{"id":3505,"date":"2024-04-25T18:50:15","date_gmt":"2024-04-25T21:50:15","guid":{"rendered":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/?p=3505"},"modified":"2026-09-10T23:18:49","modified_gmt":"2026-09-11T02:18:49","slug":"las-epistolas-del-bautismo-de-edmund-fairfield-por-eric-martinez-bustos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/las-epistolas-del-bautismo-de-edmund-fairfield-por-eric-martinez-bustos\/","title":{"rendered":"Las ep\u00edstolas del bautismo, de Edmund Fairfield &#8211; Por Eric Mart\u00ednez Bustos"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-text-align-right\">*Por Eric Mart\u00ednez<br>Traductor de la obra al castellano<\/p>\n\n\n\n<p>No es un secreto que el mundo pentecostal, en general, reh\u00faye de la teolog\u00eda, sin embargo, en el naciente movimiento, ante la cr\u00edtica doctrinal debido al bautismo practicado por esta nueva iglesia \u2014tanto en lo que respecta al modo, como tambi\u00e9n el debate acerca de a quienes se debe bautizar\u2014 fue la teolog\u00eda la que prest\u00f3 ayuda al fundador del pentecostalismo chileno, Willis Hoover. \u00a0\u00c9l escribe una serie de art\u00edculos en 1925 en defensa de su pr\u00e1ctica bautismal: en el primero de ellos se refiere al modo de administrarlo, y, a diferencia de los hermanos bautistas, apela a la aspersi\u00f3n, apoy\u00e1ndose, entre otros, en el libro <em>Letters on Baptism <\/em>de E. B. Fairfield.<\/p>\n\n\n\n<p>Ep\u00edstolas del Bautismo nos acerca al pensamiento de Hoover en lo que respecta al modo de bautizar. Las iglesias que provienen de forma m\u00e1s o menos directa del movimiento pentecostal original conservan, la mayor\u00eda, una pr\u00e1ctica bautismal mediante la aspersi\u00f3n. A la fecha, la Iglesia Evang\u00e9lica Pentecostal conserva en sus Art\u00edculos de Fe \u2014heredados del metodismo wesleyano\u2014 el Art\u00edculo XVII, en el que, de forma muy escueta, simplemente se dice que \u00abel bautismo por aspersi\u00f3n debe conservarse en la iglesia\u00bb (es interesante notar que el original no contiene esta instrucci\u00f3n, aunque no es extra\u00f1o que se la haya agregado pues ha sido su pr\u00e1ctica normal). La Iglesia Metodista Pentecostal (de derecho p\u00fablico), conserva en su declaraci\u00f3n de fe la expresi\u00f3n \u00abel Bautismo por aspersi\u00f3n para arrepentimiento\u00bb, mientras que en su hom\u00f3loga, pero de derecho privado, no menciona la forma en que debe administrarse.<\/p>\n\n\n\n<p>Este breve repaso muestra que en las iglesias pentecostales m\u00e1s cl\u00e1sicas el bautismo no parece ser de una importancia tan grande como lo fue para su fundador. De hecho, es muy interesante que la gran mayor\u00eda de iglesias que han salido de estas dos principales ramas del pentecostalismo, han abandonado la pr\u00e1ctica de la aspersi\u00f3n para reemplazarla por la inmersi\u00f3n. Esto da cuenta de la debilidad teol\u00f3gica y\/o argumentativa actual en contraposici\u00f3n de las formas originales del movimiento, en que su fundador estuvo preocupado de sustentar teol\u00f3gicamente sus postulados.<\/p>\n\n\n\n<p>Este libro, por primera vez en espa\u00f1ol, viene a recordar al lector pentecostal que es posible argumentar teol\u00f3gicamente la doctrina del bautismo que practica habitualmente, como tambi\u00e9n cualquier otra pr\u00e1ctica \u2014que tenga sustento b\u00edblico\u2014.<\/p>\n\n\n\n<p>En la primera carta, el Rev. Fairfield responde a un amigo que le ha preguntado acerca de las razones de su cambio de iglesia, las cuales obedecen a un cambio de perspectiva sobre un tema que era \u2014o sigue siendo\u2014 un tema trascendental para los hermanos bautistas. No es un cambio que se haya gestado por ideas personales previas, sino que es el estudio mismo del asunto, lo que lo ha llevado a cambiar su postura. Plantea adem\u00e1s la metodolog\u00eda que seguir\u00e1 para abordar este cambio de sus puntos de vista, la que ser\u00e1 mediante una serie de cartas, en la que aportar\u00e1 su propio estudio, y responder\u00e1 las dudas que surjan de su querido amigo.