{"id":2972,"date":"2021-04-28T23:03:27","date_gmt":"2021-04-29T02:03:27","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=2972"},"modified":"2021-04-30T14:35:37","modified_gmt":"2021-04-30T17:35:37","slug":"la-necesidad-de-la-teologia-en-la-iglesia-desde-la-perspectiva-de-karl-barth","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/la-necesidad-de-la-teologia-en-la-iglesia-desde-la-perspectiva-de-karl-barth\/","title":{"rendered":"La necesidad de la Teolog\u00eda en la Iglesia desde la perspectiva de Karl Barth"},"content":{"rendered":"\n<p>Actualmente, dentro de algunos sectores del \u201cpentecostalismo criollo\u201d<sup>1<\/sup> existe un fuerte discurso anti-intelectual y como consecuencia, tambi\u00e9n anti-teol\u00f3gico. La raz\u00f3n de tal aversi\u00f3n a tal estudio parece ser <strong>un miedo por descuidar e incluso perder el \u201cfervor espiritual<\/strong>\u201d, o la constancia en el servicio a Dios y la \u201csantidad\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Aqu\u00ed debemos ser justos, muchos de los que accedemos al estudio teol\u00f3gico <strong>nos enfrentamos a la tentaci\u00f3n de llegar a una comprensi\u00f3n intelectualista <\/strong>(eminentemente intelectual) del cristianismo, la iglesia y todos sus derivados, y peor a\u00fan, a la tentaci\u00f3n de sentirnos en una posici\u00f3n de superioridad respecto a los(as) hermanos(as) que con mucho esfuerzo pueden apenas leer y entender la Biblia.<\/p>\n\n\n\n<p>Por ambas razones (la actitud de algunos sectores del pentecostalismo y la de los te\u00f3logos o estudiantes de teolog\u00eda), creo necesario presentar de manera breve el pensamiento del gran te\u00f3logo protestante suizo del siglo XX, <strong><em>Karl Barth,<\/em><\/strong> respecto del lugar y <strong>la necesidad de la teolog\u00eda en la Iglesia<\/strong>, expuesto en su obra traducida al espa\u00f1ol como \u201cIntroducci\u00f3n a la Teolog\u00eda Evang\u00e9lica\u201d<sup>2<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>El lugar de la teolog\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Barth comienza su obra exponiendo el lugar de la teolog\u00eda, entendido como \u201cla necesaria posici\u00f3n inicial que le ha sido asignada desde el interior, por su objeto [i. e. por el Dios del Evangelio]\u201d<sup>3<\/sup>. Despu\u00e9s de se\u00f1alar que la teolog\u00eda debe situarse ante la Palabra de Dios (Jesucristo)<sup>4<\/sup> y sus Testigos (Profetas y Ap\u00f3stoles)<sup>5<\/sup>, <strong>dice que la teolog\u00eda halla su lugar y funci\u00f3n en la comunidad de los testigos secundarios (Iglesia o Cristiandad).<\/strong> \u201cCuando la teolog\u00eda se confronta con la palabra de Dios y con sus testigos descubre que su lugar m\u00e1s propio es la comunidad, y no un determinado lugar en el espacio abstracto\u201d<sup>6<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>La teolog\u00eda, por lo tanto, es una funci\u00f3n de la comunidad, est\u00e1 al servicio de ella y existe para la comunidad. Barth es enf\u00e1tico al decir que&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\"><p>La teolog\u00eda ser\u00eda un puro fracaso, si se situara a s\u00ed misma en alguna altura eminente, desde la cual se preocupara \u00fanicamente de Dios, del mundo, del hombre y de algunas otras cuestiones, quiz\u00e1s de cuestiones de inter\u00e9s hist\u00f3rico, en vez de ser teolog\u00eda para la comunidad.<sup>7<\/sup><\/p><\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La necesidad de la teolog\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>Barth se\u00f1ala que la tarea de la Iglesia o la comunidad <strong>es dar testimonio mediante palabras pronunciadas y escritas<\/strong> a trav\u00e9s de la cual \u201ccumple su encargo de predicar, ense\u00f1ar y aconsejar pastoralmente\u201d<sup>8<\/sup>. En otras palabras, la obra de la comunidad es la <strong>\u201cb\u00fasqueda de la verdad\u201d<\/strong><sup>9<\/sup>. Pero debido a que la forma en la que se expresa la Palabra siempre ser\u00e1 humana (la fe se expresa por medio del lenguaje humano), existe un peligro,&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>La comunidad puede extraviarse en su proclamaci\u00f3n de la palabra de Dios, en su interpretaci\u00f3n del testimonio b\u00edblico y, por \u00faltimo, en su propia fe. En vez de servir de ayuda, la comunidad puede ser un obst\u00e1culo para la causa de Dios en el mundo si la entiende de una manera que sea parcial o del todo err\u00f3nea, mediante un pensamiento desviado o alterado, mediante un lenguaje torpe o demasiado sutil. D\u00eda tras d\u00eda la comunidad debe orar para que tal cosa no suceda, pero debe hacer tambi\u00e9n lo que le corresponde en la obra rigurosa que va encaminada a dicha meta. Esta obra es la obra teol\u00f3gica.