal como lo describi\u00f3 <a href=\"https:\/\/www.youtube.com\/watch?v=0h7F9vKLbr8\">la sostenedora de dicho establecimiento<\/a>, y el posterior revuelo que ha tenido a nivel nacional dicho acontecimiento, me he propuesto hacer una breve revisi\u00f3n del impacto que ha tenido en la sociedad la irrupci\u00f3n del movimiento pentecostal desde sus inicios, y c\u00f3mo en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n este impacto ha llegado a la prensa nacional, generando diferentes reacciones. Este documento no pretende entrar en la discusi\u00f3n teol\u00f3gica acerca de las \u201cmanifestaciones espirituales\u201d, sino m\u00e1s bien demostrar como estas manifestaciones han acompa\u00f1ado a nuestro pentecostalismo criollo desde su fundaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Tan temprano como en 1909, el diario \u201c<em>El Chileno<\/em>\u201d de Valpara\u00edso, perteneciente al Arzobispado de Santiago, y dirigido a un p\u00fablico popular,<a href=\"#_ftn2\" name=\"_ftnref2\">[2]<\/a> realiz\u00f3 una serie de reportajes diarios, entre los d\u00edas 25 de septiembre y 3 de octubre, acerca de los acontecimientos que se estaban llevando a cabo en el templo Metodista Episcopal de calle Olivar,<a href=\"#_ftn3\" name=\"_ftnref3\">[3]<\/a> con el claro prop\u00f3sito de desenmascarar al Reverendo Willis Hoover, e incluso si fuese posible, llevarlo a la c\u00e1rcel. Tomando como referencia el caso de un charlat\u00e1n de apellido Escobar, que hab\u00eda operado en Santiago algunos a\u00f1os antes, el primer reportaje se titul\u00f3 \u201c<em>El nuevo Escobar, la obra de un embaucador o de un loco<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn4\" name=\"_ftnref4\">[4]<\/a> En dichos art\u00edculos, un reportero perteneciente a \u201c<em>El Chileno<\/em>\u201d, se hizo pasar por un nuevo converso y asisti\u00f3 de manera frecuente a los cultos de la calle Olivar. En sus relatos, cargados de sorna, lleg\u00f3 a definir dichos cultos como: \u201c<em>Era aquello, algo m\u00e1s que una Babilonia, o un asilo de locos de la peor especie. En verdad, no le encontramos equivalente<\/em>\u201d.<a href=\"#_ftn5\" name=\"_ftnref5\">[5]<\/a> Estos reportajes alcanzaron revuelo nacional, y decantaron finalmente en la salida del Reverendo Willis Hoover de la Iglesia Metodista Episcopal.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Luego del cuarto reportaje del diario \u201c<em>El Chileno<\/em>\u201d, el pastor presbiteriano Juan de Dios Leiton envi\u00f3 una carta desde Taltal, publicada el 7 de octubre del mismo a\u00f1o en \u201c<em>El Heraldo Evang\u00e9lico\u201d,<\/em> con una abierta cr\u00edtica al naciente movimiento pentecostal, dando cierto cr\u00e9dito a lo publicado por dicho diario: \u201c\u00b4<em>El Chileno\u00b4 es un diario pecho\u00f1o, como usted sabe, y no tengo, por consiguiente, para qu\u00e9 decirle que hay mucho de mentira jocosa, pero mentira, en lo que relata. Pero ojal\u00e1 fuera todo mentira. Por desgracia no es as\u00ed, pues tambi\u00e9n hay mucho de verdad en esas l\u00edneas<\/em>\u201d<a href=\"#_ftn6\" name=\"_ftnref6\">[6]<\/a>. Dicha carta, si bien contraria al movimiento, posiblemente presa de un juicio presuroso, fija un par\u00e1metro digno de aplicar al movimiento pentecostal, a la hora de mirarlo con la perspectiva que nos dan los a\u00f1os. Y sostiene: \u201c<em>Oremos porque Dios muestre su error a los hermanos del pretendido despertamiento actual y porque nos conceda un despertamiento l\u00f3gico; si lo conseguimos