<\/p>\n\n\n\n<p>A fin de discutir la forma en que debe ser administrado el bautismo, si inmersi\u00f3n o aspersi\u00f3n, Fairfield se plantea la siguiente pregunta: \u00bfqu\u00e9 significa la palabra bautizar? Y, en la respuesta, sorprende el hecho de que los bautistas de su \u00e9poca tuvieron una traducci\u00f3n propia en que tradujeron el t\u00e9rmino simplemente como sumergir, dando la idea de que no puede ejecutarse de ninguna otra manera, m\u00e1s que de esta. Eso nos lleva a un punto en el que, o bien ellos tienen la absoluta raz\u00f3n y todos los dem\u00e1s estamos equivocados, o viceversa. Por ello, en esta segunda carta analiza los verbos que aparecen en la gran comisi\u00f3n y los clasifica en palabras de importancia general y de modo espec\u00edfico. En lo sucesivo, desarrollar\u00e1 la idea que plantea aqu\u00ed, para probar qu\u00e9 tipo de palabra es \u00abbautizar\u00bb dentro del mandato de la Gran Comisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Siguiendo con la idea anterior, en la tercera y cuarta carta el autor explora el significado de la palabra griega <em>baptizo<\/em>, a la cual recordemos, la versi\u00f3n Bautista de la \u00e9poca, tradujo simplemente como sumergir. El lector encontrar\u00e1 un h\u00e1bil repaso de lo que significa buscar un t\u00e9rmino propio que transmita la misma idea que ten\u00edan quienes usaban el griego como su lengua com\u00fan. Si bien en este cap\u00edtulo se encuentra un an\u00e1lisis del t\u00e9rmino griego, no es necesario, aunque deseable, que el lector conozca esta lengua, pues el Rev. Fairfield se da el trabajo de explicar cada uno de ellos, adem\u00e1s de las ayudas en notas de pie del traductor. En cuanto al significado y al uso, si la palabra <em>baptizo<\/em> fuera una de modo espec\u00edfico \u2014como se cree en los c\u00edrculos bautistas de su \u00e9poca\u2014 esto deber\u00eda indicarse en la Gran Comisi\u00f3n, es decir, precisar \u00abaquello en lo que se va a realizar la inmersi\u00f3n\u00bb (pag. 17). El Dr. Fairfield arguye que \u00abde unos veinte casos en la Biblia en los que se usa la palabra \u201csumergir\u201d, solo tres de ellos hacen referencia a sumergir en agua\u00bb (pag. 18).<\/p>\n\n\n\n<p>Si la palabra en cuesti\u00f3n no expresa un modo espec\u00edfico, entonces debe expresar solo una idea general, pero esto debe probarse por el uso y el entendimiento de aquellos que usaron la palabra en su minuto. Esto lo desarrolla en la quinta y sexta carta. Para ayudar en esta labor, generalmente se usa un l\u00e9xico griego, sin embargo, muchos de ellos a\u00f1aden palabras a los significados, lo cual es considerado, para E. B. Fairfield, como un grave descuido. Para la b\u00fasqueda de una definici\u00f3n m\u00e1s exacta, el autor apela al uso dado en escritos ap\u00f3crifos \u2014aunque no son autoritativos, si muestran el uso del lenguaje de su \u00e9poca\u2014 como tambi\u00e9n la Septuaginta. Es aqu\u00ed, en la sexta carta, donde introduce un \u2014a estas alturas\u2014 posible significado de la palabra <em>baptizo, <\/em>a saber, aspersi\u00f3n, justamente debido al uso en el griego de estos escritos antiguos. Interact\u00faa adem\u00e1s con otros te\u00f3logos de su \u00e9poca como el Dr. Alexander Carson, quien fue un connotado autor bautista de aquellos d\u00edas.<\/p>\n\n\n\n<p>Hasta este punto, el lector pentecostal es beneficiado al comprender los fundamentos que existen para respaldar la postura de la aspersi\u00f3n por sobre la inmersi\u00f3n. En una \u00e9poca marcada por la inexactitud teol\u00f3gica en algunos sectores pentecostales, afianzar una visi\u00f3n correcta, fundada en las Escrituras, y en el an\u00e1lisis concienzudo de la evidencia, en este caso, a favor de un modo de administrar el bautismo, permite al lector pentecostal aprender un procedimiento, no solo para probar esta doctrina, sino para analizar su propia cosmovisi\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>Ya al finalizar su sexta carta, el terreno est\u00e1 preparado para introducir el significado de la palabra en cuesti\u00f3n planteado por el autor, es decir, el de limpieza ceremonial. Sin embargo, antes de poder proseguir en dicha l\u00ednea de pensamiento, en su s\u00e9ptima carta aborda la objeci\u00f3n, ya t\u00edpica, que dice relaci\u00f3n con la traducci\u00f3n literal de <em>baptizo<\/em>. Para ello, Fairfield, interact\u00faa no solo con los escritos antiguos que ha mencionado anteriormente, sino tambi\u00e9n con el hebreo. Fairfield fue profesor de lenguas b\u00edblicas durante muchos a\u00f1os, y en este escrito deja ver su gran capacidad en esta \u00e1rea. Adem\u00e1s de esto, utiliza, en defensa de su punto, los usos y costumbres de la \u00e9poca griega, especialmente de los viajeros de Oriente.