{"id":2877,"date":"2020-08-19T22:40:27","date_gmt":"2020-08-20T01:40:27","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=2877"},"modified":"2020-08-23T18:44:30","modified_gmt":"2020-08-23T21:44:30","slug":"predicamos-a-cristo-por-diego-munoz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/predicamos-a-cristo-por-diego-munoz\/","title":{"rendered":"\u00bfPredicamos a Cristo? &#8211; Por Diego Mu\u00f1oz"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\">Por Diego Mu\u00f1oz Neculman<\/p>\n\n\n\n<p>Son muchas las razones por las cuales un cristiano entiende que la verdad del evangelio es digna de ser compartida, como por ejemplo: la experiencia espiritual del nuevo nacimiento, atestiguar una sanidad, o el buen deseo de mostrar lo bueno que ha sido Dios a trav\u00e9s de nuestras vivencias.<br><\/p>\n\n\n\n<p>No obstante, esto no es m\u00e1s que una buena intenci\u00f3n mal ejecutada. En la predicaci\u00f3n, com\u00fanmente se suele expresar nuestro anhelo por mostrarle al oyente los beneficios de ser hijos de Dios, presentando un abanico de oportunidades, con la esperanza de que el oyente sea persuadido en su entendimiento, y con esto \u201cbusque a Dios\u00bb. Es innegable la diferencia que hay entre el mensaje de los ap\u00f3stoles a lo que hoy llamamos \u201cbuenas nuevas\u201d, pues se torna com\u00fan escuchar invitaciones como \u201cvenga al Se\u00f1or y \u00e9l le ayudar\u00e1\u2026\u201d marcando un notorio cambio al mensaje original, como por ejemplo, el primer discurso de Pedro en la fiesta de pentecost\u00e9s:<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cVarones israelitas, o\u00edd estas palabras: Jes\u00fas nazareno, var\u00f3n aprobado por Dios entre vosotros con las maravillas, prodigios y se\u00f1ales que Dios hizo entre vosotros por medio de \u00e9l, como vosotros mismos sab\u00e9is; a \u00e9ste, entregado por el determinado consejo y anticipado conocimiento de Dios, prendisteis y matasteis por manos de inicuos, crucific\u00e1ndole; al cual Dios levant\u00f3, sueltos los dolores de la muerte, por cuanto era imposible que fuese retenido por ella.\u201d <\/p><cite>Hechos 2:22-24.<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><br>Parte de los motivos que empujaron a desviar el mensaje original, hacia lo que hoy se escucha predicar, tiene que ver con el contexto social en el tiempo en que se comenz\u00f3 a predicar el evangelio en nuestro pa\u00eds, donde existieron testimonios reales de hermanos muy marcados por la pobreza, quienes efectivamente fueron ayudados por Dios, lo que dio por resultado que las generaciones siguientes, asumieran un mensaje diferente a su contexto, y a la escritura.<\/p>\n\n\n\n<p>Con pleno conocimiento de lo importante que es un nuevo miembro en las filas del evangelio, es imprescindible destacar que, no son las razones demostradas en nuestras vivencias con el Se\u00f1or las que har\u00e1n volver al perdido de su mal camino. M\u00e1s bien, es la \u00fanica y suficiente raz\u00f3n del Cristo crucificado la que puede convertir el coraz\u00f3n de piedra en uno de carne. Tratar a toda costa de convencer al no creyente, resaltando los beneficios que Dios a\u00f1ade, no es m\u00e1s que una idea ingenua que inconscientemente desplaza al Esp\u00edritu Santo de su santa labor. Sin duda alguna el evangelio es cambio de vida y trae consigo dignidad para el perdido, sin embargo no son nuestros motivos los que traer\u00e1n convencimiento real de pecado al inconverso, junto con el deseo de ser perdonado. La profundidad del alma, que es donde se esconde toda la esencia pecaminosa y torcida del ser humano, no puede ser quebrantada, transformada y salvada por otra raz\u00f3n mayor a la de Cristo en la Cruz, porque raz\u00f3n m\u00e1s potente que \u00e9sta no existe. \u00a1Es la Cruz del Se\u00f1or Jesucristo el centro de la fe! y es lo \u00fanico que puede poner en equilibrio nuestras experiencias, tanto espirituales como materiales.<\/p>\n\n\n\n<p>Es nuestro Se\u00f1or, quien a\u00fan siendo igual a Dios, por su gloriosa voluntad, se humill\u00f3 a s\u00ed mismo, haci\u00e9ndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz. Y podemos observar en la escritura que el Rey de Reyes jam\u00e1s rog\u00f3 ni rogar\u00eda por aceptaci\u00f3n. Es su muerte la que impacta con certeza la vida del perdido, haci\u00e9ndolo ver por primera vez, que necesita con urgencia de un Salvador. Y tal es el impacto del mensaje de la Cruz, que ser\u00e1 \u00e9sta la \u00fanica raz\u00f3n que conducir\u00e1 al cristiano hasta el bendito momento donde pueda contemplar directamente al que en esa misma Cruz pag\u00f3 por sus pecados.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>\u201cPero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los jud\u00edos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura; m\u00e1s para los llamados, as\u00ed jud\u00edos como griegos , Cristo poder de Dios, y sabidur\u00eda de Dios.\u201d<\/p><cite>1 Corintios 1:23-24<\/cite><\/blockquote>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Hermano de la Iglesia Evang\u00e9lica Pentecostal.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Diego Mu\u00f1oz Neculman Son muchas las razones por las cuales un cristiano entiende que la verdad del evangelio es digna de ser compartida, como por ejemplo: la experiencia espiritual del nuevo nacimiento, atestiguar una sanidad, o el buen deseo de mostrar lo bueno que ha sido Dios a trav\u00e9s de nuestras vivencias. 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