del Se\u00f1or, ya veremos como poco a poco la obra evang\u00e9lica tomar\u00e1 cuerpo en Chile de una manera real y s\u00f3lida. Y es natural, por cuanto la gente oir\u00e1 en las predicaciones s\u00f3lo ense\u00f1anzas y testimonios preciosos, que edificar\u00e1n los caracteres de los ciudadanos para que adopten una vida santa, sosegada y \u00fatil a la familia y a la sociedad. <strong>Un despertamiento de esta clase y que produjera tales frutos, \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda decir que no esta confirmado por el Esp\u00edritu Santo? Ciertamente que nadie podr\u00eda negarlo\u201d. <\/strong><\/em>Esto es precisamente lo que el movimiento pentecostal chileno ha mostrado con creces a lo largo de los a\u00f1os (a pesar; si, digo muy bien, a pesar de los excesos): \u201c<em>ciudadanos que adoptan una vida santa, sosegada y \u00fatil<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Pasados algunos a\u00f1os, nuevamente la atenci\u00f3n de la prensa nacional se centr\u00f3 en el movimiento pentecostal. En esta ocasi\u00f3n la revista \u201c<em>Sucesos<\/em>\u201d public\u00f3 un peque\u00f1o reportaje titulado \u201c\u00bf<em>Qui\u00e9nes son los pentecostales?<\/em>\u201d,<a href=\"#_ftn7\" name=\"_ftnref7\">[7]<\/a> centrado en esta ocasi\u00f3n, en la ya formada Iglesia Metodista Pentecostal de la calle Retamo. En dicho art\u00edculo, se destacaba que: \u201c<em>La autoridad sanitaria observ\u00f3 que los ritos de los Pentecostales excitaban el sistema nervioso de los asiduos al culto protestante: gritos desgarradores, espasmos, contorsiones, llantos clamorosos y manifestaciones epil\u00e9pticas se desarrollaban en el templo pentecostal durante la celebraci\u00f3n de los ritos que asisten menores de edad\u201d. <\/em>De esta manera, el foco del art\u00edculo se centr\u00f3 en esta ocasi\u00f3n en la salud de los menores de edad que participan de los cultos pentecostales, llegando incluso a afirmar un \u201c<em>conocido facultativo<\/em>\u201d que: \u201c\u2026<em>es evidente el da\u00f1o nervioso que reciben los ni\u00f1os; pero para ello est\u00e1 tambi\u00e9n el criterio de los dirigentes y de los padres de los peque\u00f1uelos, para ahorrarles la concurrencia a esos actos que les da\u00f1an fisiol\u00f3gicamente<\/em>\u201d. Una discusi\u00f3n similar a la que se ha generado en nuestro pa\u00eds a ra\u00edz de los acontecimientos ocurridos en el establecimiento de la ciudad de Santa Juana. El Reverendo Willis Hoover, Pastor de la iglesia en la calle Retamo, respondi\u00f3 directamente a este reportaje en un <a href=\"https:\/\/pensamientopentecostal.wordpress.com\/2017\/09\/12\/quienes-son-estos-pentecostales-por-willis-hoover\/\">amplio documento publicado por la revista Fuego de Pentecost\u00e9s, de Julio de 1928<\/a><a href=\"#_ftn8\" name=\"_ftnref8\">[8]<\/a> afirmando, entre otras cosas, que el movimiento hab\u00eda sido sometido al escrutinio p\u00fablico, desde sus inicios en la calle Olivar: \u201c<em>En el mismo principio el movimiento caus\u00f3 tanta extra\u00f1eza que al templo en la calle Olivar, donde origin\u00f3, ven\u00eda la gente en multitudes a ver; algunos para criticar y oponerse, y otros para quedarse. Las autoridades tomaron carta en el asunto. Vinieron comisionados, jueces, alcaldes, m\u00e9dicos, y examinaron con mucha minuciosidad en todo. El pastor fue llevado ante el Juez, ante el Promotor Fiscal y ante el M\u00e9dico de la ciudad. Todos esos personajes reconocieron lo extra\u00f1o que era la obra, pero no hallaron ninguna cosa que condenar\u201d<\/em>. Otra cosa que destaca el Pastor Hoover en su respuesta, son los frutos debido a dicho avivamiento espiritual: \u201c<strong><em>Muchos hombres de malos antecedentes se convirtieron; en especial uno que creyendo por la bulla que era un remate, hab\u00eda entrado con un compa\u00f1ero a robar, sali\u00f3 convertido, bot\u00f3 sus ganz\u00faas, fue a Santiago y se entreg\u00f3 a la justicia por una causa que le estaba pendiente.