<\/p>\n\n\n\n<p>Superada ya la objeci\u00f3n de su amigo, prosigue retomando el punto de la purificaci\u00f3n ceremonial, y en ese sentido, expresa, en su octava ep\u00edstola, que pr\u00e1cticamente todos los que lo hicieron, tanto en el Antiguo Testamento, como en los libros Ap\u00f3crifos, utilizaron la aspersi\u00f3n como el modo correcto de administraci\u00f3n. Para esto, considera de forma predominante, el texto de Hebreos 9:10, \u00abdiversos bautismos\u00bb, sobre los cuales realiz\u00f3 un listado, para su sorpresa \u2014dice \u00e9l\u2014 \u00abpurificaciones hab\u00eda, diversas de ellas, pero inmersiones, \u00a1ni una!\u00bb (pag.47).<\/p>\n\n\n\n<p>Para un pentecostal, la comprensi\u00f3n del bautismo es crucial, puesto que luego, en el entendimiento tradicional de su sector, viene el bautismo del Esp\u00edritu Santo, y encontrar similitudes entre ambos, considero, es de la mayor importancia. Si el bautismo en agua es principalmente un s\u00edmbolo de purificaci\u00f3n, entonces permite relacionar a este como un s\u00edmbolo tambi\u00e9n del bautismo del Esp\u00edritu Santo. En estos argumentos, el lector pentecostal interesado, ganar\u00e1 una raz\u00f3n para cimentar su propio pensamiento con relaci\u00f3n a este bautismo espiritual.<\/p>\n\n\n\n<p>Es interesante realizar una salvedad a la hora de leer a este autor, pues en algunos lugares de su desarrollo \u00e9l se refiere a \u201cla antigua dispensaci\u00f3n\u201d. El lector pentecostal relacionar\u00e1 esto de forma casi inmediata a su concepto dispensacional, sin embargo, este autor no se est\u00e1 refiriendo a ello, sino que lo usa como sin\u00f3nimo de Antiguo Testamento.<\/p>\n\n\n\n<p>En la novena ep\u00edstola, prosigue con la prueba de la purificaci\u00f3n ceremonial, sin embargo, esta vez lo aborda desde la discusi\u00f3n de si el bautismo es \u00aben\u00bb agua o \u00abcon\u00bb, parece una cuesti\u00f3n sutil y sin mayor trascendencia, pero la forma de traducir la preposici\u00f3n griega aportar\u00e1 significado si se hace correctamente. Luego, prosigue con la purificaci\u00f3n ceremonial, y muestra que la predicaci\u00f3n de Juan el Bautista estuvo marcada por el elemento purificador, lo que concuerda con la definici\u00f3n de bautismo de nuestro autor.<\/p>\n\n\n\n<p>Posteriormente, en la d\u00e9cima carta, analiza las circunstancias geogr\u00e1ficas para un bautismo masivo en la conversi\u00f3n de las tres mil personas que se bautizaron en Pentecost\u00e9s. Tambi\u00e9n, en esta ep\u00edstola, menciona la relaci\u00f3n entre Circuncisi\u00f3n y Bautismo \u2014como tambi\u00e9n entre la Pascua y la Santa Cena\u2014, uni\u00e9ndolas en la expresi\u00f3n de su significado, \u00ablas dos grandes doctrinas de ambas dispensaciones son las mismas, justificaci\u00f3n y santificaci\u00f3n\u2014perd\u00f3n y santidad\u2014 perd\u00f3n y pureza\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Luego de estos argumentos, explora el modo apost\u00f3lico del bautismo, y para ello, se vale de un interesante an\u00e1lisis ling\u00fc\u00edstico del griego. La und\u00e9cima carta aborda este asunto a petici\u00f3n del interlocutor de nuestro autor.<\/p>\n\n\n\n<p>La duod\u00e9cima carta es una interesante respuesta que interact\u00faa con el pasaje de Lucas 12:50, pues para su interlocutor, parece ser que este pasaje ser\u00eda insalvable para la postura del Dr. Fairfield. Sin embargo, con una capacidad admirable, navega por el texto, demostrando que para nada afecta su interpretaci\u00f3n. No solo este pasaje escritural es abordado por el autor, sino tambi\u00e9n Juan 3:5, el que una vez m\u00e1s, supera con gran capacidad.<\/p>\n\n\n\n<p>El an\u00e1lisis que realiza del conocido pasaje de Romanos 6:1-11, en el que se dice que \u00absomos sepultados juntamente con \u00e9l para muerte en el bautismo\u00bb es sobremanera interesante, considerando que es, hoy en d\u00eda, una argumento bastante usado para la defensa de la inmersi\u00f3n, en contraposici\u00f3n a la aspersi\u00f3n. Este abordaje, dado en la decimotercera carta, no debe ser pasado por alto por el lector interesado. La decimocuarta ep\u00edstola continua la interacci\u00f3n con algunos pasajes dif\u00edciles, como Hechos 22:16 y tambi\u00e9n 1 Pedro 3:20-21, adem\u00e1s de analizar algunos bautismos realizados en el libro de Hechos y el testimonio de varios Padres de la Iglesia.