<sup>10<\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>He aqu\u00ed la importancia y la necesidad de la teolog\u00eda: <strong>si la Iglesia no se esfuerza en llevar a cabo la labor teol\u00f3gica (junto con la oraci\u00f3n), no cumplir\u00e1 correctamente su misi\u00f3n de ser testigo de la Verdad en el mundo<\/strong>, y hasta puede ser un obst\u00e1culo para que el Evangelio sea conocido como tal. Ahora, Barth va m\u00e1s all\u00e1 y se\u00f1ala que en realidad todo cristiano consistente, que procura ser testigo de la Palabra, debe ser un te\u00f3logo, pero sobre todo, aquellos que \u201ctienen un encargo especial en la comunidad\u201d<sup>11<\/sup>:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Puesto que la vida cristiana es tambi\u00e9n consciente o inconscientemente un testimonio, la cuesti\u00f3n acerca de la verdad afecta no s\u00f3lo a la comunidad sino tambi\u00e9n a cada cristiano. \u00c9l es responsable a su vez en lo referido a la b\u00fasqueda de la verdad en este testimonio. Por ello, cada cristiano, como tal, est\u00e1 llamado tambi\u00e9n a ser un te\u00f3logo.<sup>12<\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Sigue diciendo que:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Resulta siempre un fen\u00f3meno sospechoso que a dirigentes eclesi\u00e1sticos (&#8230;) o tambi\u00e9n a ardientes evang\u00e9licos, predicadores o bien intencionados luchadores en favor de tal o cual causa cristiana, se les oiga decir, con buen humor y tambi\u00e9n con un poco de desd\u00e9n, que la teolog\u00eda despu\u00e9s de todo no es asunto suyo (&#8230;) Y resulta exactamente igual de pernicioso que no pocos predicadores, despu\u00e9s de haber cambiado sus a\u00f1os de estudio por la rutina del servicio pr\u00e1ctico, piensen que est\u00e1n autorizados para olvidarse de la teolog\u00eda, como la mariposa abandona su existencia de oruga, cual si fuera algo que ya se acab\u00f3 para ellos. Tal cosa no es justificable en absoluto. El testimonio cristiano debe forjarse incesantemente en el fuego de la cuesti\u00f3n acerca de la verdad. De lo contrario, en ning\u00fan caso y en ning\u00fan momento podr\u00e1 ser un testimonio sustancial y responsable, y por consiguiente fidedigno y vigoroso.<sup>13<\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-pullquote\"><blockquote><p>Queda claro que, desde la perspectiva de Karl Barth, la teolog\u00eda es una labor absolutamente imprescindible dentro de toda comunidad que se dice Evang\u00e9lica y en cada cristiano que desea ser fiel al Evangelio.&nbsp;<\/p><\/blockquote><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>La teolog\u00eda y el Esp\u00edritu Santo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p>No podemos terminar esta presentaci\u00f3n sin antes exponer la relaci\u00f3n que Barth ve\u00eda entre la teolog\u00eda y el Esp\u00edritu Santo. <strong>El te\u00f3logo suizo establece una relaci\u00f3n de dependencia de la teolog\u00eda respecto del Esp\u00edritu<\/strong>. Barth dice:&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Est\u00e1 bien claro que la teolog\u00eda evang\u00e9lica \u00fanicamente puede ser teolog\u00eda pneum\u00e1tica, espiritual. Tan s\u00f3lo en el \u00e1mbito del poder del Esp\u00edritu, la teolog\u00eda podr\u00e1 realizarse como ciencia humilde, libre, cr\u00edtica y gozosa acerca del Dios del Evangelio. Tan s\u00f3lo con la valerosa confianza en que el Esp\u00edritu es la verdad, la teolog\u00eda podr\u00e1 a la vez plantear y responder a la cuesti\u00f3n acerca de la verdad.<sup>14<\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Pero <strong>Barth tambi\u00e9n es consciente de que la teolog\u00eda puede llegar a ser \u201cno-espiritual\u201d<\/strong>. Y se\u00f1ala que la desaparici\u00f3n y ausencia del Esp\u00edritu puede ser experimentada por la teolog\u00eda de dos maneras: (1) Que en su quehacer, la teolog\u00eda considere de vez en cuando el problema del Esp\u00edritu Santo, pero que no se atreva a confiar y someterse sin reservas a la iluminaci\u00f3n, exhortaci\u00f3n y consuelo de \u00c9l, y se niegue a dejarse conducir por \u00c9l a la verdad plena. (2) Cuando la teolog\u00eda piensa estar tan familiarizada con el Esp\u00edritu que no reconozca la vitalidad y soberan\u00eda de este poder, al punto de pretender poseerlo<sup>15<\/sup>.