<\/em><\/strong><em> El Jefe de la Secci\u00f3n de Seguridad se puso decididamente a favor de la obra, y como evidencia de esto el pastor tiene en su poder el retrato de un hombre que el se\u00f1or Jefe le regal\u00f3, haci\u00e9ndole desaparecer de la filiaci\u00f3n\u201d.<\/em> Tal c\u00f3mo hubiera esperado el pastor presbiteriano Juan de Dios Leiton, de una obra confirmada por el Esp\u00edritu de Dios: \u201c<em>ciudadanos que adoptan una vida santa, sosegada y \u00fatil a la familia y a la sociedad<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Existen otros documentos de la \u00e9poca, escritos por pastores protagonistas de estos movimientos espirituales, en los que se relata en primera persona la oposici\u00f3n que debieron enfrentar por parte de ciertos grupos de la sociedad, as\u00ed como tambi\u00e9n el desaf\u00edo que ha significado pastorear en medio de un despertar espiritual, en donde es necesario discernir entre acciones guiadas por el Esp\u00edritu de Dios, y las que son producto de un coraz\u00f3n turbado<a href=\"#_ftn9\" name=\"_ftnref9\">[9]<\/a><sup><a href=\"#_ftn10\" name=\"_ftnref10\">[10]<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Sin embargo, en los inicios del movimiento pentecostal, no todas las reacciones de la prensa nacional fueron negativas. Destaca entre ellas, un art\u00edculo publicado en el peri\u00f3dico \u201c<em>El Ideal<\/em>\u201d de Mulch\u00e9n, rescatado por la revista \u201c<em>Fuego de Pentecost\u00e9s<\/em>\u201d de febrero de 1929<a href=\"#_ftn11\" name=\"_ftnref11\">[11]<\/a>, en el cual se resalta la obra evangelista del pueblo pentecostal, y de manera particular el testimonio de uno de estos <em>pregoneros de justicia<\/em>: \u201c<em>El Divino Salvador <\/em><em>&#8211;<\/em><em>dice uno<\/em><em>&#8211;<\/em><em> me arranc\u00f3 de la cantina y me hizo ver el cuadro desolador de mi hogar; mis hijos con hambre, mi mujer harapienta, y el jerg\u00f3n en que dorm\u00edamos como perros, hediondo e infectado por los par\u00e1sitos que estaban en un ed\u00e9n. Yo <\/em><em>&#8211;<\/em><em>volv\u00eda a repetir<\/em><em>&#8211;<\/em><em> era un par\u00e1sito m\u00e1s inmundo todav\u00eda que aquellos que chupaban la sangre de mis hijos y de mi mujer; yo era un par\u00e1sito social que me beb\u00eda el dinero que mi mujer ganaba; el flojo, el sucio, el canalla, el que castigaba para que se me entregara hasta el \u00faltimo centavo\u2026\u201d<\/em>. M\u00e1s adelante agrega el art\u00edculo: \u201c<em>Aunque no tenemos creencias determinadas, creemos un deber de decir que estos hombres con su fe, est\u00e1n haciendo un verdadero beneficio a nuestra clase trabajadora porque la predica anti-alcoh\u00f3lica que hacen es de alta conveniencia para ella. Debe respetarse a estos \u201cCanutos\u201d <\/em><em>&#8211;<\/em><em>como se les llama despectivamente<\/em><em>&#8211;<\/em><em> porque sus fe est\u00e1n haciendo una verdadera obra social entre sus semejantes\u201d. <\/em>Nuevamente resuenan las palabras del Pastor Leiton: \u201c<em>ciudadanos \u00fatiles