<\/p>\n\n\n\n<p>La conclusi\u00f3n general de todo el argumento es dada en la \u00faltima carta, en la que se refuerza la interpretaci\u00f3n del autor sobre el bautismo como purificaci\u00f3n ceremonial, y se recogen nuevamente algunos argumentos de los Padres. Esboza el nivel de importancia que esto tuvo en los bautistas de su \u00e9poca \u2014queda por ver si a\u00fan es as\u00ed entre los actuales bautistas\u2014 que incluso \u00abcrearon una Sociedad B\u00edblica separada con el prop\u00f3sito de asegurarse de que esta palabra fuera traducida as\u00ed en todos los idiomas\u00bb (pag. 111). A\u00f1ade aqu\u00ed un argumento que, si bien no es teol\u00f3gico, invita al menos a una reflexi\u00f3n seria pues \u00e9l, siendo a\u00fan bautista, tuvo algunos problemas de salud asociados a bautizar por inmersi\u00f3n en una \u00e9poca, por ejemplo, primaveral.<\/p>\n\n\n\n<p>El mismo autor explica que pudo haber argumentado un poco m\u00e1s si hubiese analizado los argumentos del paedobautismo, sin embargo, reconoce que no ha llegado a tal an\u00e1lisis a\u00fan en su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Las palabras finales de su \u00faltima carta marcan tambi\u00e9n un elemento que puede ser interesante para m\u00e1s de alguno. Todo el libro, si bien es un argumento para la aspersi\u00f3n, es tambi\u00e9n una respuesta a una pregunta crucial, a saber, su salida de la Iglesia Bautista. En esta \u00e9poca de masivo \u00e9xodo pentecostal, como se ha dicho en m\u00e1s de una ocasi\u00f3n en distintos lugares, los lectores podemos aprender de la actitud de nuestro autor, quien de forma argumentada da respuesta a las preguntas sinceras de su amigo. Adem\u00e1s de eso, no se observa una actitud sectarista, en la que ya no considere a los Bautistas como hermanos, sino que se expresa de la siguiente forma al respecto: \u00abSeparados aqu\u00ed por las diferencias de sentimiento, esperamos la reuni\u00f3n m\u00e1s plena en el hogar de lo alto\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>Las iglesias pentecostales que practican la aspersi\u00f3n son cada vez menos, y la mayor\u00eda de ellas no tienen las herramientas para una correcta defensa de sus puntos de vista. Este libro es una respuesta razonada a quienes est\u00e1n en la b\u00fasqueda de probar teol\u00f3gicamente su forma de administrar el bautismo, y es tambi\u00e9n una ayuda para quienes se oponen a la aspersi\u00f3n, para una mayor comprensi\u00f3n de esta pr\u00e1ctica. &nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>*Por Eric Mart\u00ednezTraductor de la obra al castellano No es un secreto que el mundo pentecostal, en general, reh\u00faye de la teolog\u00eda, sin embargo, en el naciente movimiento, ante la cr\u00edtica doctrinal debido al bautismo practicado por esta nueva iglesia \u2014tanto en lo que respecta al modo, como tambi\u00e9n el debate acerca de a quienes [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":3506,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_monsterinsights_skip_tracking":false,"_monsterinsights_sitenote_active":false,"_monsterinsights_sitenote_note":"","_monsterinsights_sitenote_category":0,"footnotes":""},"categories":[10,11],"tags":[1077,1076,1075,1074,1071,1073,1069,1068,948,1078,1070,1072,414,545,577],"class_list":["post-3505","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-raices-teologicas","category-resenas","tag-aspersion","tag-bautismo-de-adultos","tag-bautismo-de-ninos","tag-bautismo-en-agua","tag-credo-press","tag-credobautismo","tag-edmund-b-fairfield","tag-edmund-fairfield","tag-eric-martinez","tag-inmersion","tag-las-epistolas-del-bautismo","tag-paidobautismo","tag-pentecostalismo-chileno","tag-teologia-pentecostal","tag-willis-hoover"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3505","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3505"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3505\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":3508,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3505\/revisions\/3508"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3506"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3505"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3505"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/pensamientopentecostal.cl\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3505"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}