<\/p>\n\n\n\n<p>Barth concluye que:<\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>El Esp\u00edritu Santo es el poder vital que concede libremente misericordia a la teolog\u00eda y a los te\u00f3logos, as\u00ed como a la comunidad y a cada cristiano en particular. Unos y otros tienen absoluta necesidad de \u00c9l. Tan s\u00f3lo el Esp\u00edritu Santo mismo puede ayudar a una teolog\u00eda que es o ha llegado a ser en este sentido una teolog\u00eda no-espiritual. Tan s\u00f3lo el Esp\u00edritu Santo puede ayudar a la teolog\u00eda para que llegue a ser permanentemente sabedora y consciente de lo desdichados que son sus m\u00e9todos arbitrarios de querer controlarle a \u00c9l. Tan s\u00f3lo all\u00e1 donde se suspira, se clama y se ora pidiendo al Esp\u00edritu Santo, \u00c9l de nuevo se hace presente y se encuentra activo.<sup>16<\/sup><\/em><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Conclusiones<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>El pentecostalismo en Chile debe repensar su postura frente a la teolog\u00eda<\/strong>. Si se dice \u201cevang\u00e9lico\u201d, deber\u00eda abrir sus puertas a esta obra necesaria. Por su parte, <strong>la teolog\u00eda y los te\u00f3logos deben hacer el esfuerzo por posicionarse dentro de la comunidad de los testigos, dentro de la iglesia local, porque ellos tambi\u00e9n son testigos del Dios del Evangelio.<\/strong> El problema es que si la Iglesia no le procura un espacio a la labor teol\u00f3gica, s\u00f3lo tendr\u00e1 te\u00f3logos de escritorio, apartados de la vida de la comunidad. Esto a su vez, tendr\u00e1 como consecuencias una proclamaci\u00f3n pobre, descontextualizada y torpe del Evangelio.<\/p>\n\n\n\n<p>Por \u00faltimo, el pentecostalismo chileno debe esforzarse por perder el miedo o dejar su aversi\u00f3n hacia la teolog\u00eda, porque, como vimos, esta es esencialmente espiritual, depende totalmente de la acci\u00f3n amorosa del Esp\u00edritu Santo, no es contraria a \u00c9l, porque fue el Esp\u00edritu mismo quien a algunos \u201cconstituy\u00f3 (&#8230;) maestros, a fin de perfeccionar a los santos en la obra del ministerio, para la edificaci\u00f3n del cuerpo de Cristo\u201d (Ef 4. 11-12).<\/p>\n\n\n\n<p>D. B.<\/p>\n\n\n\n<hr class=\"wp-block-separator is-style-wide\"\/>\n\n\n\n<ol class=\"wp-block-list\"><li>No lo uso en un t\u00e9rmino despectivo ni mucho menos. Lo uso para distinguirlo del \u201cpentecostalismo misionero\u201d, y sin el af\u00e1n de generalizar. Para esta diferenciaci\u00f3n ver Mansilla, M. Orellana, L. (2019). Itinerarios del pentecostalismo chileno (1909-2017). <em>Nueva Sociedad<\/em>. Recuperado de <a href=\"https:\/\/nuso.org\/articulo\/itinerarios-del-pentecostalismo-chileno-1909-2017\/\">https:\/\/nuso.org\/articulo\/itinerarios-del-pentecostalismo-chileno-1909-2017\/<\/a>&nbsp;<\/li><li>Barth, K. (2006). <em>Introducci\u00f3n a la Teolog\u00eda Evang\u00e9lica<\/em>. (Ruiz-Garrido, C. Trad.). Salamanca: Ed. S\u00edgueme. (Obra original publicada en 1970).<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. p. 34<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. pp. 33 y ss.<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. pp. 45 y ss.<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. p. 57.<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. p. 62.<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. p. 58.<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. p. 59.<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. p. 60. (Cursivas originales)<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. p. 61.<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. p. 60.<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. p. 61.<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. p. 77.<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. pp. 78-80<\/li><li>&nbsp;Ib\u00edd. p. 80. (Cursivas originales)<\/li><\/ol>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Actualmente, dentro de algunos sectores del \u201cpentecostalismo criollo\u201d1 existe un fuerte discurso anti-intelectual y como consecuencia, tambi\u00e9n anti-teol\u00f3gico. La raz\u00f3n de tal aversi\u00f3n a tal estudio parece ser un miedo por descuidar e incluso perder el \u201cfervor espiritual\u201d, o la constancia en el servicio a Dios y la \u201csantidad\u201d. 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