para su familia y la sociedad<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Finalizando, y haciendo una breve reflexi\u00f3n teol\u00f3gica, es importante considerar que, desde el mismo d\u00eda de pentecost\u00e9s, el derramamiento del Esp\u00edritu Santo ha generado reacciones de asombro, estupor y burla entre los no creyentes (Hechos 2:1-13). Por lo cual, existe una gran responsabilidad en las iglesias pentecostales chilenas, a 110 a\u00f1os de su fundaci\u00f3n, de educar b\u00edblicamente a sus congregaciones. No porque nos averg\u00fcencen las obras que el Esp\u00edritu Santo hace en medio nuestro, sino porque el mismo Esp\u00edritu de Dios nos instruye a trav\u00e9s del ap\u00f3stol Pablo, de c\u00f3mo deben ser administrados los dones espirituales. Todo el cap\u00edtulo 14 de la primera carta de Pablo a la iglesia en Corinto, es expl\u00edcito respecto a esto: \u201c<em>Si, pues, toda la iglesia se re\u00fane en un solo lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incr\u00e9dulos, \u00bfno dir\u00e1n que est\u00e1is locos?&#8230; Y los esp\u00edritus de los profetas est\u00e1n sujetos a los profetas; pues Dios no es Dios de confusi\u00f3n, sino de paz<\/em>\u201d (1\u00aa de Corintios 14:23 y 32-33). Si las manifestaciones espirituales pueden llegar a ser motivo de confusi\u00f3n entre quienes visitan nuestros templos, \u00bfcu\u00e1nto m\u00e1s si estas se generan en establecimientos educacionales? Por lo tanto, es nuestra responsabilidad educar a nuestra juventud en materias espirituales.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Ahora, como mensaje para quienes no pertenecen a nuestras iglesias, ya sean hermanos en Cristo de otras denominaciones, o personas que a\u00fan no han sido alcanzadas por la gracia de Dios. Fijar\u00eda la atenci\u00f3n primeramente en nuestros ni\u00f1os y j\u00f3venes. No hay indicios de \u201c<em>da\u00f1os fisiol\u00f3gicos<\/em>\u201d en nuestra juventud. No hay un s\u00f3lo estudio que haya probado aquello, hasta la fecha. Nuestros j\u00f3venes se educan como el promedio de la poblaci\u00f3n nacional, aumentando significativamente en los \u00faltimos a\u00f1os, su ingreso a instituciones de educaci\u00f3n superior, llegando incluso algunos a obtener postgrados en Chile y el extranjero. Por otra parte, a la hora de evaluar al movimiento pentecostal, les fijar\u00eda el mismo par\u00e1metro que estableci\u00f3 el Pastor Juan de Dios Leiton a principios del despertar espiritual. Eval\u00faen el trabajo de este movimiento a trav\u00e9s de su historia, miren por sobre los excesos; miren la ardua labor del pueblo pentecostal en hospitales, c\u00e1rceles, hogares de menores. Vean si existen entre ellos hombres y mujeres que han sido librados de sus adicciones, si han sido transformados en \u201c<em>ciudadanos que adoptan una vida santa, sosegada y \u00fatil a la familia y a la sociedad<\/em>\u201d, vean si por sus frutos, esta es una obra que ha confirmado el Esp\u00edritu Santo de Dios, para gloria suya.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">*Dr. en Qu\u00edmica, Universidad Johns Hopkins, US. Miembro de la Iglesia Evang\u00e9lica Pentecostal.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">___<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\">Agradecimiento especial al hermano Manuel Alveal Vera, por su invaluable contribuci\u00f3n bibliogr\u00e1fica.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"#_ftnref1\" name=\"_ftn1\">[1]<\/a> Citado por el Reverendo Willis Hoover en<em> \u201cChile Pentecostal\u201d <\/em>N<sup>o<\/sup> 130, mayo 1928, p\u00e1gina 1.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"#_ftnref2\" name=\"_ftn2\">[2]<\/a> \u201c<em>La prensa chilena en el siglo XIX. Patricios, letrados, burgueses y plebeyos\u201d<\/em>, Eduardo Santa Cruz, Editorial Universitaria, 2011.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"#_ftnref3\" name=\"_ftn3\">[3]<\/a> \u201c<em>La Iglesia Metodista Pentecostal Ayer y Hoy\u201d<\/em>, Tomo 1, Alice Rasmussen Schick, Dean Helland Talbert, p\u00e1ginas 85-99.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"#_ftnref4\" name=\"_ftn4\">[4]<\/a> Ref. 5, p\u00e1gina 85.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"#_ftnref5\" name=\"_ftn5\">[5]<\/a> Ref. 5, p\u00e1gina 88.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"#_ftnref6\" name=\"_ftn6\">[6]<\/a> Ref. 5, p\u00e1ginas 94 y 95.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"#_ftnref7\" name=\"_ftn7\">[7]<\/a> Revista Sucesos N<sup>o<\/sup> 1345, 5 Julio 1928.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"#_ftnref8\" name=\"_ftn8\">[8]<\/a> Revista <em>Fuego de Pentecost\u00e9s <\/em>No 7, Julio 1928, p\u00e1ginas 2-5.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"#_ftnref9\" name=\"_ftn9\">[9]<\/a> \u201c<em>Chile Pentecostal<\/em>\u201d N<sup>o<\/sup> 130, mayo de 1926, p\u00e1ginas 1-3.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"#_ftnref10\" name=\"_ftn10\">[10]<\/a> Revista \u201c<em>Fuego de Pentecost\u00e9s<\/em>\u201d N<sup>o<\/sup> 48, diciembre de 1931, p\u00e1gina 4.<\/p>\n<p style=\"text-align:justify;\"><a href=\"#_ftnref11\" name=\"_ftn11\">[11]<\/a> Revista \u201c<em>Fuego de Pentecost\u00e9s<\/em>\u201d N<sup>o<\/sup> 14, febrero de 1929, p\u00e1gina 6.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Daniel D\u00edaz Romero* \u201cSe\u00f1or, m\u00e1ndanos otro avivamiento como aquel que nos diste; si fuese posible, sin los errores y las extravagancias que lo acompa\u00f1aban; pero en todo caso danos el avivamiento.\u201d Juan Wesley[1] A ra\u00edz de los hechos acontecidos el lunes 18 de marzo en el colegio Jahv\u00e9 Nisi de la comuna de Santa [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":2393,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[7],"tags":[661,660,54,662,663,664,238,665,257,666,667,668,669,670,618,577],"class_list":["post-2392","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-historia","tag-quienes-son-los-pentecostales","tag-110-anos-del-pentecostalismo","tag-avivamiento-de-1909","tag-colegio-jahve-nisi","tag-daniel-diaz-romero","tag-historia-del-avivamiento","tag-historia-pentecostalismo-chile","tag-iglesia-metodista-episcopal","tag-iglesia-metodista-pentecostal","tag-juan-de-dios-leiton","tag-llenura-del-espiritu-santo","tag-manifestaciones-del-espiritu-santo","tag-origenes-pentecostalismo-chileno","tag-retamo","tag-valparaiso","tag-willis-hoover"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2392","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2392"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2392\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4069,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2392\/revisions\/4069"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2393"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2392"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2392"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2392"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}